Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Star Wars pertenece a George Lucas (y a Disney)

Harén de Harry.

HP: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil y Susan Bones.

SW: Aayla Secura, Ahsoka Tano y Maris Blood.

Star Wars: Clone Wars

150: Jedis Grises. Ayudas Humanitarias.

Una joven Togruta, se reunió con su maestro Jedi, en los jardines del edificio del templo Jedi.

—Entonces maestro, ¿Qué haremos hoy? —preguntó Ahsoka confundida.

Deseo darte una pequeña lección. —Una sonrisa escapó de los labios de Anakin. —Darte lecciones de conversación y sin entrenamiento de combate, no es lo que suelo hacer, ¿Verdad Sabionda? —Ella le enseñó una sonrisa y asintió. Eso no era normal en Anakin. —Un Jedi gris era un término usado por el Consejo Jedi que describe a un Jedi que suele operar independiente, y va a menudo, al margen de las órdenes del Consejo Jedi. —Ahsoka se asustó y Anakin pudo suponer, lo que ella estaría pensando, así que habló rápidamente. —Esto no quiere decir que sea un Jedi Oscuro o un Sith. Que vaya al margen de las órdenes del Consejo Jedi, no significa que lo desobedezca. Sí el Jedi gris tiene conocimiento de que hay problemas en algún lugar de la galaxia, él acude. —Ahsoka estuvo de acuerdo, con esa línea de pensamiento. —Normalmente, un Jedi gris se encarga de solucionar problemas menores (por ejemplo, dar caza a ladrones en su planeta natal), pero no implica que sea más débil o dé problemas. A veces el Consejo Jedi desconfiaba de algún Jedi gris, lo que no era muy favorecedor para ninguno de los dos. —Sintiendo aún cierto temor en su Padawan, explicó, los pensamientos, que a su cabeza estaban llegando. —Los Jedi Oscuros, antes de pasar al Lado Oscuro, incluso podían ser miembros notorios del Consejo Jedi. En cuanto a los Jedi grises, todo el mundo esperaba que pasasen al lado oscuro y nunca lo hacían.

—Entiendo, maestro. —Dijo Ahsoka, quien lo vio tensarse.

—Hace algunas horas, Sabionda: Estuve en la biblioteca. Estaba muy aburrido y estuve viendo un Holo-Mapa Estelar. —Explicó Anakin, antes de suspirar, pero negó con la cabeza, como haciendo a un lado, nuevos pensamientos. —Hay una Nave de Carga Separatista, que está a seis días de viaje a Major. Dooku ha enviado ayuda al planeta, tras el ataque del Imperio Sith de Maleval. Iremos tu y yo, usaremos unos Drones que creó la República, hace ya siete décadas y de los cuales he estado reemplazando sus componentes. Serán nuestro apoyo y distracción, mientras extraemos el cargamento alimenticio y de carpas, que llevaremos a los planetas que más lo necesitan... Cómo Tatooine. Por poner un ejemplo.

—Con Drones —repitió Ahsoka, analizando las palabras de su maestro. — ¿No contaremos con la ayuda del Escuadrón, ni del maestro Qui-Gon?

—No esta vez, Sabionda —dijo Anakin suspirando.

— ¡Vamos! —dijo una emocionada Ahsoka.

Ambos fueron al puerto de Naves. Sí había un don con el cual contaba Anakin, aparte de que sabía luchar muy bien, era que era un genio en la mecánica y había llegado a crear, desde su propia Vaina de carreras, pasando por el Droides dorado C3PO, hasta varias naves furtivas, cómo aquellas que Anakin y Ahsoka tomarían, para la misión.

Para un mecánico como Anakin, era muy bueno, el tener tantos recursos a la mano.

Las naves que tomaron, eran de las más raras, a las que Ahsoka se había montado alguna vez. Eran la fusión de naves furtivas y naves cargueras, así como naves caza. Pero la forma física era tan rara que...

Que los Separatistas, jamás podrían adivinar, que esto es cosa de dos Jedis —Pensó Ahsoka sorprendida. Su maestro realmente, había pensado en todo.

Salieron de Coruscant, antes de que los Sensores y radares, lograrán darles alguna lectura clara, a los de tierra, y pronto se estaban sumergiendo en el espacio profundo, abordó de esas raras naves.

Ahsoka se sorprendió bastante por la tecnología que su maestro, había implementado en las naves. Pues el vidrio, no solo cumplía con la tarea básica de dejarlos ver, lo que estaba ante ellos, sino que eran pantallas táctiles, en las cuales aparecía la ruta que tomarían y dónde estaba el carguero Separatista.

Cuando se acercaron, al Carguero y Anakin le ordenó abrir fuego, Ahsoka vas chilla del asombro y la emoción: ¡Su maestro había implementado blasters inmovilizadores de Anti Gravedad!

¡Ahsoka creía, que solo eran una leyenda de la Antigua República!, ¡Creía que los Cronistas Jedi, solo exageraban lo que hizo el Imperio Infinito!

Se aproximaron a la zona de carga, y su maestro mostró desde la proa de su nave, un raro objeto, que Ahsoka creyó por un instante, que se trataba de un láser. Pero resultó ser un único y extraño disparo de un proyectil esférico de cobre. Cuando golpeó la pared, no parecía hacer nada, pero pronto se fue expandiendo, hasta cubrir el carguero.

Sí en el espacio exterior existiera el sonido, Ahsoka y Anakin, se hubieran cubierto los oídos, debido al sonido Lovecraftiano que hacían los Nano-Drones, al devorar el metal.

— ¡Sabionda, activa el rayo tractor! —Ordenó Anakin.

— ¡Cómo usted diga, maestro! —Contestó Ahsoka, accionando el botón, mientras que dos rayos violetas, rodeaban el cargamento, y la pareja Jedi, se alejaba de la nave Separatista, que fue dejada a merced de los Nano-Drones devoradores de metal.

Pronto, muchos planetas de pobreza extrema de grados 0, 1 y 2, recibieron cargamentos de alimentos y ropas, mientras veían a los misteriosos Robín Hood, abandonar sus planetas, entre alabanzas de agradecimiento.

Se sentía bien, auxiliar a los más impotentes.

A las auténticas víctimas de la Guerra de los Clones.