Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Star Wars pertenece a George Lucas (y a Disney)
Harén de Harry.
HP: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil y Susan Bones.
SW: Aayla Secura, Ahsoka Tano y Maris Blood.
Star Wars: Clone Wars
¡Guerra en la Región de Expansión!
Conforme los Separatistas fortalecen su dominio en rutas aisladas pero vitales,
La República lanza un ataque relámpago en una remota nébula fantasma, para controlar el estratégico sistema de Umbara.
Las fuerzas de la República rompen el bloque Separatista en un esfuerzo por reclamar el oscuro mundo...
130: La Oscuridad de Umbara 2.
Los Clones de la 501 lograron rebasar a los soldados Umbaranos y destruir los cañones de pulso.
No era sencillo combatir a los habitantes de un planeta de oscuridad diaria, y era aún peor, cuando solo veías los disparos, pero no a los soldados enemigos. Anakin y Qui Gon, casi que parecían blancos muy sencillos, a causa de sus sables de luz.
Y por si fuera poca la oscuridad, los disparos de los Umbaranos y los monstruos, tenían que estar al pendiente de más de aquellas maquinas-insectos de electrochoques.
Encontrar trincheras o puntos de cubrimiento, estaba resultado ser muy difícil. Cuando parecían perder las esperanzas, los bombarderos llegaron, permitiendo al grupo de Anakin, continuar su avance. Cuando el perímetro parecía estar asegurado, una nave aterrizó y un Jedi alienígena descendió de la nave.
—El General Krell —informó Rex. Pong Krell, era un Besalisko, seres antropomórficos corpulentos, su cabeza tiene una forma anfibia, con una cresta ósea, rodeada de cortas plumas a cada lado, su boca era muy ancha y el labio superior, cubierto de bigotes sensoriales. Cuentan con cuatro brazos de tres dedos cada uno y dos piernas cortas.
—General Skywalker, gracias a uno de mis clones: Áureo, hemos descubierto que los Nativos cuentan con más recursos, de los que esperábamos —dijo el general Krell, nada más descender.
—Pero claramente general, este no es el motivo de su visita —dijo Anakin.
—No. Se le ordena volver a Coruscant de inmediato. —Dijo Krell.
Aquello, confundió a Anakin. — ¿Qué?, ¿Por qué?
—Me temo que desconozco, las razones del Canciller Supremo, y el Consejo lo solicitó. No me dijeron nada más, Skywalker. —Dijo el general Besalisko.
—Pero... no puedo dejar a mi escuadrón —dijo Anakin, mirando a Rex.
—No te preocupes. Yo tomaré el mando —dijo Krell.
—Maestro Krell, él es Rex, mi primer oficial. No encontrará un mejor soldado, en ningún otro escuadrón —dijo Anakin.
—Esperando sus órdenes, General Krell —dijo Rex.
—Tus tropas están en buenas manos, Skywalker —dijo Krell, mientras que Anakin, entraba en la nave, seguido por dos soldados y la nave despegaba.
—Andando —dijo el Jedi de cuatro brazos. —Espero que entiendan, que yo no sea tan flexible como Skywalker. Seguiremos el protocolo, desde la primera letra, pasando por todas las comas y puntos. Que los pelotones se preparen para salir, eso es todo. —Krell fue al frente, mientras que los soldados lo seguían. Era una persona de pocas palabras, y se sentía la tensión y barrera, entre el General Jedi y los Clones de la 501, pero tuvieron que dejar de lado aquel presentimiento, cuando unos droides... o quizás se tratara de criaturas de Umbara, los cuales tenían forma de mantarrayas, con tentáculos en la parte trasera del cuerpo y brillaban. Capturaban a los clones y se los llevaban. Krell desenfundó sus dos Sables de Doble Hoja, y los utilizó con una grandiosa maestría, para derrotar a las Mantarrayas que se dirigían hacia él y los clones. — ¿Alguien más, quiere jugar con los animales? Andando.
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—Ya llevamos bastantes horas, me estoy cansando —gruñó Fox.
—Estoy de acuerdo —dijo Rex, mientras se acercaba a Krell. —Señor, ya llevamos un largo rato caminando, creo que aquella cresta a las 3:00, sería un buen lugar para descansar.
—Los clones no necesitan dormir, solo determinación para cumplir con su deber —dijo Krell. — ¿Estoy o no estoy en lo correcto, CT-7567?
Hace ya mucho, que nadie le llamaba por su número de serie. Desde que fue asignado, bajo el mando de los generales Qui Gon-Jinn y Anakin Skywalker, él había sido «Rex». — ¿Señor?
— ¿Comprende la necesidad, de acatar mi estrategia? —preguntó Krell.
—Señor: El terreno es muy hostil —dijo Rex. —Y pese a las duras condiciones, el batallón lleva una buena marcha. Solo necesitan un respiro.
Krell se colocó ante Anakin. — ¿Debo recordarle capitán, la importancia de esta misión, para reconquistar el planeta? La invasión depende de nosotros. Los restantes batallones cuentan con nosotros, si fracasamos, fracasan todos. Si lo entienden, avancen.
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Lograron llegar cerca, de un punto de defensa Separatista.
—Señor, estamos listos para un ataque quirúrgico, contra sus defensas —dijo Rex.
—No será necesario, comandante —dijo Krell.
— ¿Señor? —preguntó Rex, no le gustaba en lo más mínimo, el estilo militar del general Krell.
—Efectuaremos un asalto frontal, por la ruta principal —dijo Krell, apuntando con el brazo.
Rex se alejó algunos pasos de Krell, y activó su comunicador de muñequera. —Aquí el capitán Rex. Escuadrones Krayt y Rancor, ¿me reciben?
— "Aquí Happek, líder de escuadrón Krayt" —Respondió uno, en un susurro.
— "Aquí Du'Vik, líder de escuadrón Rancor" —Respondió el otro, haciendo exactamente lo mismo.
— "Guiaré a las fuerzas al frente, ustedes tómenlos por el Sureste y Suroeste" —ordenó Rex.
— "Copiado" —susurraron, ambos líderes de escuadrones.
Rex se acercó nuevamente al Jedi Besalisko. —Señor. El general Skywalker buscaría atacar, por varios frentes —dijo Rex. —Sorprender al enemigo, no dejarnos al descubierto, para caer como moscas.
—Estoy al mando, CT-7567. —Activó un Holo-Proyector en su brazo. —Iremos de frente. Atacaremos con todo. A las resistencias, que podamos encontrar en el camino, hasta la capital enemiga.
El Escuadrón 705 comenzó a avanzar. Todos sabían, que era un plan del asco, y Rex mandó a que los escuadrones Krayt y Rancor, siguieran su camino, tras explicarles lo que planeaba el general Kell.
—Deberíamos de seguir el plan del general Skywalker, y averiguar sus defensas y estrategias —gruñó Cincos. —Odio esta situación.
—Estamos de acuerdo, Cincos —dijo Rex. —Expuse mis objeciones, pero no le interesó lo que yo, tuviera para decir. Asunto zanjado.
— ¿Zanjado? —gruñó Cincos. — ¿Y si se equivoca?
—No es momento para debatirlo —gruñó Hevy, estaba igual de en contra de ese plan, como cualquier otro clon, que tuviera cinco dedos de frente. —Debemos permanecer alerta...
Dos clones pisaron minas y estas explotaron.
—Ringo y Off, han caído. —Dijo Tuef.
—Restéenlas —ordenó Rex. Tuef se hizo cargo, usando un escáner, que las hizo brillar.
—Todo el sendero ha sido minado, vean donde pisan —alertó Tuef, solo para que los atacaran por detrás, y ellos tuvieran que responder al fuego.
— ¡Estamos al descubierto! —gruñó Cincos, siendo de los primeros en responder al fuego enemigo.
— ¡Mantengan la posición! —ordenó Rex.
— ¡Rex, necesitamos un mejor plan! —rogó Raptor.
— ¡Están por todas partes! —dijo Kor.
— ¡Retrocedan! —Ordenó Rex— ¡Que nos sigan, hasta el valle! —Todos comenzaron a retroceder.
Al ver eso, Krell ordenó a las tropas, salvar a los que estaban con Rex, usando para eso los tanques. — ¡7567, ¿sabes lo que has hecho?!
—Salvar a mis hombres —dijo Rex.
— ¡Ahora el enemigo controla esta ruta, y tomar la capital, será más difícil! —le gritó Krell.
—General Krell, por si no se ha dado cuenta, el general Rex ha salvado el pelotón. No creo que quiera usted, obviar ese hecho.
—Comando 5555, retírese —ordenó Krell, activando su sable de luz.
—Sí señor.
—Señor, el plan ha costado hombres. No clones —se retiró el casco. — ¡Hombres! —Nunca dejó, de mirarlo a los ojos. —Mi deber, es seguir las ordenes que se me otorgan, y mi deber actual, es tomar esa capital y devolver Umbara, a la libertad que representa la República. Pero mi segundo deber, es proteger a cada miembro de mi escuadrón.
—Sé que mi mando es distinto, al de otros Jedi especialmente, al de los generales Skywalker y Qui Gon. —Admitió Krell. —Pero sé lo que hago. Adaptarse es difícil, pero la guerra está durando mucho más, de lo que cualquiera de nosotros podríamos desearlo, y mi método es eficaz. Capitán Rex, su opinión queda anulada. Retírese. —Pero fue el Jedi Tetra Brachium, quien se alejó.
Ante tal injusticia, Cincos rezó a la Fuerza, para que el general Skywalker volviera, o cualquier otro Jedi tomara el mando. Su hermano, Rex sabía cómo actuaba y pensaba, en general Skywalker y sin lugar a dudas, podría ser un mejor líder y auxiliarlos a tomar la capital, sin tantas bajas.
Ellos eran mucho más que simples números, incluso si Krell no estaba de acuerdo.
