Otra vida
¿Qué ha pasado contigo?
Tenia mucho tiempo sin dormir tan bien, sin soñar, con tanta tranquilidad, debería dormir mas tiempo, quise girar un dolor punzante atravesó mi cuerpo. Estiré mis piernas y tocaron algo frio, volví a encogerlas dentro de la cobija.
- ¡Demonios! Volví a dejar la ventana abierta.
De pronto escuche una risa, pero eso era imposible porque estaba sola, ¿O quizás bebí mucho a noche en la despedida de solteros? Los chicos deben de andar por la casa.
Abrí los ojos, pero la luz era tan cegadora que me hizo cerrar los ojos de nuevo.
- ¿Cuánto bebí a noche para tener este dolor espantoso de cabeza?
Mas risas se escucharon en la habitación, esto ya era preocupante, abrí los ojos de golpe y un rostro sonriente estaba viéndome desde el extremo opuesto de la habitación.
- Debería hacerle caso a Katrina, el vodka esta destrozando mi cordura.
- Yo creo que si está loca.
De golpee recordé todo, el asalto, Alice, Esme, todos.
- ¡Oh dios mío! Emmett eres tú.
- El mismo, te he extrañado pequeña.
Se acerco y me dio un leve abrazo.
- Yo también, estas enorme.
- Gracias, y tu estas diminuta y con el pelo algo corto desde la ultima vez que te vi.
- Se le llama vejez, he envejecido.
- Me doy cuenta, te he visto unas arrugas.
Comencé a reírme junto con él, pero el dolor comenzó a aumentar, pero en un segundo desapareció y fue reemplazado con tranquilidad.
- Gracias Jasper
El aludido apareció al lado de Emmett, y me dio una sonrisa tranquilizadora.
- No es nada Bella.
- No me mires así, puedes acercarte no hay problema.
- Eso es lo que me llama la atención, antes tu olor era tan fuerte y tentador que no podía estar muy cerca de ti y ahora es prácticamente nulo.
- Hay una respuesta para eso, pero no soy la mas apta para decirla, mas que nada porque no se darla.
- Entonces dime lo que sepas.
- Déjala ya Jasper. No la molestes con preguntas como esas.
Esa voz, era él, mis recuerdos no le hacían justicia, me acomode en el sillón, y me gire hacia donde venia la voz.
Y ahí está él, mirándome con ojos llenos de dolor, arrepentimiento y podría decir anhelo. Le sonreí, ya no era la antigua Bella, ya no le reprochaba nada, estire mi mano para intentar tomar la suya, pero él se adelanto y tomo la mía, en un segundo todo cambio, no sabía que era, o quizás sí, pero no lo quería aceptar.
- Hola Edward. Ha pasado un tiempo.
- Isabella, yo tengo tantas cosas que decir, lo siento, nunca debí haberte dejado, lo siento tanto.
Verlo así me rompía el corazón, con toda la fuerza que fue capaz de juntar, me acerque mas a el y con mi mano libre acune su mejilla, el frio traspaso mi piel, pero era una sensación reconfortante.
Edward cerro los ojos y se recostó en mi mano, yo le brindaba suaves caricias, era como si el tiempo nunca hubiera pasado, como si todavía tuviera 18 años de nuevo.
- Sei tornato amore.
- Aprendiste italiano.
- Aprendí muchas cosas, 10 años es mucho tiempo.
Hablando de tiempo, mire a través de la ventana para darme cuenta de que estaba anocheciendo, de seguro estaban preocupados por mí. Deje caer mi mano, pero Edward la sostuvo en sus manos.
- Necesito un teléfono, tengo que hacer una llamada.
Edward en un instante me esta ofreciendo el suyo.
- Gracias, necesito que me regreses mis manos para llamar.
Pero solo conseguí tener una mano libre, marque el numero que me sabia de memoria, sonó un par de veces y no contestaron, así que mande un mensaje *Soy Bella*, e inmediatamente me regresaron la llamada.
- ¿Dónde estás? ¿Qué paso?
- Unos tipos trataron de lastimarme, pero me ayudaron. No se la dirección tengo que preguntar esperen.
- No te preocupes encontramos tu rastro en unos minutos nos vemos.
Y colgaron, pero pude sentir que todos me miraron, claramente escucharon la llamada y tendrían algunas dudas, pero en ese segundo todos se pusieron alerta.
- Esta bien, esta todo bien. Son mis amigos. Ustedes los conocen.
- No reconozco ese olor, pero tranquilos todos, vamos a dejarlos entrar, son amigos de Bella, veamos quienes son.
Carlisle camino hacia la puerta y la abrió.
- No lo puedo creer.
Todos los demás se pusieron a alertar, pero Edward se me quedo viendo.
- No entiendo que esta pasando.
Pero unos segundos después apareció la pareja enfrente de todos y si podría decir que todos absolutamente todos en esta casa estaban sorprendidos. Pero rápidamente se acerco la pareja a mí.
- ¿Estás bien?
- ¡Dios mío! Estas toda lastimada, tenemos que llevarte a casa y atenderte.
- Esta bien, Carlisle me atendió muy bien.
- Tenemos que ponerte el suero, si no va a ser peor.
- Está bien Angela.
- No se la pueden llevar.
- Lo siento Edward, pero esto es mas importante y no hay tiempo para explicar.
- Antes de que se vayan tienen que explicarnos que pasa.
- Como les dijo Angie no tenemos tiempo.
- Entiéndenos queremos saber como tu Ben y Angela terminaron siendo vampiros si después de irnos de Forks eran humanos.
Pero no pude escuchar más, comencé a ver todo negro y la oscuridad me absorbía.
