Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Star Wars pertenece a George Lucas (y a Disney)

Harén de Harry.

HP: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil y Susan Bones.

SW: Aayla Secura, Ahsoka Tano y Maris Blood.

04: Sobre el joven prodigio.

En la Cámara del Consejo Jedi, en Coruscant, se presentó Sheda Obaset, quien contó emocionada ante el Consejo, su experiencia en el planeta Tierra.

Contó cómo fue perseguida por los Acólitos del Barón Drawn, un usuario oscuro de La Fuerza, como logró dar un salto al Hiperespacio y llegó a la tierra, siendo seguida por Darth Kaft, como lo combatió, en medio de un bosque, hasta que ambos quedaron malheridos, y como un niño sensible a La Fuerza, les detuvo, antes de que Kaft la matara.

Como el niño los auxilió a ambos, como los curó, y como ambos acordaron una alianza temporal, para reconstruir las naves y escapar del planeta, pero la estancia en la tierra, se alargó, y entre ambos sucumbieron y entrenaron al niño, como un Padawan, incluso llegando a otorgarle su propio sable de luz y acero.

Escuchar sobre alguien como Harry Potter, un habitante del planeta madre de la humanidad, sobre que podía controlar la fuerza lumínica y oscura, sin sucumbir a ninguno de los dos lados, era increíble.

Quizás, demasiado increíble.

Los maestros, trajeron un casco y un monitor, viendo los recuerdos de Sheeda, y quedándose asombrados, por los meses de intensivo entrenamiento, al cual fue sometido Harry Potter.

Lo único que omitió inteligentemente, gracias a su propio entrenamiento, fue aquella... acusación de su Padawan: "A la Jedi con la cual suele besarse y tener arrumacos, creo que sí, maestro"

Escuchar el nombre de ese planeta, sorprendió a los miembros del Consejo, quienes hace ya varios milenios que habían dejado de escuchar el nombre. Las leyendas contaban, que de ese planeta provenía la humanidad, y no de Coruscant, como se creía en la actualidad.

―Un niño lo suficientemente poderoso, con los Midiclorianos en una cantidad tan masiva, que fue capaz de detener el odio, la ira, la sed de venganza y de batalla, entre dos enemigos mortales, sin siquiera ser consciente de la conexión con La Fuerza ―dijo Sheeda.

―Un Padawan poderoso encontraste, sin lugar a dudas. Tu culpa de lo ocurrido, no fue. Hiciste lo que cualquier otro maestro haría, y contacto con el joven Harry Potter, no debes perder ―dijo el maestro Yoda, un alienígena de baja estatura, piel verde, orejas largas y ojos negros.

―Necesitamos de una forma para mantener una comunicación permanente con Harry Potter ―opinó el maestro Plo Koon, un alienígena de piel anaranjada, que llevaba una máscara de metal, y tenía ojos negros.

―Se están desarrollando una serie de... naves teledirigidas en Kamino. ―Dijo el maestro Mace Windu, un hombre afroamericano y el tercer usuario del Vaapad, pues este también era dominado por Kaft y Harry (en parte). ― ¿Pero realmente puedes confiar en el joven?

―No cayó ante el Lado Oscuro, en todo el tiempo que estuve con él. No creo que caiga ahora, que Darth Kaft tampoco está cerca de él ―dijo Sheeda.

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Al mismo tiempo, en Malachor V, una reunión se estaba llevando a cabo y el lord oscuro daba información sobre la aceptación de su Aprendiz, de los modos de los Sith. Aunque los habitantes de Malachor V, en la actualidad, no eran Sith, eran solo usuarios del lado oscuro, que usaban sables de luz y otro tipo de armas. Era tan sencillo tomar el titulo Lord de los Sith o colocar el título Darth, al inicio de su nuevo nombre, que a todos les tenía sin cuidado.

―Sin lugar a dudas, un poderoso Padawan has encontrado, en un planeta tan distante ―dijo Darth Plecturd, un hombre de piel negra (negro-ónix, no de la raza negra) y ojos blancos.

―Alguien capaz de doblegar tu voluntad, hasta lograr traerte a la calma ―dijo Ragic Oljed, de piel azul, calvo y de ojos rojos.

―Y conseguir convencerte, de que... es posible trabajar junto a un Jedi ―dijo una burlona Nesti Ladarm, una mujer de cabello negro y ojos castaños.

―Todos los presentes en esta sala, conocen el alcance de mis capacidades, mi punto de poder máximo ―dijo Darth Kaft. ―Creería que... ―todos esperaron. ―Creería, que mi alumno, Harry Potter, lady Nesti podría tratarse del Sith'ari. Él mismo, me hizo ver algo: El Elegido de los Jedi y el Sith'ari, es un título fácilmente obtenible por aquel que lea el pergamino antiguo, donde la profecía está contada. Pues solo debe de apoderarse de ese nombre. Y les recuerdo a todos, que la profecía del Sith'ari, ha sido múltiples veces, a lo largo de la historia, un título tomado por uno y por otro lord. Adas, Sirak, Darth Bane o Darth Revan. Siendo para esto, necesario que el Sith'ari vea más allá de la oscuridad, y emplee solo algunos de los caminos Sith, pero no todos.

― ¿Dicen tú y tu discípulo, que ambas profecías, son solo ilusiones? ―preguntó Ragic, curioso.

―Si a algún Jedi se le diera la gana... ―sonrió. ―Tomaría el título del Elegido. Y lo mismo con el título del Sith'ari. Son solo eso: títulos, y mantos, que cualquiera puede tomar, de un momento a otro.

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―No es falta de respeto maestro, es la verdad ―insistió Obi-Wan.

―Desde tu punto de vista ―dijo Qui-Gon.

―El niño es peligroso. Todos lo sienten, ¿Por qué usted no? ―preguntó Obi-Wan.

―El Consejo decidirá el futuro de Anakin, tú debes aceptarlo. Ahora abordo ―mandó Qui-Gon.

―Qui-Gon señor, no me gusta ser un problema. ―Dijo Anakin, quien estaba junto al robot R2-D2

―No lo eres. Sígueme de cerca, y estarás bien. ―Dijo Qui-Gon, quien le puso algunos ejercicios rápidos y fáciles, al tiempo que explicaba las nociones de La Fuerza, al niño.

Qui-Gon, Obi-Wan y Anakin, abordaron la nave, siendo seguidos por Padme.

En lo que subían, Obi-Wan fue obligado a hablarle de La Fuerza a Anakin, y a darle ejercicios simples, de canalización, le entregó unas semillas diminutas, para que las hiciera levitar, mientras volvían a Naboo. ―Bien, Anakin ―dijo Obi-Wan. ―Muy bien, has aprendido sobre la Fuerza y la has exteriorizado, en solo minutos. ―Sonrío. ―Creo que el maestro Qui-Gon tiene razón.

Al acercarse al planeta, sabían que serían atacados. Y aunque el capitán decía que no tenían suficientes hombres, los dos Jedi decían que podían ayudar, y Padme pidió la ayuda del alienígena que les acompañaba: Jar-Jar.

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Los dos miembros de La Federación de Comercio, recibieron un mensaje holográfico de Darth Sidious, quien les dijo que su aprendiz Darth Maul, iría con ellos.

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El capitán alertó que una nave desconocida, estaba en la órbita, y al aislar la señal que enviaba, Obi-Wan reconoció que era la señal de los Robots de batalla, que combatieron, hace algunos días.

La Reina se alió con los nativos del planeta Naboo, los Gunganos.

Pero resultó ser, que la reina Padme, era una chica que solo le sacaba uno o dos años, a Anakin, y la mujer vestida con aquellos ropajes reales y el maquillaje ceremonial, era una guerrera bajo las ordenes de la madre de Padme, habiendo sido entrenada por algunos amables caballeros Jedi y guerreros de diversas razas, a quienes la reina pagó altísimas sumas de dinero, por esa mujer.

El líder Gungano aceptó la alianza, al ver la humildad de la joven reina, quien se postró ante ellos. La elogió y les ofreció a varios de sus guerreros.

―Estamos listos, cuando usted lo diga, mi lady ―dijo el capitán.

―La batalla, es una distracción, para la diplomacia ―dijo Padme. ―Acaben rápido con esto, hay muchas cosas que hacer y lograr, desde el lado político.

―Sí señora ―dijo el capitán, sonriente. Le seguía sorprendiendo la sabiduría de la reina, a pesar de cuan joven era.

La reina tomó el mando, tras ordenar al androide R2, quien desplegó un holograma. ―Entraremos a la ciudad, por los pasajes secretos de la cascada. Al llegar a la entrada principal, el capitán y los Gunganos, crearán una distracción, después entraremos al palacio y capturaremos al líder. Sin el virrey, se perderán y se confundirán. Maestro Jedi, ¿usted qué piensa?

―El Virrey tendrá muchos guardias ―dijo Qui-Gon.

―Será difícil llegar a la Sala del Trono ―dijo el Capitán, antes de mirar a la reina. ―Una vez allí, no será un problema.

―Hay la posibilidad de que, con esa distracción muchos mueran ―dijo Qui-Gon.

―Estamos listos, para continuar ―dijo el líder Gungan.

―Tenemos un plan para el ejército. ―Señaló Padme. ―Y enviaré a los pilotos que tengamos, a neutralizar la nave de control.

Desconocían, que se encontrarían con un avanzado aprendiz Sith: Darth Maul.