Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Star Wars pertenece a George Lucas (y a Disney)
Harén de Harry.
HP: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil y Susan Bones.
SW: Aayla Secura, Ahsoka Tano y Maris Blood.
Star Wars: Clone Wars
¡Capturados!
Regresando de una peligrosa misión, en el Borde Exterior, el crucero del maestro Even Piell es abordado y capturado.
Buscando información vital, sobre una Vía del Híper-Espacio, llamada Ruta Nexus, los Separatistas lo capturan vivo.
Ahora, los Jedi preparan una misión en el corazón del Espacio Separatista, para rescatar al maestro Piell, de la prisión letal conocida como La Ciudadela.
123: La Ciudadela Parte 2.
Cuando ingresaron en el puerto de la Ciudadela, R2, los liberó a todos de la carbonita.
―Hola Sabionda ―saludó Anakin, aun entumecido por tanto tiempo en la carbonita, se estaba sobando el brazo izquierdo.
―Mi vista debe de estar fallando ―dijo Qui Gon. ―Porque puedo jurar, que estoy ante Ahsoka ―La Togruta estaba moviendo el cuello, los hombros y brazos, buscando quitarse el entumecimiento.
―Tu vista está bien ―dijo Anakin, antes de señalarla a ella. ―El oído de Ahsoka, es el que está fallando.
―Recibí órdenes de unirme al equipo.
―Yo no te ordené nada, Ahsoka. ―Anakin, se cruzó de brazos.
―Recibí órdenes del maestro Plo.
―Y cuando la descubrí, la seguí, pero ya era muy tarde ―gruñó Harry, sobándose el cuello.
―Te di órdenes directas de no venir, Sabionda ―dijo Anakin.
―Si he aprendido algo de ti maestro, es que... seguir las Órdenes Directas, no es la mejor forma de resolver un problema. ―Dijo Ahsoka.
―Maestro Qui Gon, ¿Cómo se ven nuestras tropas? ―preguntó Harry.
―Todos están bien.
―Creo, Anakin que nuestro método de enseñanza, no está funcionando ―dijo Qui Gon sonriéndole a su ex-Padawan, mientras se acercaba.
― ¿Maestro? ―preguntó Anakin con una sonrisa traviesa.
―Hacer lo que ordenamos, no poner el ejemplo ―dijo Qui Gon, sonriendo del mismo modo.
―Ya es tarde, hermano ―dijo Harry sonriendo, colocándole una mano en el hombro a Anakin. ―Completemos esta misión y larguémonos de aquí.
―Cuida la nave R2 ―Ordenó Anakin. ―Te avisaremos, cuando estemos listos para irnos.
Harry sacó una tableta pequeña, de un bolsillo y comenzó a manipularla, para luego colocarla frente a él. ―Malas noticias: Nos verán llegar debido a un campo electromagnético, que nos impedirá usar los propulsores. ―Enseñó, las lecturas a los demás.
―Tocará que usar ganchos de acero y escalar ―dijo Anakin.
―No lo creo ―dijo Qui Gon, enseñándoles los binoculares. ―Bombas en las paredes.
―Intentemos dar la vuelta a la estructura y escalar, sin el equipo ―dijo Rex, irritado de que todo fuera tan seguro.
Escalaron manualmente, sin ningún tipo de seguridad.
― ¡El punto de entrada, está cerca! ―dijo Qui Gon, mientras saltaba a una saliente, y desde allí, saltaba al alfeizar de un balcón, en el cual aparecieron tres Droidekas y cuatro B2, pero los tres droides volvieron a ingresar en la prisión, permitiéndole a Qui Gon usar La Fuerza, para que sus compañeros llegaran sanos y salvos, a ese balcón, pero la puerta fue sellada por un escudo láser.
―Esto no era parte del plan ―dijo Anakin. Ahsoka suspiró, y usó la Fuerza para levitar, al mismo tiempo que descendía lentamente por el acantilado, e ingresaba a un ducto de ventilación. ― ¡Sabionda! ¡¿tu si puedes ingresar?! ―preguntó sorprendido.
Ahsoka siguió el camino, hasta el interior de la base, y desactivó la pared laser, permitiendo a sus compañeros escalar y continuar su camino.
Charge cayó por el acantilado, se electrocutó con una de las minas eléctricas, y eso activó las alarmas.
― ¡¿Puede un plan, ir bien hasta el maldito final?! ―Gruñó Harry, furioso.
―Bueno, saben que estamos aquí ―dijo Qui Gon.
Ahsoka llegó y desactivó la puerta láser, dejándolos ingresar en la base, incluso y con la alarma sonando.
Los láseres laterales de las paredes se activaron. Entre Anakin, Qui Gon, Ahsoka y Harry, devolvían los disparos láser, a los disparadores, desactivándolos, junto con los disparos de los clones.
Pero eso fue fácil, a consideración de los muros electrificados, que avanzaban por un camino claramente señalado, y donde murió un soldado clon.
El maestro Even Piell, era un ser de corta estatura (como el maestro Yoda), de piel caucásica, orejas alargadas y un único ojo bueno, fue electrocutado con electro-varas y azotado con látigos de luz, pero eso no le hizo hablar.
―Despídase de su ojo bueno, maestro Piell ―dijo uno de los droides, acercándole una pinza al ojo del Jedi.
En eso, la puerta explotó y los droides fueron destruidos, con los disparos de los clones.
Harry destruyó la máquina, que mantenía al Jedi, levitando.
―Su sable de luz, maestro ―dijo Cody, agarrando el arma, de una mesa.
―Gracias ―dijo Piell, empuñando su sable de luz. ― ¿Por qué tardaron tanto?
―Usamos carbonita para venir hasta aquí, señor ―dijo Ahsoka.
―Maestro, ―Anakin tenía que preguntar― ¿aún tiene las coordenadas de la ruta Nexus?
―Claro que las tengo, Skywalker. Al menos la mitad. Mi almirante, tiene la otra mitad ―explicó Piell. ―Borré las computadoras, cuando nos atacaron, y memorizamos la información. Si de alguna forma, me hacían hablar... ―pateó la cabeza de un droide. ―De nada les serviría la información, sin la otra mitad.
Todos se quedaron en silencio, un momento, alabando la destreza y astucia, del maestro Jedi. ― ¿Dónde está su almirante? ―preguntó Qui-Gon.
―Me imagino que preso, con los demás oficiales ―dijo Piell.
―Necesitaremos otro plan, para salir ―dijo Anakin.
Los Jedi y clones, salieron al pasillo y cruzaron hasta otro, solo para ser rodeados por ocho droides Elite, cuatro por cada lado, que comenzaron a disparar, así que los Jedi comenzaron a hacer rebotar los disparos.
Los otros cuatro, atacaron con cuchillas, que surgían de sus antebrazos, logrando decapitar o matar, a los clones, pero los Jedi, lograron dejarlos fuera de combate, ya fuera cortándolos vertical y ascendentemente, desarmándolos con La Fuerza o Apretándolos, hasta volverlos chatarra.
Siguieron su camino, no dando más de seis pasos, cuando un magneto se activó, privándolos de sus armas, y un zumbido insoportable, les golpeó en los oídos.
Al tener Anakin, un brazo mecánico, fue pegado al techo, donde fue electrocutado.
Más Droides Elite llegaron, pero estos estaban con los pies imantados, para no ser mandados a volar, a lo cual, los Jedi optaron por usar la Fuerza, y tratando de alzarlos en el aire, pero claro: al no poder separarse del suelo, solo les arrancaron la cabeza. Era justamente, lo que habían esperado, al descubrir que los pies de los droides, estaban imantados.
Harry usó el Lado Oscuro de la Fuerza, para liberar una Llamarada de La Fuerza, y (literalmente) quemar los circuitos de la fortaleza entera, poniéndolos en sobre alerta.
El grupo continuó su camino, encontrándose con más droides, pero volviéndolos chatarra, y gracias a los Jedi, pudieron dar con el almirante del maestro Piell.
―Gracias por venir a rescatarnos ―dijo el almirante humano, a los Jedi. ―Espero que tengan, algún plan para sacarnos de aquí. Por cierto, maestro Piell, no dije ni una palabra.
―No pueden capturarnos, ni tampoco a la contraparte ―dijo Piell.
―Vayamos en dos grupos ―dijo Qui Gon. ―Si capturan a uno, aun no tendrán nada.
―General Qui Gon, creería que sería mejor permanecer juntos. Una fuerza unida, tendrá más probabilidades de proteger la información ―dijo el almirante.
―En esta situación, si nos capturan será el fin, almirante ―dijo Qui Gon.
―Iré con Qui Gon y Skywalker. Ve con Obaset y Tano ―ordenó Piell.
―Sí señor ―dijo el almirante.
Crearon un plan bastante improvisado, y fueron plantando bombas, por pasadizos estrechos.
Los droides hicieron, justamente lo que los Jedi querían: atravesaron esos pasadizos, y ellos pudieron deshacerse, de los droides que los perseguían.
Ahora, tenían que salir de la Ciudadela, antes de que alguien o algo más, los alcanzara.
