Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Star Wars pertenece a George Lucas (y a Disney)

Harén de Harry.

HP: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil y Susan Bones.

SW: Aayla Secura, Ahsoka Tano y Maris Blood.

Star Wars: Clone Wars

¡Fuerzas Siniestras en movimiento!

Asajj Ventress sufrió la humillante traición a manos de su propio maestro: el Conde Dooku.

Y su plan de refugiarse entre las Hermanas de la Noche de Dathomir, ha fracasado, siendo capturada por la República, y llevada a La Ciudadela, la prisión Republicana.

137: La Historia de una Asesina.

Ante la Dathomiriana, estaban los maestros Obi-Wan Kenobi, la Padawan de este: Lin Bwi'Kat y el maestro Yoda, estaban ante la Asesina Sith abandonada, por Dooku.

La mujer decidió cooperar, mientras buscaba una forma de escapar, para encontrar a Dooku, y asesinarlo. Por esto mismo, les dio toda la información.

Mi nombre, es Asajj Ventress.

Dathomir, que no formaba parte de la República, estaba gobernado por las Hermanas de la Noche, un clan de brujas que usaban la Fuerza en forma de magia para manipular todo aquello que las rodeaba y controlar a sus contrapartes masculinas, los Hermanos de la Noche. Mi madre, pertenecía a un grupo de brujas, liberado por la Madre Talzin, una poderosa bruja y antigua asociada a la Orden Sith, de Darth Sidious. Cuando yo aún era una niña, el clan de Talzin estuvo bajo la amenaza del criminal Hal'Sted. Para garantizar la seguridad de su gente, Talzin forzó a mi madre a entregarme a Hal'sted, quien me sacó de Dathomir como esclava. Él me llevó hasta el mundo Rattatak, donde viví con él muchos años y aprecié la amabilidad de mi amo.

Rattatak era un mundo violento, gobernado por muchos Señores de la Guerra y asolado por repetitivos asaltos de bandas de piratas Weequay. Hal'Sted fue asesinado durante un ataque pirata, dejándome huérfana. Descubrí su cuerpo y lamenté su perdida, pero fui distraída por la llegada de Ky Narec, un Caballero Jedi quien había sido enviado para combatir a los piratas. Cuando iba a ser atacado por uno de ellos, usé la Fuerza para defenderlo. Él reconoció mi potencial, y me tomó bajo su protección, convirtiéndome en su Padawan.

» Durante diez años, Narec me entrenó siguiendo las enseñanzas de la Orden Jedi. Juntos, trabajamos para proteger a los Rattatak de los piratas y Señores de la Guerra que nos atacaban. Nos volvimos héroes, para muchos de los que defendíamos. Me entrenó en el estilo Jar'Kai y en el uso de la Fuerza, aunque estaba altamente capacitada, una vez más quedé huérfana, cuando atacaron a mi maestro por la espalda, durante un combate contra piratas Weequiay. Así fue como caí al lado Oscuro, los maté a todos.

Comencé a asistir a lugares donde habían combates de gladiadores del Bajo Mundo, y llamé la atención de Dooku, quien me tomaría como una Asesina Sith, por eso mismo, yo jamás aprendería todo lo necesario, para llegar a obtener el título Darth.

Usaron La Fuerza, para ver en la mente de la Dathomiriana, y luego la devolvieron a su celda.

Dos horas después, vio a su amante llegar, quien le traía algo de comer, beber y su ropa de prisión.

Sabían que no podían seguir jugando a la gata y la ratona, ni la relación podría continuar, o se meterían en un gran problema.

La Senadora, solo le enseñó una triste sonrisa. Le pidió que fuera todo lo paciente que pudiera, que hablara la primera vez, que se lo pidieran. Que quizás, con una buena conducta, podría salir pronto de esa celda.

Asajj no le dijo nada. Ni una sola palabra. Solo le guiñó un ojo, tomó la comida, y se desnudó ante la Senadora, para luego vestirse con las ropas de prisión, antes de entregarle sus otras ropas.

No quería verla llorar, pero la Dathomiriana sabía, que su amada pronto estaría derramando lágrimas, así que cerró sus ojos, y se sentó en forma de loto, en su cama, para comenzar a meditar.

—Vete ahora, antes de que comiencen a sospechar... pequeña Senadora, que algo podría haberte pasado. —Pidió Asajj.

—Te sacaré de aquí, lo prometo. —Dijo Padme.

Aunque los Jedi y clones lo vieron, solo lo tomaron como otro momento de bondad, por parte de la pacifica Senadora Padme Amidala.

¿Y si algún día, descubrían que era la amante de una Asesina Sith?

¿Y si algún día, descubrían que era la esposa de un Caballero Jedi?

Padme Amidala se preguntó, por cuanto tiempo más, podría seguir sosteniendo tantas máscaras, sobre su rostro.

Antes de que alguna verdad surgiera, y la hundiera.