Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Star Wars pertenece a George Lucas (y a Disney)

Harén de Harry.

HP: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil y Susan Bones.

SW: Aayla Secura, Ahsoka Tano y Maris Blood.

30: Hogsmeade y los Examenes.

Visitar Hogsmeade, era sinónimo de aire libre y diversión, los días sábado (o al menos, los días sábado, en los cuales era permitido visitarlo). Todos los alumnos de tercer año, solían visitar las tiendas y negocios, en el orden en el cual estaban, desde occidente, hacía oriente.

―Hogsmeade fue fundada al mismo tiempo, que Hogwarts. ―Dijo Hermione, emocionada, por poder visitar el pueblo. ―Habiendo sido fundado por Hengist de Woodcroft, cuando él y muchos magos, que solo eran vendedores de alimentos, o de artículos varios, eran perseguidos por los Muggles, así que todos se vieron arrinconados, en este mismo lugar, y colocaron salvaguardas, que harían parecer, que el pueblo no eran más que ruinas o que no había nada de interés, y que harían pensar a los Muggles, que el pueblo era peligroso y no querrían investigar más a fondo.

Pasaron junto a la tienda Moda Tiros Largos, sin interesarles mucho.

Harry y Padma, vieron sonrientes, como muchos alumnos salían cargados de artículos del Zonko, la tienda de bromas del pueblo, tales como: Bombas Fétidas, dulces de hipo-tos, gusanos silbantes, jabón de huevos de rana, polvos para eructar y tazas que muerden la nariz.

Pasaron junto a la Tienda de Té de Madame Tudipié.

Vieron la Oficina de Correos, desde la cual venían ululatos. Vieron un letrero el cual tenía colores, y todos se acercaron.

―Al parecer, las lechuzas están separadas por códigos de colores, de acuerdo a cuan rápida se quiere, que sea la carta a enviar. ―Resumió Susan.

Susan y Daphne, se acercaron lentamente, a la Casa de los Gritos, en la cual se decía, que habitaban espíritus muy violentos. Pero Harry, Sirius y Remus, eran los únicos que sabían la verdad: Eran los gruñidos y gritos, de Remus Lupin, en sus noches de luna llena, de cuando se transformaba en un hombre lobo, pues la transformación, antes de la aparición de la poción Matalobos, era muy doloroso para Remus.

Harry y Hermione, fueron a comprar plumas de faisán en La Casa de las Plumas.

Hermione, se separó de ellos, para ir a comprar hilo dental mentolado, en Honeydukes, lugar el cual las chicas, y el propio Harry "asaltaron".

Acordaron ir a beber cerveza de mantequilla, en las Tres Escobas, luego de haber recorrido el lugar entero.

Fueron a beber Cerveza de Mantequilla, cuando el frio era mucho, para todos. Cabeza de Puerco.

Cuando volvieron al castillo, Harry fue directamente, junto a Daphne, a la sala común de Slytherin, y se encerró en su habitación, para mirar el álbum de fotos, que Sirius había recuperado de la casa del Valle de Godric, la cual acabó siendo destruida, tras el ataque de Voldemort. Solo miró las fotos de sus padres, su padrino y el profesor Lupin y.… claro, el traidor de Peter Pettigrew.

Durante la cena, Harry les comentó a las chicas, que iría a pasar el Yule, en casa de Sirius.

En eso, Daphne y Susan, enseñaron cartas, enviadas por su padre y tía, donde decían, que irían a la casa Black, y que podían invitar a sus amigos.

Harry hizo las invitaciones para Padma y Hermione.

Padma dijo que Parvati iría también, y eso estuvo muy bien.

Pero cuando Hermione, se lo comentó a Zoe, ella dijo algo enfadada, que iría a pasar la Navidad (recalcando la palabra correspondiente, a la festividad cristiana), con sus padres, haciendo sentir a Hermione, un poco culpable.

Harry le quitó el sentimiento a Hermione, ayudándola a volar, sobre la Saeta de Fuego, y volviéndole a enseñar, todo sobre el secreto para volar.

A aquello, se acabó sumando Neville, y Harry no tuvo problemas, en enseñarle.

Hermione, pudo pasar a visitar a su familia, y les contó todas las cosas de la celebración de Yule, en Hogwarts y les entregó toda clase de obsequios a sus padres.

El fin del año llegó, y con él, llegaron los exámenes. Así que todos tenían que estar muy al pendiente, de sus horarios de exámenes, y saber lo que se tenían que estudiar, para los exámenes.

Terminaban un examen, y entraban a otro, tras una hora. Hora que todos aprovechaban, para tratar de aprender algo extra.

Como en el examen de Transformaciones. Donde tenían que transformar teteras en tortugas.

Algunas tortugas tenían solo la forma de una tortuga.

Otras tortugas, expulsaban vapor por la boca.

O tenían pitorros en la cola.

Alguien le dibujó un sauce en el caparazón a la tortuga.

Luego del almuerzo, fue el turno del examen de encantamientos, donde tenían que realizar el Encantamiento Estimulante.

Después de cenar, tuvieron que estudiar, para Cuidado de Criaturas Mágicas, Poción y Astronomía.

Los Gusarajos vivían mejor, si se les dejaba en paz.

La poción para confundir, casi se espesó. Y fue un CASI, porque Snape miró a Harry, con ganas de matarlo y apretó demás, su pluma, mientras escribía la nota. Claramente, Harry lo hizo muy bien, y eso hizo que Snape se enfureciera, al ver a James Potter, en vez de a Harry.

A medianoche, fue el examen de Astronomía.

El miércoles, en la mañana, fue un examen sobre la caza de brujas en la Edad Media.

En la tarde, fue el examen de Herbología, en los invernaderos de techo de cristal, que eran como lupas gigantes, y ellos como hormigas, bajo el sol abrazador.

El examen de Defensa Contra las Artes Oscuras, sería recordado por todos los alumnos, como el examen más raro, pero (al mismo tiempo) más divertido, que hubieran tenido, durante todo su tiempo en Hogwarts: Una carrera de obstáculos, donde tenían que vadear un profundo estanque de juegos que contenía un Grindylow, atravesar agujeros llenos de Gorros Rojos, chapotear entre ciénagas sin prestar atención a las engañosas indicaciones del Hinkypunk y meterse en un tronco, donde enfrentarían a un Boggart.

―Buen trabajo Harry, Excelente ―dijo Lupin, anotando la nota de Harry.

Daphne salió luego de algunos instantes. ―Me he tardado en darme cuenta, de que no era mi padre. ―Se quejó. Harry la abrazó. ―Harry, yo...

― "Me amas, y yo también te amo, Daphne" ―le susurró, mientras estaban en el abrazo.

Daphne se separó un segundo de él, y lo miró a los ojos. ―Pero déjame expresar, ese amor. ¡Idiota! ―le dio un golpe en la cabeza, y luego un beso en la mejilla, haciéndolo sonreír.

― ¡Señor Potter! ―llamó una voz.

―Director Dumbledore ―dijeron Harry, Daphne y Lupin.

―Lamento interrumpirlos ―dijo el director. ―Señor Potter, usted fue atacado por un Hipogrifo, hace ya un tiempo, y el ministro, ha venido personalmente, junto al señor Paige, el jefe del Departamento de Regulación y Contra de las Criaturas Mágicas y el señor Spooner, es el subdirector, el encargado de la división de bestias. Necesitan saber lo ocurrido, desde su punto de vista.

―Por cierto, señor Potter, ¿Cómo le ha ido en sus exámenes? ―preguntó repentinamente el ministro Fudge.

―Bien. ―Dijo encogiéndose de hombros. ―Este fue mi último examen del día, y.… bueno, mañana es de Runas y Arte ―sonrió.

Dumbledore se removió un poco incómodo. Harry había estado haciendo, algunas estatuas en arcilla y en otros materiales, la mayoría de ellas, eran más o menos normales: Hipogrifos, Oocamys, Thestrals, Grifos, Runespoors. Así como un Snallygaster, un Graphorn, una Quimera y una Mantícora.

Pero, para Dumbledore, esto era mucho más, que un chico que estuviera retratando a sus animales favoritos. No sabía el porqué, pero creía fervientemente, que Harry estaba preparando algo.

―Señor Potter, necesito que nos dirijamos a uno de los salones del colegio, para su testimonio ―interrumpió el señor Paige, los pensamientos de Dumbledore.

Así, los tres adultos y Harry, se fueron, dejando a Dumbledore por fuera del testimonio, de lo ocurrido en clase.

Para Dumbledore, era muy obvio el que Harry sabía sobre lo ocurrido, cuando él era un niño, cuando lo dejaron, en la casa de los Dursley, y no podía permitirse, el que Harry encarcelara a Hagrid, con su testimonio.

Pero no podía hacer nada.

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Dumbledore miró por la ventana el atardecer, las últimas horas de luz ya se estaban desvaneciendo en el horizonte, Helios daba la bienvenida a Nix. Mientras que el director de Hogwarts seguía sin poder creer, lo que acababa de aparecer en el periódico, mientras se sujetaba la cabeza.

«Peter Pettigrew, se ocultó en una forma Animaga ilegal, durante trece años, luego de ocasionar la muerte de los Potter; estaba en manos de los Weasley, quienes nunca sospecharon, que pudiera haber algo, detrás de la longevidad del roedor»

Al parecer, el propio Sirius había ido al hogar de los Weasley, y casualmente Pettigrew había estado allí, Sirius lo había dejado inconsciente, le habían forzado a dejar su forma Animaga, y lo revelaron como Peter Pettigrew, tras eso, entre ambos hombres, lo llevaron ante Amelia Bones, la prometida de Sirius, quien se encargaría de realizar un juicio extraordinario.

Ahora mismo, Albus necesitaba pensar, en cómo salvar a Peter.

Tenía que hacerlo escapar, tenía que ayudarlo a embarcarse hacía Albania, pues en su bosque, le habían llegado rumores, de que estaba oculto Voldemort.

Y si Voldemort iba a ser devuelto a La Luz, si se le iba a ayudar, a abrazar el Bien Común, si se le iba a ayudar a volver a ser Tom Ryddle, el hijo adoptivo de Dumbledore, y próximo líder de la Luz y de la Orden del Fénix, entonces, él necesitaba recuperar su cuerpo.