-Gokú: "¡¿DÓNDE DEMONIOS ESTÁ CAULIFLA?!", gritó derramando toneladas de ira.
N°18 al ver la actitud de Gokú, esos ojos y esa energía que expulsaba sin siquiera aumentar su poder, realmente se sentía asustada. Con tan solo la ira era más que suficiente para hacer temblar todo el lugar.
-N°18: "¿G-Gokú?", preguntó temerosa.
En cuanto pudo pronunciar el nombre de su amado, el Saiyajin de inmediato voló hasta donde se encontraba Caulifla, viendo que estaba adolorida en el suelo. Gokú al verla la levantó del cabello y golpeándole en el abdomen para que reaccionara.
-Caulifla: "Ugh... Hola amor... ¿No te da gusto verme?", preguntó de manera cínica.
-Gokú: "¡ERES UNA MALDITA BASURA!", gritó golpeando la cara de Caulifla, rompiéndole la nariz. "¡ME HICISTE COMETER ACTOS IMPERDONABLES!", gritó nuevamente mientras está vez la golpeaba en el abdomen. "¡HICISTE SUFRIR A TODO ESTE PLANETA QUE TANTO HE CUIDADO Y QUE POR TU CULPA YO MISMO DESTRUÍ!", gritó de nuevo, enterrándola en el suelo en más de una ocasión.
-Caulifla: "Ugh... No seas exagerado, amor... Todo lo hacía porque te amo...", respondió nuevamente de manera cínica y con dificultad.
-Gokú: "¡DE VERDAD QUE ERES UNA GRANDÍSIMA ESTÚPIDA!", gritó pateando a Caulifla, para después asestarle con un golpe que la incrustó en la tierra. "¡YA ME CANSÉ DE TI, NO TE VOY A PERDONAR POR LO QUE HICISTE!", gritó una vez más alzándola del cuello y cargando una lanza de Ki lista para atravesar a Caulifla.
Caulifla al ver que Gokú iba en serio y que ahora sí no tendría oportunidad de escapar, empezó a llorar y a gritar que la perdonara, suplicando por su vida.
-Caulifla: "¡P-P-Por favor…Gokú…n-n-no hagas esto! ¡Por favor…no…no me mates!", gritó pataleando con las pocas fuerzas que le quedaban. "¡Perdóname…no lo…no lo volveré hacer! ¡Lo…lo…lo prometo!"
-Gokú: "No, Caulifla. Esta vez no voy a perdonarte", dijo alzando su brazo con la daga de Ki lista para matarla.
-Kale: "¡NOOOO! ¡POR FAVOR, SEÑOR GOKÚ! ¡NO LO HAGA!", gritó aterrizando justo a centímetros de que Gokú matara a Caulifla. "¡POR FAVOR, SEÑOR GOKÚ! ¡HARÉ HASTA LO IMPOSIBLE PARA QUE ELLA CAMBIE Y QUE NUNCA MÁS REGRESE A ÉSTE UNIVERSO! ¡PERO POR FAVOR, NO LA MATE!", gritaba derramando lágrimas sobre el brazo de Gokú.
Gokú parecía que no escuchaba, pues aún tenía su daga de Ki en la mano a un parpadeo de matar a la Saiyajin. Él en verdad estaba lleno de odio. Lleno de sed de venganza y no era para menos: todo lo que Caulifla le hizo sufrir. Todo lo que ella le obligó hacer…era simplemente atroz.
¿Realmente merecía que le perdonara la vida después de todo lo que hizo?
-Gokú: "Está bien...", dijo dejando de ahorcar a Caulifla y dejándola caer en el suelo. "Tienes que agradecerle a tu hermana que está aquí, de lo contrario ya estarías muerta. Y además, me di cuenta de que si te matara, no sería mejor que tú. Vegeta podría hacerlo. Piccoro podría hacerlo. Y 18 no dudaría un segundo en hacerlo, más sabiendo todo lo que has hecho. Pero yo simplemente no tengo ese instinto asesino ni siquiera contra mis peores enemigos. Y Kale fue la que me hizo darme cuenta de eso. Ahora quiero que tú y tu hermana se vayan de éste Universo y prometan no regresar nunca más", dijo de manera determinante y con una mirada llena de furia.
Kale al ver a Caulifla en el suelo, corrió a abrazarla con toda su alma, tratando de consolarla, pues la Saiyajin se encontraba derramando lágrimas a mares, mientras que a cada momento se arrepentía de lo que había hecho y que imploraba que la perdonaran.
Después de un rato, los Guerreros Z fueron a rescatar a Goten, Marron y Trunks a la asquerosa habitación de la mansión donde permanecían prisioneros, regresando para tomar como prisionera a Caulifla, con el mismo collar que les puso a los pequeños y a Gokú y unas esposas parecidas.
Mientras tanto, doctores y personal médico llegó para atender a los pequeños, llevándolos con extremo cuidado hacia la clínica de la Corporación Cápsula.
En la Corporación Cápsula
-Bulma: "Bien, ya todo está listo. Whis llegará en unos momentos para llevarse a ambas".
-Kale: "Muchas gracias, señora Bulma".
-Bulma: "No...Yo te doy las gracias a ti, pequeña", dijo abrazándola. "Te estaré siempre agradecida. Gracias a ti, mi familia está unida una vez más. En verdad, gracias".
-Kale: "No tiene que agradecer, señora Bulma. Yo solo hice lo correcto, Jaja", dijo separándose del abrazo para después dirigirse con Gokú quién se encontraba vigilando que Caulifla no escapara. "Señor Gokú...lamento todo lo que ocasionó mi hermana. En verdad que no sé cómo puedo compensarlo".
-Gokú: "No te preocupes, Kale. Ya hiciste demasiado al ayudarnos arriesgándote tú misma también. Así que sólo puedo darte las gracias Jaja. Te agradezco mucho por tu ayuda".
-N°18: "Querrás decir que te agradecemos...", dijo dándole un codazo a Gokú. "Muchas gracias por tu ayuda, Kale".
-Kale: "No hay nada que agradecer. Le prometo que mi hermana no volverá a causar problemas".
-Gokú y N°18: "Eso espero...", dijeron mirándose el uno al otro.
Al cabo de unos minutos, Whis llegó listo para llevarse a las hermanas Saiyajin. Todos los presentes acudieron a la despedida de Kale, quién en el corto tiempo se encariño con unos cuantos, por el apoyo que le dieron. Sin nada más que hacer, Whis salió del planeta en una estela de luz brillante, tomando curso hacia el Universo 6.
-N°18: "Ahora sí, ya todo acabó...", dijo suspirando mientras abrazaba a Gokú, quien todavía estaba algo adolorido.
-Gokú: "¡Ouch! Bueno…aún falta revivir a todos...Y aún nos falta otra cosa por hacer".
-N°18: "¿Todavía hay más cosas por hacer?", preguntó cansada.
-Gokú: "Claro que sí, 18. Nuestra boda", susurró besando a la androide, haciéndola sonreír.
-N°18: "Tranquilo, muchacho. Primero deja que se recuperen los niños. Y segundo, hay que revivir a todos cuando las Esferas del Dragón estén listas. Y por último, tú también recupérate bien", dijo abrazando a Gokú. "Ya tuviste suficiente de esa niña. Ahora solo hay que esperar. Vayamos adentro", dijo ayudando a Gokú a caminar, mientras Bulma y los demás Guerreros Z iban detrás de ellos.
Tres meses después
Han pasado tres meses desde la derrota de Caulifla y todo en la Tierra retomó su curso normal: la gente que había sido asesinada fue revivida gracias a las Esferas del Dragón y las mismas ciudades que fueron destruidas, fueron restauradas igualmente gracias al poder de Shen-Long. Todo había regresado prácticamente a la normalidad.
Gokú y N°18 regresaron a la mansión. Pero por los malos momentos que tuvieron y los recuerdos nefastos que tenían, decidieron mejor venderla y mudarse al verdadero lugar en el mundo para Gokú: la Montaña Paoz, un lugar más tranquilo y más hermoso que una ciudad.
Marron y Goten siguieron sus vidas como hermanastros y yendo a la misma escuela. Y por si se lo preguntan, su consejero, amigo y mayordomo Yugan siguió sirviendo a la familia Son estando plenamente agradecido por haberlo revivido. Aunque para la familia él ya no era un mayordomo, sino un miembro más de la familia.
Mientras tanto, Gokú había regresado a su trabajo en el cultivo y venta de frutas y vegetales con su socio Kuzae. N°18 por su parte empezó a ayudar al Saiyajin en su trabajo, colocándose en un gran puesto dentro de la empresa como directora de Relaciones Públicas.
Todo era felicidad para esta familia. Pero ya iba siendo momento de dar la gran celebración que tanto han esperado la pareja: La boda.
En la playa
-N°18: "Gokú, ya están llegando todos", dijo estando radiante con su vestido de novia.
-Gokú: "¡FANTÁSTICO!", dijo emocionado mientras veía a todos sus amigos llegando a la playa donde se celebraría la boda. Sí. La misma playa en la Ciudad del Oeste donde Gokú decidió pedirle matrimonio a la bellísima androide.
Entre los invitados estaban Gohan, Videl, la hija de ambos Pan, Mr. Satán, Sr. Bu, Piccoro, Bulma, sus padres, Vegeta, Trunks, Yamcha, Ten-Shin-Han, Chaos, el Maestro Roshi e incluso Kuzae con Milk asistieron, además de Yugan.
Los padrinos de boda fueron nada menos que Krilin (Gokú) y Bulma (N°18), mientras que Marron fue la encargada de tirar flores en el camino que vería a su mamá acercarse al altar donde lo esperaba su amado, acompañado de su mejor amigo en todo el mundo, su hijo más pequeño y por quien iba a oficiar la boda: nada menos que el mismísimo Dende (Kami-Sama).
Las cosas ya habían cambiado mucho desde que todos habían sido revividos. Krilin se había disculpado con todos sus amigos y más con Gokú y N°18. Él sabía que ya no había nada que hacer y decidió dar un paso al costado, alegrándose de que su ex esposa y su mejor amigo puedan ser felices. Entonces Gokú no tuvo mejor idea que volverlo su padrino.
-Dende: "Gokú, ¿Aceptas recibir a Número 18 como esposa y prometes serle fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad y, así, amarla y respetarla todos los días de tu vida?"
-Gokú: "Si, acepto".
-Dende: "Número 18, ¿Aceptas recibir a Son Gokú como esposo y prometes serle fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y, así, amarlo y respetarlo todos los días de tu vida?"
-N°18: "Si, acepto".
-Dende: "En virtud de los poderes que me ha conferido Shen-Long, los declaro marido y mujer. Puede besar a la novia...o al novio Jajaja", dijo sonriendo mientras veía cómo N°18 se abalanzaba sobre Gokú plantándole un beso único e inigualable, que desató el aplauso, la euforia y algunas lágrimas de emoción.
Después todo devino en una gran fiesta en la playa donde hubo comida, bebida, música y baile, mucho baile. Incluso algunos de los amigos de Gokú lo agarraron y lo lanzaron al mar como modo de broma, hecho que causó las risas de casi todos los presentes.
Y todos los niños se la pasaron de maravillas. Goten y Trunks siempre jugando y bromeando, pero también se les sumó Marron y por momentos cuidaban entre todos de la pequeña Pan, como tres hermanos mayores.
Después de la boda y la luna de miel, los Son se mudaron a la Montaña Paoz, lugar donde la familia ya tenía planeada su casa después de haber vendido la mansión donde antes solía vivir Gokú.
Pasaron varios días y la familia se dedicó a construir su casa que, aunque ya no era lujosa, era un lugar hermoso y cálido y en el que cada integrante de la familia aportó con su granito de arena: Gokú cortando madera; N°18 colocando las tablas en la casa; Goten y Trunks con la pintura e incluso Yugan ayudó supervisando la construcción.
Y para el atardecer, por fin habían terminado. El nuevo hogar de la familia Son. Al terminar la familia se quedó contemplando su flamante hogar.
-Gokú: "¡Vaya! Sí que quedó hermosa nuestra casa, ¿verdad 18?"
-N°18: "Así es. Y todo gracias a que trabajamos juntos", dijo mientras le daba un beso a su esposo.
-Goten y Marron: "¡Guácala!", dijeron al ver a sus padres besarse.
-Gokú y N°18 se separaron del beso entre risas, para que después Gokú levantase a su hijo sobre sus hombros y 18 pusiera a su hija en brazos.
-Yugan: "Señores, la cena está lista"
-Gokú: "¡Gracias Yugan! Bueno, vamos a cenar".
-N°18: "Vengan, niños. ¿Quieren ayudarme a poner la mesa?"
-Marron y Goten: "¡SIIIIII!", gritaron alegremente.
Gokú bajó a Goten y los tres entraron a la casa.
Pero antes de entrar se quedó unos instantes en la puerta mirando al horizonte, pensando en todas las cosas que habían pasado tanto él como N°18 y que ahora por fin podía disfrutar de su familia y de su propio hogar con la gente que más amaba en todo el mundo.
Entonces solamente sonrió y entró a su casa donde lo esperaba su hermosa familia para cenar todos juntos.
Al final, todo puede ser posible.
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Bueno, hemos llegado al final de esta historia. De parte mía y de mi amigo Héctor (autor de la misma), les agradecemos a todos los que la leyeron y esperamos que la hayan disfrutado tanto como nosotros. Yo sé que para muchos no suena para nada creíble y que no les haya gustado. Pero bueno, en lo personal a mí sí me gustó. Y quise compartirla con todos ustedes en esta gran y linda comunidad.
¡Hasta pronto y que Dios los bendiga!
