Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Star Wars pertenece a George Lucas (y a Disney)
Harén de Harry.
HP: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil y Susan Bones.
SW: Aayla Secura, Ahsoka Tano y Maris Blood.
Star Wars: Clone Wars
Luego de perder comunicación, con la base Repúblicana apostada en el frio planeta de Orto Plutonia: Sheda Obaset, Harry Potter, Cin Drallig y Hermione Granger, acompañados por dignatarios de la luna cercana de Pantora, son enviados para investigar la desaparición de los Soldados Clones.
Capítulo 91: Digno de una Pesadilla.
Las naves se acercaron a la base, lentamente. Pero no había señales, ni tampoco recibieron respuesta, ¿Qué estaba pasando?
― ¿Aún te quejas, de que tuviéramos que venir tan abrigados, mi querido Padawan? ―preguntó Sheda sonriente.
― ¡Ya no! ―dijo Harry divertido.
Todos tenían ropas de nieve, y ciertamente había una gran ventisca de nieve.
― ¡Señor! ―dijo el capitán Ken, sacando el Holo-Disco, en el cual apareció una amiga muy querida para Harry.
― ¡Maris, me encuentras en mal momento, querida! ―dijo Harry, al ver a la Zabrak allí.
― ¡Capitán SPM-232, ¿Cómo vamos?! ―preguntó la Zabrak.
― ¡Nada bien, señorita! ―dijo el capitán.
― ¡Sam, ¿Por qué estás junto a una usuaria del lado oscuro?! ―preguntó Ken, confundido.
― ¡El maestro y yo, fuimos enviados para tomar la base, es un punto estratégico! ―dijo Maris.
― ¡Entonces, una nave desconocida llegó y un montón de raros sujetos con armaduras blancas, pero con cascos distintos, a los de los clones entraron y nos atacaron, en nombre un imperio! ―dijo el clon Sam.
― ¡Y luego, al asesinarlos, se levantaron, enflaquecieron y ahora actúan con rabia ilógica y tratan de devorarnos! ―dijo Maris.
― ¡Nuestra munición es poca, solo somos cuatro clones y nuestros hermanos, se han levantado también y tratan de matarnos! ―dijo Sam aun agitado, pero ahora sonreía. ―Me alegra que llegaran.
― ¿Pero, ¿qué está pasando aquí? ―preguntó Hermione confundida. ―Harry...
―Ingresemos en la base ―dijo Sheda ― ¿Dónde están?
―En el ala S-34 ―dijo Maris.
―En el lado Sur ―tradujo Sheda, para luego mirarlos a todos, con preocupación. ―No será fácil llegar a ese lugar.
―Tendremos que intentarlo ―dijo Harry.
―Harry, los sabuesos de Tindalos. ―Recordó rápidamente Hermione, Harry la miró interrogante, ¿Qué quería su esposa, de sus creaciones alquímicas?, Hermione frunció el ceño, al ver que no entendía, la idea incompleta. ― ¿No podríamos usarlos?
― ¡Sí podemos! ―dijo Harry sonriendo, mientras sacaba su varita. ― ¡Accio: ¡Sabuesos de Tindalos! ―En una luz, aparecieron siete grandes frascos, y en su interior unas criaturas, que no es que parecieran mucho a perros. tenían escamas y rostros alargados y dentados.
Desembarcaron, los clones prepararon sus rifles y pistolas, los Jedis sacaron sus sables de luz.
―La nave de Maris ―dijo Hermione, señalando con la cabeza, una nave caza.
―Y... ¿Qué hay de esa nave de allí? ―preguntó Cin, mirando una nave que claramente fue usada para transportar tropas, desde algún lugar lejano, hasta ese lugar.
―Los soldados de armaduras blancas, que atacaron a los clones, a Maris y su maestro ―descifró Hermione.
Ingresaron en la base, tratando de mantener la calma, tratando de tener cuidado para enfrentarse a los clones caníbales.
―Clones caníbales... que atacan, incluso luego de ser abatidos. Me suena a un grupo de zombis ―dijo Harry.
― ¿Qué es eso? ―preguntó Cin confundido, por desconocer la palabra "Zombi".
Harry lo miró, un momento. ―Una criatura de la ficción de terror, del planeta Tierra. Un muerto, que vuelve a la vida y su cuerpo contiene un virus, que se transmite al rasguñar o morder a una persona, quien fallecerá y volverá como otro zombi.
―Tengan cuidado ―dijo Hermione ―Y apunten a la cabeza.
Caminaron por los pasillos de la base, tuvieron cuidado al girar por las esquinas, se ponían nerviosos, ante el más mínimo sonido, y faltaba demasiado, para llegar al ala S-34, seguían en el área Norte.
Escucharon un sonido de arrastre, y vieron aparecer a cuatro cadáveres, dos de ellos eran clones, y los otros dos parecían ser soldados de algún tipo. Las armaduras de los clones estaban agrietadas o incluso rotas, y tenían signos de haber sido mordidos o rasguñados.
― ¡Fuego! ―ordenó Cin, mientras avanzaba, usando la forma IV.
Hermione permaneció en la forma III, mientras combatía a los zombis.
Harry no tentó a la suerte, usando la forma III para mantenerse siempre alerta y protegido, y la forma VII, que casi no solía usar.
Los Sabuesos de Tindalos, avanzaban a gran velocidad, siendo seguidos por los humanos, y atacaban a los despistados zombis, que luego eran rematados, por los clones y Jedis.
Más y más zombis llegaban, más clones y más soldados misteriosos de armaduras blancas, mientras que los Jedi pronto tuvieron que hacerse cargo, cuando a los clones sanos que les acompañaban, se les acabó la munición.
Harry no tentaba a la suerte, y Hermione tampoco: ambos usaban el hechizo Confringo, para hacer explotar las cabezas de los zombis o el Diffindo Máxima, para decapitarlos.
Los clones, recuperaban munición de los cadáveres, siempre que podían, o usaban sus rifles o pistolas, como armas contundentes.
― ¡Ha-Harry...! ―dijo Maris, a través del Holo-Comunicador, mientras lloraba horrorizada. ―Estoy... estoy muy débil... muy cansada... son... no entiendo de donde han salido, estos sujetos... no son... no eran clones...
―Por favor, mi amor. Tienes que mantenerte con vida, escapa si puedes, estamos llegando, pero son demasiados soldados y clones no-muertos ―dijo Harry, por el Holo-Comunicador. Ya habían barrido con otra tanda de zombis. Estaban cerca de la habitación, donde Maris estaba atrincherada.
― ¿Qué está pasando, Harry? ―preguntaba una asustada Maris.
―Los soldados que desembarcaron, los soldados del visor que simulan... ojos ―comenzó a explicar Harry, Maris asintió. ―Esos soldados, tenían un virus en sus cuerpos, que los hace actuar de esa forma violenta. Han sido infectados, y cuando rasguñan o muerden a alguien, esa persona se volverá otro de ellos... otro... Muerto Viviente. ―Los ojos de la Zabrak se abrieron. ―Maris, tienes que salir de allí, unirte a nosotros.
― ¿Tienes un plan, verdad Harry? ―preguntó Hermione, asustada.
―La armería ―respondió Harry. ―Usaremos explosivos, mandaremos esta base al olvido.
―Entendido ―dijo Maris, aproximándose a la puerta y empuñando con fuerza, sus Tonfas de Luz, su maestro había sido herido, pero ella lo curó con La Fuerza, el Sith activó su propio sable de luz, asintieron y abrieron la puerta, electrocutaron a los Zombis, directamente a la cabeza, haciendo que estas explotaran, otros fueron contra ellos, los apartaron de ellos, para no ser mordidos o rasguñados, y dejaron que sus sables/tonfas, hablaran.
Harry, Hermione y Susan, no dudaban al acabar con los soldados no-muertos, mientras buscaban a la Zabrak y a su maestro.
Pronto, se cruzaron en un camino, haciéndolos suspirar, Maris desactivó sus Tonfas y se abrazó a Harry, mientras lloraba horrorizada, por lo que estaban viviendo, en esa base infernal, él la consoló.
― "Casi hemos acabado, con esta pesadilla" ―Susurró Harry, a su oído. ―Andando: hay que ir a la armería. Usaremos explosivos, que podamos activar a la distancia, y luego nos vamos.
― ¡Sí! ―dijeron todos.
El maestro de Maris apretó, con fuerza su Sable de Luz. ―Volveré a la nave de estos sujetos, y buscaré información sobre su objetivo, y ese Imperio.
―Ten cuidado ―pidieron todos, él asintió.
Los demás fueron en busca de la armería, preguntándose de donde salían tantos soldados. Ya no había más clones-zombis, pero los soldados-zombis seguían apareciendo, a cada paso que daban.
Lograron encontrar Minas anti-personales HX-2 y el maestro de Maris trajo unas raras granadas, que encontró dentro de la nave misteriosa, y les entregó información sobre esos sujetos, eran un grupo de soldados denominados como "Stormtroopers".
Tuvieron que escabullirse, hasta poder llegar a la sala de mando, y ver los planos de construcción de la base, pudiendo así ver los cimientos de la base, y lograron encontrar formas poco ortodoxas de llegar, pero no sería necesario descender, hasta esos lugares casi imposibles, se concentrarían en la imagen de los planos de construcción de la base, a los cuales habían accedido y enviarían las cargas explosivas, con la meditación de La Fuerza.
La misión era clara:
Colocar los explosivos en los cimientos.
Tomar la información de la República, y entregarla: Tanto a los usuarios del lado oscuro (Maris, en nombre de ella, de su maestro y de Harry-Koldin), como devolverla a la República (Harry, Hermione y Susan).
Hacer detonar el lugar.
Salir con vida.
Vieron a dos de los Sabuesos de Tindalos, caer por los ductos de ventilación, y a los zombis ingresar, a la sala de mando.
Sin dudarlo, Harry empuñó ambos sables de luz, y fue a combatir a los zombis, con Hermione auxiliándolo.
― ¡Susan, Maris: vayan a colocar las cargas explosivas! ―Ordenaron Harry y Hermione, mientras sus amigas mandaban a volar a los clones, dándoles a Harry y Hermione tiempo, de poner distancia, entre sus enemigos y ellos, pero pronto tuvieron que contraatacar a los zombis.
Ambas chicas se acercaron a Harry, besándolo en los labios, y deseándole suerte a Hermione, mientras se iban de allí y los veían combatir, por el rabillo del ojo.
Pero no debían de entretenerse, ellas tenían una misión: Enviar ese lugar, al mismísimo infierno.
Atravesar los pasillos, sin saber si encontrarían más zombis, provocó que fueran más lento, de lo que ambas chicas querían, pero lograron darles esquinazo a los zombis, en algunas ocasiones, y en otras, tuvieron que hacerles frente, hasta poder llegar a una zona donde había una trampilla, un lugar al cual solo deberían de descender los obreros, pero de eso, hace ya casi una década, y ambas descendieron al lugar, para luego comenzar a repartir las cargas, por los lugares clave.
Volvieron a la superficie donde una pareja de zombis, las esperaban, pero ambas fueron crueles y remataron a los soldados, sin pensarlo, solo concentradas en colocar todas las cargas, en los lugares clave y en evitar que ese virus se esparciera, al tratar de matar a todos los zombis.
Sheda se reunió con el maestro de Maris, fuera de la base y le auxilió a des-encriptar las computadoras, y a superar los sistemas de seguridad. Descubrieron, que alguno de los "Stormtroopers", tenía una especie de bitácora, sobre algo que no era de su época, sino de algo que era de casi una década por delante de la era actual: Un imperio galáctico, gobernado por un lord Sith, llamado Darth Sidious.
―Tendremos que preguntarle a Athric ―pensó Sheda, pues el maestro de Maris, no parecía tener conocimiento alguno, sobre ese sujeto.
Escucharon un sonido extraño detrás de ellos, la Jedi y el Sith, usaron sus sentidos mejorados por La Fuerza, para esquivar a dos Stormtroopers-zombis, siendo atacados por ellos, logrando matarlos, pero el maestro de Maris, fue rasguñado a la altura de la mejilla.
Sin darle mayor importancia, cuando creyó que tenían toda información posible, se dirigieron a sus naves, y las prepararon para el despegue. Sabían que sus Padawans, tratarían de destruir la base.
La información fue copiada en dos discos, que Maris y Harry guardaron entre sus ropas, para luego prepararse, junto a Hermione, Cin y Avar.
Los dos maestros Jedi, se aproximaron a la puerta, que habían cerrado desde dentro, para que los zombis no ingresaran. Iban a usar un Empuje de La Fuerza y permitir a Maris y Harry destruirlos, con alguna técnica del Lado Oscuro, para luego escapar de allí, pues tenían información.
Información, que gracias a ellos jamás caería en manos de los Separatistas, cosa que era bueno para los Republicanos y los seguidores de los Usuarios del Lado Oscuro, que ahora vivían en Groth XI.
La puerta se abrió, y entre Hermione, Cin y Avar mandaron hacia atrás a los zombis, para que luego Maris y Harry subieran sus manos hacía el techo y cerraran sus puños violentamente, para luego girar sus puños hacía la derecha, los zombis se retorcieron, mientras eran decapitados y desmembrados, y los usuarios de La Fuerza escapaban de allí.
Susan y Maris, se unieron a ellos, salieron de la base, al tiempo que hacían explotar la base, con los zombis dentro.
Continuará...
