Los personajes de Ranma no me pertenecen son propiedad de la gran Rumiko Takahashi.
Lo que el personaje piensa = bla bla bla
Cambio de escena = ¥¥¥¥¥¥
Recuerdos o Flashback = [bla bla bla]
CAPÍTULO 2.
Amanecía un nuevo día y en el dojo Tendo, dos adolescentes se levantaban para enfrentar un nuevo reto, ocultar su relación y evitar una boda.
Ranma – el chico se detuvo para mirar a su prometida que había hablado en un tono bajo - ¿Qué pasa Akane? – se acercó a ella y dejo un beso en sus labios provocando un sonrojo en la chica –
¿Estás seguro de ocultar nuestra nueva relación? – Susurro ella preocupada – si – respondió él con seguridad – es lo mejor para nosotros y es lo que más me importa –
Está bien – susurro ella aun insegura – tranquila Akane – él acaricio suavemente su mejilla – te aseguro que todo estará bien
La peliazul sonrió suavemente y asintió más segura, luego de esa charla ambos bajaron a desayunar, por primera vez tenían tiempo para hacerlo antes de irse a la escuela.
Por otro lado Genma seguía pensando en que debía salir a su viaje lo más pronto posible, soltando un suspiro recordó la discusión que tuvo con Nodoka anteriormente.
[Nodoka miraba molesta a su esposo y quizá muy pronto exesposo — ¿Cómo puedes hacerle esto a nuestro hijo?— el soltó un suspiro cansado mirando a su mujer — porque quiero lo mejor para él lo hago, ¿no lo entiendes mujer?
Nodoka negó más molesta — lo único que te ha importado siempre eres tú mismo — Genma le miro dolido — y no me mires así que sabes que digo la verdad, desde que lo arrebataste de mis brazos mi hijo solo ha sufrido por tus malas decisiones y hasta una maldición tiene encima —
Genma molesto le grito — yo también tengo una maldición, y por mi él ha aprendido tanto y ahora tiene más de una prometida — ella le dio una bofetada — eso solo le ha dado más problemas porque son muchachas que ni siquiera le aman — suspiro bajo — la única buena es Akane —
Esa niña es la que peor le trata mujer — el sobo su mejilla lastimada — no lo respeta y tampoco quiere casarse — Nodoka se levando de donde estaba — tú no sabes nada sobre los sentimientos de esos dos niños y si haces que mi hijo sufra más de lo que ya hiciste te juro que te hare pagar — salió de esa habitación molesta azotando la puerta dejando a su marido asustado —
Si tanto confías en ellos les daré tiempo para que me demuestren lo contrario — susurro a la nada y siguió arreglando todo lo que necesitaba para su viaje —]
Sabía que nadie entendía su actuar y tampoco creían que lo hacía por su hijo pero estaba convencido que era lo mejor mas al ver que la relación que su hijo tenía con Akane cada día era peor, sin imaginar que quizá esta vez su decisión no solo afectaría a su hijo sino a otras personas, y más importante arruinar un posible buen futuro y la felicidad de su único hijo.
Akane y Ranma ese día después de clases lo pasaron juntos evitando a gente conocida para poder disfrutar así su reciente relación de novios, sin imaginar que se les avecinaba una enorme tormenta.
Mientras todos cenaban los dos adolescentes llegaban a casa por distintos caminos para no levantar sospechas.
Ya llegue — Akane entraba a su casa sonriente — bienvenida Akane ¿Dónde estabas? — su hermana Kasumi le sonrió mientras Nabiki le miraba picara — estaba con unas amigas y se me hizo tarde, gomen — se disculpó tomando asiento — está bien pero trata de avisar la próxima vez — la peliazul asintió y se dispuso a comer cuando escucharon que alguien más entraba —
Estoy en casa — saludo Ranma sentándose al lado de su prometida — vaya tú también — Nabiki les miraba con sospecha — ¿yo también qué? — él chico la miro sin entender — llegas un poco después de Akane — Ranma miro a su prometida y luego volvió a mirar a su cuñada — ¿ah sí? Bueno yo pase al restaurante de Ukyo y se me hizo tarde — comenzó a comer sin ponerle atención a nadie más —
La cena transcurría tranquilamente hasta que ambos prometidos comenzaron a pelear por una hogaza de pan. Terminando como siempre en una fuerte discusión que Ranma perdió cuando Akane levanto la mesa y lo dejo inconsciente en el piso.
Genma viendo esto solo se levantó subiendo a su habitación más seguro de que su hijo y su nuera no se amaban y él debía buscar un mejor futuro para Ranma. En cambio su mujer preocupada le siguió pues no quería que su esposo arruinara más la vida de su amado hijo.
Detente Genma solo le causaras más problemas a nuestro hijo — espeto ella molesta — aun no me voy mujer dejame en paz — Genma ya fastidiado le dio la espalda a Nodoka — no hasta que me asegure que tú no harás nada que pueda arruinar la vida de Ranma — ella suspiro con lágrimas en los ojos — yo no haré nada de eso Nodoka, yo solo quiero un mejor futuro para el —
Nodoka solo negó y volvió a dejar solo a su marido, tenía que hablar con su hijo y advertirle sobre los problemas que tendría si su padre lograba salir a ese dichoso viaje.
Tengo que hablar con Ranma para buscar una solución antes de que sea tarde.
Cuando encontró a su hijo entrenando se dio cuenta que el aún era un niño y ya tenía demasiados problemas por culpa de su padre y ahora tendría aún más sino detenían a Genma.
Hijo podemos hablar – entro al lugar y miro a su hijo seriamente –claro mama ¿Qué necesitas? — dejo su entrenamiento y se acercó a su madre — es sobre tu padre, creo que no debemos permitir que haga ese viaje — Ranma suspiro — mama lo que haga mi padre me tiene sin cuidado, no pienso volver a caer en sus tonterías — Nodoka solo negó — pero hijo si él se va de seguro solo te buscara más problemas y creo que eres demasiado aun como para tener que cargar con las consecuencias de las malas decisiones de tu padre
Yo también lo creo mama — Ranma le dio la espalda — por eso esta vez no haré nada para ayudarlo si se mete en problemas ni aceptare ninguna de sus decisiones —
Yo creo que deberías aceptar tus sentimientos por Akane y así demostrar que te casaras con ella — él la miro sorprendido — no lo creo — negó y la miro serio — yo no quiero a Akane mama ya deberías aceptarlo
Entonces hijo no me das otra opción que apoyar a tu padre – dijo ella enojada – tú no eres un hombre, eres un niño caprichoso.
Mamá ¿cómo puede apoyarlo a él? – le miro tristemente – ¿porque todo el mundo quiere gobernar mi vida? — Dejo salir un grito y salió de ahí más que molesto —
Ranma no podía creer que ahora hasta su madre estuviera en su contra tenía que hablar con Akane sobre esto y lo tenía que hacer pronto.
Busco a su prometida por toda la casa sin éxito alguno, soltando un suspiro pensaba en lo complicado que todo se pondría.
Donde se habrá metido Akane – pensó sin dejar de buscarla—
Cansado subió al techo para tener algo de paz y quizá para pensar en una solución, llevándose la sorpresa de que ahí mismo estaba su prometida recostada en el techo observando el cielo nocturno, se miraba tan linda — Akane — susurro acercándose a ella — ¡Ranma! — ella se levando asustada y le miro — ¿Qué pasa? ¿Por qué esa cara?
Hola – se acercó más a ella y le abrazo fuerte — he discutido con mi madre por lo que papa quiere hacer — ella le miro y acaricio su pecho con un dedo — ¿ah sí? — el asintió y beso su cabeza — te he buscado por toda la casa, necesitaba verte para calmarme — un sonrojo apareció en el rostro de su prometida — ¿y que ha dicho tu madre?
Ella apoyara a mi padre si no aceptamos nuestros sentimientos frente a todos y nos casamos pronto — el soltó un suspiro y miro a su prometida — ¿tú quieres seguir con lo que hemos planeado? — ella le miro también y el asintió — ¿estás seguro? — el la apretó más contra el — más que seguro Akane sino lo hacemos así ellos siempre querrán que hagamos lo que ellos decidan sobre nuestras vidas, ¿tú quieres eso?
¡No! — Escondió su rostro — yo solo quiero que estemos bien Ranma — el sonrió y acaricio la mejilla de su prometida — yo también Akane y por eso me niego a hacer lo que ellos quieren —
¿Y qué haremos? — Ella suspiro al sentir la caricia — seguiremos adelante con nuestros planes — el aseguro — y no importa lo que mi padre haga, esta vez no hare nada que no sea lo que yo quiero y lo que quiero es disfrutar mi tiempo contigo — ella se sonrojo más y asintió — eso haremos entonces
Te amo Akane — él le levanto el mentón y beso sus labios suavemente — y no permitiré que nadie nos separe, ya no — ella devolvió el beso tímidamente — yo también te amo Ranma
Con esas últimas palabras ambos se prometieron no permitir que los separen, mas no sabían que quizá eso no dependería solo de ellos.
Otro capítulo editado…espero les guste, pronto subiré el siguiente.
