Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Star Wars pertenece a George Lucas (y a Disney)
Harén de Harry.
HP: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil y Susan Bones.
SW: Aayla Secura, Ahsoka Tano y Maris Blood.
Star Wars: Clone Wars
¡Los rebeldes eligen a una nueva líder!
Al terminar su entrenamiento, Yoda y Stass dejan a Asajj en Onderon para que asesore a los rebeldes mientras atacan objetivos Separatistas bajo el mando de Steela Gerrera.
Ante el aumento de ataques rebeldes, los Separatistas envían refuerzos para mantener bajo control a la ciudad de Izis mientras continúa la batalla por el planeta...
154: Por el pueblo de Onderon.
Viendo como comenzaban a actuar los rebeldes...
Que no solo destruían a los Droides, que habían destruido una fábrica de Droides, dejar sin energía al país entero, y como también asaltaban, distintos camiones cargados de alimentos, y los llevaban a los ciudadanos, (especialmente a los pueblos más empobrecidos del planeta) ...
Les hizo ganarse el favor de muchos ciudadanos, quienes asaltaron a los Droides, arrebatándoles sus armas y tomándolas para sí; comenzaron a demostrar su apoyo al anterior (y legítimo) Rey de su planeta.
Enterarse de esto, hizo enfurecer al falso y joven, rey Separatista; mientras que el anciano rey Republicano, sentía esperanza en su alma, de que el pueblo tomará lo que le pertenecía.
Steela y su hermano, comenzaron la siguiente fase del plan, solo para enterarse, por medio de una radio armada por un miembro (ahora fallecido) de la rebelión, que el pueblo estaba armándose y apoyándolos.
— ¡No tengan miedo, hermanos y hermanas, no les haremos daño! —aseguró Steela. Al mismo tiempo, un equipo más pequeño, iba repartiendo discos holográficos por la ciudad, con tal de que el mensaje de Steela legara, tan lejos como pudiera. —Hemos sido engañados. El Rey Rash es un traidor, que vendió a Onderon por la corona. ¿Y qué hemos obtenido de eso? El pueblo muere de hambre, mientras el precio por los alimentos, aumenta. Tenemos a los Droides recorriendo las calles y aterrorizándonos. Los necesitamos, para recuperar la libertad y devolver al rey Dendup al trono.
-/-/Castillo de Onderon/-/-
—Los terroristas, ya no son una molestia —afirmó Rash. —Sino una amenaza para Onderon... —Una explosión ocurrió fuera del castillo. — ¿Qué demonios...? —Se acercó a la ventana y un disco-holográfico se encendió, mostrando a Steela, quien tenía un velo y un sombrero.
—Rey Rash. Le pido ahora, que abandone el poder y entonces, nosotros dejaremos de atacar la infraestructura Separatista. —Dijo Steela.
Uno de los consejeros, se acercó. —Parece que solo atacan, a los Droides Separatistas. Si permite que la milicia de Onderon, tome el control. Entonces los rebeldes se detendrán y negociarán.
El consejero droide habló. —Es posible que tengan simpatizantes en la milicia.
—Los Droides no han logrado hacer mucho, ¿o sí? —repitió el consejero humano, mirando con enfado al consejero droide.
—No vamos a negociar con terroristas —dijo el rey Rash, golpeando con fuerza, el brazo de su trono. — ¿Qué sabemos de ellos?
El general humano comenzó a hablar, cuando aparecieron los hologramas de cada uno de ellos. —Los hermanos Guerrera: Steela y Saw, así como el criminal fugitivo Lux Bonteri.
Ese apellido, le sonó al rey. — ¿El hijo de Mina Bonteri, la ex-senadora? —tuvo que preguntar.
—Ese mismo.
— ¿Por qué no se me informó? —preguntó el consejero droide.
—Lo acabo de hacer —dijo el consejero humano, retando al otro consejero.
—Suficiente. —Dijo Rash, tratando de mantener la calma. —Es claro que Dendub está detrás de esto. No debemos darles ventaja a sus seguidores. No debemos darles ventaja a sus seguidores. Hay que administrar justicia, sin compasión. ¡Tráiganlo! —Un rato después, el anterior rey fue dirigido a la sala del trono. —Tus simpatizantes, están causando auténtico caos, en la ciudad. ¿Quieres que crea, que esto no es tu obra?
— ¿Qué trucos usarías, tu? —preguntó Dendub.
— ¿De qué estás hablando? —preguntó Rash, enfadado, pero más que nada, estaba muy nervioso por cómo se estaban presentando las cosas, en este momento a nivel civil. Por lo que estaban haciendo, los simpatizantes de Dendub.
—Sigues insistiendo, en que esto es obra mía. Que yo los estoy incitando —dijo Dendub. —Significa, que, en el fondo de tu corazón, sabes que estás haciendo mal y sabes que esto es algo que tú buscarías hacer. ¿Cómo lo harías? ¿Cómo te comunicarías con el pueblo, o con un consejero, desde el interior de esas celdas?
Rash lo pensó fríamente. Él mismo mandó a construir las celdas, cuando tomó el control. Él mismo dio las instrucciones o al menos, lo que él quería (e imaginaba) para las celdas. Y una mueca de profunda ira, se dibujó en su rostro, al darse cuenta, de que era imposible comunicarse, ni escapar de una de esas celdas.
Eran infalibles.
Y eso solo significaba, que esto era el deseo de los propios rebeldes.
-/-/Sur de la ciudad, base rebelde/-/-
— ¡Steela! —llamó una chica rebelde. —Acabo de escucharlo: Mañana ejecutarán al rey Dendub, en la Plaza Central.
— ¡¿Dónde lo escuchaste?! —preguntó Steela preocupada e incrédula
—En el mercado de Malgan, los comerciantes. Los Separatistas dicen, que los civiles, apoyan nuestros ataques. Y que estamos apoyan al rey Dendub.
Steela lo pensó un segundo. —Mentiras. Lo pondrán de ejemplo, solo para humillarnos. —E ingresó en la base, pues comenzaba a llover.
—Tal vez. Pero podría resultar en su contra. —Dijo Asajj, mientras que ya estaba pensando, en cómo salvar al rey Dendub. Por desgracia, pasó demasiado tiempo junto a Dooku, y todo lo que venía a su mente, eran planes de auténtica índole terrorista. —Ejecutarlo... solo lo haría un mártir.
—Tal vez —dijo Saw. —Pero no podemos permitirlo. Tenemos que salvarlo, ahora.
—No. —Dijo Steela rápidamente. —Hay que esperar, hasta que esté entre el público, en la ejecución.
Saw ya sabía, que su hermana diría eso. —Y eso es lo que ellos, esperan.
—Es una trampa. Y todos lo sabemos —dijo Steela. —Pero es nuestra oportunidad. Lo salvaremos ante toda la ciudad. Este, es nuestro momento.
Pero Saw no dio el brazo a torcer. —Ellos están conscientes, de que llegaremos. —Y dio media vuelta.
— ¿A dónde vas? —preguntó Steela preocupada, por lo que su hermano pudiera hacer, al salir en la calle.
—Confía en mí. —Ordenó Saw, mientras salía del lugar, dejando a los rebeldes, presos de la inquietud por aquello a lo que sus actos, conducirían.
— ¡Alto! —ordenó Steela, con tal don de mando, que detuvo al instante a su hermano.
—Déjame encargarme de esto. —Pidió Saw amablemente, aunque estaba nervioso.
—Esa no es una opción —dijo Steela firmemente.
—No podemos darnos el lujo de precipitarnos. ¡Hasta yo, sé eso! —dijo Lux, tratando de traer la calma, a ambos hermanos. Pues los hermanos Gerrera, eran los líderes de la rebelión.
— ¿Sí? Escribe un discurso, sobre eso —retó Saw.
—Conoces el riesgo —dijo Asajj, cruzada de brazos y apoyada en una caja de rifles, y solo mirando a Saw. Apoyaba lo que hacía, pero era una Jedi y no podía decirlo, en voz alta.
—Por eso iré solo... maestra —dijo Saw, refiriéndose a ella así, por las tácticas de guerrilla que ella les enseñó. El hombre abandonó la base.
Steela volteó su cabeza, pero no para mirar a Asajj, sino a la chica que les advirtió. —Ve con él, por favor —la chica asintió, y siguió a Saw.
La puerta se cerró y los restantes Rebeldes, se miraron entre sí. Lux se acercó a ella. —Esperemos que él sepa lo que hace, Steela.
—Saw es fuerte. Eso no puedo negarlo. —Dijo Steela a Lux. —Pero él no se da cuenta. No se da cuenta, de que con esto... nos hace daño. —Solo cuando ella encendió el Holo-Mapa, Lux se dio cuenta de lo que era, e incluso le causó gracia, el no haberse dado cuenta, antes. —El rey Dendub, entrará por esta puerta. —Saliendo de un edificio, vieron un punto rojo. Claramente habrá mucha seguridad y rescatarlo no va a ser sencillo.
-/-/-/-
Saw logró ingresar en el palacio y pudo encontrar al rey Dendub, logró convencerlo de que tenían que hacer algo ¡Y rápido!
Para salvar Onderon, y aunque Dendub dijo, que la Republica y los Separatistas eran muy similares, que solo veían una cara de la moneda, logró convencerlo, cuando le dijo, que los Jedi estaban inmiscuidos, y que querían ayudarlo, a recuperar el trono.
Al intentar escapar, se activó un escudo en el techo, que solo se activaría, si alguien intentaba PRECISAMENTE escapar.
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Cuando los rebeldes lo descubrieron, tuvieron que tomar una difícil decisión: O salvaban a uno, o salvaban al otro.
Pero el plan, jamás les permitiría, salvar a ambos.
O era el rey Dendub.
O era Saw.
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Al mismo tiempo, Saw era electrocutado, para que les dijera donde estaban los rebeldes.
Pero Saw no dijo ni una palabra.
—Tienes tácticas fuertes, amigo mío. —Dijo el Consejero Separatista, al Consejero Droide. —Pero es una pena, que no puedas considerar, los métodos o la psiquis humana.
Continuará...
