Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Star Wars pertenece a George Lucas (y a Disney)
Harén de Harry.
HP: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil y Susan Bones.
SW: Aayla Secura, Ahsoka Tano y Maris Blood.
Star Wars: Clone Wars
Mientras la Guerra de los Clones, hace estragos en el Borde Exterior, los Jedi deben transformar el caos en orden.
Aunque la guerra continúa el número de Jedi ha disminuido, y encontrar nuevos adeptos no es sencillo. Cuando se localiza a un candidato joven, se le lleva al Templo Jedi, donde aprende que su verdadera familia ahora es la Orden Jedi.
Hay obstáculos que superar. Las pruebas son difíciles. Pero ninguna es tan importante como la Reunión.
Es ahí donde comienza el verdadero camino de un Jedi...
156: Bienvenidos a Ilum.
Seis niños, corrían hacía una nave, donde Ahsoka los esperaba. Un niño Wookiee (la raza de Chewbacca), un niño Nautolano (la raza de Fisto), una niña Tholothiana (la raza de Stass Allie), una niña Zabrak, un niño Humano y un niño Ithoriano (los de cuello largo, cuyos ojos, forman una cabeza de T)
—Han probado ser los mejores, de su clase. —Dijo Ahsoka sonriente y orgullosa a los niños. —Ahora: llegó el momento de la reunión. Es el máximo reto... y honor.
El niño Wookiee, habló/rugió. El niño humano, tradujo las palabras de su amigo. — ¿Qué es la reunión, Padawan Tano?
—Petro... —El niño humano, miró a Ahsoka. —Zatt—el Nautolano, miró a la joven. —Katooni —la niña Tholothiana, alzó la mirada. —Airrfe, Xadra —el niño Wookie y la Zabrak, miraron a la Padawan. —Ganodi y Biph... —la pequeña Rodiana y el pequeño Ithoriano, también alzaron la mirada. —Es el momento, de que creen sus propios sables de luz. —Los niños dieron gritos de felicidad y emoción. —Se los advierto: No es una tarea sencilla.
—Y les esperan muchos, peligros —dijo una voz masculina.
—Harry —saludó Ahsoka, con una sonrisa y asintiendo, a modo de saludo.
—Ahsoka. Fui enviado, porque yo conozco bastante sobre los cristales Kyber y sobre la creación de los Sables de Luz —explicó el humano pelinegro de ojos verdes, a los niños.
—Y nos dirigimos al planeta, más sagrado, para los Jedi —dijo Ahsoka sonriente.
Durante el viaje, Harry solo meditaba, mientras que los niños se veían emocionados, y Ahsoka conducía la nave, hasta Ilum, el planeta de hielo.
Los niños se colocaron sus abrigos y descendieron, mientras seguían a Ahsoka y a Harry, a través de la helada e inhóspita noche, mientras una muy conveniente Tormenta de Nieve, complicada el camino.
—No parece, un lugar muy... hospitalario —dijo Katooni.
—Creo... que ese es el punto —respondió un nervioso Petro, mientras miraba a un lado y a otro. Solo había la oscuridad de la noche y más nieve.
Luego de varios minutos, que se convirtieron en horas, lograron llegar hasta un suelo de piedra, que tenía el símbolo de la Orden Jedi tallado en él. Ahsoka miró a los niños. —Estiren sus manos, y concéntrense en La Fuerza. Porque unidos. Y solo unidos: podremos ingresar. —Los niños asintieron, y usaron la Fuerza, al igual que lo hicieron Ahsoka y Harry. Los segundos pasaron, mientras la piedra se movía, hasta lograr distinguir, una bella entrada al templo.
—Deprisa —dijo Harry. —El sol ha salido, y debemos comenzar. —Todos, entraron detrás de Ahsoka y él.
No era solo una fea mina de cristales. O al menos: No era la mina, que Harry recordaba, de aquella ocasión en la cual se vio transportado, al desdoblarse, para ayudar a Aayla. Ahora, las paredes tenían unos intrincados, pero bellos patrones y había estatuas de Jedis, empuñando sables de luz.
—La Fuerza se encarna, en Jedis y Siths. —Dijo Ahsoka. —Y es un camino, para nuestras vidas, y el cómo queremos dirigirlas. Para demostrarse a sí mismos, que son Jedis... deberán de crear sus propios sables de luz.
—Pero antes: deberán de extraer sus propios Cristales Kyber —dijo Harry, mientras respiraba calmado, y estando de brazos cruzados, solo con La Fuerza, extrajo sus dos sables negros, encendiéndolos. —Los cristales son incoloros. Y se tornarán de algún color, según sus emociones y personalidades. Cada color que se torna el Cristal Kyber, tiene un significado. —Levantó su mano, y un candelabro, que estaba por encima de sus cabezas, y en cuyas puntas, había cristales; giró sobre sí mismo, hasta reflejar la luz del sol, y derretir un muro de hielo, que dejó paso a un muro con una puerta de piedra, que estaba abierta.
—Confíen en ustedes mismos, confíen en los demás. —Dijo Ahsoka. —Esta puerta, solo puede ser abierta una vez, por la rotación de Ilum. Así que concéntrense en la Fuerza, escúchenla, tomen su cristal y vuelvan.
Por desgracia, la cueva era muy grande y profunda. Y la puerta de hielo, solo se podía abrir una vez, cada diecinueve días. La cueva, contaba con varias salas. El niño humano, Petro, fue en otra dirección, y los otros niños, encontraron una compleja habitación redonda, con varias puertas, y los niños se separaron, yendo en parejas, siguiendo sus instintos y el llamado de La Fuerza.
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Zatt y Katooni, fueron juntos, y aunque Zatt no vio nada, Kattoni le juró, que veía algo brillando, en la cima de una empinada montaña.
Zatt creyó en su amiga, le dijo que escalara y que fuera por su cristal, pero le aseguró, que él no veía nada.
Kattoni escaló por las peligrosas salientes, cada vez más y más arriba, hasta lograr dar con el curioso fenómeno, que sí parecía ser un cristal. Lo agarró, pero estaba insegura, de si era eso, lo que se suponía que consiguiera.
Zatt bajó la mirada, y vio una gota de agua, proveniente de una Estalactita, golpear lo que él creía, que era el precipicio. Este estaba lleno de agua, y vio algo brillando. Sonriente, Zatt se lanzó a nadar, bajo las aguas. Descendiendo más y más, hasta lograr agarrar su cristal Kyber, y volvió a subir, para gran alivio de Kattoni.
Ambos salieron de allí, y se encontraron con Petro, quien les alardeó, el haber encontrado su cristal, pero ellos hicieron lo mismo.
Airrfe y Ganodi, seguían un sonido que solo Airrfe escuchaba. Allí, a lo lejos, bordeado por placas de cristal, y un lago, a lo lejos, había un cristal.
Airrfe le dijo a su amiga, que fuera por el cristal. Pero Ganodi, era muy sabia, para su edad. —Si tú lo escuchas, entonces debe de ser tu cristal, llamándote. —Dijo Rodiana. Airrfe fue por el cristal, logrando agarrarlo y volviendo rápidamente.
Entonces, escucharon el ulular del viento y, un minuto después, un viento muy fuerte sopló, casi arrastrando a Ganodi, quien fue agarrada por Airrfe, quien parecía que, en cualquier momento, saldría volando. Cuando ambos creyeron, que el fenómeno se detuvo, el viento volvió y mandó a volar a Airrfe quien gritó, solo para ver, que, en una pared, había un cristal, el cual agarró y descendió como mejor pudo.
Pero fue muy trabajoso.
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Xadra no pudo creerlo, cuando lo vio ante ella. ¿Estaba acaso, ante un lago de magma?, ¿Cómo es posible algo así, en una cueva, en un planeta como Ilum? Ilum era un planeta de hielo, no de magma...
Entonces, lo vio brillar.
Estaba allí.
Frente a ella, en una especie de esfera de carbón, que tenía muchos orificios, y dentro de la esfera: un cristal Kyber.
Tragó saliva y bajó la mirada. Y vio que el lago de lava. era rodeado por lo que parecían ser plataformas.
Muy convenientes, eso sí. Tragando saliva, intentando ser valiente, saltó a una plataforma, y usó la Fuerza, para desplazarse, hasta la esfera de carbón y la trató de destruir con La Fuerza, pero no pudo. Luego, intentó con su fuerza física y tampoco lo logró.
Decidió correr con la esfera, hacía afuera de la cueva.
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Bipp encontró una formación de la cueva, que tenía la forma de un rostro demoniaco, y en lo que parecía ser, una boca abierta: un cristal Kyber. Aunque temeroso, se acercó a esa cosa, usando todas las otras formaciones rocosas, para protegerse.
Finalmente, se dio cuenta de que no era un ser vivo, y se acercó, agarrando el cristal Kyber.
Y saliendo de allí, corriendo.
Horas después, en el Templo Jedi, en Coruscant.
—El cristal... es el corazón del sable de luz —decía Ahsoka, mientras veía a los niños, manipulando las piezas de los sables de luz. —El corazón es el cristal del Jedi...
—El Jedi es el cristal de la Fuerza. —Continuó Harry después de Ahsoka, haciéndola rabiar, por ser interrumpida. Mientras observaba a los niños, emplear La Fuerza, para encajar cada pieza, del Sable. —La Fuerza es el sable del corazón.
—Todo está conectado: el cristal, el sable, el Jedi. Todos son uno. —Dijo Ahsoka. Los niños abrieron sus ojos, y empuñaron sus sables, con ambas manos y los activaron.
—Xadra —dijo el maestro Yoda, apareciendo. —A tu maestro, Harry Potter te presento.
— ¡¿QUÉ?! —Preguntó Harry, asombrado. —Maestro, yo no puedo...
—Tu confianza en otros, proyectas. —Dijo Yoda. —Grandes misiones y desafíos, has recorrido. No solo aquí, sino en tu galaxia. En tu planeta de origen. —El alíen se acercó a Harry. — "Muchas más pruebas, de luz y oscuridad deberás de afrontar, pero... un pasado al tuyo, similar es de Xadra y juntos, uno del otro, aprenderán"
—No... Maestro. No puedo guiar a un alma inocente, en la luz. Ni en el Camino Jedi. —Dijo Harry.
—Ma... ¿Maestro? —preguntó la pequeña Zabrak, recibiendo una mirada de Harry.
—Mi decisión no es. A la Fuerza, ambos agradecerle deben. —Dijo Yoda, mientras se alejaba.
