Frozen es de Disney y Rise of the Guardians de Dreamworks. Solo hago esto para mi diversión y su entretenimiento.


Por favor, no…

No quiero que me supliques; tuviste mucho tiempo para hacerlo…─comenzó a decir mirándola con lujuria ─Tu desgraciaste mi vida…yo desgraciaré la tuya…─tomó la navaja y cortó las ataduras que unían las manos de la mayor de los Arendelle, las cuales de inmediato, fueron capturadas por las suyas.

¡Suéltame! ─ gritó a todo pulmón como un intento de llamar la atención de alguien.

Tonta Elsa; nadie te escuchará gritar. Lo escogí por una razón…Será por las malas…

Elsa se despertó de un sobresalto.

─ ¿Estás bien? ─ preguntó Jack acercándose rápidamente. Le tomó unos segundos recordar dónde estaba y, lo más importante, con quién. Dirigió su mirada hacia el joven Overland, quien le miraba con preocupación ─ ¿Qué ocurre? ─ intervino nueva vez, a lo que Elsa solo respondió aferrándose a él en un muy necesitado abrazo. El joven tenía la sospecha de qué le pasaba a su rubia. Ni bien habían terminado de hablar del tema, recibieron la notificación de que el juicio del joven Westergard se celebraría oficialmente en tres días. Ella ya sabía que pasaría, pero al ver esa citación, firmada, sellada y con fecha, lo hacía más real.

Su ansiedad se había disparado por las nubes.

─Por favor, solo…─ comenzó ella a decir. Las palabras se trabaron en su garganta. Estaba segura que no todo su accionar era motivado por miedo, la ansiedad de tener que revivir todo lo sucedido ante personas que no conocía y, por ende, no confiaba, era el verdadero problema ─ abrázame; no me sueltes.

─Está bien… ─ respondió, la tomó de la cintura y la atrajo más hacia sí mientras repartía tiernos besos en su pelo. Pasaron los minutos y la pareja permaneció en silencio, cada quien pensando en las implicaciones posteriores al juicio de Hans.

─ Yo…

─ Estoy aquí, mi reina…─ Jack no sabía el alivio que causaba en el ser de su novia. Solo en sus brazos sentía que podía con todo, como si sus fuerzas se restaurarán con su mera presencia.

Y Jack siempre estaba allí para ella.


─ ¿Se nos olvida algo?

─ No creo, pero si es así, le daremos permiso al hospital para quemarlo ─ Elsa sonrió. Oficialmente, le habían concedido el alta. Su salud seguía afectada, pero los doctores consideraron que estaba lo suficientemente recuperada como para seguir el tratamiento en casa.

Jack tomó el bolso que descansaba a un lado y con su mano libre, tomó la de Elsa, para luego, salir de la habitación y caminar a través del, en su opinión, interminable pasillo. Estaba feliz de que finalmente dejarían aquel horrible lugar, pero también significaba que su reina debía enfrentar al mundo real y todas sus complicaciones.

La familia Arendelle seguía en crisis.

Elsa no había hablado ni con Anna ni con North, alegando que no estaba siendo imparcial al respecto y hablar con ellos no sería productivo. Ya habían pasado unos días y Jack asumió que la charla estaba cerca pues no había forma humana de evitar, por lo menos a Anna, en su hogar.

─ ¿Ese es Asdgar? ─ preguntó la rubia.

─Sip ─ respondió simplemente. Para su sorpresa, el padre de su novia había ido todos los días al hospital para preguntar por la salud de su hija. No sabía qué creer en cuanto su actitud, por lo que, no bajó la guardia en ningún momento.

─ Hola, ¿a dónde van?

─ Le dieron de alta a Elsa; vamos a casa ─ el hombre dibujó una media sonrisa en su rostro.

─ Es una buena noticia ─ respondió. Jack giró su atención hacia su novia. La rubia se mantenía en silencio, observando seriamente al hombre frente a ella. ─ Yo…quise cerciorarme que estabas bien y a.…preguntar sobre los exámenes de compatibilidad; necesito que estén lo más pronto posible

─ ¿Para desaparecer de nuevo? ─ el silencio reinó en el lugar después de la respuesta de la rubia

─ Para que puedas recuperarte…

─Sí, como no…─ jaló la mano de Jack y rodeó al hombre para seguir con su camino.

No había nada en este mundo que le hiciese creer una sola palabra de consideración o arrepentimiento proveniente de aquel individuo. ¿Quién en su sano juicio tomaría como buena y válida la palabra de un hombre que fue capaz de abandonar a su esposa y a sus tres hijos pequeños? No le importaba si sus palabras sonaban duras, era lo mínimo que merecía y su consciencia no tenía ningún tipo de problema con su actitud.


─ ¡Sorpresa! ─ escuchó unas voces exclamar en el momento en que ingresó a su residencia.

Debió esperarlo...Su sala de estar estaba decorada con un tema invernal, y con unos enormes carteles hechos a mano con todo tipo de mensajes de cariño y de pronta recuperación. Una enorme mesa de bebidas, comida y postres se situaba en el centro, estando los asistentes (Anna, Brian y Kristoff) detrás de esta.

─ ¿En serio? ─ respondió sonriéndole al joven Arendelle, quien solo le devolvió la sonrisa.

─ ¡Bienvenida a casa, Elsa! ─ dijo el pequeño Brian mientras corría hacia ella. La mayor de los Arendelle lo recibió con brazos abiertos

─ Gracias, pequeño.

─ Bienvenida a casa, hermana ─ la rubia dirigió la vista hacia la pelirroja. A kilómetros se podía ver la ansiedad y la preocupación en el rostro de la joven Anna. Desde que Elsa se enteró de todo el asunto de North, no habían intercambiado palabra, por lo que, la menor asumió que su hermana mayor le odiaba.

─ Es bueno estar de vuelta ─ fue su simple respuesta.

─ No sé ustedes, pero yo tengo hambre ─ dijo Kristoff para tratar de disimular la tensión en el ambiente ─ ¿Quién quiere un poco de pastel?

─ ¡Yo! ─ exclamó Brian.

Totalmente ajeno a lo que estaba pasando en el lugar.


─ Tarde o temprano, tendrás que hablar con ella.

─ Lo sé

─ ¿Por qué no temprano?

─ ¿Y por qué no tarde?

─ Elsa…─cuando quería, su novia era realmente terca ─ Ve y habla con ella ─ Claro que tenía razón, y ella lo sabía, pero hablar con Anna significaba entender toda la historia y parte de ella no quería, esto podría abrir una verdadera caja de pandora.

─Está bien…─ El joven Overland sabía que su novia era extremadamente madura para su edad, por lo que, cuando salía esta faceta de ella, era alucinante de ver; le recordaba que era una joven normal, con inseguridades y dudas sobre la vida. Ella era un ser humano con sentimientos que, como todos, necesitaba de cierto empujón de vez en cuando. La rubia observó cómo su hermana se escabullía hacia las habitaciones; la siguió. Anna se había dirigido hacia el baño, haciendo que Elsa se detuviera en su sitio, pensando que su hermana iba a usarlo, pero rápidamente, descartó la idea al ver que la puerta no fue cerrada. Se acercó sigilosamente y se detuvo en el umbral de la puerta. Su corazón se encogió de inmediato al escuchar un pequeño sollozo salir de ella. La joven pelirroja, frente al lavabo, se encontraba cabizbaja, cubriendo su rostro en un intento de no emitir ningún tipo de sonido.

─ Nunca me ha gustado verte llorar…─ Anna se sobresaltó al escuchar la voz. Elsa vio su intento frenético de borrar todo rastro de lágrimas. La chica giró hacia su hermana

─No te preocupes; no estaba llorando…

─ ¿De verdad quieres mentirme nuevamente? ─ la expresión de Anna mostró culpa y Elsa supo que había sido un comentario muy venenoso, aunque no fue su intención. Se acercó a ella, sintiendo la ansiedad de su hermana con tan solo mirarle. Por más enojada que pudiese estar con ella, no quería ser la causante de su tristeza. ─ Necesitamos hablar…

No lo soportó. Anna sintió cómo las lágrimas que tanto trató de retener, traicionaban su fuerza de voluntad, cayendo libremente sobre sus mejillas. Cuando la vio y sintió la hostilidad entre ellas, se quebró. Estuvo a punto de perderla y no soportaba la idea de tener semejante distancia entre ambas, teniendo en cuenta que, en términos normales, eran inseparables.

─Elsa…─ la rubia se acercó. Era débil ante el llanto de sus hermanos. ─ Lo siento...

─ Ya no importa…

─ Pero…─ Elsa le abrazó.

─ Vamos a hablar…

Tenía que darle tiempo para que se tranquilizara y pudiese, de cierta manera, defenderse. Elsa trataría el asunto como un juicio, en el sentido de que quería ser lo más imparcial posible. Su parte racional sabía que Anna hizo lo que ella misma hubiese hecho si hubiese estado en su lugar, pero sus emociones estaban heridas al pensar que prefirió a un extraño por encima de ella. Respiró profundo. Tenía que ser madura; necesitaba entender qué pasó y luego, generar un juicio adecuado al respecto.


Jack, sentado en la entrada de la residencia Arendelle, observó la pantalla de su teléfono desganado. Lo último que quería era darle otro dolor de cabeza a Elsa. Acababan de llamarle de los juzgados. Como si el citatorio no hubiese sido suficiente, decidieron llamarlo para recordárselo de manera cordial.

Jack suspiró sonoramente.

Era lo más lógico que requirieran de la presencia de Elsa, teniendo en cuenta que ella fue el centro de todo el delito, pero el joven Overland no lo creía prudente y menos con todo el embrollo de su reina y su abuelo.

─ ¡Hey, Jack! ─ escuchó.

─ Toothianna, ¿cómo estás?

─Bien ─ respondió ─ ¿Dónde está la festejada?

─ Está hablando con su hermana; tienen un asunto pendiente.

─ Ya veo ─ respondió ─ Entonces, te voy a hacer compañía ─ respondió, tomando asiento a su lado ─ Pensé que estarías más feliz con el despertar de Elsa

─ Lo estoy, es solo que...acaban de llamar del juzgado. ─ la joven lo entendió de inmediato.

─Hans. ─ él asintió ─ Tarde o temprano pasaría.

─Hubiese preferido tarde…─ se mantuvieron en silencio. Aun parecía inverosímil que alguien que ellos alguna vez llegaron a considerar amigo hubiese sido capaz de tanto...de haber llegado al punto de sentirse bien, lastimando a otro ser humano. ─ A veces, me pregunto cómo hubiese sido todo si Elsa no hubiese llegado a ti ─ Jack la observó. La castaña miraba al frente, con expresión reflexiva. ─No me malinterpretes; no lo considero algo malo, ya no.

─Tal vez, estaríamos como él...o muertos ─ ella asintió. Era lo más probable, teniendo en cuenta los vicios y la vida desenfrenada que llevaban.

─ ¿Sabes lo curioso? Elsa interactuó de la misma forma con Hans y conmigo: ─ sonrió de manera irónica ─ no soy una santa, pero no soy la misma de antes: estoy más consciente de mi alrededor, de cómo mis acciones pueden dañar a mi familia, a pesar de que pensaba que solo podían alcanzarme a mí…─dijo ─ No sé qué tan oscuro se encuentra el corazón de Hans como para que no entendiera lo que nosotros sí.

─ Asumo que...no tiene corazón…

Ambos quedaron en silencio. Era un tema muy delicado para ambos: estuvieron a punto de seguir un camino sin retorno, sin esperanza, prácticamente sin vida. No podían borrar el pasado, pero tenían un presente que vivir y un futuro que construir a partir de él.


─ No, no te odio, ─ respondió Elsa ─ pero puedo decirte que me duele ─ Anna bajó la cabeza.

─Sé que debí decirte, acepto que me equivoqué. ─ Elsa suspiró.

─No puedo reclamarte, habría hecho lo mismo, pero Anna, somos nosotros contra el mundo; no debes ocultarme las cosas.

─Lo siento…

─Está bien…─ volvió a decir - Ahora, debo de hablar con él.

─ Elsa, por favor, no seas mala con él; desde que llegó a nuestras vidas, no ha hecho más que ayudarnos.

─ Lo sé, pero eso no hace desaparecer el hecho de que me han omitido información; ya escuché tu parte de la historia, falta la de él.

Si era sincera consigo misma, no sabría qué decir; cuando se reuniera con él, esperaba que las palabras fluyeran.


─Elsa, gusto de verte andando de nuevo ─ la rubia sonrió. Ni bien había salido de con Anna, se encontró con la castaña.

─Gracias; es un alivio para todos ─ ella asintió. No sabían cómo exactamente, pero su relación pasó de enemigas a conocidas y, se atreverían a decir que, en los momentos, ya compartían una amistad.

─ Solo pasé a saludar y a invitarte a un día de spa.

─No lo sé, no soy muy adepta a esos asuntos.

─ Yo tampoco; pero tengo dos pases y pienso aprovecharlos. ¿Qué dices? ─ la rubia no estaba muy convencida, pero era una invitación y no se sentía con el derecho de rechazarla.

─ De acuerdo

Ante su afirmativa, tanto Toothianna como Jack sonrieron. Definitivamente, era algo que Elsa necesitaría después de que pasase todo el asunto de Hans


La rubia respiró hondo. Habían pasado pocos días desde que había despertado y ya se encontraba enfrentando con uno de sus dolores de cabeza: Hans. Hubiese preferido estar en el hospital para que fuese todo a través de una pantalla.

─ ¿Estás lista? ─ preguntó Jack al estacionar el auto frente al juzgado.

─ No ─ respondió sinceramente. No había podido dormir en toda la noche; las escenas de todo el calvario que vivió de manos del ex- mejor amigo de su novio, convirtieron sus sueños en pesadillas.

─Todo estará bien ─ ella respiró hondo.

─ Vamos ─ apremió. Tenía que enfrentarse a ese hombre; no podía dejar que Hans siguiese controlando su vida.


En el momento en que el pelirrojo apareció en la sala. Elsa experimentó un sinfín de emociones. Primero, por la impresión de ver el aspecto del joven, quien, aunque no estaba muy diferente de cómo lo recordaba, parecía tener un aire nuevo de dureza y de odio, mucho más marcado que antes. Segundo, porque cuando sus miradas se encontraron, él pareció matarla con la misma. Ella le devolvió una mirada decidida y seria, a pesar de que por dentro se sintió intimidada. A partir de ahí, todo pasó en modo automático; se encontraba en el estrado, siendo interrogada por el abogado de la familia Overland.

─ Esa noche, ¿qué sucedió, señorita Arendelle?

─ Yo me encontraba en la entrada de mi hogar cuando Hans apareció

─ ¿Lo vio venir?

─ No ─ respondió ─ Me tomó por detrás y cubrió mi boca y nariz con un paño, que percibí estaba húmedo ─ dijo ─ Todo se me oscureció de inmediato

─ ¿Intentó defenderse?

─ Sí...forcejé hasta donde mis fuerzas me permitieron, pero fue inútil

─ ¿Qué pasó luego?

─Después de aquello, me desperté en un lugar que no conocía, totalmente inmovilizada.

─ ¿Podría describir el lugar?

─ Era...una habitación totalmente desordenada ─ comenzó a decir ─ Llena de chatarra. Estaba sucia, oscura...con muy poca visualización.

─ Entendido ─ respondió ─ ¿qué le decía el acusado?

─No mucho; lo único que me decía era que...quería estar conmigo. Se fue durante todo el día. ─ Tenía miedo... la incertidumbre me estaba matando; no sabía lo que haría conmigo luego de que completara su objetivo.

─ ¿Qué pasó después?

─ Llegó a final de día y me llevó a un terreno baldío donde…─ Elsa respiró hondo. No podía dejar que sus emociones le dominaran en esos momentos ─ intentó violarme

─ ¿Por qué no logró su objetivo?

─Jack llegó al lugar y le detuvo. ─ dijo.

─ Asumo que en ese momento fue donde el señor, hirió al señor Overland

─ Así es

─ No tengo más preguntas, su señoría

La ansiedad invadió a la joven rubia al ver cómo el abogado defensor se acercaba al estrado.

─ Entonces, ¿se supone que una persona como usted se resistiría a convivir con una persona con las características del señor?

─ Objeción ─ escuchó decir a su abogado

─Está bien… ─dijo. Si este hombre pensaba que con su pregunta iba a intimidarla, se llevaría una desagradable sorpresa. Acababa de tocar una fibra muy sensible en ella. ─ Sí, se supone: soy el sustento de mi familia y no puedo estar perdiendo el tiempo con alguien como él. ─ respondió con toda la dignidad que poseía su cuerpo ─ ¿De verdad está insinuando que inventé esto? ¿Acaso cree que disfruto estar aquí contando esto? No. Esto pasó: Hans trató de violarme, de matarnos, a mí y a Jack; he tenido que lidiar con esto, además de todos los problemas que tengo encima. ¿Sabía que trabajo, voy a la universidad y mantengo a mis dos hermanos porque mi madre murió y nuestro padre es un irresponsable? ─la sala estaba en total silencio; los presentes atentos al exabrupto de la rubia─ ¿Sabía que tengo leucemia y que mi vida corre peligro? No, no lo sabía porque no se tomó la molestia de investigar; lo único importante es que su cliente es adinerado y necesita defensa...

Era obvio que la serie de preguntas que el hombre tenía planeadas, se habían ido por la borda.

─ No más preguntas…

En el público, había cierto joven que no podía dejar de sonreír, orgulloso hasta la médula de su adorada novia. Giró hacia Hans y vio al pelirrojo notablemente nervioso.

Debería estarlo.

Pues dudaba que hubiese alguna persona del jurado que pudiese encontrar justificación con atacar a otra persona, especialmente, a una joven como Elsa.


─ ¿Ves? No fue tan malo ─ dijo Jack. Elsa le sonrió, sentía que un enorme peso se había ido de sus hombros.

─Mañana será tu turno

─Lo sé, pero luego de verte a ti, estoy inspirado ─ Subieron al auto. ─ Lo importante es que tienes algo menos de qué preocuparte ─ La rubia miraba distraída por la ventana como los transeúntes poblaban las calles. Le tocaba seguir enfrentando asuntos. Por eso, Jack se había detenido frente a esa cafetería ─ Ya llegamos

─ Sí, eso veo…─ al percibir el desánimo en su voz. Jack intervino nuevamente.

─Puedo ir contigo, si quieres…

─ No.…debo hacer esto sola. ─ giró hacia él y se inclinó para besarle tiernamente en los labios ─ Te llamaré en cuanto termine

─ De acuerdo

Elsa bajó del auto, dirigiéndose de inmediato hacia la cafetería. Al momento de entrar, vislumbró a la persona con la que se había citado allí; él le observó también. Esperaba que toda aquella tensión que sentía con tan solo mencionar al señor North, desaparecieran luego de aquella charla.


Después de unos largos meses, por fin, pude pasarme por aquí. Antes de cualquier otra cosa, quiero agradecerles a todos por el apoyo y por estar pendientes a la historia, gracias a todos los nuevos favs y follows. También a: Lizzy Daniel's, Akuno-P, Zannietommo5, Yuki05, Alarzam, Ash, Endrina, Guest, y Jade por los reviews en el capítulo anterior.

Respuestas a Review de invitados:

Alarzam: ¡Hola! Lo prometido es deuda, aunque tomara más de lo estimado actualizar. No había escuchado sobre esa obra; averiguaré un poquito, aunque no creo que, por el curso que le tengo planeado a la historia, pueda introducir personajes fuera del crossover. Como siempre, gracias por tomarte un tiempecito en dejar tu parecer por aquí.

Ash: ¡Muchas gracias! Trato de que los personajes que introduzco puedan ir desarrollando su personalidad y potencial, dependiendo de la situación. En cuanto al drama y el sentimiento, es algo que sale automático en mí; creo que ayuda bastante a mantener la expectativa. ¡Gracias por el review!

Endrina: ¡Hola! Espero que te encuentres bien. Más adelante, verás que los sueños tienen una razón de ser, aunque aún falta un poquito para eso. Como siempre, ¡gracias por pasar un tiempito por acá y decir presente!

Guest: ¡Gracias! Trato de dar lo mejor en cada capítulo. ¡Gracias por el review también!

Jade: ¡Hola! Muchas gracias por tu perspectiva; realmente es un poco difícil dejar el aire infantil de los personajes, pero lo he ido logrando a medida que avanzamos. ¡Muchas gracias por el review!

Espero de corazón que les haya gustado (y que no me haya faltado nadie por responder review). Cualquier cosa, me pueden encontrar por PM o a través de mi blog en Instagram (el cual les dejé en mi perfil en el apartado IN TOUCH)

Como siempre, siéntanse libres de comentar,

Cuídense,

Bye!