Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Star Wars pertenece a George Lucas (y a Disney)
Harén de Harry.
HP: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil y Susan Bones.
SW: Aayla Secura, Ahsoka Tano y Maris Blood.
11
Dumbledore suspiró, había pasado un mes, desde el inicio del año escolar de 1991.
Cuando Harry Potter desapareció en 1988, comenzó a buscar al niño desesperadamente, pero nunca lo encontró. Y ahora, el niño había aparecido nuevamente, pero no era para nada como él creyó que sería. Envió a Harry con los Dursley, para que viera al Mundo Muggle como un lugar... peligroso, y abrazara al Mundo Mágico, para que aceptara que tendría que morir, al final, para así vencer a Voldemort, para siempre.
Preparó todo, para que los Flamel le entregaran la piedra.
Para que Quirrell fuera a la Selva Negra, y volviera, habiendo sido poseído por Voldemort.
Para que Harry defendiera la piedra, al mismo tiempo que Quirrell trataba de obtenerla.
Aquello sería una buena prueba, sobre si Harry estaba dispuesto a luchar por La Luz, y para comprobar si la protección de Lily, seguía activa.
Pero desgraciadamente, Harry desapareció, y cuando volvió, lo hizo con claros y obvios conocimientos de magia. Y aun peor: Tenía una visión desconocida para él, sobre la vida, e incluso apoyaba la Pena de Muerte.
Harry sería el Faro de la Luz, Harry sería quien derrotaría a Voldemort, así que no podía pensar en que existían cosas positivas, con respecto a la Magia Negra. Pero tampoco debería de crear en las ambigüedades, pues eso se lo dio a conocer Minerva, sobre la creencia de Harry, en que la magia era neutral y que podías usar la magia blanca y negra, a voluntad.
Para empeorar, ya sería una semana, desde que la Piedra había desaparecido, y Harry no hacía nada fuera de lugar: Seguía el reglamento, de la misma forma, en la cual se podía llegar a esperar, de cualquier Slytherin y Ravenclaw. Parecía pasarse el día, en la biblioteca o en su Sala Común.
Algo que le hacía rabiar (además de la Desaparición de la Piedra), era que Harry no se había hecho amigo de Ron Weasley. Los Weasley no solo le eran fieles a él, sino que tenían un hijo de la edad de Harry, y si Dumbledore creía conocer, lo suficientemente bien, a los Dursley, entonces la infancia de Harry podría haber sido tremendamente desgraciada, y él podría llegar a querer un amigo, además de que sería una buena forma para acercarse a Harry. Por desgracia, el niño había revelado ante él, y su madre, que no había sido el más discreto; y según él mismo veía, con el pasar de los días, a causa de cuan grandioso estudiante era Harry, este se distanciaba, cada vez más del Niño-Que-Vivió.
¡Esto no podía estar pasando!
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Harry había usado Alquimia Sith, había intentado que fuera un hechizo de baja potencia, para no alertar a todo el maldito colegio. Creó una copia de la Piedra Filosofal, con un hechizo en idioma de la raza Sith, entrelazado con palabras en Mando'a y con un circulo de runas, algunas terrestres, como el idioma Futhark, que encontró en algunos libros en la biblioteca, y otras runas, en Kikâtt, el sistema de escritura de la raza Sith, mismo idioma usado por los usuarios oscuros en La Fuerza. Luego de un largo rato, en el cual forzó la magia y la Fuerza, a hacer su voluntad, teniendo esto como traducción, en que sudara mucho, y palideciera un poco, logró generar una segunda Piedra Filosofal, e incluso una tercera, pero esta última, era de color marrón.
—La original es un 10, seguro. La segunda un 8, pero la tercera... quizás un 5 —pensó, comparando la perfección de la original, y cuanto se acercaba la segunda a los estándares que esperaba. Pero la tercera, era la menos poderosa, era como hacer una idea, de cómo era una impresión, cuando a la impresora tenga baja tinta.
Se levantó, como bien pudo, guardó la original en el bolsillo de su camisa, la primera copia, en su bolsillo izquierdo, y la tercera, y menos útil, en su bolsillo derecho. Fue hasta el pasillo del tercer piso. Y vigilando que nadie lo viera, ingresó a la habitación del espejo, y "devolvió" la tercera piedra, al interior del Espejo de Oesed.
Con eso hecho, salió y fue a la biblioteca, buscando a la bibliotecaria. — ¿Necesita un libro, señor Potter? —preguntó la bibliotecaria Prince.
—Información biográfica. La más reciente, la más actualizada, que pueda encontrar —dijo Harry.
— ¿Sobre qué, si se puede saber? —preguntó ella.
—Nicholas Flamel, el alquimista, el creador de la Piedra Filosofal —dijo Harry. La mujer lo miró por un instante. Y viendo Harry que ella no cedería, utilizó La Fuerza. La mujer asintió, cruzó a la Sección Prohibida, y volvió con un directorio telefónico, que ponía «Actualización de 1991», Harry se retiró a un rincón, rompió el hechizo, y comenzó a rebuscar, hasta la letra F. Al ver lo que necesitaba (la dirección de la casa), fue a la lechucería, y Hedwig, llevaría el paquetito, con la piedra original, en su interior, para que fuera devuelta a los Flamel.
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Harry siguió repartiendo su tiempo, entre estudiar magia, aprender sobre el Mundo Mágico, mantener su físico con ejercicios, sus prácticas de artes marciales desarmado: Teräs Käsi, combinado con el Jeswandi, y el repaso de los libros: El Libro Sith y Camino del Jedi.
Así mismo, instruía a sus amigas en los caminos de los Jedi y Sith, también las colocó en el mismo régimen de ejercicios, que él realizaba. Así como continuar enseñándoles, sobre todo lo demás. O al menos, lo que él podía calificar como "Rango 1" (combinado con solo unos cuantos destellos del "Rango 2"), y se decidió, irles enseñando cada vez más, conforme pasaran los años. (Pero eso no se los diría, o seguramente Daphne le arrancaría la cabeza).
Recuerdo
—Bien chicas, creo que es suficiente por hoy —dijo Harry al ver a sus amigas, entrenándose a fondo. —Estoy muy orgulloso. —Daphne, Hermione, Susan, Parvati y Padma, lo miraron. —Pueden hacer levitar las cosas, pueden empujar y atraer, pueden aumentar sus sentidos. Ustedes lo han logrado en casi seis meses, a mí me tomó cerca de siete. —Todas sonrieron, orgullosas de sí mismas. —Ahora, lo que haremos mañana, será descubrir hacía qué lado, se inclinan. El luminoso o el oscuro.
— ¿Pero no usas tú, ambos lados? —preguntó Susan. — ¿Acaso no puedes entrenarnos, para tener la misma neutralidad que tú?
—Yo me entrené así, en las primeras semanas Susan, y me demoré mucho, porque tenía que estar... cambiando mi forma de ser. —Pero supo que esa explicación, no tranquilizó a ninguna de ellas, así que lo pensó, en busca de algo, que les permitiera entender mejor. —Tenía que mantener mis emociones a raya, para la Fuerza lumínica, y liberar mis emociones, permitirles controlarme, para la Fuerza oscura. Yo me entrené, en un lugar donde solo éramos tres personas, no más de trecientas, como en este colegio, y eso podría desconcentrarme. —Harry les explicó lo que quería hacer: Que se concentraran, que sintieran La Fuerza. —No la obliguen a ir hacía ustedes, permitan que venga, por voluntad propia.
Con el pasar de los días, fue enseñándoles e indicándoles lo que tenían que hacer. Jamás les dijo, que era porque algunas, estaban más inclinadas hacía la luz o la oscuridad. Algunas lograban Absorber un ataque mágico (luz), otras lograban liberar un golpe de La Fuerza (o magia) en la mente de Harry (oscuridad), algunas lograban aturdirlo (luz), algunas lograban estrangularlo (oscuridad).
Fin del Recuerdo
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Las clases se volvían cada vez, más interesantes. En esa ocasión, el profesor Flitwick, les colocó en frente, de unas plumas y una tuerca, y debían de usar el hechizo levitador.
Hermione, estaba sentada junto a Ron Weasley, practicando el hechizo. La verdad era, que bastaba con un ligero movimiento de muñeca, y si se quería hacer ascender la pluma, se movía la mano con la misma ligereza y gracia, pero manteniendo la misma cantidad de magia, para hacer ascender la pluma.
Según sabría Harry, luego de su clase de Historia de la Magia, con los Hufflepuff, y por Padma: Hermione intentó auxiliar a Ron, pero él la insultó y ella no había aparecido, hasta ahora, y era clase Ravenclaw/Slytherin, no tenían tiempo para buscarla. Pero a Harry, le bastó con cerrar los ojos, para dar con Hermione, y le comunicó a su amiga, que ella estaba en los lavabos.
Tan pronto como finalizaron la clase, fueron a buscarla.
— ¡Hermione, con que aquí estás! —dijo Padma.
—Hola Padma.
—Hola Hermione —contestó el pelinegro.
— ¡¿Harry?! —chilló sorprendida. — ¡¿Pero qué haces tú, en el baño femenino?!
—Te estuve buscando, pero no te encontraba, así que recurrí a Harry —explicó Padma.
—Quiero estar sola, por ahora —dijo ella. —Ya luego, iré a buscar algo de comer, o algo por el estilo. Lo prometo. Luego te veo en la torre, Padma. —La chica hindú y su amigo, suspiraron, y aceptaron.
Bajaron a almorzar, pero ninguno de los dos, estaba realmente allí. Cuando Daphne preguntó sobre donde estaba Hermione, y Harry fue a contestar, la puerta se abrió, e ingresó el profesor Quirrell, con el turbante torcido.
— ¡HAY UN TROL SUELTO, ESTABA EN LAS MAZMORRAS, ¡PERO NO SÉ SI SEGUIRÁ ALLÍ! —Alertó el hombre. —Solo es un aviso. —Y se desmalló. Pronto, se armó el Pandemonio, cuando todos lograron procesar las palabras del profesor.
— ¡SÍLENCIO! —Gritó Dumbledore. —Todos, mantengan la calma. Prefectos, guíen a los demás, a las Salas Comunes. —Todos comenzaron a hacer caso.
— ¡¿A LAS SALAS COMUNES?! —Gritó una voz, todos volvieron la mirada, hacía un enfadado Harry Potter. — ¡EL PROFESOR QUIRRELL, ¡ACABA DE DECIRNOS QUE EL TROL ESTÁ EN LAS MAZMORRAS, Y ES ALLÍ DONDE SE ENCUENTRA LA SALA DE SLYTHERIN!
—Maestros —dijo McGonagall. —Vamos a buscar al Trol, los alumnos se quedarán aquí mismo, colocaremos hechizos en la puerta. —Todos los maestros se marcharon.
—Colocaron los hechizos... pero alguien los removió —dijo Harry, todos se asustaron, hasta que él silbó. —Por favor, los compañeros de séptimo año, ¿alguno puede sellar nuevamente la puerta? —Así lo hicieron, pero cuando estaban por transformar la puerta de madera, en una de acero, la puerta se volvió astillas, pero no golpearon a nadie, gracias a una chica de Gryffindor, quien volvió la puerta en aire. El trol ingresó, en el Gran Comedor y estuvo a punto de golpear a los alumnos de séptimo año, pero Harry, Hermione, Padma, Susan y Daphne, estiraron sus brazos. Enseguida, mandaron una onda de repulsión de La Fuerza, contra el Trol, haciéndole caer de espaldas. Harry avanzó hacía el trol, mientras sacaba su sable original, y la hoja de acero mandaloriano surgía, se preparó para combatir al Trol, que ya se estaba poniendo de pie.
ALBUS DUMBLEDORE, CREE QUE UN TROL ES MÁS IMPORTANTE QUE LAS VIDAS DE LOS ALUMNOS DE HOGWARTS.
Ha llegado a oídos del Profeta. Que el día de ayer, sobre la hora del almuerzo, un Trol se vio liberado en las mazmorras del colegio Hogwarts, de Magia y Hechicería. Dumbledore ordenó a los alumnos quedarse allí, y a los maestros acompañarlos, para combatir al trol, solo para que no lo encontraran, y al volver al Gran Comedor, los alumnos aseguran que Harry Potter, combatió al trol, logró derrotarlo, e incluso matarlo.
Aseguran, además, que Dumbledore trató de castigar a Harry Potter, tras salvar las vidas de sus compañeros, haciendo uso de una Katana. Pero los Jefes de Casa, desautorizaron el castigo.
¿Es así, como Dumbledore desea acercarse al Niño-Que-Vivió? ¿Castigándolo, al creer que la vida de un Trol, es más importante que la de todos nuestros hijos?
