Los personajes no me pertenecen, solo los uso para mi esparcimiento y diversión, son propiedad intelectual de su creadora. Por el contrario la historia si es mia.


Fragmento del Capítulo 9

- ¡No tienes el valor humano! – Grito con furia contenida.

El no podía dejar de verla a los ojos, eran dos esmeraldas encendidas las cuales parecían estar hechizándolo. La hoja tan filosa como fuerte hizo un corte tan fino que una delicada gota de sangra se mesclo con su sudor mostrando una línea verdosa cayendo por el filo de su espada hasta el recazo. A pesar de no entender que era lo que pasaba noto que de la furia de sus ojos comenzaron a caer unas lagrimas, las cuales le hicieron dejar caer su arma al piso. Con la mano que empuño su espada acaricio el rostro de la dragona la cual quito con un movimiento de su rostro, pero lejos de desistir, él la tomo por el cuello y sin que pudiera evitarlo la beso por primera vez. Lytta quedo helada al sentir sus labios, pensó un millar de cosas para sacárselo de encima, pero su cuerpo no reacciono como esperaba, de hecho no se había dado cuenta cuando había cruzado sus brazos sobre su cuello cerrando sus ojos. De esos besos torpes que intentaba devolver sintió como de a poco se dejaba explorar la boca por el humano que la estaba tomando y a la vez estaba extrañamente disfrutando. Pero un momento de de lucidez regreso a ella y abriendo sus alas se separo del aventurero y con un golpe lo arrojo varios metros cayendo aparatosamente en el rio. Al salir la vio llorando y apretando sus manos tan fuerte que pequeñas gotas de sangre caían de sus dedos. Todo su cuerpo estaba temblando por todas las sensaciones que llegaban a su mente.

- ¡Nunca más vuelvas a tocarme humano o la próxima vez te mataré! ¡Juro que lo hare!

- Pensé que era lo que querías hace un rato "Dragona".

El se incorpora caminado unos metros en el agua levantando la espada de ella. Se acerca con cautela pero con paso firme hasta estar frente a ella que aun no había guardado sus alas que seguían erguidas y amenazantes. Extiende ambas manos regresando la espada arrodillándose en el proceso y la mira desde esa indefensa posición.

- Si es su deseo así será mi Lady. Nunca más la tocare a menos que usted me lo pida… y aunque me cueste la vida no me arrepiento de nada.

Ella toma su espada y la apoya contra el cuello de él, el cual no se inmuto aun al sentir el frio filo del arma. Apenas ese contacto hizo que la sangre brotara insipientemente.

- Creo que es hora de seguir caminos separados… me ha enseñado lo suficiente para continuar mi misión en este mundo. Lo libero de su promesa.

- Como usted desee mi Lady. Pero recuerde que siempre seré su aliado.

- Si así lo quiere Aventurero. Si así lo quiere…

Ella gira sobre sus talones y comienza a caminar en dirección contraria de la casa mientras Netflyte tomo su espada que estaba en el piso y advirtió como la sangre de la dragona se unió al filo de la espada dejándola con un filo verdeazulado muy particular. Luego volvió a mirara a su ahora ex compañera con culpa, pero sabía que no podía engañarse a si mismo, se había enamorado de su antigua enemiga, su demonio de ojos verdes.


CAPITULO 10

CAMINOS SEPARADOS

Netflite se quedo en el rio y cuando se sintió verdaderamente solo, creó una pequeña fogata mágica como le había enseñado el hada. Se sentó a su lado mientras comenzaba a ganar algo del calor perdido por sus prendas empapadas, pero no era el frio lo que le molestaba, era que ella estaba enojada con él. Sabía que tenía razón, claro que la tenia, pero al igual que con su difunta esposa, no interpretaba bien las indirectas del sexo opuesto. Él, a diferencia del resto de los hombres de su generación, estaba convencido que la mujer tenía que estar de acuerdo con quien sería su pareja, no quería una sirvienta como veía a los pocos matrimonios que aun quedaban de sus amigos de la infancia. Él lo había encontrado con Molly y pensó que no lo encontraría de nuevo, no en esta vida al menos. Sus pensamientos viajaron de tal manera que despertó con el sol en lo más alto del cielo, lo que le decía que era hora de ir a la casa de su amigo a comer. Pero para su sorpresa, en algún momento de la noche, ella se había robado su caballo. Quiso maldecir, pero era mejor caminar lo más calmado posible. Tardo casi una hora hasta llegar a la casa, donde todos estaban preocupados por ellos, casi todos, pues Ariel solo quería almorzar. Después de contar que ella decidió ir por otro camino, omitiendo ciertos detalles, todos entendieron porque desaparecieron sus cosas, y aunque no lo notara en el corto plazo el dinero de Netflyte. Poco tiempo después, Ariel decidió irse por su cuenta también. Ella solo quería reunirse con su dragona, o al menos saber si aun estaba viva. De esta manera y con varios consejos e indicaciones, las cuales siguió muy pocas veces, Ariel partió rumbo a Francia.

Tu Sangre en mis Alas

Después de la partida de Lytta comenzaron a llamar al hada por un nombre que había escuchado en un santuario en su mundo, un nombre poco común para los britanos, Rei. Con el camino libre Rei se dedico a enseñar la magia del fuego al aventurero, no de manera desinteresada, pues tenía ciertos intereses más allá del aprendizaje. Se mostraba mas que interesada en que él le mostrara las costumbres humanas y los rituales cristianos, los cuales decía que eran para conocerlos mejor.

Poco más de un mes había pasado desde la partida del Troll. Y como era habitual en las noches, ella entrenaba al aventurero en uno de los encantamientos de fuego de alta temperatura, el cual quería aprender para poder convertir los cuerpos de los dragones en mas metal azulado. Fue cuando el hada mostró su otra cara.

- ¿Cómo te sientes hoy? – Cuestiona casualmente mientras soltaba su larga cabellera oscura como la noche y guardaba sus alas traslucidas.

- Algo cansado, este encantamiento es más pesado de lo que esperaba. – Responde sobándose uno de sus hombros.

- Ya veo, estas sudando. – Dice secando su frente con un pañuelo. – ¿Quieres descansar?

- No, está bien. Prefiero terminar por hoy. – Contesta tomando un poco de agua de un balde que tenía a mano, por si el fuego se descontrolaba.

- La noche es agradable para aparearse. ¿No crees? – Cuestiona mirándolo de una manera diferente a la de costumbre.

Netflyte escupe el agua al escuchar eso salpicando al hada. No podía creer la tranquilidad con lo que lo dijo, pero no era una simple observación, pues sus ojos purpuras decían lo contrario.

- Lo seria con la persona adecuada. – Responde tratando de recuperar la compostura.

- Soy un Hada, uno de los seres más inteligente y soy mucho más bella que ese monstruo escupe fuego. – Contesta algo molesta.

- No me malinterprete. Usted es muy bella, créame. Pero no podría hacer algo si no lo siento.

- ¿Aun si hago esto? – Cuestiona quitándose la parte superior de su ropa en un movimiento. – Esto sería un privilegio para un simple mortal. – Agrega acercándose a un palmo de distancia afirmando sus pechos sobre el pecho del aventurero. – Se que lo desea… – Agrega acariciando su pecho.

Ella se acerca al rostro de Netflyte, pero antes que rosen sus labios él gira el rostro haciéndole entender que no. Pero lejos de hacerlo, Rei tomo su rostro y lo beso sin el mas mínimo pudor. Ese contacto hizo que el hada se apartara rápidamente desplegando sus alas que temblaban como asustadas.

- ¡Lo siento! ¡Ya no puedo enseñarte nada más! – Responde dándole la espalda mientras se vestía y retrocedía unos pasos más.

- ¿Que sucede? – Cuestiona sorprendido e intrigado por la reacción.

- No lo sé, pero hay algo en ti que me hace daño.

Ella gira a verlo y el reflejo del fuego, que se estaba extinguiendo, vio como sus labios y parte de sus mejillas parecían haber envejecido.

- Tiene su sangre… es por eso… – Se dice a sí misma caminando como preocupada mientras una de sus manos cubría parte de su desfigurado rostro.

- ¿Que quieres decir?

- Debes buscarla. – Responde girando mientras su rostro recuperaba su belleza habitual. – ¡Tu destino está atado con ella!

- Ella me odia. – Afirma derrotado.

- Eso no importa. ¡Debes encontrarla!

- No sé donde está.

- Sabrás el camino. Te lo aseguro. ¡Debemos preparar tu partida cuanto antes!

Finaliza caminado hacia la casa rápidamente, dejando a Netflyte con más preguntas que respuestas.

Tu Sangre en mis Alas

Tras empacar sus cosas, el hada preparo algo de comida mientras le pidió, o mejor dicho le ordeno, que descansara para el viaje. Al despertar Netflyte, vio que hasta el caballo estaba ensillado y preparado en la puerta de la casa. Mientras se despedida de los niños que aun dormían plácidamente, Kelvin fue hasta la herrería en busca de algo que había preparado, trayéndolo envuelto en un paño.

- Se que te puede servir. Lo hice con los últimos pedazos de metal que hacia quedado en la forja y el metal más refinado que me quedaba. – Dice entregándole el paquete.

Al abrirlo encontró que era una daga, o mejor ducho un Sax vikingo, el cual tenía el cuerpo de metal tradicional pulido casi como un espejo. A lo largo de su hoja la misma se encontraba labrada con runas de un idioma que no conocía, pero que por pedido del Hada, estas serian una protección de malos espíritus. Aunque el filo mostraba ese azul tan característico del metal dragón, como lo llamaban entre ellos. La empuñadura era de la garra del ala del último dragón que había matado cuando encontraron a los pequeños, la cual había quedado en el saco olvidada, dándole una terminación oscura y opaca.

- ¡Creo que esta vez te superaste Kelvin! ¿Pero tú no habías dicho que no harías cuchillos? – Agrega en tono burlón.

- Es lo mínimo por cómo me ayudaste, me diste una familia y ganas de seguir adelante.

- Solo te traje problemas viejo amigo…

- Ya vete y saluda a Lytta y pídele disculpas.

- ¿De qué hablas? – Cuestiona mientras guardaba el Sax en su bota.

- Netflyte, mi amigo, tienes el tacto de ariete cuando se trata de mujeres. – Responde golpeando su brazo. – Ya vete antes que despierten lo niños.

- Nos veremos pronto y gracias a ambos.

Se despide simplemente montando a caballo sin pensar en el rumbo a seguir. Pero tras un rato de cabalgar miro hacia el Oeste y dirigió su camino hacia ese punto. Siguió hasta que se hizo de noche donde descanso debajo de un árbol. Pensó que ese tiempo en la casa de su amigo lo había hecho perder la costumbre, pues sus oídos estaban más refinados de lo normal, sentía más las criaturas del bosque y las alimañas a su alrededor, cosa que le dificulto poder conciliar el sueño.

Tu Sangre en mis Alas

En el otro extremo de Britania, mas precisamente en Gales una mujer alada miro hacia el Este, sentía algo, pero sabía que no debía dejarse llevar por esos impulsos humanos que podrían llevarla a la muerte. Pese a eso descanso esa noche mirando el cielo nocturno tratando de recordar su hogar, aunque inevitablemente su mano fue a su boca y sus finos dedos humanos recorrieron sus labios sintiendo una extraña sensación.

- ¡Maldito humano! – Dijo furiosa y aunque no se viera a si misma podía sentir el rubor en su rostro.

Odiaba esa sensación que nunca había sentido, algo que como dragona que era no podía permitírselo y aun así una parte de ella, o esa "sucia parte humana" como se decía, la incitaban a experimentar mas de las costumbre de esos seres inferiores.

Trato de dormir, pero sentía una presencia cerca y no quería dejarse sorprender. Al despertar cabalgo algunas horas hasta que su estomago le dijo alto. Logro atrapar un conejo y pese a que había aprendido a cocinar, decidió simplemente asarlo a la antigua, o sea con su propio fuego y comerlo lo más rápido que pudo. Cansada y agobiada por lo que ahora conocía como soledad, llego hasta una gran cascada que daba comienzo al Rio Rhaeadr. Descendió de su caballo y camino hasta la orilla donde ella y el animal bebieron la fresca agua trasparente. Pese a la tranquilidad del lugar, su caballo se puso en alerta y salió corriendo mientras ella daba un gran saldo poniéndose en guardia con su espada en la mano y sus alas a presto para desplegarse.

Continuara…


Sé que es un capitulo corto, pero como pude avanzar algo no quería trabarme de nuevo, pues me cuesta con las historias que están en proceso… mi mente me dejo hoy y espero que siga así!

Glosario:

El sax o scramasax (del antiguo alemán Schramme "herida superficial", y Sahs "daga") era el arma blanca más pequeña de las que portaban las tribus de origen germánico (francos, sajones, godos, etc.) que dominaron Europa occidental tras la caída del Imperio romano. Fue un arma muy utilizada también, y sobre todo, por los vikingos entre los siglos VIII y XIII. Se puede decir que su empleo como arma era solo una de sus funciones, pues podía servir indistintamente, dependiendo de sus dimensiones, para todo tipo de labores manuales, incluso como cubierto. Medía entre 10 y 50 centímetros, pero se fabricaba con un peso relativamente alto para su tamaño. Tenía una punta afilada y un solo filo. El scramasax estaba principalmente diseñado para ensartar o apuñalar gracias a su afilada punta, pero también se podía usar para dar tajos, ganando terreno sin arriesgar la posición al ser atacado por el adversario, lo que la convertía en una combinación muy efectiva de daga, cuchillo y espada corta.

Un ariete es un arma de asedio originada en épocas antiguas, usada para romper las puertas o las paredes fortificadas. En su forma más simple, un ariete es tan solo un tronco grande y pesado, cargado por varias personas e impulsado con fuerza contra un obstáculo.

El río Rhaeadr es un río en Gales. Comienza en la cascada Pistyll Rhaeadr, a pocos kilómetros de la aldea de Llanrhaeadr-ym-Mochnant, donde el Afon Disgynfa cae sobre un acantilado de 240 pies, después de lo cual el río se conoce como Afon Rhaeadr. Aguas abajo, el Afon Rhaeadr se encuentra con el Afon Tanat.


Agradecimientos:

Ruth Kou: Mi Lady un gusto verla por estos lares! Me alegra que le guste el contexto, pues es salir de mi zona de confort, pues salvo por las series no he leído más que alguna que otra historia al respecto! Espero que guste lo que sigue! Quizás en algún momento me meta en la mitología griega… pero antes hay que terminar todas las cosas atrasadas!

Lita Wellington: Quizás demasiado carácter y menos tacto que una pala mecánica! Y ella aun piensa como dragona, pero los sentimientos son mas humanos de los que ella podría querer!

LADI JUPITER: He decidido que sea Rei por vuestro consejo, pensaba hacerla otro personaje, pero que así sea. En cuanto a Ariel ella tendrá una historia aparte en otro tiempo, es mas quizás no la veamos de nuevo junto a los demás! Y los demás irán apareciendo eventualmente según sea necesario! Muchas gracias por leer esta locura y pese a que es tarde espero que sea un gran año para usted!

Anai kou: Mi Lady un honor tenerla por aquí y saco este pequeño capitulo para no perder el hilo una vez desatado! Espero que le guste como va hasta ahora esta locura que aun no sé cómo llegar al final que pensé!

Pato: Espero que te guste este capítulo, se que me atrase!

Lector anónimo: Gracias por estar ahí y espero algún día saber vuestra opinión!

Lector de Facebook: espero que te guste!


Nuevamente gracias a todos y

Simplemente les digo, Nos leemos!