Los días transcurrieron con rapidez hasta que llegó el día viernes, un día antes del evento de caridad para los afectados por las inundaciones. Francoeur y Lucille siguieron trabajando y juntando dinero en presentaciones cada vez mas divertidas y brillantes, con ayuda de sus amigos Émile, Charles, la dulce Maud quien encantaba ayudaba en lo que podía entregando folletos en el cine. Y por supuesto, Raoul que los ayudaba a mejorar el sonido en el ambiente con sus inventos y efectos especiales.

Pese al desborde del Sena, gente de todos lados hacía su máximo esfuerzo por ir a ver el show. El "Ave Singular" jamás había tenido tanta gente en el local desde los días posteriores al primer debut de Lucille, y los días en que "La mariposa y el ave " se presentaban en el escenario años anteriores a ella.

-Tía Carlotta ¿no ha venido el repartidor?- Preguntaba Lucille yendo hacia su tía Carlotta quien se encontraba sacando las cuentas de las ganancias de la noche anterior.

-¿Quien querida?

-El repartidor que entregaba flores del día viernes.

Francoeur se encontraba a una distancia relativamente corta de ellas escuchando atentamente la pregunta de Lucille mientras este limpiaba las mesas.

-No, lo siento querida. Quizás la próxima semana- Respondió su tía tocando su brazo en señal de consuelo.

Lucille suspiró con algo de tristeza.

-Ya es segunda semana que no me han llegado flores, quizás quien las enviaba solo se cansó de hacerlo. Es una lastima.

-Oh cariño, se que te animaban antes de actuar, pero no necesitas de esas flores. Ahora tienes... a Francoeur- Señaló al gran muchacho, dándose cuenta de que estaba muy atento escuchando. Al oír su nombre, dio un gran sobresalto haciéndolo tropezar con la mesa, botándola al suelo accidentalmente.

Lucille rió un poco por su torpeza y lo ayudó a levantar la mesa del suelo.

-Tienes razón tía, ahora monsieur Francoeur es quien me da ánimos para actuar- Respondió a Carlotta sin quitarle la mirada al cantante mientras levantaban juntos la redonda mesa de madera. El solo desvió la vista bastante nervioso.

No sabía porque, pero Lucille ahora tenía la costumbre de mirarlo constantemente a los ojos mientras le hablaba, y eso a el, quien siempre mantenía la cabeza baja al hablar con otras personas, lo incomodaba.

-¡Buenas noticias chicos! ¡lo he conseguido!- Irrumpió Raoul junto a Émile y Charles. El científico entró con un carrito que transportaba un gran bulto escondido bajo una sabana.

-Hola Raoul ¿que te trae por aquí?- Saludó Lucille.

-Mon amis, con esta belleza no necesitaran sobre exigir más sus talentosas gargantas para cantar. La llamo... ¡El transductor electroacústico a gran escala!- Exclamó mientras sacaba la sabana para dejar ver un gran parlante hecho con una gran cantidad de radios unidas entre si.

-¡Vaya! ¿y para que sirve?

Raoul rió con arrogancia.

-¿Para que sirve? pues verá señorita.. este monstruo... sin ofender- dijo a Francoeur- hará que sus voces lleguen a mas de un kilómetro de distancia, su actuación se podrá escuchar hasta más allá de Montmartre. Con esta pequeña palanca podrán ajustar el alcance del sonido. Observen.-

Raoul le entregó un micrófono a Charles, Émile le echó del atomisafinador en la garganta al simio y este comenzó a cantar. El sonido era bastante fuerte como dijo Raoul.

El científico de a poco fue subiendo la palanca para ir aumentando el volumen, causando que al llegar casi a su punto máximo, los vidrios de las ventanas y las copas comenzaron a temblar y a agrietarse. Francoeur podía soportar la música del escenario, pero este sonido tanto como el de los truenos, le comenzó a retumbar en la cabeza produciendole fuertes mareos.

Se agarró la cabeza con ambas manos y comenzó a retroceder.

Al ver esto Lucille fue corriendo a bajar la palanca.

-Raoul, no creo que sea necesario tenerla al máximo. No queremos romper nada- Dijo ella tratando fuertemente de ser amable.

-Agua fiestas- Respondió el cruzándose de brazos.

-Bien creo que estamos mas que listos para la presentación, no se como agradecerles a todos por toda su ayuda en estos últimos días. De verdad- Dijo Lucille conmovida a todos lo presentes.

-De nada Lucille, aunque quizás no estaría mal agradecernos invitándonos la cena en su presentación de esta noche- Dijo Raoul.

Lucille suspiró.

-Bien, dalo por hecho, aunque por esta noche cerraremos el local. Francoeur y yo nos dedicaremos a ensayar nuestro acto hasta tarde. Pero quedan invitados a partir de la próxima semana.

-¡Que emoción! ¡No puedo esperar hasta mañana! Lucille cariño ¿traerías un poco de vino? Brindemos por su futuro gran éxito. -Dijo Carlotta con una gran sonrisa.

-Claro, tía.

Lucille fue por la botella y algunas copas al bar. Mientras tanto los chicos y la tía se quedaron en la entrada conversando lejos de ella.

-Ten Francoeur, dejaste esto en el invernadero después de... bueno, ese día.- Dijo Raoul entregándole su libreta con canciones a Francoeur.

Este alegremente la recibió y la guardó en su chaqueta.

-El tiempo ha pasado tan rápido, solo espero que todo el esfuerzo de mi pequeña sea bien recompensado- Decía Carlotta con lagrimas de emoción.

-¡Por supuesto! Lucille es una gran estrella con un talento increíble ¿por que no? además Francoeur la acompaña ahora- Respondió Raoul.

-¿Que pasará si a los críticos les gusta la función?- Preguntó Émile.

-Bueno, escuché que también viene el señor James R. White, es el representante de múltiples e importantes estrellas de Brodway en Norteamérica. Posiblemente les ofrezcan un contrato y deban partir hasta allá- Respondió Carlotta.

-Un momento, pero Francoeur no puede salir del país. El inspector Páte nos pidió encarecidamente que lo ocultáramos hasta que volviera con el profesor para devolverlo a la normalidad.

-Tienes razón, además ya de por si lo estamos exponiendo mucho presentándose en el escenario mañana, imagina si lo descubren allá afuera. - Dijo Raoul preocupado- Lo siento Francoeur, pero si les llegan a ofrecer un contrato, Lucille tendrá que partir sola.

El chico azul miró a la joven cantante en el bar, sirviendo el vino en las copas sobre una bandeja, con una gran sonrisa de emoción.

Francoeur de inmediato se sintió desmotivado, en cierta forma solo pensaba como meta mayor cantar sobre el escenario junto a Lucille en el "Ave Singular" pero ¿viajar y actuar en Broadway? esas eran palabras mayores. El solo imaginarlo le atemorizaba por lo lejos que estaría de su hogar, pero a su vez le emocionaba crecer hasta ese punto como artista, desenvolverse sin ningún miedo ante una gran multitud, hacer felices a otros con sus canciones, y sobre todo, vivir de lo que tanto amaba. Y si ese sueño podía compartirlo con ella, mucho mejor.

Pero su estado actual se lo impediría, ¿y si lo descubrían y lo linchaban? o peor aún ¿lo encerraban como un animal y lo estudiaban como un eslabón perdido? ¿esto repercutiría de alguna forma en la carrera de Lucille por haberlo ayudado? no quería averiguarlo, ni tampoco quería arriesgarse. Tenía que aceptar el hecho de que su dulce sueño de cantar juntos podía llegar a su final. Después de todo, tanto sus penas, su alegría, así como todo, tiene un final.

¿Y eso es realmente malo? el saber que hasta la vida propia tiene un final nos hace aprovecharla aun mas, sobre todo cuando ocurren sucesos tan inhóspitos e inesperados como la transformación que vivió Francoeur. Si sólo se quedaba pensando en lo solitario que se volverán nuevamente sus días sin ella, jamás podría volver a disfrutar el poco tiempo que le quedaba con su compañía. Y con los extraños acontecimientos que sufría poco a poco en su cuerpo, la incertidumbre era algo que ya venía viviendo día a día.

Debía aprovechar lo que posiblemente sería su última noche juntos, debía decirle quien era y lo que sentía por ella. De alguna forma.

-1... 2... y... -Contaba Lucille mientras volvían a practicar los últimos pasos de la presentación en el escenario.

Las horas pasaron y ya había atardecido. Lucille había pasado a buscar el traje de Francoeur y después de eso la chica junto con el monstruo habían ensayado durante largas horas sin descanso. Lucille se encontraba completamente agotada, pero pensar en lo cerca que estaban de resolver las deudas que tantas noches le habían quitado el sueño, la motivaba a seguir. Francoeur por su parte ya sentía un poco la fatiga de las horas trabajadas, ya era la hora de cenar y parecía que a Lucille se le había quitado por completo el apetito con los ensayos.

Terminaron de ensayar con una reverencia, y la chica fue por una toalla para secar su cuello, le lanzó una a Francoeur para que secara su rostro.

-Fue un gran ensayo, estoy exhausta, creo que con eso estaremos bien para el día de mañana. Debemos descansar bien para dar un gran show. Iré a tomar un baño antes de la cena ¿crees que podrías esperarme un poco para comer juntos?

Francoeur le asintió enérgicamente con una sonrisa cansada.

-Perfecto- Lucille pasó por el marco de la puerta y miró hacia atrás para verlo a los ojos una vez mas y regalarle una sonrisa antes de salir del lugar. Él no tenía idea de porque realizó ese pequeño gesto pero le dio un pequeño sobresalto en el corazón que lo hacía sentir algo embobado.

Rápidamente fue hasta la cocina, tomó algunas cosas del estante y algunas ollas, debía apresurarse.

Después de varios minutos, Lucille salió del tocador con el cabello flojamente recogido en una trenza, se puso una larga falda color berenjena y una blusa blanca con una cinta negra colgando de su cuello. Aún no era lo suficientemente tarde como para ponerse el camisón, así que no se molestó en usar algo tan refinado como suele hacer.

-¿Francoeur?- Preguntó ella entrando a la cocina, viendo una nota sobre la mesa con una caligrafía que le parecía muy familiar, que decía: "Ven a la azotea"- ¿Pero que...?

Lucille no sabía de quien podría provenir dicha tarjeta, pero la curiosidad la intrigaba demasiado.

Subió hasta la azotea que se encontraba detrás de la enorme jaula con el ave que decoraba el techo del recinto. Al llegar encontró a Francoeur elegantemente vestido con su traje blanco, un corbatín purpura y una rosa blanca en el bolsillo decorando su chaqueta.

-¿Francoeur que es...?- Preguntó confundida mientras miraba que detrás de el había una de las mesas del salón muy elegantemente decorada con un mantel blanco, un pequeño florero con flores blancas, velas y servilletas dobladas como cisnes. Toda la azotea estaba con flores regadas en el suelo, y un pequeño camino de velas se encontraba frente a ella hasta la mesa. -¿Que es todo esto?

Lucille no podía evitar sonreír nerviosa, Francoeur tomó delicadamente su mano y la guió hasta la mesa. Le acercó galantemente su silla en cuanto se sentó y levanto la tapa de su plato para dejar ver un delicioso plato de pasta con salsa, trozos de carne y verduras salteadas.

-¡Increíble! ¿tu preparaste todo esto?- Preguntaba Lucille asombrada.

Francoeur asintió con una sonrisa tímida mientras servía algo de champagne en su copa. Seguidamente se sentó lo mas derecho posible, lo más que su cuerpo y pésima postura le permitía.

-Esto es maravilloso ¿en que momento preparaste todo esto? oh.. cierto, no puedes... lo siento- Se disculpó apenada.

Él no sabía como pudo ser tan tonto como para no haberlo pensado antes, pero recordó que Charles al no tener la capacidad de hablar se comunicaba por medio de tarjetas. Por lo que preparó una serie de tarjetas para poder hablar con ella, con algunas otras en forma de preguntas y respuestas para romper el hielo en caso de que Lucille le hablara. Fue realmente difícil, no sabía como Charles podía anticiparse tan bien a todo lo que otros podían hablar.

De pronto el sacó una tarjeta de su chaqueta y se la mostró.

-"Decore la azotea mientras estabas en la sastrería, y cociné mientras tomabas un baño. Quería celebrar nuestro éxito un día antes de el evento"

-¡Oh Francoeur! ¡Claro! la escritura... que tonta- rió avergonzada- ¿como no se me ocurrió antes pedirte que me escribieras para hablar? me siento bastante torpe en estos momentos.

-"Eres maravillosa"

Un calor recorrió en forma casi inmediata las mejillas de la nerviosa muchacha tras leer eso. Bajó la mirada y con una sonrisa tímida respondió:

-Gracias Francoeur.

Tras decir esto tomó uno de los cubiertos y comenzó a comer. Cosa que la pulga no imitó porque todo le sabía a estiercol.

Francoeur comenzó a ponerse nervioso y sacó todas las tarjetas para comenzar a charlar.

-"¿Que te parece la comida?"- Preguntó mostrando una tarjeta.

-Esta delicioso, hace mucho que no probaba algo tan bueno. Siempre me sorprendes, mon ami.- Sonrió dulcemente.

-"Gracias"- Sacó otra tarjeta- "Es una linda noche ¿no crees?"

-La verdad es que si, ver las luces de los faroles y casas de París siempre me reconforta ¿Estas nervioso por el día de mañana?

-"Si"- sacó otra tarjeta- "Oí que posiblemente debas ir a Norteamérica si te contratan"

-Si, pero bueno... no lo se, he pasado tantos años en este lugar y he trabajado tanto por mantenerlo que me tristeza el solo pensar en alejarme. Este local lo abrieron mis padres antes de que yo naciera, así que.. - Lucille de pronto se dio cuenta de que estaba empezando a hablar cosas tal vez muy personales a Francoeur- Lo siento, no quisiera aburrirte con esto.

-"Por favor, sigue"- Mostró una tarjeta con una sonrisa que le entregaba la suficiente confianza para seguir.

Ella devolvió dicha sonrisa con cariño.

-Bueno... mi padres eran maestros de música, mi padre era maestro de piano y otros instrumentos, y mi madre era maestra de canto. Después de que se casaron abrieron este lugar, mi madre y una amiga se presentaban todas las noches con maravillosos actos, se hacían llamar "La mariposa y el ave" con el tiempo les ofrecieron un contrato para cantar fuera del país, su amiga aceptó pero mi madre no quiso seguirla. Ya tenía una vida aquí en París, su local, a mi padre... y se separaron, sin embargo su amistad siguió a la distancia. Unos años después mi madre me tuvo, me enseñaron a cantar, a bailar... pero un día que su amiga los invitó a verlos y celebrar su reencuentro, al día siguiente la policía nos informó que murieron en un extraño accidente... no saben como pero... - Lucille comenzó a llorar- No se bien los detalles, mi tía jamás quiso hablar mucho de ello porque sabe como esto me pone.

Francoeur casi tan desarmado como ella al escucharla, limpio sus lagrimas con una de las servilletas.

Sabía lo que era perder a un ser amado, y lo hacía sentirse aun peor porque el al menos tenía con vida a su padre, ella había perdido a ambos.

-Trato de mantener vivo su legado, este lugar es lo ultimo que me queda de ellos, no sabes cuanto temo perder aquello que con tanto esfuerzo intentaron construir. Por eso no se si deba dejar este lugar.

El chico no sabía que podía decirle, no había ninguna tarjeta con la que podría responder.

-Pero bueno... eso se verá después. Ahora, me alegra poder pasar estas instancias contigo. Haz sido un gran apoyo para mi, Francoeur. Me haces... muy feliz- Dijo Lucille, tomando una de sus manos que se encontraba sobre la mesa.

Este toque hizo revolotear todas las mariposas en su estomago, su mente finalmente quedó en blanco y trató de cambiar de tema. Quitó su mano rápidamente y trato de buscar en sus tarjetas algún tema para romper el silencio que quedo entre ambos.

-"Es una linda noche ¿no crees?"- Mostró en la tarjeta.

-Eh... si, ya me lo habías dicho.

"¡Agh! ¡tonto! ¡ni si quiera con las tarjetas puedes hablar bien!" Pensaba el pobre muchacho carcomido por los nervios.

Trato de buscar la tarjeta adecuada, pero sus temblorosas manos las tiraron al suelo, se tiró al suelo para recogerlas. Lucille trató de ayudarlo a recogerlas, pero en cuanto estuvo a punto de tomar la que decía "Te amo, siempre lo he hecho", las tomó todas con desesperación impidiendo que la leyera.

-¿Su-sucede algo Francoeur?- Dijo preocupada por su extraño comportamiento.

De pronto fueron interrumpidos por una banda cruzando la calle que pedía dinero. Había un gran hombre de mediana edad con traje tocando una guitarra. Había un hombre de color bastante anciano tocando el bajo, uno mas joven con el clarinete y una muchacha castaña de cabello muy rizado, con un abrigo lleno de parches y un vestido lila. Se notaba que no tenían mucho, pero su talento era algo notable.

-Mira Francoeur- señaló la joven a la banda que se encontraba a lo lejos- Ven.

Ella le ofreció su mano al chico para que se levantara. Cuando ya estaban ambos de pie, Lucille se le acercó algo tímida pero con una sonrisa tranquila a Francoeur.

-Baila conmigo, solo... relájate.

"Time goes by

El tiempo pasa

Trees are dying and born

Los árboles están muriendo y nacen

But my mind is on you babe

Pero mi mente está en ti, bebé.

Time for me has stopped

El tiempo para mi se ha detenido... "

El no esperaba algo así, pero no podía rechazar esa oferta. Se acercó tímidamente a ella, sabía como bailar tap, y otros bailes con solo ver sus presentaciones y practicarlos en privado imaginando que estaba sobre un escenario. Pero jamás en su vida pensó en bailar algo como un baile de salón con ella.

Lucille guió un par de sus manos a su cintura y las otras dos en su mano derecha. Nunca se había acercado tanto a el desde que estaban en la sastrería, por lo general no estaban tan corporalmente apegados en el escenario. Francoeur tragó saliva con su rostro ardiendo.

"I know love ain't for sale

Sé que el amor no está en venta

So i ask for a gift

Entonces pido un regalo

For this time only, darling

Solo por esta vez, cariño

And I'll never ask a thing

Y nunca preguntaré nada

Baby please, don't leave

Bebé por favor, no te vayas

This time stay with me

Esta vez quédate conmigo..."

No había una coreografía planeada, solo se movían lentamente de un lado a otro.

Bailaban lento, no tenían la prisa del acto siguiente, no tenían mas reflector que la luz de la luna sobre sus cabezas, y las estrellas eran el único público presente.

"It ain't so bad, you'll see

No es tan malo, ya verás

Love me, please love me

Ámame, por favor ámame

And you know why I can't sleep

Y sabes porque no puedo dormir

It's all about you and me

Todo se trata de ti y de mi

It's all about you baby

Todo se trata de ti bebe

Your eyes, your skin, your lips

Tus ojos, tu piel, tus labios"

¿Que se supone que haga si te vas? ¿que haré si mi padre me convierte en un humano? ¿no volveré a verte? o peor aún ¿que pasara si me quedo así para siempre? ¿Y si te lastimo?" Pensaba el chico durante su danza, habían tantas cosas por hacer, por pensar, que decirle, por temer.

Pero no quería detener este momento, como ya había pensado, el presente era demasiado valioso, ahora mas que nunca. Y si podía aprovechar las instancias en que mas adelante podía recordarla, lo haría con cariño.

"Baby please, don't leave

Babé por favor no te vayas

This time stay with me

Esta vez quédate conmigo

It ain't so bad, you'll see

No es tan malo, ya verás

Love me, please love me

Ámame, por favor ámame

And I know love ain't for sale

Y sé que el amor no está a la venta

So I ask for a gift

Entonces pido un regalo

For this time only, darling

Solo por esta vez, cariño

And I'll never ask a thing

Y nunca preguntaré nada"

Ella acomodó su cabeza sobre su enorme pecho, no podía evitarlo, no podía saber con exactitud lo que sentía por Francoeur, pero su compañía la reconfortaba, la hacía sentir segura, tranquila. Se sentía completamente diferente a cuando estaba enamorada de Raoul, por ello no sabía si lo que sentía era realmente amor, no lo podía confirmar. Pero esto ya no podía ser solo una amistad. Era algo mas grande.

Esto que sentía iba mucho mas allá de las apariencias.

"Baby please, don't leave

Babé por favor no te vayas

This time stay with me

Esta vez quédate conmigo

It ain't so bad, you'll see

No es tan malo, ya verás

Love me, please love me

Ámame, por favor ámame

And your love keeps me young

Y tu amor me mantiene joven

And your hug keeps me warm

Y tu abrazo me mantiene cálido

I think that 'm addicted

Creo que soy adicto

To your perfume and your love.

A tu perfume y a tu amor."

La canción había terminado y extrañamente, bailar si lo tranquilizó, se sentía listo para decirle. Así que se separó suavemente de Lucille.

-¿Ocurre algo?- Preguntó confundida.

Francoeur sacó sus tarjetas del bolsillo, y como estas habían quedado desordenadas al caer al suelo, no podía encontrar la que con tanto miedo ocultaba de ella.

Hasta que de pronto Émile irrumpió de golpe en la azotea.

-¡Chicos!- Dijo el pobre hombrecillo agitado por subir corriendo las escaleras, de pronto vio la mesa con las velas y las flores- Eh... ¿interrumpo algo? ¿saben? ¡n-no importa! ¡La policía llegó a inspeccionar el local!

-¡¿Que?!- exclamó Lucille.

-Será mejor que escondamos a Francoeur, y pronto.

Lucille tomó del brazo a Francoeur y lo llevó casi a rastras hasta adentro del cabaret nuevamente. Botando al suelo nuevamente sus tarjetas.

Lucille abrió la puerta con cuidado, y al hacerlo vio a Maynott junto a otros cuatro oficiales de policía.

-¿Comisionado? ¿que le trae a tan altas horas de la noche?

-No se haga la ingenua señorita Auclair, recibimos un reporte anónimo de que el monstruo se alberga en este lugar.- Dijo Victor haciéndola a un lado bruscamente, entrando con todos los oficiales.

-¡¿Que?! ¡Oiga! ¡¿como se atreve?!- Dijo Lucille realmente molesta.

-¿Algún problema oficiales?- Preguntó Carlotta.

-Ya dígannos donde tienen al monstruo, Carlotta.

-Lo siento señor comisionado, pero me parece una gran falta de respeto que después del escándalo que armó, ebrio además, en nuestro local venga y se ponga husmear en nuestras cosas personales.

-Lo siento, pero mis hombres tienen una orden para registrar el local ¡revisen cada habitación de este lugar! ¡que ningún rincón se quede sin revisar!

Revisaron la cocina, el bar, las habitaciones, y los camerinos.

Maynott se paseó por el camerino de Lucille observando sus cosas.

Francoeur desde el interior del piano observaba desde un agujero a Maynott como registraba las pertenencias de Lucille, se sentía impotente al no poder detenerlo. Pero era extraño, parecía que no le interesaba buscar a alguien ahí dentro si no, algo.

Sobre el sofá encontró la libreta con canciones de Francoeur y se la echó al bolsillo. Saliendo del camerino.

-"Maldición"- Pensaba el chico molesto en su cabeza.

-¿Encontraron algo señores?- Preguntó Maynott a los oficiales.

-Nada señor.

-¿Lo ve? no hay ningún monstruo, puede retirarse- Dijo Lucille muy molesta.

-¿Y el señor Francoeur Bernard? ¿dónde se encuentra ahora?- Preguntó el comisionado haciendo caso omiso a lo que dijo.

-En su hogar, como debería estar usted a estas horas de la noche.

-No abrieron el local hoy ¿muy ocupados con el evento?

-Por favor, váyase.- Dijo Carlotta.

-Esta bien, esta bien, me iré. Pero debería cuidar sus modales, no habla con cualquier persona.

-No tendré modales con alguien que irrumpe en mi hogar sin aviso y le falta el respeto a mi familia. Si piensa venir, al menos hágalo con una disculpa a mi sobrina. Así que por favor retírese.

Con una mirada fulminante, Victor Maynott llamó a sus hombres y los llevó hasta afuera. Todos se retiraron, y Lucille fue inmediatamente hasta su camerino para ayudar a Francoeur a salir del piano.

-¿Estas bien?- Le preguntó preocupada.

-¿Crees que sospeche algo?- Preguntó Émile a Raoul.

-No lo sé, no estoy seguro.- Respondió este.

-¿Quien pudo haber llamado a la policía y delatarnos?-Preguntó Lucille.

-No lo se... pero esperemos que Maynott no arruine el evento de caridad. Si Maynott se entera antes de que llegue el profesor estamos acabados. -Respondió Raoul.

-Francoeur... sé que hemos trabajado mucho en esto. Pero debo saber ¿estas seguro que quieres presentarte mañana? estas peligrando más que nunca ahora con Maynott sobre nosotros y tu padre aun no llega. Quiero que estés a salvo- Dijo Lucille preocupada a Francoeur.

Él sabía del riesgo que corría, pero esta posiblemente sería su ultima vez en el escenario con ella, antes de que esta se fuera o el volviera a la normalidad. Ya desperdició muchas oportunidades con ella cuando era humano, y no lo volvería a hacer ahora que era un monstruo.

Asintió tratando de transmitirle tranquilidad a Lucille con una sonrisa.

-Solo esperemos que el inspector venga en camino con el profesor...- Dijo Raoul preocupado.

Eran las once de la noche y un barco a vapor se dirigía nuevamente hacia Europa. Un hombre alto y canoso miraba un periódico que decía "Un monstruo en París".

/¡Hola! lamento haber estado tan desaparecida pero he estado en periodo de exámenes en la universidad y ha sido muy difícil ponerme a escribir y editar los capítulos anteriores. Muchas gracias por su apoyo y paciencia 3 y respondiendo a Rose (ya que soy nueva en esto de y no se como responder los comentarios xD) me encantaría poder leer tu fanfic suena una propuesta muy interesante! de hecho hice este fic porque no hay mucho material de esta película y lo único bueno que hay no esta terminado desde hace años :/ Y respondiendo al otro comentario anónimo, puedes seguirme en Wattpad como Pandargeist, el fic por el momento no aparece puesto a que lo des publiqué para poder editarlo bien pero si quieres estar atento para cuando lo haga puedes seguir mi perfil 3 tratare de subir lo antes posible el siguiente capitulo LOVE YAAAA3 3 3 /