Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Star Wars pertenece a George Lucas (y a Disney)

Harén de Harry.

HP: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil y Susan Bones.

SW: Aayla Secura, Ahsoka Tano y Maris Blood.

24: El Heredero de Slytherin.

Harry usó la Capa de Invisibilidad, primero para ir a la Torre de Ravenclaw, logrando encontrarse con Padma, luego ambos fueron a las cocinas, logrando encontrar la entrada a Hufflepuff, y con Susan, a ambas les habían contado que sus amigas, habían sido petrificadas, Harry les dijo que sabía dónde estaba la Cámara, no lo dudaron al seguirlo, lo harían hasta el fin del mundo.

Lo amaban, y no permitirían que enfrentara él solo, a la criatura y al heredero.

Aunque lo tuvieron más difícil, pues tuvieron que esquivar a los profesores, los fantasmas y los cuadros, pero usando la Capa, lograron esquivarles, hasta el baño femenino del tercer piso.

― "¿En serio, está aquí?" ―susurró Padma, incrédula. ― "¿En los aseos de Myrtle la llorona?"

―Es ella quien falleció hace cincuenta años ―aseguró Harry, quien sintió la mano de Susan en su hombro, asintió, e ingresaron en el baño.

―No eres una niña, Harry ―acusó el fantasma, al verlos aparecer.

―Lamentamos molestarte, Myrtle ―dijo Susan. ― ¿Puedes decirnos, como falleciste?

―Pues... vine aquí a llorar, debido a que una chica se burló de mi peinado, mi rostro y lentes, escuché entonces a alguien entrar, era un chico quien habló, en un idioma desconocido, y cuando fui a decirle, que se fuera a usar los baños masculinos, un par de ojos brillaron allí ―dijo Myrtle, señalando el lavabo.

Los tres lo inspeccionaron.

― "Harry" ―susurró Susan, sufriendo un escalofrío, y señalando el grifo, en el cual había una serpiente tallada, los tres se acercaron.

―Di algo Harry. Algo... en Pársel ―pidió Padma.

―Ábrete ―pronunció.

Padma negó. ―Lo has dicho, en nuestra lengua.

Harry se concentró en la serpiente, la imaginó viva. ~ "Ábrete" ~ el grifo giró por sí mismo, mientras despedía una luz dorada, y el lavabo literalmente, se desarmaba, enseñando un rodadero. ―Chicas, si no vuelvo en una hora...

―Iremos contigo ―le riñeron ambos.

―Myrtle ―dijo Susan decidida. ―Si no volvemos en una hora, diles a los profesores, que hemos descubierto la entrada a la Cámara.

― ¿Los traigo aquí, y les digo que han bajado? ―preguntó Myrtle.

―Por favor.

Harry tomó la mano de Padma, y Susan la de Harry, respiraron hondo, y se arrojaron, fue como descender por un rodadero de piedra, que era muy largo, parecía no tener fin, el olor a humedad y moho, llenaban todo. Finalmente llegaron al suelo, encontrándose con una gran puerta redonda, similar a la de la cámara de un banco, que era bloqueada por serpientes, como cerraduras. ~Ábrete~ ingresaron, cuando las serpientes se encogieron sobre sí mismas, y la puerta se abrió en silencio. Vieron cientos de estatuas de serpientes, y antorchas de fuego verde, que no se consumían, finalmente vieron a Ginny Weasley, en el suelo de la cámara, y en frente, en la pared, había una estatua de Salazar Slytherin.

―Harry, ella tiene el diario ―dijo Susan, señalando el brazo de la pequeña Weasley, la cual, efectivamente tenía en su mano derecha el diario de Tom Ryddle.

―No solo eso ―dijo Padma. ―El diario, está consumiendo su vitalidad, y este se está...

―Fortaleciendo ―dijo una voz masculina y joven, detrás de ellos. Rápidamente los tres se giraron, encontrándose con un chico de cabello negro corto, ojos negros, y con un uniforme de Slytherin, pero su serpiente era distinta, y también las letras.

― ¿Tom Ryddle? ―preguntó Harry. El chico le enseñó una sonrisa, y abrió ligeramente los labios. ―Sí. Eres él, ¿verdad? La presencia en el diario, y la tuya son iguales, y... ―miró de reojo a Ginny. ―Ya no puedo sentir nada, viniendo del diario.

―Ginny se debilita, y él se fortalece ―dijo Susan. ― ¿Qué demonios es esto?

―He esperado mucho para conocerte, Harry Potter. ―Dijo Tom Ryddle, rápidamente, Padma y Susan, se colocaron frente a Harry, con las varitas apuntando a Ryddle, quien solo enseñó una sonrisa.

― ¿Qué quieres de Harry? ―preguntó Padma.

―Harry llegó a tener mi diario en sus manos, pero no llegó a escribir nada en él. ―Ryddle sonrió, mientras miraba el diario, antes de fijarse en Harry nuevamente. ―Y tal y como lo has expresado, Harry: "La Presencia en el diario", sí, efectivamente, yo soy un recuerdo, guardado en el diario por más de cincuenta años. He esperado para conocerte, desde hace mucho.

― ¿Qué buscas? ―preguntó Padma.

―Me preguntaba... ¿Cómo es posible, que sobrevivieras, cuando Voldemort intentó matarte? ―Ryddle comenzó a caminar en círculo, y lo mismo hicieron los tres jóvenes. ― ¿Cómo es posible que sobrevivieras, únicamente con una mísera cicatriz en tu frente, mientras que Voldemort perdió sus poderes?

― ¿Por qué te interesa como sobreviví? ―preguntó Harry. ― ¿No es Voldemort posterior a ti?

―No. ―Sonrió. ―Voldemort, es mi pasado, presente y futuro. ―Levantó la varita de Ginny y escribió en el aire, con letras de fuego.

Tom Sorvolo Ryddle.

Agitó la varita y las letras cambiaron.

Soy Lord Voldemort

― ¿Lo ven? ―preguntó Ryddle. ―Este era un nombre, que yo ya usaba en el colegio. ―Suspiró. ―Ginny, la pequeña Ginny. Ella... ella me contó sobre su vida. Como tenía que venir al colegio, con libros y túnicas de segunda mano. Como sus hermanos se burlaban de ella. ―Sus ojos brillaron. ―Como... como el grandioso y famoso Harry Potter, jamás se fijaría en ella, pues ya tenía a cuatro bellas chicas, gravitando a su alrededor, y que seguramente, a alguna de ellas la elegiría, para ser su esposa. Lentamente, ese dolor y esos secretos, la fueron debilitando y me fortalecieron. Hasta que pude verter mi alma en ella. Fue ella, quien escribió el mensaje sobre la apertura de la Cámara, fue ella quien retorció los cuellos a los gallos de Hagrid, fue ella quien abrió la Cámara y permitió vagar al basilisco, libremente.

―No sabía lo que estaba pasando, ¿verdad? ―dijo Harry.

Tom sonrió. ―Exactamente. Pero, finalmente pudo sumar dos más dos, y trató de destruir el diario, entonces tú, Harry Potter, te topaste con él, pero inmediatamente, supiste que algo estaba mal. ―A cada minuto, Tom se volvía más y más sólido, y una cicatriz en la mitad derecha de su rostro, apareció. ―Me golpeaste. Me lastimaste bastante.

―Todos culparon a Hagrid, hace cincuenta años, pero fuiste tú quien la abrió, ¿verdad? ―dijo Padma, todos le miraron sorprendidos, pero ya tendrían tiempo para saber, como ella lo había descubierto.

―Tom Ryddle: Sin padres, pero estudioso, prefecto y premio anual del colegio. Hagrid era un semi-gigante, y todos lo sabían en aquella época, él solía criar cachorros de hombres lobo en los armarios o iba al bosque a pelear con gigantes. No fue difícil, el salirme con la mía ―admitió Ryddle sonriente. ―Entonces, tuve que esperar más de cincuenta años, y verter parte de mi ser, en mi diario, hasta poder abrir nuevamente la Cámara y continuar el noble trabajo de Salazar.

―Librar al colegio de los Sangre Sucia ―gruñó Harry, ante tan despectivo insulto. ―Pues creo que has perdido la concentración, pues Daphne Greengrass, una Sangre Pura, fue atacada.

―Oh Harry, ella solo fue atacada, por su relación contigo ―dijo Ryddle, sonriente, antes de que sus ojos se abrieran, cayera al suelo y gritara, llevando sus manos a su cabeza, con un profundo dolor.

―Nunca jamás, vuelvas a meterte, con alguien que me importa, bastardo ―gruñó Harry, mientras los tres lo veían revolcarse en el suelo, por el dolor de cabeza, hasta que Harry lo liberó y extendió su mano derecha, cerrándole la tráquea.

―Si. Creo que ya está bastante... vivo, si es que se esfuerza por respirar ―dijo Padma, antes de mandarlo a volar. Sonrío, cuando escuchó el impacto contra la pared.

―Mantenlo así ―pidió Harry, Padma asintió, y lo vio acercarse, y acercó una mano a la cabeza de Ryddle, quien pateaba, tratando de respirar. Harry comenzó a reírse, cuando vio los recuerdos de Ryddle. ― ¿Pero...? ¿qué...? ¡¿Es en serio?! ¡¿Realmente eres el hijo de un Muggle y una Squib de la casa Gaunt?! ―la risa de Harry comenzó a volverse mayor. ― ¡¿Eres tú Lord Voldemort, la gran esperanza de los Sangre Pura, y líder de los Mortífagos?! ―las chicas comenzaron a reírse también, a costa del sujeto.

~Háblame... Salazar... el más... grande... de los cuatro... de Hogwarts ~pronunció en Pársel, con voz estrangulada.

― ¡Bastardo de mierda! ―gritó Harry, cuando la boca de la estatua se abrió. Harry se paró ante el agujero, de la boca de la estatua, mientras escuchaban al basilisco arrastrarse. Harry respiró varias veces, antes de convocar a la Fuerza Oscura, y liberar Rayos de la Fuerza, causando el chillido de dolor del Basilisco, el cual aún no había salido, de su cautiverio, pero pronto lo vieron fuera, mientras se retorcía, sin poder dañarlos.

Harry giró su cabeza, y vio a Padma cerrando su mano, se escuchó el sonido de un globo de agua explotando, y Harry vio como uno de los ojos del Basilisco fue arrancado, y lo mismo con el otro, pero pronto, Harry vio que no le hacía daño verdadero, así que se detuvo, sacó sus dos sables de luz y los aventó contra la boca del Basilisco, los activó solo con La Fuerza, atravesándole el cerebro y matándolo de inmediato.

― ¡NO! ―Gritó Ryddle, incrédulo, cuando finalmente fue libre. ― ¡¿TIENEN ALGUNA IDEA, DE LO QUE HAN HECHO?!

― ¿Ganar? ―preguntó Susan con saña, ahora con el diario en sus manos, mientras que, con su mano y la Atracción de La Fuerza, atraía uno de los colmillos del Basilisco, que aún goteaba veneno, antes de apuñalar el diario, repetidamente, y haciendo gritar de dolor a Ryddle, quien finalmente desapareció.

Ginny Weasley, recuperó su color y despertó, sin explicarle nada, solo le devolvieron su varita, ella les dijo que fue ella, quien hizo todo, pero le dijeron que se despreocupara. Pronto, los cuatro ascendieron, gracias a La Fuerza, y salieron de allí, directo, hacía la enfermería.

― ¡GINNY! ―gritó Molly, lanzándose contra su hija, y abrazándola. ―La salvaste, gracias ―dijo la matriarca Weasley, acercándose a Harry, para abrazarlo, pero él le esquivó.

―Perdón por eso ―pidió Harry, con falsa calma. ―Pero... no soporto los abrazos, de... personas desconocidas... señora Weasley.

―Perdón ―dijo la mujer, Harry asintió. Ginny se recostó en una camilla, y los otros tres alumnos, hicieron lo mismo. ―No hay nada de qué preocuparse, el peligro de la Cámara, ya ha pasado.

―Lo que me gustaría saber, es como lograron ingresar y escapar de la Cámara ―dijo Dumbledore. ―Fue muy honorable de su parte, el salvarla, chicos. Se nota que te preocupas por ella, Harry.

―No me preocupo por ella, director. ―Dijo Harry, desde la camilla, con los ojos cerrados. ―Soy un Slytherin, y ella es una Gryffindor. Pero odiaría, que la escuela acabara siendo cerrada, por culpa de una inocente y un tercero.

―Señor Potter, señorita Patil...

―Nos hicimos cargo, el peligro ha pasado, director ―dijo Padma, quien levantó los brazos, y comenzó a convocar la Fuerza Lumínica, para curarse lentamente.

―Detente, Padma ―pidió Susan. ―Acabamos de pasar por un momento estresante, y ya sabes lo que dice Harry, respecto a emplear la Fuerza, en estos casos.

La profesora McGonagall, quería preguntarle sobre qué hablaban, pero decidió dejarlo de lado.

La Señora Pomfrey, les dio un sedante, lo último que escucharon, fue al director, discutiendo con la señora Pomfrey, y que le contaran lo ocurrido.

Escucharon cosas aisladas: Pomfrey diciendo que Ginny estaba histérica y debilitada, que no podía contestar a sus preguntas.

Luego escucharon a Pomfrey y un estruendo, diciéndole nuevamente al director, que ellos tres estaban agotados.

Al parecer, Pomfrey atacó a Dumbledore.

Cuando los petrificados, fueron curados, gracias a la Mandrágora, Y cuando despertaron Susan y Harry vieron, que Padma se recuperó antes que ellos, se enteraron, de que Daphne compartió con Padma, algo que su padre le mandó, sobre como Hagrid fue expulsado del colegio, cuando Tom Ryddle lo culpó de que su mascota, había matado a Myrtle, pero Dumbledore salvó su pellejo y se le permitió seguir en el colegio, como el Guardabosques.

― ¡Chicos! ―gritaron Hermione, Padma y Daphne, abrazando a Harry y Susan, quienes estaban conscientes.

―Han pasado muchas cosas ―dijo Harry. ― ¿Cómo está todo?

―Están inventando historias ―resumió perfectamente Hermione.

―Ya veo ―dijo Harry. ―Hwelki ―Un elfo domestico apareció.

―Joven Amo Potter, señor.

―Hwelki, necesitaré el Pensadero, más grande ―Pidió Harry, el Elfo asintió ―Llévalo de inmediato, al Gran Comedor. ¿Todos están reunidos? ―Preguntó a Hermione, Padma y Daphne.

―Sí, la cena está comenzando. ―Afirmó Daphne sonriente.

El Slytherin y la Hufflepuff, se pusieron de pie, y les fue dada una poción fortificante, que había en la enfermería, la cual fue agarrada por Padma, sin consentimiento de la señora Pomfrey, quien, al verlos de pie, los dejó marchar.

Al llegar al Gran Comedor, todos dejaron de comer.

― ¡Harry! ―dijo un chico de Gryffindor. ― ¿Es verdad que descendiste a la Cámara de los Secretos?

―En compañía de Padma y Susan ―contestó él, apenas.

― ¿Cómo rescataste a Ginny Weasley? ―preguntó uno de Gryffindor.

―Rescatamos ―dijo él, señalando a la Ravenclaw y Hufflepuff.

― ¿Es cierto que te gusta? ―preguntó un chico de Hufflepuff.

― ¿Weasley? ―preguntó Harry, el chico asintió. ―No. No me gusta. Ni siquiera la conozco lo suficiente.

― ¿Cuál es el monstruo? ―preguntó Blaise Zabini, de Slytherin. ― ¿Qué tan grande es la Cámara?

―No lo creerían, si lo contara. ―Dijo Harry, en eso se escuchó un "Plop", era Hwelki, junto a un Pensadero. ― ¡Voy a enseñarles a todos, lo que ocurrió!

Dumbledore se puso nervioso, si Harry llegaba a revelar, ante todo el colegiado de Hogwarts, el secreto de Voldemort, entonces podía anticipar problemas, con sus planes a futuro. Especialmente, si el diario era lo que él creía que era. ― ¡Señor Potter, necesito que venga de inmediato a mi oficina, para hablar sobre lo ocurrido en la Cámara de los Secretos!

―No puedo permitir eso, director. ―Dijo Harry, con un tono de voz similar al de Albus. ―Usted no hizo absolutamente nada, para intentar detener lo ocurrido, en contra de los alumnos Hijos de Muggles. Y me acusó indirectamente, de ser el culpable de los ataques, de ser el Heredero de Slytherin ―Harry sacó su varita y extrajo el recuerdo, solo sabía hacer esto, gracias al cuadro de un ancestro Potter. Dumbledore se puso furioso, pero no pudo hacer nada más, cuando Harry colocó la memoria, y presionó algunas runas, creando una esfera gaseosa, en la cual comenzaron a verse los recuerdos. ―Sonoro.

Todos miraron lo ocurrido, con las amigas de Harry, y como estaba furioso, lo vieron ir junto a Susan y Padma, al baño femenino de Myrtle, le preguntaron a ella, abrió la Cámara con el Pársel, como encontraron a Ginny Weasley.

Al ver a Tom Ryddle, Dumbledore, supo que esto sería malo. Si se descubría que existía un ser humano, detrás de Voldemort, y si se descubría su historia, entonces muchos más Sangre Pura podrían apoyarlo, o quizás incluso algunos Mestizos lo hicieran, o algo peor e inerrable, podría ocurrir en el país, pero sería un caos. El hombre sacó la Varita de Sauco de su bolsillo y apuntó al Pensadero.

Expelliarmus ―exclamó Harry, con voz calmada.

La varita de Sauco saltó de la mano de Dumbledore, y voló en dirección contraria, a la mano de Harry.

Dumbledore miró esto, con una mueca de asombro y miedo.

Todos chillaron de horror, y tanto Dumbledore, como Harry, volvieron su mirada al Pensadero, era cuando Tom reveló quien era.

Y el recuerdo finalizó, con la destrucción del diario, Harry devolvió el recuerdo a su mente. ―Yo: Harrison James Potter Evans, juro por mi vida y magia, que lo presenciado en esta memoria, es totalmente verdadero. ―Hubo un destello, así que era verdad.

Dumbledore salió furioso del Gran Comedor, y descargó su frustración en su oficina, resultando esto en una destrucción total.

No entendía como todo podía haber salido tan mal.

Se suponía que Harry fuera capaz de hablar Pársel.

Se suponía que lo usara, cuando Draco Malfoy invocó aquella serpiente, y que fuera aislado y atacado, por los demás alumnos.

Se suponía que Harry fuera a buscarlo, en busca de orientación, entonces hubieran ido a buscar lo que sea que se ocultara, en la Cámara de los Secretos, pues hace meses que él mismo, había llegado exactamente, a la misma conclusión que Harry, respecto a donde estaba la entrada a la Cámara.

Harry tendría que haberlo llevado consigo, y él le hubiera demostrado cuan grandioso mago era, al derrotar al Basilisco, y ser el héroe del colegio.

¡Pero el mocoso, y sus patéticas amiguitas, habían ido ellas solas, habían enfrentado a Ryddle, destruido uno de sus Horrocruxes y asesinado al Basilisco!

¡Salazar había dejado un Basilisco en el colegio!

Él tendría que haber sido conocido, como aquel que derrotaría la Basilisco, como el héroe del colegio, y entonces su fama se elevaría aún más.

Aparte de eso, Harry había alertado al colegio (y por consecuencia, al País entero), sobre la verdad acerca de Voldemort, sabía que tarde o temprano, alguien llegaría a la conclusión, de que ese diario no había sido el único artefacto, utilizado para ocultar un alma, creado por Voldemort, y entonces tendría una cacería y búsqueda de objetos, y si Tom era derrotado, por cualquier otro, entonces podría despedirse de una segunda posición de poder. Pues ya tenía dos posiciones de poder, gracias a que, al derrotar a Grindelwald, le otorgaron el puesto de Jefe Supremo del Wizengamot y de Jefe Supremo de La Confederación Internacional de Magos.

Comenzaba una cacería, por los Horrocruxes de Voldemort.

Al medio día, el caos se liberó, por culpa del Profeta.

Verdadero Nombre de Aquel-Que-No-Debe-de-Ser-Nombrado, es ahora conocido por todos.

(La Verdadera Historia de Tom Sorvolo Ryddle)

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El Director de Hogwarts (Albus Dumbledore) y la Subdirectora, ¿Qué hacían ellos, mientras que los alumnos Hijos de Muggles eran atacados?

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¡Vea la memoria de Harry Potter, Padma Patil y Susan Bones, sobre su combate contra el Basilisco de Slytherin y Tom Ryddle!