Los personajes no me pertenecen, solo los uso para mi esparcimiento y diversión, son propiedad intelectual de su creadora. Por el contrario la historia si es mia.
Fragmento del Capítulo 7
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- Lo siento… es que no quería que me vieras así… – Responde ella sin mirarlo.
- Creo que te conocí de una manera más escamosa, así que esto no es nada y no creas que no me interesas. Me preocupe enserio. – Afirma tocando la herida con delicadeza.
Esa simple acción hizo estremecer a Lytta por primera vez, simplemente no entendía lo que le estaba pasando, pero no podía dejar de ver a sus ojos que brillaban al compas del fuego que los rodeaba. Ella se dejo llevar, acortando su distancia hasta que sintió como algo la atravesó y el cambio de mirada de Netflyte. Su primer pensamiento fue que él la había traicionado al bajar la guardia, pero antes de perder el conocimiento al caer en el piso pudo ver como el comenzaba a luchar con algo en el piso.
CAPITULO 8
El Capricho del Hada
Lytta cayó de rodillas victima de algo que la atravesó mientras que Netflyte corrió hacia lo que la había atacado. Sin mediar palabras el aventurero uso solo sus manos contra los atacantes lo cuales fueron rápidamente detenidos. Pero quien estaba detrás del ataque intento huir rápidamente, pero no conto con alguien que lo sujeto con una siniestra cara.
- ¡Te tengo cena!
- ¡Sujétalo mientras ato a estos demonios! – Grito Netflyte luchando contra un extraño trió.
- ¡Mátalos! Creo que sería más sencillo para nosotros. – Responde Ariel tratando de no dejar de pensar en cómo cocinar el hada.
- ¡No! – Grito desde lo bajo tratando de soltarse, pero el Troll la tenía bien sujeto.
- Ya te dije que no lo haré. – Se quito su capa y ato a los pequeños en el piso firmemente y tras hacerlo dijo. – Vigílalos mientras veo como esta Lytta.
- Esa bondad te matara algún día… – Sacudió un poco a su presa y añadió. – ¡Y tu quédate quieto o te como ahora! – Ordeno dejando helada a al hada que se quedo quieta sin poder hacer nada.
Netflyte tomo a Lytta en brazos y miro sus heridas, la cual sangraba demasiado. Uso parte de su capa para hacer un vendaje compresivo y fue a buscar a los caballos que había recogido Ariel. La subió con cuidado y con una soga ato al resto al animal para llevarlos hasta la casa del herrero.
En unos interminables minutos llegaron hasta el lugar en el cual Kelvin no entendía nada de lo que veía. Con una breve introducción hizo pasar a los "prisioneros" a una bodega al fondo de la casa en donde fueron atados con fuerza a una columna de madera. Antes de retirarse a atender a Lytta que estaba en la cama Netflyte advirtió a la Troll que no se comiera al hada, por lo menos hasta saber que era lo que pasaba.
Con la ayuda del herrero atendió rápidamente, usando en parte sus conocimientos de campaña y los aprendidos por años por Kelvin, aunque entendió que no era una herida normal, pues como había visto anteriormente, estas dejaban de sangrar en pocos minutos, por lo que supuso que era otro tipo de herida. Sin saber que hacer fue hasta donde estaba el hada y pudo ver a los pequeños que estaba llorando como pequeños niños normales que había realizado una travesura y no entendió como pudieron pensar en matarlos. La desato a pesar de las quejas de Ariel, pero le dijo algo que evito que pensara en escapar.
- Intenta cualquier cosa y ella aplastara sus cabezas como nueces. – Advirtió mientras que Ariel trono sus dedos.
A estas alturas el hada decidió tomar tamaño humano, aunque sus ojos rojos saltaban a la vista al igual que sus orejas puntudas y la llevo hasta donde yacía la dragona empujándola delante de ella.
- No sé de magia, pero la reconozco al verla. Has que pare de sangrar o hare un infierno de tu vida. – Amenaza con una frialdad que hizo estremecer a Kelvin que opto por salir de la sala.
- Con la condición que no mates a los pequeños. – Responde girando para confrontarlo.
- No está en condiciones de exigir nada. – Contesta apoyando su mano en el mango de su espada.
- Ni tú de esperar, si no para el sangrado morirá. – Responde mirando a la dragona. – Mi vida no me importa así que puedes hacer lo que quieras. Pero como yo lo veo esta criatura te interesa bastante. – Agrega mirándole sin intimidarse.
- No lastimare a esos pequeños, de hecho nunca pensé en hacerlo. Así que cúrala o dejare que ella te coma viva.
- Veo que los humanos son criaturas ansiosas. – Apoya su mano contra el abromen de la dragona y este empezó a cerrarse. – Al igual que tu otra compañera.
Movió sus manos sobre el rostro de la mujer y sus heridas de quemaduras y las escamas que mostraban desaparecieron dejando su rostro como siempre. Lytta abrió sus ojos y estos estaban como siempre, sin las heridas propias del ataque.
- Te he curado, ahora tienes una deuda conmigo. – Advierte el hada sin mostrar sentimiento alguno.
- ¿La saldare cuando me digas que haces aquí? – Responde la castaña incorporándose en la cama con un tono serio.
- He venido a ver el mundo humano. De hecho siempre lo hago, pero esta vez veo que las cosas se salieron de control.
- Ni que lo digas. – Dice por lo bajo el aventurero.
- ¿Que quieres aquí? – Cuestiona Lytta.
- Quiero que no mates a esos pequeños. No son malos y aun no fueron influenciados por la maldad de la Dama. Simplemente son pequeños esbirros que aun no desarrollaron ningún poder.
- No dejan de ser peligrosos. Sabes muy bien que no pueden andar por este mundo sin supervisión. – Advierte poniéndose de pie.
- Por eso estoy aquí. Estoy para tratar de ayudar de manera pacífica en tu desastre.
- ¿Mi desastre? Las hadas le dieron la clave a la dama para poder pasar el portal. – Recuerda molesta.
- Y tú no pudiste detener a tu hermana y encima estas con ese monstro que come a los míos. – Contesta mostrándose molesta.
- Ella es de más ayuda que ustedes que no saben lo que es bueno o no, se creen inteligentes y andan por la vida si padecer las consecuencias de lo que hacen. ¿O ya te olvidas quien le dio el poder a Morgana para crear los dragones y dominarlos? ¿O que raza fue el que traiciono al gran mago? ¡Así que no vengas con un discurso de moral hada!
- Que las hadas seamos espíritus puros no puedes culparnos de tus guerras.
- Puros y estúpidos. Te arrancaría las alas y se las daría a Ariel… – Suspira y la mira a los ojos. – ¿Solo dime de qué lado estas?
- De ninguno, ya te dije, quiero ayudar a solucionar este dilema con la menor cantidad de bajas y de ser posible ayudar a acabar con la división de los de su raza.
- Lo que faltaba un hada pacifista… – Dice Netflyte que había quedado al margen. – ¿Estaba con ese demente de alas rojas?
- No, trataba de evitar que los encontrara. Estuve escapando con esos huevos hasta que me encontraron.
- ¿Acaso pensaba criarlos? – Cuestiona Netflyte
- Ustedes no entenderían, se convirtieron en niños delante de mí, unas criaturas hermosas, así que no podía permitir que ninguno los usara para dañar a nadie hasta que pudiera llevarlos a nuestro mundo.
- ¿Usted también atravesó el portal? – Pregunta Lytta.
- Somos hadas, vamos a donde queremos. Es por eso que pretendía llegar hasta los dominios de Oberón para esconder a los pequeños.
- ¿Oberón? – Cuestiona Netflyte.
- Es lo que los humanos llamarían Rey de las hadas. Pero ahora no los podré llevar porque tienen forma humana. – Dice algo derrotada.
- ¿Porque?
- Porque Oberón detesta a los humanos, aun si estos fueran dragones. Así que no se qué hare… – Contesta afligida dejándose caer en la cama derrotada.
En ese momento regresa Kelvin al lugar de la improvisada mazmorra y dice.
- Pueden quedarse aquí. Vivo solo y ya poca gente viene a verme.
- Pero son criaturas peligrosas. – Advierte Lytta.
- Son unos niños asustados, están llorando como lo que son. – Responde molesto apuntando con su mano al cuarto. – Netflyte, dile que los dejen, yo los cuidare, créeme.
- Pero eres humano y ellos pueden…
- Sé que voy a poder criarlos. En serio toda mi vida quise tener una familia, pero como voy, todas mis cosas y mi fortuna irían a la iglesia.
- Déjamelo pensar… – Dice Lytta poniéndose de pie. – pero antes iré a verlos.
Al entrar al cuarto los pequeños se asustaron, aun más que cuando estaban al cuidado de Ariel, la cual los tenía amenazados con el hacha, pues sus alas estaban a la vista. Los pequeños miraron a la mujer y esta no pudo más que enternecerse con los pequeños, que no tendrían más d años. Les hablo en su idioma natal, pero estos no lo conocían, intento en idioma humano y tampoco podía hacer contacto.
- Pensé que serias mejor por ser mujer. – Dice molesto Kelvin que comenzó a desatar a los pequeños, los cuales se escudaron detrás el hombre.
Con una par de señas simples entendió que los pequeños tenían hambre y los llevo a comer unas viejas galletas que tenía guardada y que no había visto Ariel. Como era de esperarse estos comieron con avidez y al entrar el hada estos corrieron a su encuentro.
- En todos mis años jamás habría creído esto si me lo decían. – Dice Ariel entrando y viendo la escena. Netflyte lo miro con el seño fruncido y esta le respondió. – Un hada haciendo de mama de un grupo de dragones.
- ¿Ya no te la quieres comer? – Bromea Netflyte.
- No podría… no ahora… aunque traje la oveja que tenía el sujeto ese para la cena.
- ¿En qué momento? – Cuestiona y ella simplemente responde con una sonrisa.
- En este cuerpo soy como el mismísimo viento.
Entre Ariel y Netflyte prepararon la cena, cosa que la primera aprovecho para aprender cómo era eso que hacían los humanos. Como era de esperar los pequeños comenzaron a comer sin la menor educación, aunque Kelvin les mostro que lo hiciera despacio y ellos le entendieron. La cena termino sin percances y Lytta y el hada se quedaron hablando mientras los pequeños se durmieron frente a la chimenea después de entretenerse con las mariposas de fuego que hiciera su cuidadora. Kelvin por el contrario fue al taller para encabar la hoja en la garra que le había traído Netflyte en la mañana. Ariel por el contrario se acostó a dormir.
Tu Sangre en mis Alas
Mientras la noche caía Netflyte dijo que iría a dar un vistazo por el lugar y por el contrario cabalgo hacia el lugar del ataque y busco las partes del dragón que habían quedado. Pero al buscar la parte superior de este no lo encontró donde debía. Siguió un rastro de varios metros hasta que encontró esa media persona, sin un brazo y sin nada de la cintura para abajo.
- Veo que eres obstinado. – Dice Netflyte al encontrar el torso que giro e intento dañar con la única ala que le quedaba.
- Estúpido humano… ¿Piensas que por estar con una traidora y una bestia podrás marcar la diferencia?
- No pienso marcar nada. Pienso matarlos a todos. – Responde sacando su espada.
- Adelante… – Responde exhausto. – puedes matarme, pero recuerda. Al final nosotros dominaremos este asqueroso mundo.
- Te hago una promesa. – Contesta levantando la espada para cortar su cabeza. – Al final todos ustedes morirán.
- ¿Estás seguro? – Dice con malicia. – ¿Hasta esa asquerosa traidora?
Netflyte duda un segundo y la criatura comenzó a reír en el piso. Simplemente no lo soporto y bajo con habilidad la espada desprendiendo su cabeza de un golpe. Aun tras girar varios metros por el piso su siniestra sonrisa se mantuvo aun muerto. Levanto la cabeza por los cabellos y le dijo.
- A todos… de ser necesario…
Guardo la cabeza en el costal con las demás parte que encontró para llevárselas a Lytta con la idea que lo convierta en ese metal tan raro.
Continuara…
Bueno, siguen saliendo capítulos cortos, quizás demasiados cortos… espero que pueda hacerlos largos más adelante, aunque sirve para poder seguir adelante. ¿Que les pareció los nuevos personajes?
Agradecimientos:
LADI JUPITER: Pensé en Ami en un principio, pero a ella ya la tenía en vista para más adelante! Ya aparecerá os garantizo! Y de seguro ya te imaginaras quien puede ser el hada en cuestión. Molly murió, es simplemente que el dragón pudo percibir su aroma. No salió del todo el bloqueo, pero pude sacar algo cortito! Espero que sea de tu agrado mi Lady! Nos leemos!
Pato: Espero que te guste este capítulo!
Lector anónimo: Gracias por estar ahí y espero algún día saber vuestra opinión!
Lector de Facebook: espero que te guste!
Nuevamente gracias a todos y
Simplemente les digo, Nos leemos!
