Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Star Wars pertenece a George Lucas (y a Disney)
Harén de Harry.
HP: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil y Susan Bones.
SW: Aayla Secura, Ahsoka Tano y Maris Blood.
Star Wars: Clone Wars
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Segunda Oportunidad.
Luego de haber pasado tanto tiempo, encerrado en La Ciudadela, uno aprendía a quedarse en silencio, y reflexionar sobre su vida. Eso fue lo que hizo la prisionera Separatista: Asajj Ventress.
Hasta que un día, cinco Clones ARC aparecieron, ordenándole salir y no intentar nada.
Ella les dio una sonrisa.
Una sonrisa amable, para extrañeza de los clones. —Incluso, si intento algo... No puedo escapar. Ni puedo usar la Fuerza, a causa de mis esposas. —Se levantó y los siguió.
Para su sorpresa, la llevaron a la sala del Consejo Jedi. — ¿En qué les puedo servir? —Solo Yoda, Obi-Wan y Stass Allie, pudieron ver cómo la Luz, volvía lentamente a Asajj Ventress.
—En cada uno de tus interrogatorios, nos has hablado con la verdad. —Expuso Stass Allie, dándole una suave sonrisa.
—Gracias a ti, hemos conseguido algunos triunfos, en la guerra y hemos recuperado varios planetas, los cuales originalmente, estuvieron bajo la protección de la República. —Dijo Obi-Wan.
—Sabia en la esgrima Jar'Kai, te has hecho, Ventress. —Dijo el maestro Yoda. —Junto a mí y a Stass Allie, permanecerás.
— ¿Estoy en libertad condicional y.…? —Desde su punto de vista, no tenía sentido. — ¿Aceptan entrenarme nuevamente? —preguntó la confundida Dathomiriana.
—Demuéstranos, que no estamos equivocados. —las palabras de la maestra Shaak Tii, más bien fueron una orden, que una petición.
—Comprendo, Maestros —dijo Asajj, agachando la mirada. Estaba feliz por salir de prisión, pero tenía miedo. Ya en el pasado, había perdido a su maestro Jedi, y no quería volver a pasar, por esa situación de pérdida.
Los maestros sonrieron, cuando sintieron como la marca en la Fuerza en Asajj cambiaba. De la oscuridad, hacía la luz.
La Encrucijada del Lado Oscuro
Este cambio en la Fuerza, y en una Asesina Sith, fue sentida por Darth Sidious, quien lanzó un grito de furia, y llamó inmediatamente a Darth Tyrannus.
Quien se manifestó, por medio de un Holograma. —Buen día, maestro —dijo Tyrannus, tan respetuoso como siempre. — ¿En qué puedo ayudarlo?
—Con una explicación, Tyrannus —gruñó un furioso Sidious, asustando al Sith. — ¿Por qué, acabo de sentir la marca en la Fuerza de Asajj Ventress, cambiar de Oscuridad a Luminosidad? —Eso sorprendió al Sith, se suponía que ella estaba muerta. —Está viva, y parece ser, que ha comenzado a confiar en los Jedi. —Desconectó la llamada, antes de que Dooku pudiera decirle algo, mientras que se aferraba al asiento. Definitivamente, su plan más alocado, parecía ser el correcto: Una legión de clones suyos, rejuvenecidos, quienes emplearían armas de luz y serían La Inquisición.
Sí.
Ese parecía ser el medio más directo, para alzar su imperio.
Entonces, otro pensamiento llegó a él, haciéndolo cerrar los labios, con enfado.
Había usuarios del Lado Oscuro, allá afuera, quienes estaban muy bien coordinados, y parecían querer tomar el control, y traer el Imperio Sith, desde las cenizas, y eso era algo, que él no podía permitirse.
¿Qué hacer?
No podía simplemente plantarse ante los Jedi y pedirles que erradicaran a los Sith, pues no sabrían dónde buscar, ni en donde se ubicaban.
¿Korriban?
Ese no parecía ser, un movimiento muy inteligente.
Y sabía, que no podía devolver la llamada a Tyrannus y ordenarle algo tipo: "Detén todas las tropas Droides, que vayan a atacar sistemas Republicanos, y comienza la persecución de los Sith"
Primero: Permitiría a la República reconquistar territorio y podrían tomar ventaja, sobre los Separatistas, cosa que permitiría a los Jedi y al Gran Ejercito de la República, ganar la guerra. (Si eso pasaba, posiblemente Dooku lo vendería)
Segundo: La República acabaría viendo, que Dooku no era el gran líder que ellos creían. Sino que había alguien más, moviéndose entre las sombras.
Estaba entre la espada y la pared.
¡Y ODIABA ESA SENSACIÓN, AL COMPLETO!
