~~Chapter 7~~
-¡Cuidado!-gritó un hombre alto con una barba de tres días.
-¡Huyan de aquí!-lo secundó otro hombre, llevando entre sus manos una bolsa llena de básicos.
-¡Es el fin, todo terminó señores!
Las personas huían en todas direcciones tratando desesperadamente de alejarse lo más posible del lado noroeste de la ciudad; escombros salían volando por los aires y caían donde la suerte se los permitía. La tierra bajo sus pies temblaban con gran intensidad, pareciera que estaban sufriendo un terremoto. Pero no era así.
Una enorme edificación se sacudía de izquierda a derecha, presa de la batalla que se estaba librando en su interior; ventanas rompiéndose, madera crujiendo y sucumbiendo ante los golpes que recibía. Un hombre salió disparado atravesó el techo, voló cuatro metros por los aires y cayó de lleno. Su cuerpo estaba lleno de quemaduras de primer grado.
La batalla había empezado.
Era un caos adentro. La magia brillaba por todos lados, explotaba, y destruía los objetos a su alrededor. Los gritos de guerra no tardaron en escucharse, pero eran rápidamente silenciados en un abrir y cerrar de ojos.
Wendy, la Dragon Slayer del cielo, usó su aliento de dragón para atacar a los quince hombres que se acercaban a ella. Otro se aproximó por detrás. La chica dió una voltereta hacia atrás, esquivándolo con gracia por encima de él, y, aprovechando la altura, le propinó una fuerte patada en el rostro. Wendy sonrió satisfecha.
Por otro lado, Gray tocó el suelo con la palma derecha y una ola de hielo seco emergió de las profundidades. "Ice Geyser", exclamó. Para cuando la batalla había iniciado, él instintivamente se despojó de toda su ropa, quedando sólo con sus boxer. Eso provocaba incomodidad en sus oponentes de luchar contra él; más hombres se aproximaron por la izquierda, Gray dibujó una sonrisa confiada y cubrió su mano izquierda, y el codo derecho con hielo para usarlos en un ataque. "La danza de siete cortes".
La maga de espíritus celestiales no se estaba quedando atrás, ella junto con el apuesto Loki, según las chicas que salieron con él, luchaban hombro con hombro como si se tratara de una nueva danza creada por ellos. El espíritu de Leo golpeaba con firmeza a sus contrincantes con su energía celestial, mientras que Lucy, impulsada por él, usó su látigo "Río de estrellas" para sujetar a uno de sus contrincantes para luego arrojarlo contra los demás. Aunque no se negaba a usar los puños de vez en cuando. Loki se acercó a Lucy, y ambos golpearon a un tipo que estaba aturdido. La Lucy "Inútil" de antes estaba desapareciendo.
El gremio de Fairy Tail tenía miembros muy fuertes y decididos. Su voluntad era fuerte. Nada podría detenerlos de lleno, si estaban lo suficientemente inspirados, podían superar cualquier cosa; la pelea contra Phantom Lord era un claro ejemplo de ello, sin mencionar la torre paraíso. Y fue en esa torre que salieron a relucir dos miembros, quienes eran considerados dentro de la lista de los más fuertes. Natsu Dragneel y Erza Scarlet. Ambos se encontraban frente a Urich, quien los veía con emoción. Su pecho subía y bajaba con rapidez, a simple vista podía notarse que en verdad estaba disfrutando del momento.
-Erza, yo voy a luchar contra él-le aclaró el Dragon Slayer a su amiga-me debe una.
-Urich es demasiado fuerte para ti, Natsu. No podrás con él-Erza usó su magia Exquip para cambiar a la *Tenrin No Yoroi y luchar más cómoda-yo lo enfrentaré.
-¡No, Erza!-espetó Natsu-¡Yo lucharé con él!
-Natsu...-Urich salió disparado en dirección a Erza con el puño preparado para atacar, le soltó el golpe...que nunca llegó. Natsu lo había bloqueado en seco.
-Eres un Dragón muy entrometido-señaló Urich con cierta molestia en su voz.
-Cállate imbécil-la mano que bloqueó el ataque de Urich se prendió en llamas. Él se apartó rápidamente, y observó la quemadura que Natsu le había hecho.
-Bien. ¿Lo quieres así? ¡PUES LO TENDRÁS!
-¡PUES VENGA!
Urich conectó un golpe en la mejilla derecha de Natsu. El pelirosado resistió el golpe, aún con el puño en la mejilla y preparó su respuesta: moviendo su rodilla de forma ascendente impulsada por el fuego ardiente que cubría su pie hasta la barbilla de Urich. Él se tambaleó por unos segundos, los que fueron suficientes para Natsu y así seguir atacando; una lluvia de puños cayó sobre el rostro de Urich a una velocidad increíble, apenas visible. Terminó con un potente último puñetazo, para luego saltar y patear su rostro con fuerza. La sangre, que no tardó en salir de la nariz y boca de Urich, se evaporó con el fuego de Natsu. El pelirosado sonrió satisfecho.
-Puedo dar buena pelea, idiota-dijo Natsu.
Erza observaba de lejos aún vestida con su armadura.
Urich permaneció unos momentos tocándose la nariz con la mano derecha, como analizando lo que acaba de suceder. Se reincorporó. Natsu notó que su expresión había cambiado, no a una de sorpresa o arrogancia. La cólera podía notarse en sus ojos. Después de eso, Natsu y Erza sintieron un cambio en la presión del lugar, y no sólo ellos, todos los presentes pudieron sentirlo.
-Me estás haciendo enfadar, Dragon Slayer-admitió Urich.
Y con esas palabras, comenzó el contraataque.
Natsu recibió un severo golpe en el abdomen. Se sorprendió, al igual que Erza. Ninguno de ellos lo vió moverse. Fue demasiado rápido; el golpe le sacó a Natsu el aire de sus pulmones, lo que mareó por unos momentos al Dragon Slayer. Recibió otro golpe en la mandíbula, otro en el ojo derecho, y un tercero que fue un codazo en la nuca.
Erza no podía creerlo. Ninguno de los dos.
-¿Lo ves? No eres capaz de darme buena pelea, mocoso-gruñó Urich, mirando a Natsu de forma como uno ve a los insectos.
El pelirosado se retorcía de dolor, aún sin poder comprender el cómo había pasado eso. Lo habían dejado fuera de combate.
Erza salió disparada hacia Urich y lo atacó con un movimiento de su espada. Urich lo detuvo con el dedo índice de su mano derecha tan fácilmente, sin ninguna clase de esfuerzo. Intrigando a la pelirroja.
-Finalmente, reina de las hadas. Nuestra pelea está comenzando-siseó de forma seductora, lo que hizo sentir a Erza incomoda.
-¿Porqué estás tan ansioso por luchar contra mí?-le cuestionó.
-Como dije antes: tu reputación te precede. Escuché rumores e historias sobre ti; la forma en la que te desenvuelves al luchar, tu magia, las armaduras que usas. Me emocionaba cada vez que alguien te mencionaba. Por lo que en algún momento de mi misión, esperaba con todas las ansias del mundo poder luchar contra ti. Y mira cómo terminaron las cosas.
-¿Hiciste todo esto para atraer mi atención?
-No estás escuchando. Tengo una misión, y debo cumplirla. Por encima de ti, de ese insoportable Dragon Slayer, ¡De todos ustedes!
-Incluso del señor Lock-señaló Erza con tristeza en la voz. Urich sonrió maliciosamente.
-En especial de ese gusano de Lock. Él fue el primero en entrometerse, y ahora son ustedes; si piensas bien las cosas: ustedes no tienen nada que ver con esto. Les doy la oportunidad de retirarse, y les perdonaré la vida cuando ÉL-dijo haciendo énfasis en aquella palabra-regrese.
-No me interesa para quién estés juntando las reliquias. En nuestro gremio llegó una petición hecha por el humilde Birne Lock para buscar y destruir "Discentra", y si no cumplimos con esta misión el nombre de Fairy Tail quedará manchado-Erza cambió su armadura por la *Rengoku no Yoroi. Urich se sonrojó al ver la acción-y no puedo permitir que eso suceda.
Urich no se había dado cuenta, pero la espada que había detenido también cambió, de ser una ligera espada de caballero a una gruesa con espinas color negro que pesaba toneladas. Erza usó toda su fuerza para mover la espada de la mano de Urich hacia su cuello. Él usó toda su mano para bloquearla, pero no fue suficiente. Salió disparado hasta chocar contra una pared y quedar incrustado en ella. Urich levantó la vista y en una milésima de segundo ya tenía encima a Erza, quien con un golpe certero enterró más a Urich en la pared, destrozándola.
Urich le sujetó la mano derecha y pateó el abdomen de la pelirroja, haciéndola retroceder; al salir del hoyo de la pared, Urich sintió una punzada de dolor en su pómulo izquierdo. Tenía una cortada de cinco centímetros que sangraba mucho. Pero eso no le impidió sentirse emocionado. Erza chasqueó la lengua.
La pelirroja tomó la gran mole que usaba como espada y la sostuvo con ambas manos en lo alto; se necesitaba de un considerable esfuerzo para levantarla, más con ambas manos. Aunque eso le ayudaba a entrenar más arduamente. No era problema para ella. La movió hacia abajo con rapidez, y literalmente había cortado el viento. Una ráfaga salió disparada en dirección a Urich para cortarlo por la mitad, y como si se tratara de un simple juego, Erza movió de nuevo la espada más de una vez. Seis cortes en total se dirigían a Urich muy amenazantes. Él usó su magia para disparar energía de sus palmas y contrarrestar los cortes uno a uno hasta que sólo quedó uno, el más grande. Disparó directamente a el, pero este se resistía. Cada vez se acercaba más a él. Era demasiado tarde, el corte le golpeó el pecho, y su sangre salpicó por todo el lugar.
-Maldición...-masculló Urich.
Erza caminaba hacia él con la espada rozando el suelo. Urich, aún con toda la sangre que salía de su boca, no pudo evitar sonreír.
-Muy buena pelea-musitó.
-Ríndete-le ordenó Erza.
-Rendirme-repitió Urich con desaprobación-¿No pudiste haber dicho algo mejor?
-¡ERZA!-se escuchó la voz de Wendy llamándola. La pelirroja levantó la mirada en dirección por la que vino-¡La tengo!
Urich también levantó la mirada. Y enmudeció después de notar lo que habían hecho. Wendy levantaba por encima de su cabeza la reliquia "Discentra". ¿Cuándo fue que la consiguieron?, Se preguntó Urich.
Al darse cuenta de su expresión, Erza habló.
-¿Pensabas que no venimos con un plan?
Urich miró detrás de Erza. Su ejército había sido derrotado: unos congelados por ahí, otros apaleados por allá. Ni si quiera se había dado cuenta que los habían vencido.
-No sé cuánto tiempo permanecerán así, y no me importa. Pero nos iremos de aquí, con la reliquia.
-No. ¡No, no, no!-Urich estaba eufórico. No podía creer que lo habían vencido, y mucho menos tan pronto de haber comenzado su misión-¡NO!
-Perdiste, Urich.
-¡NO...!-Urich enmudeció de momento. Llevó ambas manos a la garganta con una expresión de dolor.
Cayó de cara al suelo, retorciéndose como un gusano en sal.
Se escuchó un grito a la distancia. Wendy dejó caer la reliquia de su mano, le había quemado la palma, como si hubiera tratado de tomar un metal al rojo vivo; los magos de Fairy Tail pudieron escuchar algo. Un sonido tan fuerte que los sacó de sus pensamientos. Un sonido que demostraba vitalidad: un latido. La reliquia se movía como si en verdad se tratara de un corazón latente, recién arrancado de las entrañas de cualquiera.
En el exterior, Birne Lock bajó rápidamente del tren que lo había traído a la ciudad de Volwatt, y abandonó como una bala la estación. Él sabía que si tardaba más tiempo, la situacion empeoraría. Su nerviosismo estaba por los cielos, y su cara reflejaba una preocupación más que grave. Era de vida o muerte.
Natsu se reincorporó, no por completo, pero pudo levantarse para unirse a sus amigos.
Urich seguía retorciéndose en el suelo, presa de un indescriptible dolor. Erza lo miraba confundida por lo que estaba pasando; la vez que encontraron a Urich en la estación, Erza pudo ver por unos minutos la reliquia, y en ningún momento hacía lo que estaba viendo en esos momentos. Parecía sólida, como cualquier objeto inanimado. Dedujo que sólo podía tratarse de algo malo, así que se dirigió a sus amigos.
-¡Chicos debemos destruir "Discentra" ahora!
-¿Ahora?-cuestionó Gray-pero mírala. Está palpitando. ¡¿Cómo es eso posible?!
-No lo sé, pero lo que sea que esté pasando no puede ser nada bueno. Por lo tanto debemos destruir esa cosa.
-Pero no sabemos qué podría pasar si la destruimos-replicó Lucy.
-¿Tenemos otra opción?-les preguntó la pelirroja. Natsu se acercó.
-Tomamos la reliquia y se la metemos a Urich por el...-
-¡Hablo en serio, Natsu!-interrumpió Erza-debemos pensar en algo entes de...-se interrumpió.
Urich ya no estaba en el suelo. Erza volteó a todos lados buscándolo. Su corazón se aceleró al descubrir que estaba detrás de Natsu.
-¡NATSU CUIDADO!-chilló.
Natsu fue derribado por Urich. Forcejearon en el suelo por unos instantes. Todos quedaron en shock; la fuerza que ejercía Urich no era la misma de antes. Ahora, ni con toda la fuerza que empleara Natsu, no podía oponer resistencia. Era como luchar contra un tren en movimiento. Urich sujetó a Natsu de ambos brazos, dominándolo por completo. Abrió la boca y una nube negra salió de su interior.
La sustancia entró en la boca, ojos, y oídos del Dragon Slayer. Y sure cuerpo comenzó a cambiar. Haciéndose más pálido, más delgado. La nube le estaba robando la vitalidad.
-¡NATSU!-Erza se abalanzó sobre Urich y lo apartó de una potente patada en la espalda. Urich giró sobre sí mismo y se puso de pie.
-¡Están dentro de mí!-gritó-¡Debo sacarlos!
Sus ojos estaban inyectados en sangre, y de las comisuras de sus labios salía un líquido negro como el alquitrán.
Erza invocó una espada para defenderse de Urich. En ese momento entró alguien a la guarida tan rápido como un rayo, y tomó la reliquia. Birne Lock se detuvo en frente de Urich.
-¡Suficiente!-declaró-mira cómo terminaste, Shadow. Eso te pasa por meterte con fuerzas que no entiendes.
-¡Debo sacarlos!-exclamó Urich-¡Está dentro de mí!
-¿Señor Lock?-preguntó Erza.
-Quédense detrás de mí-les pidió. Volvió la vista hacia Urich-eres un tonto. Estás condenado.
-Condenado-repitió Urich varias veces-Lock.
-Tarde o temprano tenía que pasar. Tengo que salvarte.
-¿Salvarme?-preguntó Urich con lágrimas en los ojos, o eso parecían. Eran igual de negras.
Un fuerte alarido llamó la atención de los demás. Natsu sufría. Erza se arrodilló junto a él y lo acunó en sus brazos.
-Resiste, Natsu.
Natsu escupió el líquido negro de su boca moviendo su rostro hacia la izquierda, para no salpicar a Erza de esa asquerosa sustancia. Y aún así, la pelirroja limpió un rastro del líquido con su pulgar de la comisura izquierda del labio de Natsu. El Dragon Slayer temblaba como un cachorro recién nacido, teniendo ligeros espasmos de vez en cuando; sin estar segura de sentir algo más que una simple amistad, Erza no podía verlo de esa forma, tan vulnerable. Hacía que se le estrujara el corazón.
Birne Lock comenzó a hablar en un dialecto desconocido para los chicos de Fairy Tail, ante esas palabras, Urich reaccionaba. Se trataba de cubrir los oídos para no escucharlo. Natsu también trataba de resistirse.
-¡¿Qué le está haciendo?!-exclamó Erza. Pero Birne no la escuchó, o pretendió no escucharla. Siguió con lo suyo.
Subió el tono con el que pronunciaba las palabras. Urich se sacudía y chillaba como un perro rabioso; Natsu sólo se revolvía en los brazos de Erza. "Está teniendo un mal sueño", se dijo Erza para calmar sus nervios.
Birne gritó una última palabra, y esa palabra sí pudieron reconocerla.
-¡...Ankhseram!
Extendió la mano con la que sostenía la reliquia para mostrársela a Urich. Éste gritó a todo pulmón, y la nube negra salió disparada de la boca de su boca. Revoloteó en el aire por varios minutos, y luego se evaporó. Urich permanecía parado, levantando la cara hacia el techo de su guarida. Después de unos minutos, volteó hacia Birne y lo miró.
-Gracias, Lock...-masculló, para luego desplomarse al suelo. En el momento que tocó el suelo, su cuerpo se convirtió en grava. Los magos de Fairy Tail no tenían palabras.
-Descansa, viejo amigo.
Lock parecía nostálgico, observando lo que quedaba de Urich en el suelo, lo cual era raro para los chicos de Fairy Tail. Al salir de su ensimismamiento, se acercó, con la reliquia en mano, para ayudar a Natsu. Erza lo abrazó con fuerza y se interpuso entre ellos dos.
-¿Qué es lo que va a hacer?-cuestionó la pelirroja.
-Lo ayudaré.
-¿Y cómo sé que eso no le pasará a Natsu?
-Porque lo que hice con Urich fue limpiar su alma. Era inevitable que moriría. Pero con su amigo Natsu es cuestión de expulsar la nube. No absorbió tanto para preocuparse. Déjeme ayudar.
Erza dudó por unos segundos. Pero al ver el estado de Natsu otra vez, se dijo que todo saldría bien. Asintió.
Lock mascullaba las mismas palabras que había usado en Urich, aunque esta vez, la última frase fue cambiada. Las palabras, aunque desconocidas, no eran las mismas que antes. Terminó, y la nube salió del cuerpo de Natsu. Éste abrió los ojos lentamente, y al notar que todo mundo lo veía dijo.
-¿Porqué me miran todos?-inmediatamente todos sus amigos se abalanzaron sobre Natsu y lo abrazaron con felicidad-¿Dónde está Urich?
-Murió-le respondió Erza-Birne Lock intervino, y lo liberó.
-¿Dónde está el anciano Lock?
-Aquí-Erza señaló a Birne Lock, quien estaba en frente de Natsu. El pelirosado estaba confundido.
-Éste no es Lock.
-Claro que sí, soy yo-dijo, pero Natsu no estaba seguro. Olía al señor Lock, pero su apariencia era algo diferente.
-A propósito, señor Lock-intervino Erza.
-Dígame señorita Erza.
-¿Porqué es que se ve tan joven?
Birne Lock ya no mostraba la misma apariencia que cuando lo conocieron. En su lugar se encontraba un hombre que se encontraba en sus treintas; cabello anaranjado, tan largo que le llegaba hasta las cejas. Era rizado; vestía la misma ropa con la que lo encontraron en la aldea, excepto que cruzaba la mitad de su cuerpo un cinturón de cuero beige, en el cual tenía una bolsa, donde había guardado la reliquia aún refulgente. Pero ahora, se veía en total control.
-Muy bien-dijo el joven Lock, tomando asiento en frente de todos-cuando mi abuelo me entregó la reliquia, me pidió hacer un juramento. Vínculo mi energía vital con la de "Discentra". Por lo que si es activada, la reliquia me otorga cierta cantidad de poder.
-¿Le otorga poder?-preguntó Erza.
-Sí. Es uno de los beneficios que obtenemos al cuidarla, nos ayuda a luchar. Ser físicamente resistentes. Pero tiene un costo: si la reliquia es usada para cualquier cosa, excepto para lo que fue creada. Ésta se torna en un estado de emergencia. La energía que emana de ella se vuelve inestable.
-Por eso me quemó la mano-comentó Wendy.
-Sí; Urich era necio, usaba la reliquia para controlar, asesinar, y desaparecer gente. Cuando en realidad la reliquia es un instrumento del bien. Crea, alivia, y cambia el malestar del mundo; aquél estado de emergencia se activó tan fuerte que estaba a punto de explotar. Y fue esa misma energía de emergencia la que me rejuveneció hasta hacerme de ésta edad
Todos ampliaron los ojos como platos.
-Se los dije-aclaró Erza-les dije que no era nada bueno.
-Y tenía razón, señorita Erza. Si no hubiera intervenido, y usado la reliquia para curar. No estaríamos teniendo ésta conversación. Y ahora...-Birne Lock sacó la reliquia de su bolsa, y la depositó en el suelo-les pido que la destruyan.
-¿Cómo?
-Destruyan "Discentra".
-Pero, si la reliquia está ligada a su fuerza vital. Usted...-
-Moriré.
-¡No!-exclamó Erza-no podemos hacerlo.
-Háganlo. Para que la reliquia no vuelva a afectar a terceros, yo mismo lo sé. Se los pido por favor.
Todos intercambiaron miradas, buscando la respuesta ante la petición del joven Lock. Ellos se encontraban ahí para cumplir la misión que les asignaron...bueno, que le asignaron a Erza. Pero no la iban a cumplir a costa de una vida, mucho menos de quien hizo la petición. Nadie se levantó en ese momento.
-Yo lo haré-todos voltearon en dirección a Erza, y ésta, bajó la mirada. Natsu recobró la conciencia, y trató de levantarse, escapando de los cálidos brazos de Erza.
-Natsu-musitó ella-¿Cómo puedes decir eso?
-Lock se acercó a nosotros, nos encomendó una misión, y debemos cumplirla. Además-agregó-lo pidió como un hombre, nadie debe negarle nada a alguien que pide las cosas: por favor. Eso no es propio de Fairy Tail.
Natsu se acercó tambaleante a Birne Lock. Él lo miraba con asombro desde abajo. El Dragon Slayer extendió la mano, pidiéndole la reliquia, y ésta le fue entregada con sumo cuidado por el joven Lock. El pelirosado envolvió la reliquia con sus llamas anaranjadas, todos lo observaban; la reliquia reaccionó ante el intenso calor y una grieta apareció en la superficie, luego otra, una más, se cubrió de varias grietas hasta que por fin se quebró con una pequeña detonación.
Birne Lock sintió una punzada de dolor en el pecho, luego cambió a una sensación cálida, que fue expandiéndose hasta sus brazos, piernas, y cabeza. Se sentía adormilado.
-Gracias, joven Natsu-dijo Birne Lock. Luego volteó hacia todos los presentes-chicos de Fairy Tail. Gracias por aceptar ésta misión; tengo una recompensa para ustedes en mi casa, vayan por ella más tarde.
-No hace falta, señor Lock-comentó Erza con las mejillas ruborizadas.
-Por favor. Insisto.
-...lo harémos. No se preocupe. Gracias.
Feliz de poder escuchar esas palabras, Birne Lock sentía mucha alegría y satisfacción. Agachó la cabeza, y cerró los ojos; su cuerpo brilló con una luz propia, blanca, aumentaba hasta tal grado que Erza y los demás tuvieron que cubrirse los ojos.
Al volver en sí, Birne Lock había desaparecido.
Todos tomaron el camino de regreso hacia el gremio, pero antes, pasaron a la casa del señor Lock para averiguar qué clase de recompensa los esperaba ahí.
Los recibieron los aldeanos, y preguntaron por su honorable alcalde. No tuvieron más opción que decir la verdad; para mostrarle su cariño y respeto, los aldeanos prepararon un homenaje. Construyeron una estatua con las piedras más preciosas que podían conseguirse: Zafiros y Esmeraldas. La adornaron con flores, de todo tipo. Los niños hicieron dibujos y manualidades en su nombre. Ahí fue donde a pesar de que era una aldea pequeña, Birne Lock fue un alcalde muy querido por todos.
Erza llegó a la casa del señor Lock. Entró cuidadosamente por la entrada principal, y la miró cuidadosamente. Analizando las cosas que había en la casa: muebles sencillos, un reloj de pared que parecía estar hecho a mano, la cocina de igual manera era muy humilde, la recamara, muy bien ordenada y limpia. "Un admirable hombre", pensó la pelirroja. Accidentalmente pateó uno de los muebles, y una foto cayó sobre la alfombra junto a la base de la cama. Erza la levantó y no pudo evitar ver dicha foto: El señor Lock, con la misma apariencia que cuando se fue, abrazando a una chica de la misma edad que Erza pero más baja. De apariencia inocente, y del mismo color de cabello. Se veían muy felices. Se trataba de la hija del señor Lock, e inmediatamente Erza se sintió mal por ella. ¿Cómo reaccionaría ella ante la muerte de su padre? Además, justo cuando se hizo esa pregunta, Erza se dio cuenta de algo que jamás había pensado hasta ese momento: ¿Dónde se encontraría su padre? ¿Trató de buscarla después de que fue secuestrada? ¿Qué significaba para él?
Tomó asiento en la cama del señor Lock, aturdida ante la idea de haber sido abandonada, y algo crujió debajo de ella. Una hoja de papel. Erza la tomó, y leyó su contenido. Eran las escrituras de la casa, junto con una carta.
"Cuídenla tanto como yo lo hice", decía la carta. Los ojos de Erza se humedecieron.
Finale.
DexterMadness 31: Te entiendo viejo, pero sabemos cómo terminan las cosas para quienes lo subestiman.
Erza Ps: No te preocupes, pequeña padawan. No me molesta que me molesten...bueno, para nada me molestan que los fanáticos de mi historia me pidan actualizar más seguido. Todo lo contrario, me motivan. Mientras tanto seguiré trabajando en la trama, ¿Vale?
Sin más qué agregar, me despido. No olviden darle Fav a la historia, y dejar un Review.
Sayonara :)
