Los personajes no me pertenecen, solo los uso para mi esparcimiento y diversión, son propiedad intelectual de su creadora. Por el contrario la historia si es mía.
Fragmento del Capítulo 10
En el otro extremo de Britania, mas precisamente en Gales una mujer alada miro hacia el Este, sentía algo, pero sabía que no debía dejarse llevar por esos impulsos humanos que podrían llevarla a la muerte. Pese a eso descanso esa noche mirando el cielo nocturno tratando de recordar su hogar, aunque inevitablemente su mano fue a su boca y sus finos dedos humanos recorrieron sus labios sintiendo una extraña sensación.
- ¡Maldito humano! – Dijo furiosa y aunque no se viera a si misma podía sentir el rubor en su rostro.
Odiaba esa sensación que nunca había sentido, algo que como dragona que era no podía permitírselo y aun así una parte de ella, o esa "sucia parte humana" como se decía, la incitaban a experimentar mas de las costumbre de esos seres inferiores.
Trato de dormir, pero sentía una presencia cerca y no quería dejarse sorprender. Al despertar cabalgo algunas horas hasta que su estomago le dijo alto. Logro atrapar un conejo y pese a que había aprendido a cocinar, decidió simplemente asarlo a la antigua, o sea con su propio fuego y comerlo lo más rápido que pudo. Cansada y agobiada por lo que ahora conocía como soledad, llego hasta una gran cascada que daba comienzo al Rio Rhaeadr. Descendió de su caballo y camino hasta la orilla donde ella y el animal bebieron la fresca agua trasparente. Pese a la tranquilidad del lugar, su caballo se puso en alerta y salió corriendo mientras ella daba un gran saldo poniéndose en guardia con su espada en la mano y sus alas a presto para desplegarse.
CAPITULO 11
MINEL
En lo que fueron unos tensos minutos en guardia dejo de sentir esa presencia que la asechaba. Guardo su espada y movió su cuello para tratar de alivianar la tensión que se había acumulado en esos instantes. Con una de sus manos en su nuca giro para ver hacia donde se había escapado su caballo, extrañamente le había tomado cariño al animal, además de que parte de sus cosas estaban aun sobre él. Camino hacia el prado cuando sintió como alguien le tocaba su hombro, cosa que la hizo saltar hacia adelante sacando nuevamente su espada en el mismo movimiento.
- Te recordaba menos tensa. – Dice una mujer de cabellos largos y rubios.
- ¿Minel? – Cuestiona Lytta aun con su espada en mano.
- Si la única hada con la que hablas y las más bella de todas. ¿Quién más? – Responde con una extraña pose.
- Te recordaba más pequeña.
- Y yo a ti más grande… y escamosa. ¿Qué fue lo que te paso? – Cuestiona mirándola de arriba abajo.
- Es largo de explicar, pero el aura que sentí no era tuya. – Cuestiona apretando nuevamente su espada. – ¿Con quién estas?
- Sola. – Responde con una sonrisa.
Lytta la mira y se acerca a ella. Pese a estar en forma y tamaño humana el hada era varios centímetros más baja. Cuando estuvo a su lado respiro su escancia y luego la tomo por sus vestimentas blancas de una manera que esta no esperaba.
- No puedes engañarme Minel, hueles a mentira y a… ¿Te apareaste? – Cuestiona logrando el rubor de su interlocutora.
En ese instante detrás de la cascada sale un hombre con un hacha como las que vio en la granja. Alto y musculoso, solo tenía un ala erguida, pues la otra estaba caída como si estuviera rota. Pese a intentar atacar a la dragona esta desarmo rápidamente al evidente dragón negro. En un movimiento rápido levanto su espada y se dispuso a bajarla para cortarlo a la mitad cuando su amiga se puso delante.
- ¡Quítate Minel!
- ¡No! ¡No lo hagas! – Suplica el hada con sus ojos llorosos.
- ¡Debo matarlo!
- ¡Él no es como los otros, él esta desterrado! ¡Como tú!
Lytta se queda aun con su espada en alto analizando lo que decía y el rostro de preocupación del hada que aun estaba protegiendo a su enemigo con sus brazos abiertos.
- Acaso… – Dice bajando su espada. – No lo esperaría de ti.
- No puedes decir nada, apestas a humano. – Responde molesta y sonrojada.
- ¡Yo no huelo a humano! Yo nunca… nunca… ¡Lo que sea que tú haces con él! –Responde incomoda apuntándole con su dedo.
- Es lo mágico de este mundo sin magia. Es posible. No sé cómo pero desde que sentí que había cambiado vine tan rápido como pude y somos uno con él desde entonces. – Finaliza tomando la mano del hombre de cabellos largos y blancos.
- Le suplico me perdone gran señora. No traeré problemas en este mundo. Pensé que venía a matarme como a mis antiguos hermanos. – Comienza el hombre poniéndose de rodillas delante de Minel. – Pero haga lo que haga, no le haga daño a ella.
- Se que me arrepentiré de esto algún día… – Responde guardando su espada. – Pero no te haré daño mientras no me haga cambiar de idea… solo ve a buscar mi caballo y trata de no lastimarlo.
A duras penas el imponente hombre de rostro duro trata de incorporar sus alas, cosa que a simple vista se notaba que le costaba. Pese a eso y a verse doloroso las termina guardando y sale a paso rápido a buscar el corcel de su ahora antigua enemiga.
- ¿No es hermoso? – Dice Minel al verlo salir con el torso desnudo.
- Tú siempre tuviste gustos extraños, pero no soy quien para cuestionar.
- ¿Ahora dime quién es? - Pregunta suplicante.
- ¿De qué hablas?
- Ese humano que te dejo su escancia impregnada de esa manera. – Lytta la mira rato. – ¿¡Aun eres Virgen!?
- ¡No es algo que te interese hada metiche!
- ¿Es apuesto? – La mirada que le respondió le dio a entender que era mejor no seguir el asunto. – Entonces… ¿porque hueles a él?
- Mejor preparare una fogata y dile que se ponga algo de ropa que es incomodo verlo así.
- Es que nunca lo he dejado poder hacerlo. – Responde golpeando con su codo a Lytta la cual fue a buscar unas ramas para comenzar la fogata. – ¿Qué? ¡Ya verás cuando lo hagas no vas a querer parar!
- ¡Por favor Minel ahórrame la imagen!
Lytta busco varias ramas, preparo la fogata mientras les contó que era lo que había pasado hasta dar con ellos, claro está omitiendo ciertas partes vergonzosas para ella.
- Entonces estas enamorada de ese humano. – Cuestiona cuando termino la historia.
- ¿De todo lo que dije es lo único que interpretaste Minel?
- Eso lo impórtate. ¿O no Kun? – Afirma mientras le tomaba su mano
- ¿Kun?
- Lo llame así porque la primera vez que lo encontré lo hicimos sobre una pieza de metal y hacia un ruido así, por eso lo llame Kun. – Finaliza riendo y besando a su dragón.
- De todas las hadas que hay, una la quiero lejos y a la otra enseñarle a pensar… – Se dice a si misma algo molesta. – Entonces Kun. ¿Porque tienes un ala rota?
Tras poder hablar con "Kun", este le dijo que la fracción de los dragones negros estaba dividida, aun antes de que ocurriera la transformación a humanos, y los que habían logrado irse con vida tendrían un ala rota de por vida. Fue por eso del rumor del dragón en esa zona, era él. Pues los dragones que ya no pueden volar, crecen en tamaño para poder defenderse hasta la muerte ya que pierden la posibilidad de escapar por los cielos.
Cerca del mediodía Lytta los mando a cazar algo para comer, deseaba dormir tranquila sabiendo que no había enemigos cerca. Mientras dormía comenzó a rememorar cuando conoció a Minel, una de las pocas hadas que se había puesto nombre sola. Ella la había salvado de ser la cena de un trol que la tenia metida en un costal. No supo porque, si fueron sus suplicas, o lo chillona de la voz desesperada que ese día simplemente golpeo fuertemente a trol y la rescato. Posteriormente se arrepintió hasta que aprendió a lidiar con la cargosa hada que la seguía a todos lados, como si de una mosca se tratara. Incluso pensó en comérsela para estar tranquila. Hasta que un día desapareció con otras hadas, las cuales supuestamente serian convocadas para un solsticio lunar, dejándola de ver después de este.
Pero sus sueños cambiarían rápidamente.
Ella estaba parada frete a lo que parecía un gran espejo de agua donde se podía ver a sí misma. Estaba rodeado de enormes y verdes arboles, donde la luna se reflejaba de tal manera que parecía que había dos de ellas por la quietud del lago. Pero lentamente la quietud del agua se interrumpió al mostrarse pequeñas ondas las cuales salían desde las orillas. Rápidamente las ondas se hicieron más evidentes seguidos de ruidos fuertes como de pisadas y posteriormente el de arboles siendo arrancados de raíz. Pronto lo que parecía verde comenzó a arder y la luna y las estrellas desaparecieron por el humo que todo lo cubrió. Frente a ella un enorme dragón negro se irguió, casi tan grande, o quizás más que las murallas del castillo York. Ante esto saco su espada dispuesta a enfrentar a la enorme bestia. Intento extender sus alas pero esta no salían de su espalda, además la espada comenzó a pesar más de lo que era. Mientras la enorme bestia estaba a pocos metros, el olor a azufre se volvió casi intolerable junto con el humo del bosque en llamas. Sin poder hacer más se lanzo de frente con su espada en lo alto, sabía que no tendría oportunidad sin sus alas. La bestia giro tan rápido que no pudo esquivar su cola y termino varios a metros golpeado contra un tronco en llamas. Tiraba boca abajo levanto la vista buscando su espada la cual estaba clavada entre ella y el monstruo. Cuando intento incorporarse abrió las fauces y vio como el fuego comenzó a materializarse en la garganta para luego ver como una gran columna de fuego fue sobre ella. Ante su inminente final cerró los ojos, pero el fuego no la alcanzo. Algo se interpuso…
- ¡Despierta! ¡Despierta!
Lytta despertó sobresaltada mientras era sacudida por Minel sin entender que era real y que era dio cuenta que había dormido mucho tiempo, el sol estaba cayendo y las primeras estrellas se dejaban ver junto a los últimos destellos del sol.
- Tranquila fue solo un sueño… Kun también los tiene ahora que es humano.
- Pero era tan real…
- Tranquila, ahora estas con nosotros…
Lytta intento incorporarse, pero algo no estaba bien. Miro a Minel que la observaba preocupada.
- Minel… ¡¿POR QUE ESTOY ATADA?!
Continuara…
Lo sé! Nuevamente es corto, pero es lo único que me ha salido hasta ahora. Es por eso que lo saco así para poder seguir un poco más!
Agradezco a mis lectores en especial a Kamisumi Shirohoshi, LitaKino1987, Perla Castro, Lady Júpiter y Pato que siguen esta locura. También a los lectores fantasmas que aun no se animan a dejar un comentario. A todos espero les guste como va!
Dudas, criticas y/o amenazas los escucho!
Nuevamente gracias a todos y
Simplemente les digo, Nos leemos!
