~~Chapter 4~~

Erza, Natsu, y el señor Lock miraban fijamente a un inconsciente Krecht que yacía frente a ellos, recostado sobre el frío suelo. Cada uno pensaba en la forma de hacerlo decir dónde se encontraba su base, el lugar donde se reunían todos los miembros. "Rudbeckia". Erza pensaba en hacerlo hablar amenazándolo con su katana. Mientras que Natsu se imaginaba cubriéndolo en llamas y preguntarle después. Y como su hubiera leído su mente, Erza lo miró de reojo y le dió una palmada en la cabeza.

-¡Oye!-exclamó el pelirrosado.

-Sin violencia, Natsu-aclaró Erza.

-No tenías porqué golpearme.

-No importa las veces que te golpee, sigues actuando de forma impulsiva.

-Disculpen-interrumpió el señor Lock-si ellos vinieron para atacarnos quiere decir que no van a contenerse. Ya saben qué hacer, y no se detendrán.

-Entonces debemos actuar rápido-musitó Erza para sí misma. Volteó hacia el señor Lock-¿Usted sabe dónde está la base de "Rudbeckia", señor Lock?

-Se supone que estaba más allá del monte Jakobe, pero eso fue hace casi ya una eternidad, y no creo que...-

Una resonante risa interrumpió la explicación de Lock. Todos voltearon a su alrededor buscando quién reía. Bajaron la vista hacia Krecht, quien se estaba poniendo de pie. Sacudió la tierra de su ropa y volvió a reír a carcajadas.

-Lo que tú crees saber, Lock. Está mal-declaró. Natsu y Erza se pusieron en guardia-hace tanto, tanto tiempo que tu lucha terminó. ¿Y ahora involucras a éstos magos para que lo hagan por tí? Patético.

-Ellos comparten el sentimiento de justicia que me ha impulsado en toda mi carrera como protector.

-Sentimientos-repitió Krecht con desprecio, para luego escupir al suelo-la guerra no se gana con sentimientos, Lock.

Más risas se lograban escuchar alrededor de ellos. En todas direcciones. De entre los árboles y arbustos. Segundos después salieron los hombres de Krecht; aún con las heridas abiertas de la batalla anterior contra Erza y Natsu. Dentro de ellos comenzó a brillar la luz verde que los distinguía y sus heridas fueron cerrándose poco a poco, hasta que estaban completamente curados. Como nuevos. Natsu y Erza no lo podían creer, y por cualquier punto de vista que se le viera, la situación era complicada. Peor: Crítica.

-Se ganan con soldados-terminó de decir Krecht.

-Ésto no pinta bien-murmuró Erza.

-Se supone que ya estaban derrotados-dijo Natsu, para luego cubrir sus puños con fuego, listo para atacar.

-Si ellos pueden regresar las veces que quieran, la pelea será casi eterna. Hasta que alguien se detenga. O muera.

-Da igual. ¡¡Los eliminaré las veces que haga falta!!-gritó Natsu corriendo hacia ellos. Dando inicio al segundo round.

Erza rodó los ojos e invocó un par de espadas.

Una vez más la pelea entre Fairy Tail y Rudbeckia había estallado; Natsu por la izquierda y Erza por la derecha. Luchando con cinco de ellos a la vez.

Mientras tanto. Krecht se acercó al señor Lock lentamente, esquivando golpes, bolas de fuego, y espadazos al aire. Una vez estando frente a frente, Krecht sonrió.

-Mírate, Lock. Ya no sirves para nada. Eres sólo un viejo seníl que vive entre unos pueblerinos buenos para nada. Vaya forma de vivir tu ancianidad.

-No soy un viejo seníl. Y los pueblerinos de aquí son gente decente, trabajadora, y se cuidan entre ellos. Hay muy poca gente como ellos en el mundo, y me llena de alegría saber que soy parte de algo mucho mejor que un simple grupo de soldados.

-Hmph...no importa cómo lo veas. Es lo que es y no podrás cambiarlo; éstos magos no tienen nada que ver en nuestros asuntos. Es culpa tuya que se vieran involucrados, y tú más que nadie sabe lo que sucede cuando existe la intervención de terceros, eh. Recuerda.

El señor Lock desvió la mirada hacia Natsu y Erza. Observó cómo recibían golpe tras golpe; se recuperaban; regresaban los golpes con la influencia de su magia. Las cortadas ya estaban sangrando, y los moretones comenzaban a tomar un tono más oscuro. Pero eso no los detenía. Seguían luchando. Lock regresó la mirada hacia Krecht.

-Tal vez tengas razón. Era tarea mía proteger "Discentra", incluso si eso me costara la vida, y fallé. ¿Pero sabes una cosa? A los jóvenes de hoy no les importa qué fue del pasado de uno. No les importa las decisiones que tomamos. Lo que ellos quieren es hacer las cosas que no pudimos. Superarnos. Y así demostrar que ellos valen mucho. Que en ellos descansa el destino del mundo, y que son muy capaces de lograrlo.

-Eres...terriblemente ingenuo-Krecht colocó su mano derecha sobre el pecho de Lock. La piel del anciano se iba haciendo cada vez más negra, como si le succionara la sangre. O más bien. Su fuerza vital-y eso te está matando en éste momento.

Erza vió lo que estaba sucediendo en ese momento y trató de abrirse paso para salvar al señor Lock, pero la estaban atacando sin parar. Chocando espadas, bloqueando golpes, haciéndola retroceder. El número de contrincantes le dificultaba más la acción. Pero eso no la detuvo. Re-equipó la Kongō no Yoroi* y armó el escudo para bloquear por completo los ataques, un impulso mágico de protección hizo retroceder a los hombres de Krecht e instantáneamente Erza cambió a la Hishō no Yoroi* para cortar de un sólo tajo el abdomen de sus contrincantes, y con ese mismo impulso extra de velocidad, corrió para ayudar al señor Lock. Lanzó un ataque con su espada y le cortó el antebrazo a Krecht. Haciéndolo chillar de dolor, cayendo al piso, y retorciéndose de dolor.

-¡¡Maldita, bruja!!-chilló cubriéndose el antebrazo. El señor Lock cayó de rodillas con la mirada perdida en la nada. Erza lo atrapó a tiempo antes de que también cayera al suelo.

Los hombres de Krecht dejaron de moverse, incluso los que estaban peleando con Natsu. Sus ojos dejaron de brillar con esa luz verde y en el momento que se apagó, sus cuerpos se convirtieron en arena. Deshaciéndose uno por uno. Natsu se levantó del suelo, chasqueó la lengua y pateó los bultos de arena, muy enfadado.

-¡¡Tengo para más, inútiles!!-exclamó.

-Fuiste derrotado, Krecht. Es mejor que no te resistas-advirtió Erza apuntándolo con su espada. La punta filosa rozaba la garganta de Krecht.

-Cortaste mi antebrazo, "Titania"-dijo incrédulo. Como si apenas hubiera asimilado lo que había ocurrido-mira-levantó en lo alto aquél brazo. La sangre salía a borbotones.

-Estabas asesinando al señor Lock. No quería llegar a eso, pero no me diste otra opción.

Natsu se limpió con el pulgar la sangre que le salía de una cortada que tenía en la mejilla y se acercó a ellos. Erza regresó a su atuendo habitual y se arrodilló frente a Krecht.

-Dime dónde está Urich. ¿Dónde está la base de "Rudbeckia"?-Krecht inhaló profundo tratando de auyentar el dolor que sentía para decir un par de palabras.

-V-Volwatt-Natsu y Erza ampliaron los ojos, sorprendidos-Urich está en Volwatt

Natsu agarró a Krecht del cuello de su chaqueta y lo sacudió ferozmente.

-¡¿Qué demonios quieren hacer en ese lugar?!-exclamó el Dragon Slayer. Krecht guardó silencio-¡¡Dime!!

-Urich quiere...-Krecht se detuvo. La expresión en su rostro cambió a una que reflejaba terror.

Entonces sus ojos brillaron de golpe con gran intensidad. La luz verde cubrió todo el lugar. Comenzó a sacudirse violentamente en los brazos de Natsu. Erza agarró de los brazos a Natsu y ambos se apartaron de Krecht varios metros hacia atrás. El cuerpo se elevó poco a poco varios centímetros en el aire. Cuando los espasmos se detuvieron, regresó a una posición vertical y les sonrió.

-Asumo que por poco derrotan a uno de mis camaradas-la voz que salió de los labios de Krecht era diferente. Sonaba más profunda, y un poco distorsionada-casi arruina la sorpresa que tengo preparada.

-¡¿Tú eres Urich?!-cuestionó Natsu.

-Sí. Y tú eres Natsu Dragneel.

-¡¡Déjame decirte que donde quiere que te encuentres te patearé el...!!-Erza golpeó tan fuerte a Natsu en su cabeza que lo enterró en la tierra.

-Qué impulsivo-dijo con expresión de fastidio. Ahora se dirigió a Urich-Yo soy...-

-Erza Scarlet-interrumpió la voz-mejor conocida como "Titania". Tu reputación te precede.

-Eso veo.

-Y yo veo, que tienes un gran poder mágico, Erza. Eres la primera que deja en K.O a Krecht. Debo aplaudir tus gran proeza.

-Basta de formalidades, ¿Qué pensas hacer en Volwatt?

-Volwatt es uno de los lugares con la más alta concentración de magia en todo el continente, con excepción de Álvarez. Grandes maestros de la magia han crecido y criado en esa ciudad.

-Existen poderosos magos que no son de Volwatt-replicó Erza.

-No me interesan los demás magos. Volwatt tiene ese..."No sé qué" el cual provoca en mí un "Qué sé yo". Anhelo con ansias estar ahí, pisar la tierra, respirar su aire, beber su agua.

-Entonces, ¿Para qué quieres la reliquia? "Discentra"-

-Ah sí. La reliquia. Es necesaria para mi plan, con ella...bueno, si quieren saber la que tengo planeado tendrán que venir a enfrentarme. Los espero con ansias.

El cuerpo de Krecht dejó de flotar y cayó abruptamente en el suelo. Natsu sacó su cabeza de la tierra y volteó hacia Erza.

-¡Debemos ir a Volwatt!

-¿Escuchaste todo, Natsu?

-Sentidos de Dragón Slayer-respondió señalando con ambos dedos índice sus orejas-detendremos a Krecht para salvar la ciudad de cualquiera que sea su plan.

-Estoy contigo. ¿Pero y el señor Lock?-Natsu y Erza voltearon hacia el lugar donde yacía el cuerpo de Birne Lock, pero no había nada.

-Cuando tenía la cabeza metida en la tierra escuché pasos, creo que los aldeanos se lo llevaron a casa para atenderlo.

-Sólo espero que esté bien. Ojalá haya actuado a tiempo.

-No te preocupes por eso. Ahora es más importante detener a ese lunático de ojos verdes.

-Tienes razón. ¡Vámonos!

Continuará...