Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Star Wars pertenece a George Lucas (y a Disney)
Harén de Harry.
HP: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil y Susan Bones.
SW: Aayla Secura, Ahsoka Tano y Maris Blood.
Star Wars: Clone Wars
¡Una defensa impenetrable!
Naves Separatistas, bloquean el planeta Christophsis.
Atrapando al Senador Bail Organa, y a sus rescatistas.
Desesperados por ayudar, al Senador una brigada de la República, comandada por el Jedi Anakin Skywalker, debe romper el bloqueo.
Pero el tiempo se agota para el Senador y los habitantes del planeta.
107: El Gato y el Ratón.
—General Skywalker, la situación es desesperante, abrumadora y agotadora. No tenemos alimentos, ni agua o municiones. La situación es crítica —alcanzó a decir Bail, antes de que el mensaje se cortara.
— ¿Senador Organa?, ¡Senador Organa! —gritó Anakin.
— ¡General, le han dado a otro crucero! —gritó el capitán.
—Anakin, ¿me escuchas? —dijo una voz familiar.
—Saludos, Obi-Wan —dijo Anakin sonriente.
—Anakin, retrocedan —pidió el maestro Jedi.
El caballero, le miró sorprendido. — ¿Que retroceda?
—Tengo un arma, que nos auxiliará —contestó rápidamente, Obi-Wan.
—Con todo respeto: no sería mal momento, para reagruparnos —dijo el almirante.
—Que los transportadores retrocedan, a la posición de Obi-Wan —ordenó Anakin, antes de cruzarse de manos. —Los cubriremos, para que escapen a la luna. —El almirante, mandó una ruta de evacuación. —Esto no me gusta. Espero que Obi-Wan, sepa lo que hace.
Obi-Wan envió a Anakin, y a la 501, a que sirvieran como repartidores de provisiones y munición, para el senador Organa.
Al mismo tiempo, que una nave experimental furtiva e invisible, se acercaba por detrás de la flota enemiga, destruyendo algunas naves o incapacitando los propulsores de las naves.
Después de todo: Solo eran Droides. No morirían de hambre, al quedarse varados en la inmensidad del espacio.
Trensh, el líder Separatista, al mando de la flota enemiga, atacó con torpedos y misiles, pero era difícil, si eran invisibles, en cambio, estaban perdiendo naves de su flota. Demasiadas naves Separatistas, estaban cayendo.
Y cuando Trensh finalmente tuvo una idea, de qué podría hacer, en contra de Anakin (rastrear todas las señales magnéticas de la zona), entonces Anakin se aproximó al puente de mando de la nave Separatista, y literalmente disparó los torpedos, en el rostro de Trensh.
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En un planeta café, con manchas azules y rojas, se encontraban Harry, Sheda, Athric y Maris, habiendo decidido emprender ese viaje, debido a una visión que tuvo Sheda, sobre un Lord Sith, presente en ese planeta.
―Este planeta, siempre perteneció a los Sith. ―Dijo Athric.
―Y existimos nosotros ―dijo Maris, sonriente. ―Los usuarios del lado oscuro. Obviamente, alguien podría reclamar el planeta.
―Pues esperemos, que sea alguien de Groth. Y no, de Korriban. ―Rogó Harry.
Avanzaron por una selva, en busca de algo. A pesar de que los ojos de Sheda estaban abiertos, estos resplandecían, en un aura blanca. Estaba en trance, la estaban siguiendo. A ver lo que buscaba la Jedi, porque fueron arrastrados, hasta ese lugar, por Sheda.
Pero fueron atacados, siendo enviados a volar.
Ante ellos, apareció un hombre de túnica escarlata, y con el lado oscuro de La Fuerza, como su marca. —No permitiré, que nadie más, alcance el secreto que Andeddu, ocultó en este templo. —Dijo el usuario del lado oscuro. Sheda sonrió, y activó su sable de luz verde. Athric accionó su sable de luz rojo-carmesí. — ¿Una Jedi y un Sith, actuando juntos? —se preguntó.
Maris lanzó un Empuje de La Fuerza, mandando hacía atrás al Lord Sith, mientras que Harry accionaba sus sables negro y anaranjado, bloqueando otro sable de luz rojo, aquel que atacaba a Harry, vestía con una armadura.
Harry retrocedió, imponiendo ante su cuerpo, una armadura repulsora de La Fuerza, para evitar que el sable de luz de su oponente, pudiera dañarlo, antes de correr hacia él, y chocar anaranjado, contra rojo.
Athric y Sheda, fueron hacía el otro Lord Sith, pero antes de llegar a él, cayeron al suelo, debido a los relámpagos de La Fuerza.
Maris y Harry, usaron el drenado de La Fuerza, sobre su enemigo, viéndose este obligado, a soltar al usuario del lado oscuro y a la Jedi.
Los dos jóvenes, se lanzaron contra el Sith de túnica escarlata, pero el de armadura negra, también lo hizo.
— ¡Defodio! —exclamó Harry, mientras que a los cuatro, se les dificultaba seguir en pie, debido a varios agujeros, que comenzaron a abrirse. Aquí y allá, pero sus enemigos aun avanzaban, hacía ellos. — ¡Expelliarmus! —los sables de luz, salieron volando de manos de sus enemigos, permitiendo a Maris y Harry, atacarlos directamente. — ¡Frangere! —la armadura de Hold se rompió en miles de trozos, luego golpeó en el pecho al Sith, antes de usar La Fuerza, para arrojarle las esquirlas de metal, al Sith de rojo. — ¡Encárgate del otro, Maris!
— ¡Sí! —Maris fue hacía Hold, pero se sorprendió al ver que era una mujer, aunque eso no la detuvo, su enemigo era muy bueno, en la Esgrima, con su sable de luz, quizás incluso, era mejor que ella, y eso que ella, tenía el legendario Jar'Kai, de su parte.
Harry atacó con el Jar'Kai, a su enemigo, el cual respondió con el mismo estilo de combate. Negro y naranja vs carmesí.
¿Era Harry vs Sidious? ¿O Koldin vs Sidious?
Harry estaba en paz absoluta, no pensaba en cuál sería el próximo ataque. Dejaba que La Fuerza, lo guiara, mientras que se mantenía en paz, el balance en su interior: Luz, oscuridad y magia.
Sidious se enfadó, al ver como estaba todo.
¿De dónde salió ese enmascarado?
¡En realidad, ambos!
Pero solo conocía, a una persona con un sable de luz negro.
— ¿Potter? —se preguntó curioso, antes de sentir, el calor del láser, y ser apenas capaz, de mover su brazo hacía abajo, chocando la hoja anaranjada, contra la roja. Sidious salió volando hacia atrás, hacia el templo, golpeándose en la espalda, resultando en que varios huesos de la espalda, se quebraran. Soltó su sable de luz, y disparó nuevamente, relámpagos de La Fuerza. Harry cruzó sus sables, impidiendo que siguieran hacía él, antes de abrir su guardia, y como si los sables, fueran un pararrayos, estos golpearon el suelo, lejos de Harry, haciendo enfurecer a Sidious, quien esquivó el rayo, y corrió lejos, atrayendo sus sables de luz, pero estos quedaron inservibles. — ¡MALDITO, POTTER!
