Frozen es de Disney y Rise of the Guardians de Dreamworks. Solo hago esto para mi diversión y su entretenimiento.
Desde que Elsa había despertado, el joven Overland no se había separado de ella. Seguía conmocionado por la brutal pesadilla que tuvo donde perdía a la joven rubia y era prácticamente una necesidad para él, en esos momentos, mantenerse cerca de ella y comprobar que estaba allí.
─ ¿Todo bien? ─ Elsa era demasiado lista como para no notar que algo lo inquietaba. El joven Overland observó a su novia; aún tenía todos aquellos aparatos conectados a ella, incluyendo el extraño artefacto colocado en su nariz y que le brindaba oxígeno, pero a él no podía importarle menos...Estaba acostumbrado a esas artimañas y hasta agradecía que, de cierta manera, que estuviesen brindándole algo de alivio a su Reina─ ¿Estas bien? ─ volvió a preguntar; él asintió.
─ Es solo que...han pasado tantas cosas en tan poco tiempo que yo...no sé, me siento aliviado y abrumado al mismo tiempo ─ Y es que Jackson no tenía ni la más mínima idea de cómo le diría a Elsa que su padre estaba allí...Aun mejor, ¿cómo le diría que fue Brian quién dio con él?
─ ¿Tienes algo que compartir conmigo? ─ preguntó incorporándose un poco para observar de manera sospechosa.
─Sí…─ dijo al final de un sonoro suspiro ─ Te tengo una noticia que es buena, pero sé que no te gustará…
La joven Arendelle le observó más intensamente. Jack tenía experiencia y sabía los temas que le molestaba, las acciones que la enojaba y la irritaba (aunque a veces parecía olvidarlo).
─Solo dime… ─él suspiró.
─Bien...tu padre está aquí─ el cambio en la expresión de la joven fue automático. Su expresión se volvió seria y apartó la mirada de él.
No debería tomarla por sorpresa, pues desde que su enfermedad se hizo pública, la prioridad era encontrarlo, pero no podía evitarlo. La simple mención de ese individuo le traía un muy mal sabor de boca.
─ ¿Cómo lo encontraron?
─Brian lo encontró ─ la rubia frunció el ceño─ No preguntes cómo porque no sabemos; él simplemente apareció con él, aquí en el hospital.
─Espero que lo hayan alejado de él desde que…─ la rubia calló abruptamente. ─ ¿Brian estuvo aquí? ─ Jack asintió. ─ Les dije específicamente que bajo ninguna circunstancia permitieran que se involucrarse en cualquier actividad que relacionada a mi enfermedad.
─No lo permitimos.
─ ¿Entonces? ¿Qué pasó?
─Pues verás...Brian se enteró de que estabas aquí y se escapó de la escuela. De alguna forma, se encontró con tu padre.
─Él… ¿lo reconoció? ─ preguntó con algo de temor. Bajo ninguna circunstancia quería que Brian tuviese algún contacto con...aquel...No quería que lo lastimase como lo hizo con ella.
─No; él tampoco le dijo nada. ─ Jack observaba expectante a la rubia. A sinceridad, no estaba actuando como esperaba, pues visualizó un estallido de furia o enojo en el momento que le dijera todo aquello, pero Elsa estaba calmada, se veía más pensativa que otra cosa. ─ Elsa…
─Solo necesitamos que done...luego se puede ir…
Sonaba cruel, pero esa era la realidad…En esos momentos, Asdgar era un extraño, una persona con la que tenía que tratar por un bien mayor. No podía permitirse dejar a Brian y a Anna desamparados, así que, tenía que tragarse todos sus sentimientos hacia ese hombre y prepararse mentalmente para una convivencia inevitable con él.
La joven Anna no cabía en su alegría y Kristoff no podía estar más feliz al respecto. La menor de las hermanas Arendelle sabía que el peligro no había pasado, pero estaba tranquila, muy aliviada cuando entró a la habitación y vio cómo su hermana le miraba. Quedó aturdida al principio, pensando que estaba alucinando, pero no, ella estaba despierta, observándola y no pudo evitar llorar presa del increíble alivio que sintió.
─ ¿Que tanto me miras? ─ preguntó Anna. Desde que salieron del hospital en dirección a la residencia de los Arendelle, el rubio no había apartado su vista de ella.
─Es solo que...me encanta que estés sonriendo de nuevo; me encantan tus sonrisas. ─ la pelirroja, como si él se lo hubiese pedido, le regaló una de sus famosas sonrisas para luego, darle un tímido beso.
Él no tenía idea de cuán agradecida estaba ella. El rubio se había comportado de maravillas en toda la situación y solo le confirmaba lo grandioso que era su novio.
─Lamento haberte hecho esperar para verlas; es solo que no encontraba como...es más difícil de lo que parece cuando el mundo se te cae encima; Elsa lo hace ver tan sencillo…
Hablando de su hermana…
Por más que quisiera, no podía bajar la guardia. Elsa podía estar despierta, pero su padre había entrado en la ecuación y ella no se sentía para nada cómoda con ese hombre. Iba a ser difícil verlo frecuentemente y más porque Brian parecía estar encariñando con él y, en un intento por distraerlo de todo el asunto con Elsa, hizo algo que sabía de antemano enfurecería a su hermana mayor:
Le permitió compartir con Brian…
Obviamente, debía ser una convivencia supervisada donde no existiese la posibilidad de dejarlo ni un segundo a solas. Era claro que Brian no sabía que era el patriarca de la familia; era muy pequeño cuando los abandonó y era imposible que pudiese recordarlo, pero ella sí lo recordaba perfectamente y no le daría la oportunidad de hacerle a su hermano, lo que le hizo a ella y a su hermana.
─Hay que apresurarnos; quiero que se vaya de la casa lo más antes posible ─ dijo la pelirroja. Ese señor, que alguna vez llamó padre, no debía contaminar su hogar con su presencia.
Por alguna extraña razón, él quería pasar tiempo con su hijo. Tal vez se debiera a la curiosidad, ya que, cuando se marchó, su hijo era un bebé, por lo que, nunca pudo compartir con él de una manera que le permitiese conocerlo como tal.
─Señor Asdgar, ¿a usted le gustaban las caricaturas cuando tenía mi edad?
Asdgar observó a su vigilante del día, su propio padre, quien no perdía ningún detalle de lo que hacía con el niño. No le permitían salir a pasear con él o llevarlo a algún sitio agradable, por lo que, tenía que conformarse con jugar con él y ver caricaturas. Hasta cierto punto, se sentía ofendido; después de todo, él seguía siendo su padre.
─Si, mucho a decir verdad.─ respondió ─ me desvelaba a veces para ver algunos que solo pasaban de noche.
─ ¿En serio? Elsa no me lo permite; dice que debo acostarme temprano para crecer grande y fuerte. ─respondió y, de inmediato, su semblante se entristeció. ─Quiero que Elsa despierte...la extraño mucho.
─De seguro lo hará; está allá porque la están curando. ─ él asintió.
─Usted es muy bueno, señor Asdgar ─ la sonrisa que le dedicó su hijo causó un revuelo de sensaciones que no esperó. Algo en su interior estaba revolucionado por su único hijo varón─ Es curioso, nos parecemos un poco, ¿sabe?
─¿Eso crees? ─ él asintió.
─Sí; ¿me parezco a alguno de sus hijos? ─ Asdgar asintió. Había salido a flote en una de sus conversaciones el hecho de que él tenía tres hijos; por obvias razones, no le dijo que se trataba de ellos.
─Eres idéntico a uno de ellos, si te soy sincero…
─Muy bien, Brian, necesito tu ayuda en la cocina; espérame allá
─De acuerdo, Sr North ─ respondió el niño obedientemente. Anna fue muy específica con él acerca de acatar todo lo que dijese el señor North si quería que las visitas con Asdgar continuarán.
─El señor Asdgar puede venir?
─No. ─ respondió North ─ Él tiene unos compromisos que atender ─ el abuelo del niño le dedicó una mirada amenazante; que ni se le ocurriera contradecir…
Él no estaba de acuerdo con estas visitas, pero hasta cierto modo, era lo mejor para él dada la situación. Debía distraerse de la escena que vio en el hospital.
─De acuerdo…─ respondió el niño notablemente decepcionado ─Entonces, ¿cuándo lo puedo volver a ver?
─Hablaré con tu hermana para ver cuándo puede ser, ¿de acuerdo? ─ él asintió y le extendió la mano como forma de despedida y este le correspondió, para luego, dirigirse hacia la cocina.
─Sabes que aparté mi tiempo para él…
─Para lo poco que me importa; nosotros decidimos cuánto tiempo estarás cerca de él.
─Soy su padre…
─Hasta que te acuerdas, ¿no? ─ respondió irónicamente ─ Solo eres el donador biológico. Ante la ley, los chicos son huérfanos y están al cuidado de Elsa, así que, ve aceptando que no existe un lugar para ti en sus vidas; que te quede claro.
No sabía si le enojaba el hecho de que no tuviese la libertad de compartir con el niño o que su padre estuviese involucrado en cada paso que daba desde que llegó. Era un hombre adulto y él no podía estar tratándolo como si fuese un niño.
─¡Brian! ─ escucharon como alguien exclamaba, para luego escuchar el sonido de la puerta abrirse ─ ¡Despertó! ─ seguido de una serie de pasos apresurados
─ ¡¿De verdad?! ─ escucharon al niño exclamar. Padre e hijo se dirigieron a la fuente de la conversación y encontraron a los hermanos. La sonrisa de la pelirroja desapareció al notar la presencia de Asdgar.
─Hola…─ saludó secamente.
─Hola; ya voy de salida ─ respondió ─ Me alegro de que su hermana se encuentre mejor.
─Gracias…─respondió por cortesía. Viniendo de él, no sabía si tomarlo sinceramente.
─ ¡Quiero verla! ─ exclamó el pequeño.
─Yo también…─ Como hubiese querido que esas palabras salieran de North, pero no, salieron de la persona que menos esperaba. ─ ya sabes, a conocer a tu hermana; Brian me ha hablado tanto de ella que me gustaría acompañarlo.
─ ¡Sí!¡Por favor, Anna! ¡Di que sí! ─ la pelirroja fulminó con la mirada al hombre que alguna vez fue su padre. ¿Qué derecho creía tener para estar solicitando aquello? Una cosa era ver a Brian, quien realmente no sabía quién era ni qué hizo y otra totalmente diferente, era ver a Elsa que tenía perfectamente claro quién era y estaba consciente de todo el daño que ese hombre les había hecho. No podía simplemente enviarlo hacia su hermana sin siquiera notificarle. ─ ¿Puede ir?
Anna suspiró. Esa respuesta no le correspondía a ella.
Mientras los médicos revisaban a la rubia, él se mantuvo sentado en una de las sillas del lugar. Anna le había enviado un mensaje donde le decía que necesitaba hablar con su hermana y él, por alguna razón, presentía que no era por algo bueno.
─Muy bien, señorita Arendelle; la neumonía está cediendo y los exámenes del nuevo donante estarán listos pronto ─ respondió ─ Si todo sale bien, pronto podrá volver a casa. ─ ella le sonrió.
─Eso esperamos; gracias por todo, doctor ─ el hombre le sonrió amablemente, para luego retirarse de la habitación. ─ ¿Todo en orden, amor? ─ el joven le sonrió.
─Sí; solo leía unos mensajes ─ le respondió ─ Anna quiere hablar contigo.
El joven Overland le extendió su teléfono a la rubia, quien, sin perder tiempo, marcó el teléfono de la pelirroja.
─¿Jack?
─No, es Elsa.
─Gracias al cielo…
─ ¿Por qué? ¿Pasó algo? ─ Jack observaba atento la escena.
─Ok...hice algo que sé no te gustará y…
─¿Que...hiciste? ─ Jackson sintió pena por la joven pelirroja. El tono de voz y la expresión que tenía la rubia en esos momentos, se asemejaba a la que utilizaba una madre para reprender a su retoño.
─Bueno...para amortiguar un poco el impacto de lo que vio Brian, yo...he permitido que pase tiempo con papá. ─ el rostro de Elsa denotaba un grado de seriedad que hacía que el joven se estremeciera. La vio respirar hondo. ─ Lo siento, pero es que estaba tan devastado después de lo que vio que...
─Está bien...entiendo...Solo espero que no haya sido una interacción en solitario.
─ ¡No, claro que no! ─ se apresuró la pelirroja ─ Siempre había uno de nosotros con ellos.
─Bien…
─Ok...te conté esto para que entendieras la verdadera situación: Brian quiere ir a visitarte…
─Ya que sabe toda la verdad, no veo porque no pue-
─Asdgar quiere ir con él...
La rubia quedó estática por unos segundos. En un mundo ideal, podría decir que no y sacar a ese hombre de la vida de los tres, pero lamentablemente, no podía; su vida, prácticamente dependía de él y tenía que, al menos, tratarlo de manera cortés, como si se tratase de una persona con la que debía tramitar un negocio porque para ella, era un simple extraño.
Solo que no esperaba que tuviese que lidiar con él tan pronto…
─Dile que puede venir.
─ ¿Segura?
─Sí, pero dile que será breve.
─ Entendido.
La joven rubia dejó de escuchar a la pelirroja del otro lado de la línea. Suspiró. Anna tenía la mala costumbre de "pensar" que había terminado la llamada, dejando la comunicación abierta y gastando su saldo en el proceso. Elsa siempre terminaba la llamada, pero escuchó algo que la hizo quedarse en línea...
Escuchó una voz familiar que no debería estar allí.
─¿Accedió? ─ esa era la voz del señor North. La relación con él no era tan cercana como para que estuviese en su hogar junto a sus hermanos.
─Sí, pero bajo algunas condiciones
─No creo que sea lo mejor…
─Al parecer, es lo que debe de pasar…
─Yo debería ser el que fuera a visitarla…
La joven rubia frunció el ceño ante esa afirmación. ¿Por qué estaba tan convencido de que tenía algún tipo de derecho especial de visita? Él era un conocido de la familia y no tenía ningún tipo de vínculo o trato preferencial para sentir esas atribuciones hacia ella.
─Lo sé, pero ella aún no sabe la verdad; si vas, comenzaría a sospechar.
Las expresiones de Elsa cambiaban ante cada palabra dicha y Jack la observaba confundido.
─¿Está todo bien? ─ Elsa no le respondió; solo le hizo una seña para que guardara silencio.
─Quiero decírselo, Anna...ella debe saberlo ─ la joven Arendelle no quería pensar mal, pero estaba entrando en pánico. Lo último dicho sonaba muy comprometedor, especialmente, porque no había duda de que Anna estaba enterada de lo que sea que él quería contarle.
─Sé que tenemos que decírselo; Jack me lo ha dicho un millón de veces, pero con todo lo que ha pasado…
Jack sintió una sensación fría recorrerle el cuerpo cuando vio la mirada asesina que le dedicó su novia.
─Entiendo, pero ya es hora: ella debe de saber que tiene a alguien más como apoyo, que estaré aquí para ustedes cuando me necesiten, yo...quiero que ustedes me llamen abuelo.
Solo fue consciente de que había soltado el teléfono cuando Jack llegó a su lado notablemente preocupado. Abuelo…eso significaba que el señor North… ¿era el padre de Asdgar?
─Elsa, ¿qué ocurrió?
─Lo sabías…─ susurró, para luego, observarlo directamente. Más que furia, su mirada reflejaba dolor. Él sabía cuánto odiaba que le mintieran y ocultaran cosas, y, aun así, se lo ocultó… ─ y no me lo dijiste.
─ ¿Decirte qué? ─ preguntó el joven, notablemente confundido.
─Acerca del señor North, de que es el padre de Asdgar… ─ Jack suspiró.
Vaya manera de enterarse…
─Y tu abuelo…
─No, no lo es ─ respondió rápidamente ─ nada de parte de Asdgar tiene relación conmigo, nada. ─ decretó.
Hasta cierto punto, entendía la negación por parte de su novia, pero por más que no le gustase, era su abuelo y el hombre había demostrado ser de confianza.
─Sé que odias la idea, pero se ha comportado excelente y nos ha ayudado a resolver todo tipo de problemas ─ respondió ─ Él no es como su hijo, es más, lo odia por lo que les hizo a ustedes.
─No confío en él
─No tienes que hacerlo aun; cuando lo trates, verás que no me equivoco.
Tenía que admitir que, en lo que tenía tratando con el señor North, parecía ser un hombre agradable, correcto y honrado, pero ella no era de la que confiaba por apariencias. Él era el padre de Asdgar y, posiblemente fuese igual o peor que él; suponía que su horrible personalidad debió ser adquirida de alguna parte y hasta el momento, North era el único vínculo que podía encontrar.
─Quiero estar sola…
─Pero Elsa…
─Estoy enojada con ustedes ─ admitió ─ Ustedes saben cómo me molestan las mentiras y secretos y aun así…
─Lo sé, pero es que…
─Vete y dile a Anna que necesito tiempo antes de poder verla…─ ella se conocía y si hablaba con su hermana en esos momentos, posiblemente terminará diciendo cosas que no venían al caso.
Aunque su tono era neutral, Jack podía sentir la decepción en su voz. Elsa no era de las personas que confiaban en cualquiera y que dos de las personas en quienes lo hacía, de cierto modo, la traicionaron, era devastador para ella.
─Está bien, pero solo saldré de la habitación; no hay forma de que te deje desamparada ─ respondió. No le importaba si estaba furiosa con él, ella seguía siendo su prioridad.
Sin decir más, el joven Overland se puso de pie y salió de la habitación. En el momento en que la puerta se cerró, Elsa se acostó en la cama, dándole la espalda a la puerta. Estaba harta de toda la situación con su padre y que se agregase North al panorama, solo hizo que empeorara. Anna y Jack le ocultaron un hecho de suma importancia y le dolía. Así que, tenía que calmarse antes de hablar con cualquiera de ellos dos.
Sin contar que tenía que prepararse para hablar con Asdgar...y North.
─Maldita sea…─ susurró mientras varias lagrimas cargadas de impotencia caían por su delicado rostro.
─ ¡¿Cómo se enteró?! ─ exclamó Anna. Cuando Jack le informó que Elsa sabía la verdad sobre North, literalmente, entró en pánico.
─Al parecer, olvidaste terminar la llamada…─ La chica se cubrió el rostro con las manos. No podía creer lo idiota que había sido. ─ Está enojada, así que, no creo que sea buena idea que te acerques a ella, por lo menos, no por ahora.
El joven Overland observó al hombre a unos pasos de ellos.
─¿De verdad piensas que esto es una buena idea? ─ Anna se encogió de hombros.
─Esa no es mi decisión…─ Ella ya no tenía la perspectiva de qué era una buena o mala decisión, menos aún, sabiendo que su hermana estaba furiosa con ella. ─ Brian entrará primero para calmar el ambiente. ─ Jack asintió.
La joven Arendelle se acercó al niño y lo dirigió hacia la puerta. Siguiendo su sugerencia, Anna se alejó un poco para darle espacio al niño, de forma que su presencia pasará desapercibida durante la entrada del pequeño. Jack observaba a Asdgar; esperaba que se comportase porque no dudaría en ponerlo en su lugar si fuese necesario.
Cualquiera que la viera, pensaría que algo realmente interesante pasaba en el techo de la habitación, pues Elsa observaba el lugar seriamente como si su cordura dependiera de eso. Estaba sola en la habitación, pero aún era vigilada a través del ventanal característico de una habitación de UCI y prefería mirar a la nada que encontrarse con la mirada de Jack u otro familiar que, en esos momentos, no quería ver.
Escuchó el sonido de la puerta abrirse. Dirigió su vista para encarar al visitante y sonrió al ver a su hermanito. Era la única persona que no estaba en probatoria con ella. El niño al verla sonreír, corrió hacia ella y se colocó a su lado de inmediato, dejando caer el peso de su pequeño cuerpo a un lado de la cama.
─Hola, campeón. ─ él levantó la vista.
─Tenía mucho miedo de que no despertaras, Elsa…
─Lo sé…,─ respondió con la culpa en su voz. Como la mayor, ella quería protegerlo de todo, pero era imposible; la situación era un ejemplo perfecto ─ pero siempre debes recordar que, sin importar qué, yo siempre estaré contigo.
─Es solo que...me asusté al verte...así…─ Como odiaba ver la tristeza en sus ojos. ─ Ya estás bien, ¿verdad?
─Lo estaré. ─ respondió sinceramente─ Los médicos me están tratando para que pueda volver a casa ─ él asintió ─ Sé que tu visita ayudará mucho en ese sentido; incluso, me siento algo mejor.─ su rostro se iluminó.
─¿De verdad? ─ ella asintió. ─ Entonces, me quedaré mucho tiempo contigo, así sales más pronto ─ la inocencia del niño la conmovió infinitamente. Brian era una de las razones por la que decidió seguir luchando desde el principio; él merecía ser feliz y ella se encargaría de que lo fuese. ─ Por cierto, Elsa, he traído a un amigo que quiere conocerte. ─ A pesar de que sabía a quién se refería, Elsa mantuvo su expresión afable. ─ Mira, ahí está ─ dijo el niño señalando al ventanal. ─ Su nombre es Asdgar.
La joven rubia respiró hondo mientras observaba la figura masculina del otro lado del vidrio. Estaba prácticamente igual, solo que una que otra cana y arruga. Siempre pensó que cuando lo volviese a ver, sería en otras circunstancias, donde su vida no dependiera de él y pudiese decirle todo lo que quería decirle desde que se marchó años atrás, pero, lamentablemente, no podía hacerlo. No quería nada proveniente de él, pero su familia estaba primero y no podía decepcionarlos.
Brian estaba tan absorto en su relato de cómo había conocido a Asdgar que no notaba como su hermana y padre se miraban seriamente a través del vidrio. El niño no podía ni imaginar lo que pasaba por la cabeza de esos dos.
─Aquí tienes; recuerda que, por traer a un amigo, te llevas una dosis gratis ─ Pitch sonrió al ver a su cliente desaparecer.
Estaba gratamente sorprendido de que su negocio haya prosperado tan rápidamente, especialmente, porque era nuevo en la ciudad. En un solo día, tenía lo suficiente como para pagarle a su proveedor e irse de rumba toda la noche. Al fin de cuentas, tenía que sacarle provecho a aquel viaje de su padrastro. Salió de aquel callejón oscuro y caminó por las calles, pensando en qué podría hacer a continuación, cuando la vio.
No podía creer su suerte. Apresuró el paso e interceptó a la joven castaña.
─Nos volvemos a encontrar, bella dama─ Toothianna rodó los ojos con fastidio. ─ Que placer volver a verla.
─Quisiera decir lo mismo…─ trató de esquivarlo, pero él se lo impidió.
─No creo que esa actitud sea la adecuada, después de todo, yo he sido muy cortés con usted.
─No me gusta que sean tan intensos y creo firmemente que, en nuestro último encuentro, dejé muy en claro que no estoy interesada…
La respuesta fue una daga directo al orgullo del joven Black. ¿Quién se creía esta chica para tratarlo así? Estaba obvio de que no sabía con quién trataba…
─Deberías tener cuidado del tono que usas conmigo. ─ la castaña no respondió. Intentó por segunda vez, alejarse de él, pero Pitch lo evitó, agarrándola fuertemente del brazo.
─ ¡¿Qué haces?! ¡Suéltame!
─ ¿Por qué debería? ─ preguntó altaneramente.
─ Porque ella te dijo que lo hicieras…─ respondió una tercera voz.
Toothianna y Pitch giraron hacia el dueño de la voz. La joven aprovechó la distracción para zafarse del agarre y correr al lado de su ex-novio.
─ ¿Quién demonios eres?
─Soy Jackson Overland y sinceramente, no es un placer conocerte. ─ Pitch lo observó indignado.
─Mi nombre es Pitch Black y te advierto que no te entrometas en lo que no te incumbe.
─Soy su amigo y me entrometo porque me apetece ─ respondió ─ La señorita te dijo que la dejaras en paz y creo fervientemente que fue muy clara.─ Pitch observó con furia al chico recién llegado. ─Vámonos, Tooth. ─ pero antes de que pudieran mover un músculo, Pitch Black lanzó un golpe. Por proteger a Toothianna, Jack lo recibió de lleno en el rostro, siendo enviado al suelo por el impacto.
─ ¡¿Estas loco?! ─ la castaña se arrodilló al lado de Jack.
─Es muy probable…─ respondió con sorna ─ ahora, tu vienes conmigo. ─ hizo el ademán de tomar a la chica nuevamente, siendo recibido por una patada en el estómago y, posteriormente por un puñetazo directo al rostro.
─Creo que no fui claro: la señorita no irá contigo.
Al saborear la sangre en su boca, el joven Black ardió en furia.
─Tienes diez segundos para irte o llamaré a la policía. ─ declaró la castaña. Como aún tenía algo de mercancía con él, no podía tentar su suerte, así que, decidió que lo mejor por los momentos, era retirarse. Aparentando tranquilidad, Pitch se levantó del suelo y observó al chico que lo miraba desafiante.
─Esto no ha terminado...Te acordarás de mí; te lo aseguro, Jack ─ se limpió la ropa lo mejor que pudo y se alejó del lugar.
El tal "Jack" acababa de meterse con la persona equivocada.
─¿Estas bien? ─ Jack asintió. El golpe le había dolido bastante, pero estaba satisfecho. Nadie lastimaría a una mujer en su presencia.
─Estoy bien; ¿tú estás bien? ¿Quién era ese tipo?
Aquel extraño hombre le había amenazado. No sabía quién era, pero no había que ser muy observador para saber que el joven no era la mejor compañía del mundo. En sus años más oscuros, conoció personas con perfiles similares y, podrían decirle prejuicioso, pero nunca se había equivocado con sus predicciones. Bastante experiencia tenía en ese ámbito.
─Un pesado que me he estado encontrando; ni siquiera sé de dónde salió.
─Debes tener cuidado; parece un psicópata. ─ Toothianna le ayudó a ponerse de pie.
─Sí, eso vi; otro problema más…─ respondió ─ ¿Y tú? ¿A dónde vas?
─A casa; iré por algo de ropa para volver al hospital
─ ¿Todo bien? ¿Cómo sigue Elsa?
─Está despierta ─ la chica le sonrió sinceramente.
─Es la mejor noticia del día ─ le dijo ─ Pasaré mañana temprano a visitarle.
─Me parece genial ─ respondió. Sabía que su novia seguía molesta y esperaba que la visita de la castaña sirviera de algún tipo de distracción. No eran las mejores amigas, pero el joven Overland intuía que una amistad estaba floreciendo entre ambas y quería hacer lo posible para ayudar en ese proceso.
─Está comenzando a hincharse tu mejilla ─ El golpe le había dejado el labio partido y un buen moretón en su mejilla.
─No te preocupes; ─ dolía, pero su prioridad en eso momentos, era otra─ Te acompañaré a casa
─No es necesario
─¿Bromeas? No puedo desentenderme después de lo que acabo de ver; ese lunático podría seguir por los alrededores.
Tenía que admitir que seguía un poco sensible por todo lo que acababa de pasar, por lo que, no se resistió más a la idea. Solo esperaba que ese incidente, se quedara como lo que era: un mal rato que no se volvería a repetir.
En el momento en que Brian salió de la habitación, Elsa cambió su expresión afable por una seria. El hombre que los había abandonado estaba de pie a unos metros de ella. No sabía por dónde empezar con él.
─¿Puedo tomar asiento?
─Haz lo que quieras; siempre lo has hecho.
Asdgar se mantuvo en silencio. No podía decir que no esperaba una reacción así. Se acercó y tomó asiento en una silla cercana
─Elsa, yo…
─No necesito escucharte. ─ interrumpió la rubia ─ Quise reunirme contigo para dejarte las cosas en claro ─ el hijo de North se mantuvo en silencio. No importaba que su primogénita estuviese conectada a un sinfín de aparatos y que su condición aún no fuese la mejor, la mirada de Elsa denotaba cada una de las emociones que venía cargando desde que los abandonó, siendo el rencor, el líder de todas. ─ Para mí, sigues siendo el mismo monstruo que nos abandonó años atrás.
─Lo sé…
─Bien…─ él era el mayor en esa situación y, aun así, se sentía intimidado por la joven frente a él. Su mirada era fría y sus palabras eran dagas directas hacia él. ─ Tómate esto como un negocio beneficioso para ti, pues, si me recupero, todo seguirá igual y tu podrás seguir con tu vida.
─Yo...ya no quiero estar al margen. ─ Elsa frunció el ceño. ¿Acaso era una broma?
─Asdgar, por favor, no es el momento de actuar como si te importara ─ la forma en que ella pronunciaba su nombre, de cierta forma, le dolía.
─Me importan, aunque no quieras creerme...
─Como sea…─ no estaba de humor para debatir con él algo que ella sabía de sobra. ─ solo eres el posible donante de médula y quiero que te mantengas como tal…Así que, tu contacto con nosotros va a ser el mínimo posible y eso incluye a Brian; no dejaré que le hagas a él lo que nos hiciste a nosotras.
─No puedes hacer eso…
─Claro que puedo y lo haré ─ respondió─ ante la ley, somos huérfanos y puedo demostrar perfectamente el hecho de que jamás te has involucrado. Así que, entiende tu posición y quédate allí; no te necesitamos. ─Las palabras de su hija eran cuchillos directo hacia él, pero sabía que se lo merecía. Su primogénita, la viva versión rubia de su ex-esposa, se había convertido en una joven independiente, fuerte, luchadora...sin su ayuda. Aunque existían partes de la historia que ella desconocía, él sabía que no existía justificación para haberse ido. ─ Ya te puedes ir…
Él fue el único causante del rencor que albergaba el corazón de su hija.
Jack no intentó cubrirse el feo golpe. Conocía a Elsa y sabía que lo descubriría de todas formas. ¿Para qué perder su tiempo intentándolo? Creyó más prudente pensar en cómo hacer para que su adorada novia lo perdonase por su complicidad en todo el asunto de su abuelo. Anna le había escrito para decirle que todos se habían retirado y que Elsa estaba esperándolo. Su novia lo conocía bien y sabía que ninguna pelea evitaría que él la cuidase.
Llegó a la habitación, se acomodó el pequeño bulto que había preparado y abrió la puerta. Si no supiera que ella estaba enojada con él hubiese reído ante el cambio de expresión en el rostro de su novia, pues, al principio, ella le observó seriamente, pero cuando se percató del feo golpe que tenía en su mejilla, pasó a mirarlo con preocupación, mezclada con sorpresa.
─ ¡¿Por qué cada vez que te pierdo de vista apareces con un golpe nuevo?! ¡¿Qué te pasó?! ─ preguntó sentándose rápidamente en la cama, con el ademán claro de dirigirse a él.
─No te levantes; voy llegando ─ respondió rápidamente, acercándose a ella y sentándose a su lado en la cama. Allí, Elsa vio el golpe de cerca y quedó más impresionada que antes.
─ ¿Estuviste en una pelea?
─Algo así...Iba de camino a casa cuando me encontré con Toothianna; un tipo la estaba acosando, así que, intervine y.…ya ves el resultado.
─Oh Dios…─ cómo odiaba cuando Jack se lastimaba. Le traía tan malos recuerdos, todos relacionados al fiasco de Hans y no podía evitar sentirse inquieta al respecto. Colocó sus delicadas manos sobre el rostro de su novio y examinó la herida. El joven Overland se quedó quieto, dejando que la rubia hiciese su parecer; se supone que estaba enojado con él, así que, ante cualquier contacto, Jack no se negaría, mejor aprovecharía para explicar su participación en todo el asunto de North y tratar de salvar a Anna del abismo.
─Sabes que no queríamos ocultarte lo del señor North. ─ ella se mantuvo seria, revisando la herida.
─Lo sé…, ─ respondió al fin. ─ pero sabes mi posición al respecto; Anna debió decirme.
─ ¿Como, Elsa? ¿Cómo quería que te lo dijera? Han pasado tantas cosas que lo último que quería Anna era preocuparte o, mejor dicho, disgustarse al respecto; eres lo más importante para ella y no quería que de alguna forma, esto te afectara. ─ Ella entendía, de verdad que sí, pero no podía evitar sentirse enojada.
─Jack, desde que mamá murió, he tratado de que las barreras que puedan existir entre mis hermanos y yo desaparezcan por completo. Anna sabe lo mucho que confío en ella y el hecho de que ella no me dijera algo tan importante, me da a entender que mi propia hermana no confía en mí.
─Claro que no…
─ ¿Ah no? Entonces, ¿por qué te lo contó a ti?
─No me lo contó; lo descubrí de casualidad y le dije que te lo contara pronto.
─ ¿Y por qué no me lo dijiste?
─Porque no me correspondía; es un asunto familiar.─ la joven rubia se mantuvo en silencio ─ Mi Reina…─ comenzó él, tomando sus manos delicadamente ─ lamento haberte ocultado esto, sabes que no me gusta hacerlo. ─ Si era honesta consigo misma, Jack solo fue un peón que quedó atrapado en un asunto que no le incumbía y, posiblemente, estaba siendo injusta con él.
─Tal vez, solo tal vez, no tengas la culpa. ─ el rostro de Jack se iluminó tal cual niño en una juguetería. ─ Dije tal vez…─ volvió a decir, tratando de mantenerse seria, pero le era imposible estarlo ante aquella sonrisa que le volvía loca.
─Es suficiente; el "tal vez" merece un beso.
─ ¡Claro que no! ─ objetó la rubia, pero Jack ya estaba en sus andanzas, acercándose peligrosamente a su rostro ─ ¡Jack! ─ ¿A quién quería engañar? Cuando Jack logró robarle un beso, ella le siguió la corriente. Amaba besarlo; todos sus problemas parecían desaparecer cuando lo hacía. ─ Tramposo…─ él sonrió.
─Solo contigo, mi vida.
Jack sabía que, aunque estuviese sonriendo, el asunto de North no estaba olvidado. Él la conocía perfectamente y entendía que quería un tiempo para organizar qué le diría a Anna y por supuesto, a su abuelo. Por los momentos, se conformaba de que su Reina le hablase; más adelante vería cómo lograr que la paz volviese a reinar en la familia Arendelle.
─ ¿Has tenido alguna novedad respecto a…Hans? ─ preguntó la rubia. El tono preocupado que había utilizado, fue suficiente para que Jack sintiera la ansiedad presente en la rubia.
─ El juez tomará tu declaración desde aquí, a través de una video llamada; así podrás ser parte y seguir en el hospital ─ ella se limitó a asentir ─ No quiero que te preocupes por eso; no vale la pena que te sigas atormentando.
─ Sabes que no puedo evitarlo…─ respondió sinceramente. ─ Es una de mis tantas preocupaciones: con mi padre aquí, con la verdad de North, el juicio de Hans, los gastos…
─Oye, tranquila…─ le interrumpió. ─ Iremos por parte, resolviendo cada asunto según vaya llegando; para eso estamos ─ ella medio sonrió.
─ Lo haces sonar como si te tuviese contratado para esos fines.
─ Es parte de mis funciones; eres muy intensa, debo hacer cierto equilibrio de vez en cuando…─ respondió. Elsa sabía perfectamente que cuando se trataba de ella, Jack no dudaba en ningún momento. El joven trataba de ayudarla en todo lo posible y sabía que por más que ella le dijese que no era necesario, el haría caso omiso a sus reclamos. Jack se dedicó a sonreírle mientras pensaba en todo lo que tenía pendiente por hacer; la situación en su hogar no era la mejor, pero dejaría pasar un tiempo prudente antes de contarle. Sí, a Elsa no le gustaba que le mintieran u ocultaran las cosas, pero, técnicamente, no estaba haciendo ninguno de los dos si Elsa no era consciente al respecto…O eso trataba de creer porque era la misma situación que North y el resultado sería el mismo.
Cuando dijo que la ayudaría, lo decía en serio, y parte de esa tarea era no preocuparla, aunque eso significase tener como resultado una muy furiosa Elsa.
Cuando su querido padrastro llegó a muy altas horas de la noche, Pitch se encontraba despierto.
─ ¿Acaso me esperabas? ─ preguntó Asdgar con el ceño fruncido.
─Ya quisieras, anciano ─ respondió sin ningún tipo de tacto. ─ Tengo cosas más importantes que gestionar que tu paradero. Es más, si quieres, no vuelvas…
El patriarca de los Arendelle solo puso los ojos en blanco. No perdería su tiempo con ese malcriado. Su relación siempre había sido toxica y ambos sabían que, si no tuviesen como vínculo a la madre del joven, existirían muchos más encuentros nefastos entre ambos.
─Como digas…─ respondió para seguir su camino
El joven no se inmutó. Tenía asuntos muchos más importantes que atender. El principal de su lista: un joven llamado Jackson Overland…Nadie, ni siquiera su madre, tenía la potestad de entrometerse en sus asuntos, así que, el tal Jack, debía aprender a no hacerlo.
─La pregunta aquí es: ¿cuál será tu castigo?
Porque lo pagaría. De eso no había duda.
Hola! Tiempo sin pasar por aquí; a pesar de que el capítulo estaba en un setenta por ciento desde noviembre. Me disculpo por la tardanza, pero espero que el capítulo les haya gustado. Sé que los capítulos anteriores estuvieron cargados de sentimiento, pero era necesario para que vieran la perspectiva de un mundo sin Elsa de la mano de Jack; aunque creo que fui un poquito cruel, pero en fin, les regalé dos capítulos para no dejarlos con esa intriga.
Gracias a nocapla5, Neut-Tehenut, Ivxnovx, DESTACADO117, Alquimista-Perdida, Alarzam (Hola, gracias por tus aportes. Si te soy sincera, la dinámica y características de cada familia, las iré pensando a medida que la historia avance, ya que, ciertas situaciones me ayudaran a tomar una perspectiva más clara. En cuanto a los del separador, está en el editor de Fanfiction , aunque supongo que por el tiempo que ha pasado, probablemente ya lo has descubierto; mil disculpas por la tardanza), TPATFan16, Guest, Yuki05, iolo, , Noraneko29, Guest, Ash, Zannietommo5. Guest, Dark J. Marshmallow y rosa Melano, por sus reviews y también a todos ustedes que se han unido a esta historia.
Espero les haya gustado y, como siempre, siéntanse libres de comentar,
Cuídense,
Bye!
