~~Chapter 15~~

-Mystogan...-musitó Erza aún sin poder creer a quién estaba viendo-volviste.

-Sí, eso parece. ¿Verdad?

-Pero...¿Cómo lo hiciste? Según había creído, toda la magia de Edolas fue succionada por el vórtice que nos transportó de regreso aquí, a Earthland.

-Eso fue en parte cierto-Mystogan bajó lentamente al niño que estaba cargando entre sus brazos y se lo entregó a un guardia del consejo-pero no saben lo que ocurrió después. Y eso, me gustaría hablarlo con todos en el gremio.

-¿Porqué?

-Porque necesito la ayuda de todos y cada uno de ustedes.

Erza amplió los ojos como platos. Primero el "Anima", las explosiones de las Lacrimas y la aparición de Mystogan. Habían ocurrido demasiadas cosas en tan poco tiempo. Y Erza temía que no fuera lo último.

Mientras tanto, del otro lado de la ciudad.

Natsu destrozó las última dos Lacrimas de la zona que tomó disparándoles dos flamas mientras volaban por los aires, como si se tratara de un juego de tiro al blanco. Sonrió triunfante. Dió media vuelta y siguió con su camino.

Al poco rato, mientras caminaba, encontró al recién nombrado miembro de Fairy Tail, Morgan. Apresuró el paso para alcanzarlo y platicar on él por un momento.

-¿Dices...amor?-preguntó aún sin entender del todo. Morgan no sabía a qué se refería Natsu cuando le formuló aquella pregunta, por lo que era un poco complicado responderle.

-Sí. Dices que hace un tiempo estuviste enamorado de Annie, ¿No?-Morgam asintió-entonces te lo vuelvo a preguntar: ¿Cómo saber cuando estás enamorado?

-Hmm...-Morgan se tomó su tiempo para meditar aquella pregunta. En realidad, cuando se habla del amor, no hay palabras precisas que describan lo que significa. Pero, podría describirle algo semejante-amor es...bueno, te lo pondré de ésta forma...

-¿De acuerdo...?

-Cuando yo y Annie pasábamos tiempo juntos, era como si el tiempo se congelara; los segundos se convertían en horas, todo se movía más lento, el sol tardaría eternidades en ponerse. Cuando estás enamorado, por unos momentos te olvidas de los demás, y sólo te concentras en la persona que amas, que más quieres. Amar, es pensar en la felicidad del otro en lugar de la tuya.

-Oh...entonces, estar enamorado es ser feliz con la otra persona, ¿No?-Natsu no entendía muy bien esa clase de sentimientos. Claro, en su momento Igneel le había enseñado un poco de eso, pero jamás comprendía lo que le explicaba, y terminó por dejar ese tema a un lado.

Morgan asintió.

-Es una forma de interpretarlo, sí. ¿Porqué me preguntas eso, Natsu? Estoy seguro que alguno de tus amigos que conoces de años podría ayudarte mejor sobre eso que yo.

-Porque tú ya has tenido pareja-respondió Natsu como si nada. A lo que Morgan le pareció gracioso-mis otros amigos están en la misma situación que yo. Ninguno ha tenido pareja alguna vez.

-Vaya...no puedo evitar sentirme un poco honrado, jajaja. Sabes...-Morgan dejó de caminar, al igual que Natsu-el amor es bastante complicado, pero si sabes manejar muy bien las situaciones que se te presentan, puede resultar algo muy hermoso e increíble. ¿Tienes a alguien especial, Natsu?

-Pues...yo no lo llamaría amor, porque no estoy seguro de eso aún ¡¡Jajaja!!-Natsu rió a carcajadas, sus características carcajadas. Morgan también lo hizo-pero...cuando estoy con una persona en especial pasa lo mismo que me estabas diciendo; el tiempo se detiene, me olvido de los demás, y al pasar tiempo juntos paso buenos momentos en su compañía.

-Se podría decir que aún no estás enamorado, en cambio esa persona te empieza a gustar.

-Me empieza a gustar-repitió el Dragon Slayer, tratando de analizar lo que significaba-entonces...¿Eso es malo?

-No. Todo lo contrario, quiere decir que a pesar de todo... aún eres humano.

-¿...me gusta alguien? Hmm... entonces sí, alguien me gusta.

-¿En serio?-preguntó Morgan ligeramente divertido-¿Puedo saber quién es?

-Ya la conoces-respondió. Morgan levantó una ceja.

De vuelta en el gremio, Erza llevó a Mystogan ante el maestro; él, al igual que la pelirroja, se sorprendió al verlo llegar de la nada. Había demasiadas preguntas que quería fueran respondidas. Y eso pasaría en tan sólo unos instantes.

-Lamento llegar sin previo aviso, Maestro-se disculpó.

-Que estés aquí Mystogan, después de tanto tiempo, me sorprende. Y quiero pensar que tienes buenas noticias, ¿Verdad?

-Yo no las llamaría "Buenas" en general, maestro. Pero sí podría ayudarles con sus actuales problemas con las Lacrimas.

-¿A qué te refieres, Mystogan?-preguntó Erza dando un paso al frente.

-Digamos que...lo que está pasando aquí, también sucedió en Edolas.

-¿Cómo...?

-Sí, como lo oyen. Hace no mucho tiempo, cuando los ciudadanos de mi reino estaban tratando de adaptarse a la vida sin magia, hubo una luz de esperanza que emergió de entre ellos; en una casa, la Lacrima que abastecía los aparatos de suficiente energía eléctrica se activó. Dichos aparatos se encendieron y reanudaron sus tareas de la noche a la mañana, con poca energía cabe mencionar. Y así fue en muchas otras casas más.

-¿De la nada se activaron?-cuestionó el maestro.

-Pero se supone que...-agregó Erza, pero fue interrumpida por Mystogan.

-El vórtice, lo sé. Ese vórtice se llevó toda la magia. O eso creíamos. Reuní a un grupo de mis mejores científicos para resolver ese extraño fenómeno, y llegamos a una conclusión: Dentro de las Lacrimas en Edolas, permaneció oculto un fragmento de esa magia. El vórtice absorbió sólo el noventa por ciento. Y el restante creció con el tiempo hasta llenar completamente una vez más la Lacrima; eso, gracias a las propiedades absorbentes de ellas.

-¿Y eso en qué afecta a las Lacrimas en Earthland?

-La magia que permanece dentro de la Lacrima crece hasta llenarla, pero es sólo una unidad mínima. El "Anima" es magia que hace milenios fue esparcida por todo el globo, pero no es magia común. "Anima" es magia más poderosa, potente y duradera. Digamos que la magia vale "Uno", y "Anima" equivale a ¡Cien veces eso!

El maestro y Erza ampliaron los ojos, y quedaron sin palabras. Eso lo resolvía todo. Para resumir: El "Anima" es cien veces más poderoso; las Lacrimas, como absorben cualquier clase de magia, lo absorbieron y se saturaron a niveles alarmantes. Es por eso que explotaron. No pudieron con tal magnitud de poder.

Erza habló.

-¿Y qué solución tienes, Mystogan?

-Mis científicos y yo logramos realizar un proceso semejante a la alquimia; es bastante complicado y toma demasiado tiempo, además...necesitamos de un mineral en específico para llevar a cabo dicho proceso.

-¿Un mineral? ¿Y cuál sería?

-Stellanium.

-No he oído hablar de ese mineral-Erza volteó hacia el maestro Makarov-¿Usted, maestro?

-Sí, lo conozco. Como dice su nombre, proviene del reino de Stella, en la capital de Altair. Debería pedirle al alcalde que nos ponga en contacto con el soberano de Stella para llegar a un acuerdo.

-Se lo agradecería mucho, maestro.

-Así como van las cosas, le vamos a deber más al alcalde que al consejo mismo-masculló el maestro. Erza ahogó una carcajada.

-Entonces comenzaré a preparar el proceso-comentó Mystogan.

-Muy bien. Los dejo entonces-el maestro abandonó el gran salón del gremio, y a Erza junto con Mystogan.

-Entonces...-murmuró la pelirroja-¿Funcionará?

-Sí, lo hará. Ya lo hemos probado antes.

-¿Cuántas veces?

-Una-respondió Mystogan con una simplona sonrisa-y casi pierdo el brazo haciendo el proceso.

-¡¡Jellal!!-exclamó Erza. Mystogan frunció el seño confundido. Erza, al darse cuenta de lo que había dicho, desvío la mirada y se ruborizó-lo siento.

-Está bien. Entiendo que te hayas confundido; me parezco mucho a él, en casi todos mis aspectos.

Erza no dijo nada. Estaba muy apenada por su reacción.

-No hace falta que digas algo-aclaró-sé lo mucho que significó para ti Jellal en el pasado.

-... en su momento.

-Así es. Pero, Erza...-Mystogan se acercó a ella y colocó su mano en el hombro de ella-debes aprender a dejar el pasado en su lugar, y concentrarte en el futuro.

-Eso intento.

-¿En todos estos años no ha habido alguien que signifique mucho más para ti?

Erza levantó la mirada. Viró los ojos al recordar momentos del pasado, en especial...una persona. Sabía perfectamente a quién se refería. Y un rubor más notorio llenó sus mejillas.

-Sí, lo hay.

-¿En serio?-Erza asintió-¿Y de quién se trata?

-Es...-

La puerta del gremio se abrió de golpe, y algo atravesó el umbral a toda velocidad, volando por los aires hasta parar sobre una mesa del comedor. Ese algo era una persona, un miembro de Fairy Tail. Natsu. Erza se apresuró a socorrerlo. Cuando estuvo lo suficientemente cerca, lo acunó en sus brazos y trató de despertarlo.

-¡Natsu! ¡¿Natsu, estás bien?!

Estaba inconsciente. Erza levantó la mirada hecha una fiera hacia la entrada del gremio, buscando al culpable. Una figura femenina entró al gremio; vestía una armadura rojo brillante con detalles plateados, y sobre su espalda descansaba una imponente lanza que brillaba tan fuerte que parecía tener luz propia. Lo más notorio de ella, era su corta cabellera rojo brillante, del mismo tono que el de Erza.

Las dos se miraron fijamente. Y la reina de las hadas deseó no tener más sorpresas ese día.

-Eres...-siseó. La otra pelirroja dió un paso al frente, y levantó el rostro con orgullo-¡¿Knightwalker!?

-¡Erza Scarlet!-vociferó-¡Tiempo sin verte!

La tención en el gremio creció demasiado.

CONTINUARÁ...