Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Star Wars pertenece a George Lucas (y a Disney)

Harén de Harry.

HP: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil y Susan Bones.

SW: Aayla Secura, Ahsoka Tano y Maris Blood.

Star Wars: Clone Wars

¡Amenaza terrorista!

Moralo Eval, mente maestra de un plan Separatista, para secuestrar al Canciller Palpatine, fue capturado por fuerzas de la República.

Pero incluso con tras las rejas, en el inframundo de Coruscant se rumora que el plan de Moralo, ya se puso en acción.

El tiempo se agota rápidamente, y el Consejo Jedi diseña su propio plan para mantener seguro al canciller...

144: Misión Encubierta 2.

Obi-Wan, con el rostro de Rako Hardeen, ingresó en prisión. Y comenzar a dormir en una tabla y comer una especie de babaza semi-solida de color verde, parecida al vómito, no era muy agradable.

Pero tendría que hacerlo.

Tendría que ganarse la confianza de Moralo Eval.

Incluso, tuvo que combatir mano a mano, a un Karkarodon, al cual le enterró el tenedor que estaba usando, y luego lo agarró de las agallas.

— ¡¿Qué está pasando allá abajo?! —preguntó un Clon ARC.

— ¡Perdona, conversaba con mi amigo y jugaba con mi comida! —dijo Obi-Wan, antes de sacarle el tenedor de la mano. — ¿Te interesaría ser, el plato fuerte? —El Karkarodon se alejó rápidamente de él.

Entonces, el plan de Obi-Wan rindió sus frutos, cuando Moralo Eval se acercó a él. —Es un verdadero disgusto, verte en mi misma posición, Hardeen.

—Eval —murmuró Obi-Wan.

—Dime, cuando mataste al Jedi... ¿fue por dinero o venganza? —Deseó saber Eval, con una sonrisa en su rostro.

—Pagaron el créditos, especias y joyas. Pagaron bastante, para algo que hice en menos de dos minutos —dijo Obi-Wan, fingiendo estar aburrido. —Y luego... los amigos del Jedi, y su patética alumna, me capturaron. Maldición, no sé por qué tuve que ir a beber, en vez de largarme del planeta. —Tragó con asco la bebida. —Y prefiero el Whisky.

—Prueba la salsa —dijo Eval, entregándole el pote de salsa roja. —Hace que el engrudo, sea casi tolerable. Pero... no te lo recomiendo, en la bebida.

Unos minutos después, estaba siendo escoltado por dos clones ARC, hasta una celda. —Que coincidencia.

—No es coincidencia, Hardeen. Tienes suerte, de haber sido enviado a esta prisión. —Dijo Eval. —Es posible que yo... tenga un trabajo, para alguien de tu calibre y conocimientos... Si tienes las agallas.

—Te escucho —dijo Obi-Wan.

—Tiene que ver, con el Canciller —dijo Eval.

Su otro compañero de celda, estaba atado por una camisa de fuerza de metal, tan gruesa, que casi parecía más bien una especie de cubo, para evitar que se moviera. Era un Gen'dai, quien, en el pasado, se alió con un Cazarrecompensas de atuendo de vaquero y la nave en la cual viajaban, cayó en un planeta, siendo descubiertos por los guardias de la prisión, quienes lo reconocieron. —Finalmente... dices algo interesante, Eval. —Dijo el Gen'dai. Desde que este fue colocado en la celda, jamás le habló. Eval creyó que era mudo, pero ahora se demostraba, que no era así. Su voz era cavernosa y profunda. —Cuenta conmigo.

Al día siguiente, Obi-Wan fue paciente y esperó a que dos de los reclusos, realizaran algunos ejercicios en la máquina de pesas, antes de acercarse. Ellos asintieron, se fueron, y el Jedi sacó el transmisor, que los Jedi habían logrado implantar. —Aquí yo. Encontré el transmisor, pero tengo que ser breve. Eval confía en Hardeen, y me he hecho de una reputación rápidamente. Casi me revela su plan, pero Durge, no lo permitió.

— ¡¿Durge está vivo, y en esa prisión?! —preguntó un sorprendido Mace Windu, en estado de Shock.

—Una sorpresa inesperada, esa es. —Dijo Yoda.

—Si ellos intentan escapar, yo trataré de seguirlos. Eso nos llevará a respuestas, sobre el plan —dijo Obi-Wan, mientras pensaba un poco más. —Y tal vez... a sus superiores.

—Ten cuidado, Obi-Wan. Extraerte de prisión, no será fácil. —Advirtió Windu, algo preocupado, por su compañero Concejal.

—Descuiden. Si me gano la confianza de Durge y Eval, y si ellos escapan, entonces yo también lo haré. Sabré sobre el plan, y sus superiores. Debo irme. —Y el holograma se cortó.

En la tarde, Obi-Wan agarró su bandeja de comida.

— ¡Oye, Hardeen! —dijo un chico muy joven, como para estar en prisión. Pero así era. — ¡Me debes algo!

—Escucha niño, no te recuerdo, ni quiero más problemas —dijo Obi-Wan. El enfadado chico, trató de golpear la bandeja de comida de Obi-Wan, pero él retiró la bandeja, y el chico se fue de cara, al suelo, al no esperarse ese movimiento.

Todos los demás presidiarios, comenzaron a reírse.

— ¡Me robaste una recompensa, y quiero una disculpa! —gruñó el chico, verdaderamente furioso.

—No quieres hacer esto, chico —advirtió Obi-Wan. Pero el chico lo atacó, sin embargo, Obi-Wan solo se hizo a un lado, y el chico se fue al suelo. El maestro Jedi le quitó el chaleco de preso y lo ató, de tal forma, que quedara con las manos en la espalda, imposibilitado de quitárselo, como si fueran unas esposas, antes de golpearlo en el rostro, solo para mantener la máscara de que era Hardeen.

Un Trandoshano apareció. Al parecer, él protegía a Boba Fett, y trató de atacar a Obi-Wan, quien esquivó el ataque, y le dio una patada.

El Trandoshano logró agarrar a Obi-Wan por las piernas, y aventarlo contra la mesa, darle un golpe en el pecho y mandarlo a volar.

Cuando los clones ARC llegaron para detener al hombre lagarto, la electricidad no surtía efecto con él, así que contraatacó a los clones, y usó sus propias electro-varas, contra ellos, torturándolos, hasta matarlos.

Pronto, más clones ARC llegaron, pero todos los presidiarios comenzaron a atacarlos.

Y el Trandoshano demostró, que podía absorber electricidad y liberarla, cuando él quisiera, asesinando a cinco Clones ARC, al electrocutarlos, hasta acabar con ellos, para luego empuñar una por una, de las Electro-Varas y recargarse.

Pronto, Eval llegó donde Obi-Wan, mientras le enseñaba una sonrisa. —Vamos por Durge y luego vayámonos.

—Entendido. —Dijo Obi-Wan, siguiendo a Eval hacía la salida, mientras que muchos de los presidiarios, agarraban las armas de los soldados, fueran Electro-Varas o rifles de noqueo.

Pronto, encontraron que Durge había tomado la armadura de uno de los soldados, luego de matarlo. Solo lo reconocieron, porque la armadura se había expandido, adaptado y fusionado con el cuerpo del propio Durge, haciéndolo parecer un soldado ARC muy musculoso y alto.

Avanzaron, hasta la morgue, pero Eval dijo que cambiaron la contraseña, y que no era la primera vez, que huía de esa misma prisión.

Obi-Wan usó sus poderes de la Fuerza, para permitirles ingresar en la morgue y se metieron en los ataúdes, junto a los cadáveres, para gran asco y repelús, del maestro Jedi.

Cuando los enviaron a la sala de cremación, y allí, ellos tres demostraron tener signos vitales, salieron de los ataúdes, atacaron a los guardias y el Jedi no pudo hacer nada, para evitar que sus compañeros presidiarios, asesinaran a los guardias, pero él solo lo dejó inconsciente.

Siguieron el camino, hasta el puerto de las naves. Obi-Wan permitió a sus compañeros, asesinar a los clones, para luego robar ellos tres, una nave y luego, robaron una nave distinta.

—Quizás sí haya un lugar para ti, en mis planes, Hardeen —dijo Moralo sonriente.

—Soy todo oídos —dijo Obi-Wan, llevándose una mano a su oído, fingiendo un gesto de "te escucho", pero en realidad, activó su comunicador.

Permitiendo que los maestros Yoda y Windu, escucharan el plan de Moralo.