Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Star Wars pertenece a George Lucas (y a Disney)

Harén de Harry.

HP: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil y Susan Bones.

SW: Aayla Secura, Ahsoka Tano y Maris Blood.

Star Wars: Clone Wars

¡Misterio en Mortis!

Enviados para descubrir el origen de una misteriosa transmisión, Qui Gon-Jinn, Anakin Skywalker y su Padawan, Ahsoka Tano, quedan varados en una estructura distante, que parece ser algún tipo de planeta.

Allí, descubren la existencia de tres seres, más poderosos en La Fuerza, de lo que jamás lo serían ningún Jedi o Sith.

El Padre mantiene el frágil equilibrio, que representan su Hija (la luz) y su Hijo (la oscuridad) Con su salud en deterioro, el Padre le pide a Anakin, que tome su lugar y mantenga el equilibrio entre la luz y la oscuridad.

Pero después de pasar una peligrosa prueba, Skywalker se niega. Ahora, nuestros héroes están a punto de marcharse a casa.

O.… eso creen.

120: Luz y Oscuridad.

Mientras que intentaban salir de ese lugar, Anakin decidió descansar, diciendo que se sentía muy cansado.

Soñó...

Que una vez más, estaba en el jardín de Mortis, y ante él, aparecía un doble o.… un clon de sí mismo.

¿Tu eres el elegido? ―preguntó el clon. Cuando volvió a hablar, su voz cambió, por la voz de El Hijo. ―Únete a mí. ―Su voz cambió a la del Hijo. ―Juntos, cambiaremos el balance del universo... amigo... mío.

Debes saber: Que jamás me aliaría al lado oscuro, en su totalidad. Solo estoy usando, algunos de sus poderes. ―Dijo Anakin. ―Soy un usuario de la luz, soy un Jedi.

El Hijo le enseñó una sonrisa. ―Hablas del Lado Oscuro, como si la luz y la oscuridad, pudieran ser separados. Como si el día, pudiera existir sin la noche. ―Eran las palabras del Hijo. ―Únete a mí, y juntos crearemos un nuevo mundo de paz, en el universo.

¿Volviéndome un Sith? Nunca ―juró Anakin, quien se dio media vuelta y se alejó.

El Hijo, comenzó a llenarse de ira. ― ¡Destruiremos a los Sith! Y a los Jedi.

Anakin despertó.

Ahsoka se dio cuenta, y se acercó a su maestro, le tocó el hombro. ― ¿Tuviste una pesadilla?

―Algo parecido ―admitió el hombre. La nave se tambaleó.

―Anakin, eres mejor que yo, conduciendo... y salir a la atmosfera, no está siendo fácil ―avisó Qui Gon.

―Voy... ―La nave se tambaleó, las luces se apagaron un segundo, las puertas se cerraron y detrás de Anakin y Ahsoka, estaba El Hijo, agarrando a la Togruta del cuello.

¿Te vas tan pronto? ―preguntó El Hijo, mientras que una compuerta de forma rectangular, se abría a los pies del Hijo. ―No creo, que quieras dejarla ―El usuario del Lado Oscuro, se arrojó al vacío con Ahsoka en brazos, antes de pasar a su forma dragón, al tiempo que la puerta, que comunicaba con el puente, se abría.

― ¿Qué ocurre? ―preguntó Qui Gon.

― ¡El Hijo subió a la nave, y acaba de llevarse a Ahsoka! ―Respondió Anakin, mientras tomaba los controles, y giraba para volver, al tiempo que presionaba un botón, y se comunicaba con la otra nave. ―Salgan del planeta o lo que esto sea, nosotros nos encargamos.

―Que La Fuerza te acompañe―Dijeron Qui-Gon y Sheda.

―Que la Fuerza te sirva bien ―Dijeron Harry y Athric.

Las dos naves, se colocaron una junto a la otra, y a una subió Qui-Gon, a la otra subió Harry.

El castaño y el pelinegro, siguieron el dragón negro de vuelta a la superficie del planeta, esquivaron los cañones, mientras seguían al Hijo, el cual se sumergió en un cumulo de nubes, perdiéndose de su vista.

Al tiempo que Anakin, esquivaba una torre que tenía una esfera verde.

Anakin y Harry, tomaron camino, hacía la misma torre, luego de haber aterrizado.

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Ahsoka lo intentó con todas sus fuerzas, pero escapar le era imposible. ― ¡No puedes tenerme aquí!

―Personalmente, pequeña ―dijo una rara criatura, acercándose a ella. ―Llevo tanto tiempo aquí, que me cansé de estar buscando, una ruta de escape.

―Soy una Jedi, no nos rendimos fácilmente ―dijo Ahsoka.

―Jedi. ¿Crees que envíen ayuda?

―La enviarán. Mi maestro, jamás me abandonará ―aseguró ella.

―Solo quedará esperar, ¿verdad?

―No. No si yo, logro escaparme primero ―dijo Ahsoka, sin dejar de forcejear, hasta que escuchó un clank y uno de los grilletes se liberó, luego comenzó con el otro brazo, hasta que encontró la forma de salir. ―Bien.

―Las cadenas. Las cadenas son la parte fácil ―dijo la criatura, llevando una mano a su cabeza. ―Lo que está sucediendo aquí, es lo más difícil. ―La criatura mordió a Ahsoka.

― ¡Auch! ―retiró el brazo al instante. ― ¡Oye! ¿Qué crees...? ―Ahsoka se desmayó, mientras que la criatura cambiaba de forma, revelando ser El Hijo.

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Anakin y Harry, decidieron ir hacía el templo del Padre, y cuando llegaron, vieron al Hijo, atacando al Padre, con Rayos de la Fuerza, de color rojo.

¡Protego Máxima! ―exclamó Harry, haciendo girar su muñeca, protegiendo al Padre.

―El Elegido y un aspirante ―dijo El Hijo, atacando nuevamente, tanto a su padre, como a Anakin y Harry.

¡Partis Temporum! ―exclamó Harry, extendiendo su mano al frente, causando que los relámpagos, pasaran por los lados, como el agua, que corta su cauce, ante una roca, en el camino. ― ¡Incarcerus! ―El Hijo extendió su mano derecha, quemó las cuerdas, pero Harry le enseñó una sonrisa, guardó su varita y extendió sus dos manos al frente, ahorcándolo con La Fuerza, haciéndolo caer al suelo.

Un relámpago iluminó todo, y Anakin y Ahsoka vieron algo detrás de ellos, pero fue Anakin quien se giró.

―Ahsoka, estás a salvo, vámonos ―dijo Anakin, a la Togruta, quien estaba de espaldas.

― ¿Estás...? ¿Estás orgulloso de mi, maestro? ―preguntó Ahsoka, suavemente.

Aquella pregunta, tomó a Anakin con la guardia baja. ―Claro que sí. Eh... vámonos ya.

―Siempre dando órdenes ―dijo Ahsoka, girándose lentamente, permitiéndole a Anakin, ver como las venas alrededor de sus ojos, eran ahora negras.

―Ahsoka... ¿Qué es lo que te ocurre? ―preguntó Anakin suavemente.

Ninguno se dio cuenta, de que La Hija, llevó a Qui Gon a otro lugar.

―Siempre me estás criticando, maestro ―dijo Ahsoka. ―No confías, ni crees en mí. Bueno... ya no te necesito.

―Tú no eres así Ahsoka, debes ser fuerte, oponerte a su control ―dijo Anakin.

―Nunca antes, me he sentido tan bien ―dijo ella, sonriendo de forma enfermiza. ―Por cierto: Me ha pedido darte un mensaje. ―Harry ya estaba listo, para atacarla. ―Dijo: Que, si no te unes a él, va a matarme ―su risa fue enfermiza.

―No se lo permitiremos ―dijo Harry, colocándose al lado de Anakin y encendiendo su sable negro.

―Entonces, uno de los dos tendrá que asesinarme ―el sable de luz de Ahsoka, se encendió lentamente, lanzándose contra Anakin, quien encendió su sable y lo colocó horizontalmente, por encima de su cabeza, bloqueando el ataque de su Padawan.

Harry usó la Fuerza, para empujar a Ahsoka, hacía un lado, antes de que ella fuera hacía él. Pero El sable de luz negro de Harry, ya estaba bloqueando el sable verde, de la Togruta.

-/-/-/-

―No permitiré que salgas de aquí, hermano ―dijo La Hija, al ver a su hermano, sentado en el trono del Padre.

―Llegas tarde, hermana ―dijo El Hijo. ―Como siempre. ―Entonces, y solo entonces, vio a Qui Gon, Sheda y Athric. ―Quizás... deberías de ir a ver, a tus amigos.

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Ahsoka logró desarmar y golpear a Anakin, pero Harry la alejó de él, antes de que pudiera matarlo.

Ahsoka comenzó a combatir contra Harry, quien desviaba los ataques de su amiga, pero cuando ella vio a Anakin en pie, le atacó de frente.

―Te estás adelantando un poco, Sabionda ―Dijo Anakin, mientras bloqueaba el sable verde.

―No me llames así. ¡ODIO QUE ME LLAMES ASÍ! ―Respondió Ahsoka.

Harry se concentró, tanto como pudo. Dormirla o desmayarla con La Fuerza, era más efectivo y duradero, que hacerlo con la magia. El Hombre-Que-Vivió, agradeció que su amiga (interés amoroso), estuviera más centrada en Anakin. Finalmente, logró encontrar las semillas del Lado Oscuro, en Ahsoka y empleó todos sus conocimientos del Lado Luminoso, mientras transformaba varias técnicas de la Hechicería Sith, en Hechicería Jedi, logrando eliminar las semillas del Lado Oscuro, de Ahsoka, causando que se desmayara.

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Dentro del templo, El Hijo habló. ― ¿Pudiste sentirlo, hermana? El odio, el miedo, la furia.

―El conflicto ha terminado. Ya no te alimenta, pero a mí: su conmovedora reunión y aprecio, sí ―dijo La Hija, mientras que elevaba al Hijo del suelo, y lo azotaba, desde una gran altura.

―Si te interpones en mi camino... supongo que tendremos que pelear. ―En ese momento, El Hijo se elevó en el aire, antes de ser azotado nuevamente.

Momento en el cual El Padre despertó.

Los Jedi y el Sith (Athric), el último, acababa de llegar al lugar; vieron como el ventanal fue roto, y como la Hija y el Hijo caían a algunos metros de él, dando inicio a un combate, solo con poderes de La Fuerza, sin sables de luz, ni artes marciales.

El Hijo arrojó un relámpago de la Fuerza, a La Hija, quien lo desvió, desvió también el segundo, pero el tercero lo concentró, y se lo devolvió al Hijo, para luego rodearlo con un aura dorada, mientras que él preguntaba qué pasaba, era elevado del suelo y luego gritaba, para después caer desmayado y ella tocó su pecho, cayendo al suelo.

Ahora, ambos estaban dormidos.

El Padre apareció, pero no dijo nada, solo hizo levitar a sus Hijos, y los llevó a unas habitaciones. ―Quizás así... sea mejor. ―Se refería, a dejarlos dormir. Dejarlos descansar en un sueño eterno, para que la luz y la oscuridad coexistieran, sin desear o intentar destruirse mutuamente.