Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Star Wars pertenece a George Lucas (y a Disney)

Harén de Harry.

HP: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil y Susan Bones.

SW: Aayla Secura, Ahsoka Tano y Maris Blood.

Star Wars: Clone Wars

¡Secuestrados!

Durante la invasión Separatista del planeta Kiros, un nuevo bando se ha revelado ante el Conde Dooku y Asajj Ventress, obligándolos a huir.

Pero mientras que este nuevo grupo, tomaba el control de Kiros, miles de colonizadores pacíficos fueron secuestrados por esclavistas Zygerrianos.

Decididos a encontrar a los colonizadores desaparecidos, los Jedi viajan a Zygerria, hogar del imperio esclavista más notorio de la Galaxia.

133: Secuestros y Esclavistas.

Los colonos hablaron con ellos, luego de que lograron deshacerse de los problemas, en los cuales se acababan de ver metidos, por culpa de los Separatistas y los Siths de Maleval.

Anakin Skywalker, Qui Gon-Jinn, Ahsoka Tano, Harry Potter, Daphne Greengrass, Padma Patil, Hermione Granger, Susan Bones, Aayla Secura y Maris Blood, Sheda Obaset y Athric Kevazz, se habían visto en un nuevo problema, que resolver, gracias al capitán Rex.

—Todo el mundo, a las naves. —Ordenó Anakin. Todos lo siguieron, en sus propias naves.

— ¿No debemos de hacer algo, con los cadáveres de las criaturas? —preguntó Hermione, preocupada.

—Es Alquimia Sith —contestó Athric.

—Sí, ¿y? —preguntó Hermione. No sabía mucho sobre la alquimia. En realidad, jamás tomó la materia, cuando vivía en la tierra y asistía a Hogwarts. Y sabía mucho menos, que La Fuerza pudiera dar una entrada así, a la magia.

—Alquimia del lado oscuro. —Dijo Harry sonriente, mientras movía su mano derecha. —Lo cual significa, que esta puede ser manipulada desde dentro.

— ¿Dónde aprendieron eso? —preguntaron Sheda y Aayla, interesadas.

—Cuando realicé mi prueba, para volverme un Sith, a través de la Regla de Dos. —explicó Harry, pero todos le miraron confundidos. —Cuando intenté asesinar al maestro, siguiendo las reglas de Darth Bane. —Pero solo Padma, Daphne y Maris, quienes seguían el lado Oscuro, entendieron. Harry suspiró. Está bien, que no quieran tener contacto, con el lado oscuro, pero TODOS... TODAS ustedes, tuvieron aquel entrenamiento, gracias a los Fantasmas y Espectros de La Fuerza. Y entre los maestros, estaba Darth Bane, no deberían de olvidar algo así de fácil. —Entonces, retornó a lo que estaba hablando originalmente. —El viaje del maestro y yo, al planeta Almas, en el sistema Cularin. Allí, tuvimos un enfrentamiento, allí le vencí por poco. Ambos quedamos agotados, y al despertar, estábamos en el hospital, siendo curados.

—En el hospital, le di el nombre de Darth Glych —dijo Athric sonriente, y orgulloso, de todo cuanto su antiguo Padawan, había aprendido.

Harry hizo flotar las dos empuñaduras, de sables de luz negro, y los colgó de las cinturas de sus maestros, quedándose solo con el sable anaranjado, al tiempo que sacaba su máscara de entre sus ropas, también únicamente con La Fuerza y la colocaba sobre su rostro.

Solo entonces, Athric se topó con algo, que nadie más había pensado. Tocó el comunicador. — ¡Todas las naves, deténganse! ¡No podremos ingresar en el planeta! —Los hologramas aparecieron.

— ¿Por qué dices, que no podremos ingresar? —preguntó Qui Gon.

—Estamos viajando en naves republicanas, y nuestras ropas gritan "Usuarios de la Fuerza", a más no poder —dijo Athric.

— ¿Alguna idea? —preguntó Susan preocupada, cuando su suegro le mostró algo tan obvio.

—Quizás tenga una —dijo Athric, llevando una mano a su mandíbula. —Pero no sé, por cuanto tiempo nos alejaremos de la misión... —Entonces, vio por la ventana. —O tal vez, no. Necesitamos ropas de piratas, sus blaster y ocultar los sables de luz.

—Y toda la escoria galáctica, parece reunirse en Zygerria. —Dijo Anakin. El grupo sonrió, mientras ascendían en su nave, daban media vuelta, y volaban lentamente, en busca de un grupo de 14 personas (sumaban a Rex y a Ken), a los que pudieran robarles sus vestimentas.

-/-/Zygerria, una hora después/-/-

Nadie podía reconocerlos, no con sus ropas actuales. Verdaderamente, parecían un montón de piratas espaciales, excepto por Anakin, pues él llevaba una armadura Zygarriana, y con Sheda siendo la capitana.

Algo que hacía sonreír a Harry, era como la mujer desviaba la mirada, e impedía que Athric le agarrara la mano.

—Busquen a los colonizadores, mientras que yo mantengo ocupada a la reina —ordenó Anakin.

— ¿Cómo planeas hacer eso? —preguntó Qui Gon, preocupado.

—Con mi carisma magnético y ayuda de La Fuerza —dijo Anakin, riéndose.

— ¿Cómo puede existir, una civilización así? —preguntó Ahsoka, mirando de un lado a otro, sumamente preocupada y asqueada, ante lo que veían sus ojos.

—No lo entiendo. Y eso, que he sido esclavo —dijo Anakin, causando que Ahsoka se sintiera culpable.

Vieron a un Twi'Lek de Kiro, caer al suelo y un Zygarriano ponerse en frente. —¡De pie, gusano inútil! —Le ordenó.

—La carga... es muy... pesada —dijo el Twi'Lek, de rodillas y con las manos en el suelo, mientras jadeaba cansado.

— ¡He dicho, que te levantes! —ordenó el Zygarriano, desenfundando un látigo de luz amarillo, listo para azotarlo.

— ¡No! —gruñó Ahsoka, deteniéndolo, sujetando su muñeca.

— ¿Quién te crees que...?

—Por favor. Perdona a mi esclava, acabo de conseguirla hace muy poco —dijo Anakin, llegando hasta donde estaba Ahsoka.

El Zygarriano lo miró, de arriba abajo. —Usas armadura Zygarriana, pero no eres de nosotros.

Pero Anakin ya estaba listo, para esa situación. —Conocí a Zashik, durante un viaje hace algún tiempo. —Dijo, usando un nombre Zygarriano al azar. —Conectamos, combatimos juntos y contra nosotros mismos. Cuando falleció, me pidió que me quedara con su armadura.

—Ya veo. Aun así, tendrás que disculparme: No reconozco el nombre de ese camarada. —Dijo el Zygarriano.

—Necesito algo de ayuda. —Dijo Anakin.

— ¿En qué? —preguntó el Zygarriano, interesado.

—Para hablar con la reina.

—Tendrás una invitación, me imagino. No cualquiera, puede hablar con la Reina —probó el Zygarriano. Algo estaba mal, en todo esto.

—No traigo invitación. Pero sí, traigo noticias. —Contraatacó Anakin. —Bruno Denturri.

—Ese nombre, no nos agrada... —El Zygarriano, trató de avanzar hacía Anakin, pero un diminuto robot, se interpuso.

«Por órdenes de su majestad: todo aquel que pueda tener conocimientos del traidor, debe de venir ante su presencia» Dijo el robot.

Unos minutos después, estaban el Zygarriano y Anakin, ante la bella mujer gata, quien era acompañada por dos aves. —Entonces, ¿eres tú, quien dice tener información sobre Bruno Denturri? —preguntó la reina calmada, y dándole de comer a un ave rechoncha.

—Sí, majestad. Sin embargo... —Anakin se quitó el casco, demostrando que era humano. —Cuando hablé con él, y con mi ex-camarada: Zashik, ninguna de aquellas descripciones, hicieron autentica justicia, a su belleza.

La reina no pudo evitar reír. — ¿En serio?, ¿y Bruno te mencionó, nuestro odio mutuo?

El Zygarriano que le llevó hasta allí, le apuntó a Anakin, con un blaster. Pero El Jedi, estaba relajado. —No tuvo hacerlo, majestad. —Desvió el blaster con un dedo. —De hecho: Bruno Denturri, no tendrá que hablar... Nunca más.

— ¿De qué hablas? —preguntó la reina, mientras alzaba una ceja. — ¿Será posible...? —se preguntó esperanzada. Pero una realidad, vino a ella. —No. Es imposible. ¿Cómo podría un simple humano...?

—Él está muerto, su majestad. —Dijo Anakin, dando un paso al frente. Envalentonado. —Yo lo maté. Esta, es una esclava de su palacio. Compensación por su esfuerzo, y un obsequio, para usted. —Retiró las ropas de Ahsoka, quien tenía muchas joyas en su cabeza y estaba vestida, con un traje azul.

— ¡No me toques, bandido! —por desgracia, el tono de Ahsoka, era demasiado... teatral. Anakin rogaba, porque se comieran el cuento.

—Es un buen ejemplar, querido —dijo la reina, mientras que Anakin tocaba suavemente el hombro de Ahsoka, para que se agachara. Era lo mismo que hicieron todos. —Derrotar a Bruno, en combate... —La reina lanzó una risilla, mientras caminaba, alrededor de Ahsoka. —Eres todo un guerrero. Y parece ser... efectivamente, un espécimen esplendido. Tiene buenas características, Bruno siempre supo elegir, hembras hermosas.

Ahsoka le dio un manotazo. —No.… me toques... —Retrocedió un paso.

—Su actitud deja mucho, que desear. —Dijo la reina, acercándose a Anakin. — ¿Cuánto pides, por ella?

—Es un obsequio, mi señora —dijo Anakin. —Con todo respeto, ¿Cómo ponerle precio a esta esclava, cuando estoy ante la majestuosidad de Su Alteza, cuya belleza, opacaría la estrella más brillante, en comparación?

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En Coruscant, Padme sintió los extraños y aberrantes deseos, de exterminar a todas las mujeres Zygarrianas.

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—Me halagas. —Dijo la reina sonriente.

—Su majestad, sin embargo... —Anakin se acercó al oído de la mujer, y le susurró algo, haciéndola reír.

— ¡Basta! —dijo la mujer riéndose. Claramente, fuera lo que fuera, que Anakin le susurró, no le hacía enfadar. —Oh, querido. Sabes cómo alagar a una mujer, hasta el desmayo. —Le acarició el rostro. — ¿Eres experto, en provocar un... orgasmo, solo dándole buenos cumplidos, a una dama?

—Si mis palabras no la hacen enfadar, ni me conducen a una ejecución publica... —aventuró Anakin.

—Querido —dijo la mujer, ofreciendo su mano, Anakin la tomó delicadamente. —Ven —dijo a Ahsoka, quien los siguió.

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Al mismo tiempo, pero en un espacio diferente, Harry, Hermione, Daphne y Susan, lograron encontrar donde estaban los Colonos de Kiros.

Los Magos colocaron a todos los vigilantes y compradores de esclavos, en ilusiones o emplearon directamente el Imperius, o el Obliviate, para que los ignoraran a ellos, mientras sacaban de unos pozos, a los colonizadores, a quienes reconocieron, gracias a sus ropas. Los sacaron gracias al Ascendio, o la atracción de La Fuerza. Pero Harry no lo pensó bien, y eso llamaría obviamente la atención.

Escucharon los pasos de los soldados Zygarrianos, pero ya era tarde.