Harry Obaset, de acercó a la maestra bibliotecaria: Jocasta Nu.
—Buen día, Obaset. —Saludó la mujer, enseñándole una sonrisa. — ¿Qué buscas el día de hoy?
—Estudios de meditación en el lado luminoso, maestra. —Dijo Harry sonriente.
La mujer de casi setenta y cinco años, entrecerró los ojos. —Es solo una parte, de lo que en realidad buscas, ¿No es así?
—Temo poder llegar a... Acercarme demasiado al Lado Oscuro. —Admitió Harry. La pregunta quedó flotando en el aire. Dio otro paso, como temiendo ser mordido, por la maestra, y le susurró al oído. — "Holocrones, de posibles Jedis o Siths, quienes usarán el estilo Jar'Kai"
Jocasta lo miró fijamente, lo probó en la Fuerza. Estudió sus sentimientos. Con un bufido, se alejó y volvió minutos después, con dos Holocrones, uno cúbico, con vidrios azules (un Holocrón Jedi) y uno con forma piramidal, con vidrios rojos. (un Holocrón Sith)
Hojeó un poco el libro, y lo llevó, junto a los Holocrones, yendo a un planeta neutral y donde no encontraría vida inteligente.
Lo primero que decidió ver, fue el libro:
"El Jar'Kai es tomado como la Forma VIII, o visto como una forma a parte del Combate con Sable de Luz. Era originalmente un estilo de juego de espadas que utilizaba dos hojas, desarrollado por los Espadachines Yovshin. Una técnica similar de doble hoja conocida como Niman, fuedesarrollada por los Macheteros Royale de la monarquía Kashi Mer. El Niman fue adoptado por el grupo del lado oscuro conocido como Legiones de Lettow, durante el Primer Gran Cisma, así como por la Orden Jedi. El Niman se desarrolló en la sexta forma de combate con Sables de Luz, conservando su nombre, mientras que Jar'Kai se convirtió en un término general para el combate de doble hoja."
Harry activó primero, el Holocrón Jedi, del cual surgió la imagen en azul, de un Jedi.
«Saludos, usuario de la Fuerza» Fue el saludo de los datos cerebrales, convertidos en información. «Soy Kalius Dalaki, maestro de la Orden Jedi, has activado mi Holocrón, ¿En qué puedo servirte?»
—Maestro, busco mejorar mi maestría en la Forma II: Makashi, y he pensado... En fusionarla, con el llamado Niiman o Jar'Kai. —Dijo Harry.
El usuario del Lado Luminoso, llevó una mano a su barbilla. «Forma II: Makashi... Sí. Recuerdo que algunos de mis amigos, solían usar esa forma de Combate. Los usuarios de la forma Makashi, solían ser elegantes, precisos, sosegados... Lo cual les llevaba a tener una fuerte confianza en sí mismos, y a caer en la arrogancia y en el Lado Oscuro. Ten cuidado, muchacho.» Harry asintió, y el Jedi fantasmal, guío el camino, hasta que el maestro encontró un árbol, entonces...
El Holocrón se cerró.
Y en cambio, apareció el Fantasma de la Fuerza, quien destruyó un árbol y creó cuatro varas. Dos serían empuñadas por Harry, y las otras dos, flotarían junto al maestro. —El Jar'Kai, es un estilo de combate con Sables de Luz, que estaba por fuera, del programa de entrenamiento. Tanto entre los Jedi, como los Sith. Requiere de refinanciamiento y atención en el oponente, que podía llegar a ser mortal.
Harry se entrenó a fondo, junto al maestro Jedi, hasta que esté consideró que el joven había aprendido, todo cuanto podía enseñarse en el Jar'Kai y el resto, ya era cosa suya.
Era como las lecciones del Juyo, con Athric en la tierra, la primera vez que los conoció y como él y Sheda, decidieron tomarlo como un Padawan compartido. Como cuando Athric le quien le enseñó lo más básico y simple del Juyo el resto, era como suya, al fusionarlo con otra forma de combate.
Jamás activó el Holocrón Sith. Devolvió toda la información, a manos de Jocasta Nu, quien jamás podría saber, si hizo lo correcto, o lo incorrecto.
Lo único que no devolvió, fue la información de la meditación, la cual utilizó a fondo, volviendo aún más, al lado luminoso.
Cuando logró completar todas sus sesiones de meditación.
Se sorprendió, de cuanto se había sumergido recientemente, en el lado Oscuro.
Inmediatamente, pensó en la Padawan de Anakin, y buscó insaciablemente a la Togruta. Por desgracia, Anakin y Ahsoka eran DEMASIADO parecidos.
Y no alcanzaban a ver, ninguno de los dos, el peligro en el que se encontraba Ahsoka.
Convencerla, después del entrenamiento con Anakin, obviamente, de ir a comer algo juntos, y conseguir que aceptara una sesión de curación meditativa, fue tan fácil, que Harry creyó que ella estaba fingiendo, y acabaría por escapar.
Pero no lo hizo.
Meditaron juntos por dos semanas. Y luego de esas dos semanas, Ahsoka se arrojó a sus brazos, agradeciéndole por haberla salvado de una Caída Libre, al lado Oscuro, debido a todo lo que vivieron con los Trandoshanos.
Él la abrazó, diciéndole que fue demasiado peligroso para ambos, y que si él, no hubiera adquirido esa costumbre de mantenerse neutral, al usar ambos lados de la Fuerza, posiblemente no quedaría absolutamente nada, del Harry que todos ellos conocían.
Como agradecimiento, Ahsoka instruyó a Harry en el Jar'Kai y estuvieron teniendo varias citas.
(Cuando él no era "secuestrado" por Hermione, Susan, Aayla, Daphne, Padma o Maris, para tener citas o a misiones auto-impuestas, claro está)
Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Star Wars pertenece a George Lucas (y a Disney)
Harén de Harry.
HP: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil y Susan Bones.
SW: Aayla Secura, Ahsoka Tano y Maris Blood.
Star Wars: Clone Wars
¡Amenaza terrorista!
Moralo Eval, mente maestra de un plan Separatista, para secuestrar al Canciller Palpatine, fue capturado por fuerzas de la República.
Pero incluso con tras las rejas, en el inframundo de Coruscant se rumora que el plan de Moralo, ya se puso en acción.
El tiempo se agota rápidamente, y el Consejo Jedi diseña su propio plan para mantener seguro al canciller...
142: Perdida.
Coruscant es una ecumenópolis ―un planeta cubierto de ciudad, colectivamente conocida como Ciudad Galáctica― en el sistema Coruscant de los Mundo del Núcleo. Aunque era asunto de debate entre historiadores, en general se creía que Coruscant era el planeta natal original de la humanidad. Destacando por su cultura cosmopolita y sus enormes rascacielos, la población de Coruscant consistía en aproximadamente un billón de ciudadanos pertenecientes a un amplio abanico de especies humanoides y alienígenas. Además, la ubicación estratégica de Coruscant al final de varias grandes rutas hiperespaciales permitió que creciera en poder e influencia, haciendo que el planeta-ciudad superara a sus rivales iniciales y se convirtiera en un núcleo galáctico de cultura, educación, finanzas, artes política y tecnología. Además de albergar varios puntos de interés, incluido el Templo Jedi, la Plaza de los Monumentos y el Edificio del Senado Galáctico.
El planeta estuvo en el centro de numerosos eventos históricos, como el conflicto entre la Orden Jedi y los Sith.
Debido a la ciudad ajetreada y bulliciosa en que constituía el planeta, con unos niveles bajos llenos de callejones oscuros y una gran cantidad de gente, Coruscant proporcionaba las condiciones ideales para que prosperaran los hurtos sigilosos y los tratos de mafias de bajo nivel o incluso, mafias poderosas.
Qui Gon-Jin, Obi-Wan, Lin, Anakin y Ahsoka, estaban saliendo de un restaurante.
—No lo entiendo, ¿Cuál es la prisa? —preguntó Anakin.
—Hay una reunión de emergencia, con el Consejo Jedi. —Dijo Obi-Wan.
Anakin suspiró, cerró los ojos y se cruzó de brazos. —Ya lo presiento: Otro largo y aburrido debate.
—Y que lo digas —dijo Lin sonriente, aunque ella odiaba de igual forma eso.
—Planeaba, reunirme con Harry, Hermione y Susan. —Dijo Ahsoka sonriente. —Estamos usando nuestro tiempo libre, para entrenar en algo llamado Tai-Chi. Y aunque es considerada como un arte marcial, es practicado por la gran cantidad de beneficios que ofrece, tanto a nivel corporal, como mental, por la parte de meditación que incluyen las sesiones. Aunque es un ejercicio, es algo que se realiza lentamente y de forma suave, se pueden trabajar todos los músculos del cuerpo, y, además se tienen en cuenta la fuerza, flexibilidad y equilibrio.
—Definitivamente, yo debería de hacer algo así. —Opinó Anakin.
—Luego de lo que sufrimos con los Trandoshanos, nuestras emociones están demasiado... activas, maestro. No lográbamos controlarnos, no lográbamos la calma que exige el Código Jedi, y Harry dice que ambos, estábamos de camino, hacía el lado Oscuro. Lo hacemos, para recuperar nuestro equilibrio interior y mantenernos en el lado luminoso de La Fuerza. —Explicó Ahsoka. Anakin asintió. Aprobaba dichas prácticas.
En la cima del restaurante, un francotirador los vio salir, y repasó las fotos que tenía de su objetivo.
Al reconocerlo, apuntó.
— ¿Preferirías que te llamaran, para entrenar a los Iniciados Jedi? —preguntó Ahsoka sonriente.
Anakin no pudo evitar reírse. — ¿Estás loca?
Qui Gon suspiró. Sabía que su ex-Padawan, solo había aceptado a Ahsoka, debido a su edad. No la hubiera aceptado, en ningún otro caso.
Un disparo láser, hirió a Obi-Wan en el hombro, y los Jedi se ocultaron detrás de unas cajas, mientras veían los disparos ir hacía ellos.
— ¿Tienen idea de dónde salió ese disparo? —preguntó Obi-Wan, quien tuvo suerte de llevar esa armadura suya.
—Francotirador —señaló Lin, a la azotea del edificio. —Lo veo allá arriba.
Qui Gon pensó rápidamente. —Anakin, ve por la derecha. Ahsoka, Lin, cubran las calles inferiores, Obi-Wan y yo, nosotros lo perseguiremos.
Los cuatro asintieron, y obedecieron las ordenes de Qui Gon.
Anakin, Qui Gon y Obi-Wan, saltaron por las paredes de los edificios, corrieron verticalmente, y comenzaron a saltar por los edificios, persiguiendo al francotirador, quien usaba cables que surgían de sus muñecas, para tratar de escapar.
Pero se giró y disparó, obligando a los Jedi a cubrirse, con partes de los edificios, o desviaban los disparos, con sus sables de luz, mientras que el asesino se alejaba más y más.
— ¡Lo perdí! —avisó Anakin. — ¿Alguien lo ve?
—No —negaron Qui Gon y Ahsoka.
—Maestro, ¿estás bien? —llamó Lin, algo nerviosa.
—Obi-Wan, ¿tienes algo? —pregunto Anakin.
Obi-Wan recibió un disparo, cayó desde la cima del edificio, justo frente a una horrorizada Ahsoka.
— ¡OBI-WAN! —Gritaron Anakin y Qui Gon.
— ¡MAESTRO! —Gritó Lin, horrorizada.
Ahsoka sostuvo su cabeza.
Solo pudo hacer eso.
Qui Gon, Anakin y Lin, tardaron en llegar, hasta ellos. Pero no había nada, que pudieran haber hecho.
—Maestro... maestro... —dijo Lin, mientras se acercaba al cadáver, con una mueca horrorizada.
— ¡OBI-WAN! —Gritó Anakin.
Continuará...
