Otra vida
¿Qué ha pasado contigo?
- Lo ultimo que recuerdo es que iba de camino a Base bar, y para acortar trayecto caminé entre las casas y después dos hombres me atacaron y desperté aquí.
- Emmett y yo te encontramos, también nos encargamos de esos hombres, para esta hora deben de estar encerrados con una mano y una pierna rota cada uno.
- ¡Rose! No debieron hacer eso.
- No tiene nada de malo Esme, ellos golpearon casi hasta la muerte a Bella.
Quería reírme, esto era una situación inusual, pero tenia que llamar por teléfono, pero antes de que pidiera un celular prestado mi estomago gruño y 4 pares de ojos me miraron.
-Oh, cielo, lo siento, debes de estar hambrienta, te preparare algo mientras te ayudan las niñas a darte un baño, tengo que ir a la tienda a comprar ingredientes.
- Vamos corriendo, en auto será más lento.
Después de una última mirada Carlisle tomo la mano de Esme y saltaron por la ventana.
- Bueno, iré a buscar alguna pijama o ropa cómoda para que te pongas, lo digo porque mi ropa te va a quedar más holgada que la de Alice.
- Muchas gracias, Rose.
En cuestión de segundo reapareció por la puerta y me extendió un pijama de camisón rosa, al tocarla era tan suave que parecía una nube.
- Es seda, así que no te rosara, es la mas larga que tenia o que no tuviera transparencias.
- Es muy bonita, gracias, Rose, prometo regresártela.
- No te preocupes, puedes quedártela.
- O te puedo comprar otra.
- No es eso, la compre porque era bonita, de hecho, todavía tiene la etiqueta, pero realmente no uso pijama, no duermo y cuando estoy en una habitación con Emmett, bueno pues no la necesito.
No pude reprimir una sonrisa, sabia a lo que se refería, ellos siempre fueron excesivamente cariñosos.
Trate de pararme, pero un dolor punzante en el costado izquierdo de mi cuerpo me detuvo.
- Te rompieron 2 costillas, podríamos darte un sedante si te duele mucho, te ayudare a ir a la bañera, en mi habitación tengo una tina, iré a prepararla, ¿Puedes llevarla Rose?
- No hay ningún problema.
Alice desapareció, y yo intente volver a ponerme de pie, pero definitivamente esta vez si me iba a ir directo al piso. Sin embargo, Rose pudo sujetarme.
- Apóyate en mí, o mejor aún, puedo cargarte.
- No quiero ser una molestia.
- Para nada.
Y sin mas me levanto en brazos al estilo princesa, y comenzó a caminar a un ritmo muy lento, asegurándose que no me moviera mucho para no sentir dolor.
- Lamento causarte molestias.
- No pasa nada, sujétate bien.
- Yo sé que en el pasado nunca te caí bien, pero quiero que sepas que estoy muy agradecida por lo que hicieron por mí.
Rose se quedo callada, sabia que no era el momento para dejar eso atrás. Entramos a una recamara decorada con colores cálidos, los muebles, el ambiente, te daba una sensación de estar en parís, pero en los años 20, era tan al estilo de Alice, pero a donde quiera que viera, había matices de Jasper, era un lugar solo para ellos, entramos a un baño espacioso, con muchos cosméticos, cualquier mujer humana mataría por una colección así.
- Veo que te volviste aficionada.
- No vas a creer esto, pero tengo un canal de YouTube y doy consejos de moda, maquillaje, tengo patrocinadores y eso.
La mire sinceramente sorprendida.
- Pensé que no tenían que llamar la atención.
- Así es, no sale mi rostro, pero Jasper me ayuda con eso, le pongo una peluca castaña, esa que esta allá, le pongo pupilentes, y tengo maquillaje artístico, creo algunas imperfecciones en su rostro con silicona y es mi modelo.
Desapareció y en menos de una milésima de segundo reapareció enfrente de mi y me ofreció su celular.
- Mira es él.
Tome el celular y estaba un video en un canal con nombre de Ali-Love, en él se podía escuchar la voz de Alice de alguna forma modificada con una voz más acompasada, incluso algo aguda, pero le daba la apariencia de ser muy joven, pero en ningún momento se miraba su rostro, incluso sus manos estaban cubiertos con guantes, de ninguna forma podrías adivinar quien era, de pronto apareció una chica con unos deslumbrantes ojos color verde, y el cabello castaño, daba la sensación de severidad, pero eso la hacia mas cautivadora, tenia una belleza salvaje, pude notar lo que decía Alice, de alguna forma que no entendía era Jasper, tenía pecas, una tonalidad de piel rosada, su rostro era redondo, las personas miraban a una chica hermosa, en ningún momento podrían adivinar quien era.
- Woow, Alice estoy impactada, haces un trabajo excepcional, voy a seguirte cuando vuelva a casa.
- ¿Tu crees? Tengo muchos seguidores, e incluso tengo patrocinadores, Edward me ayuda para que no me puedan rastrear y seguir en el anonimato, incluso he caracterizado a Emmett de mujer y a Esme de hombre, te lo mostrare mas tarde cuando te bañes. Esme dice que dejemos de hablar y te ayudemos pronto esta tu comida.
- Está bien.
Comencé a quitarme la ropa, estaba totalmente arruinada, las mangas de mi blusa habían sido cortadas para ponerme suero y otras cosas, lo demás tenia sangre o estaba desgarrada por el pavimento, intenté levantarme la blusa, pero el dolor punzante de las costillas era cada vez más fuerte.
- Espera traeré unas tijeras y la cortaremos.
- De acuerdo, y una bolsa para tirar la ropa, por favor.
Unos instantes después Alice comento a cortar mi blusa lo más rápido que pudo, y comencé a quitarme los pedazos, un leve jadeo se escuchó en la habitación, no las voltee a mirar, y proseguí a quitarme los pantalones, y el resto de la ropa.
- ¡Dios santo! ¿Qué te paso Bella?
- Muchas cosas pasaron desde que se fueron Alice, no hay mucho que se pueda hacer.
Sabia que era lo que miraban, no necesitaba voltearme para ver que en su mirada había lastima, las marcas de mi cuerpo eran un constante recordatorio, intente meterme a la bañera, pero resbale, afortunadamente Rose me volvió a sostener.
- Apóyate en mí.
Le sonreí y con su ayuda entre a la tina, el agua estaba caliente, a tal punto que la piel se me puso roja, pero eso aliviaba a mis músculos, la espuma tapo mis hombros y la esencia era tan relajante que mi dolor comenzó a disminuir.
- Voy a lavarte el pelo.
Con movimientos delicados comenzó a lavar mi cabello, y Rose con una esponja me ayudo a tallarme en los lugares que no alcanzaba.
- Escucha Bella, no sé qué te paso, y puedes contarnos o no, pero lo que te voy a decir no es por lastima, es algo que llevo años queriendo decirte.
-Rosalie no tienes que decir nada.
- No, escucha por favor. Se que desde que dejamos Forks y a ti en él, nuestra familia no volvió a ser igual, mucho me temo que fue por Edward, nadie estuvo de acuerdo con su decisión, pero lo apoyamos porque es nuestro hermano, pero lo que quiero decir es que lo lamento, en el pasado no te puse las cosas fáciles, estaba envidiosa de ti, de tu humanidad y no comprendía porque querías estar con monstruos como nosotros pero eso no justificaba que te tratara así. Lo siento mucho.
De alguna forma las lágrimas salían silenciosas, el cuarto se quedo en silencio por tanto tiempo que dolía, por fin termine de bañarme y cambiarme, Alice estaba secando mi cabello y Rose entro a la habitación de nuevo.
- Son los únicos calcetines, ninguno de nosotros tenia, encontré estos en el baúl de Carlisle, se los dio una enfermera de regalo de navidad y los tenia guardados, lo siento por los renos navideños, pero son afelpados, te ayudare a ponértelos.
Sin pensarlo mucho tome su mano.
- Muchas gracias por todo Rosalie, no tengo que perdonarte en nada, ustedes siempre han sido personas maravillosas en mi corazón, no son monstruos, son seres llenos de amor.
Unos minutos después en brazos de Alice bajamos a la sala y me deposito con mucho cuidado en el sillón, me tapo con una manta y se sentó a mi lado.
- Ten cariño, es el emparedado que te gusta mucho, las papás fritas y tu malteada de fresa.
- Muchas gracias Esme.
Mi estomago estaba agradecida de la comida. Después de terminar de comer, en algún momento me quede profundamente dormida.
