Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Star Wars pertenece a George Lucas (y a Disney)

Harén de Harry.

HP: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil y Susan Bones.

SW: Aayla Secura, Ahsoka Tano y Maris Blood.

Star Wars: Clone Wars

¡Perseguidos por piratas!

En lo que tendría que ser, solo poner en el poder dela República, los misteriosos cristales Kohlen, los recién nombrados maestros: Harry Potter y Aayla Secura, son emboscados, junto a sus Padawan.

Protegiendo a sus Padawan, Harry Potter y Aayla Secura, se ven envueltos en un combate contra Grievous y usuarios del Lado Oscuro de Korriban.

¿Podrán escapar de esa cuna del crimen?

158.

7 horas antes del encuentro...

Harry y Aayla, se encontraban entrenando a sus alumnos, en distintos ámbitos de La Fuerza, y aunque Bith y Xadra eran como otros alumnos, que solo querían aprender a usar los sables de luz...

La pareja Jedi, demostró poder ser grandiosos maestros, en varios ámbitos Jedi, y sus Padawan estaban dispuestos a aprender.

Hasta que tuvo que aparecer, Mace Windu, seguido por los orgullosos Sheda y Shaak Ti, viendo el entrenamiento de los Padawan, a manos de los Caballeros.

Entonces, una divertida Shaak Ti, se aclaró la garganta. El entrenamiento se detuvo. —Aayla, Harry, necesitamos que vayan a Florrum, y consigan arrebatarles a los Piratas, lo que parece ser un enorme cargamento de cristales Kyber.

Mace Windu habló. —Desconocemos si son (o no), Cristales Kyber. Pero sabemos que planean algo, y están minando la luna de Pijal. —El hombre sacó un proyector holográfico, y les enseñó algunas Holo-Fotografías. —Un joven e inexperto caballero Jedi, perdió su vida, consiguiéndonos esta información. Vayan, y recuperen ese cargamento de cristales.

—Entendido —dijeron el humano y la Twi'lek, mientras eran seguidos por sus Padawan. Ambos maestros del Consejo Jedi, se miraron incrédulos. ¿Bith y Xadra habían estado en la habitación, todo el tiempo, mientras veían a sus maestros combatir en la esgrima?

Pensándolo bien, eso tenía sentido. Después de todo, eran sus maestros y debían de enseñarles.

Salieron los dos maestros y los dos Padawan, en una nave, dirigiéndose a las coordenadas, que les dio aquel Jedi anónimo y encontraron que los llevaba hasta una luna, muy similar a la luna Pijal.

Y eran los piratas Weequal, quienes estaban minando la luna, y extrayendo...

—Cristales Kohlen. —Murmuró Aayla desde la nave, y todos miraban por el proyector holográfico, lo que hacían en la luna Pijal.

— ¿Cristales Kohlen? —preguntó la pequeña Zabrak, confundida.

—Solo los encontraremos en esta luna. Son similares al Kyber y tienen una presencia muy similar en La Fuerza, a la que tiene el Kyber. —Explicó Harry, con una sonrisa burlona. —Los buscadores de joyas, en la Republica Temprana, los vendían de contrabando a los Jedi. Pues raramente, muchos civiles o personas, se habían topado jamás con un Kyber.

Bith le preguntó a su maestra, porqué seguían allí, y no hacían algo, en vista de que los piratas estaban minando la luna y extrayendo los cristales falsos. Ella le dio una sonrisa y le acarició la cabeza. —Iremos hacía las naves de los Weequal, cuando estos carguen todo el Kohlen.

Xadra asintió y sonrió a Bith. —De esa forma, no tendremos que... —Pero una nave gigantesca, casi les da a ellos. —Maestro... eso no se ve bien.

—No. No es bueno. —Gruñó Harry, antes de mirar a su Droide. —R2-J1, busca quien es. —Presenciaron varios tipos de visiones, desde Infrarrojo, pasando por otras, pero fue el espectro electromagnético de la nave, lo que les dio la respuesta. — ¡Es Grievous!

— ¿Qué creen que busque? —preguntaron (o más bien, tradujo) Xadra de Bith.

—Quizás Grievous esté buscando los Cristales Kohlen. —Dijo Aayla, antes de suspirar, ante las miradas interrogativas, de su Padawan. —Cuando aún era Padawan, vi a Grievous rodear a nuestro grupo. Éramos dos maestros del Consejo, algunos caballeros y.… yo: la Padawan. Nos destrozó, mató a cinco caballeros, y tomó sus Sables de Luz.

— ¿Maestro...? —comenzó Xadra.

—Observamos. —Dijo Harry. Eso hicieron, hasta que vieron cómo eran más los piratas muertos, que los Droides, haciendo gruñir a Harry, quien volteó los ojos hacia atrás. —Quédense en la nave. Bajaremos con el rayo anti-gravitacional, salvaremos a los Weequal y a Ohnaka. —Todo eso, lo dijo con enfado. —R2-J1, avísanos si... —Dos naves aparecieron.

Aayla miró con rostro de fastidio y aburrimiento, a Harry. — ¿Usuarios Oscuros de Korriban?

Harry suspiró y se dio un golpe en el rostro, con la palma de la mano. —Usuarios Oscuros de Korriban. —Confirmó.

—R2-J1, pide refuerzos. —Ordenó Aayla —No importa si son Jedi o.… de Groth XI.

—R2... —Harry se quedó en silencio, antes de tomar una decisión. —Si las cosas se ponen muy mal, saca a Bitt y a Xadra de aquí.

Ambos Jedi, se cambiaron de ropas, cubrieron sus rostros; y finalmente descendieron de la nave.

Comenzaron a usar la forma III, para repeler disparos de sus enemigos droides, haciendo que se desactivaran, con sus propios disparos.

Harry sonrió, bajo su máscara, cuando vio a Aayla priorizar los cargamentos de Kohlen, antes que el combate. La vio enviando las cajas de metal, cargadas de cristales, hasta el fondo de la cantera.

Lo llamó a él, y luego de pensarlo bastante, envió varias Bombardas e incluso envió dos Fyendfire.

— ¡Pagarán por eso! —rugió Grievous, extrayendo sus otros dos brazos y agarrando cuatro Sables de Luz, antes de lanzarse contra ellos, cegado por la ira.

Pero en eso, Grievous fue mandado a volar, empujado por La Fuerza, y luego un relámpago desde el cielo, y otro que surgió desde el suelo, golpearon al Kaleesh, haciéndolo caer al suelo, aparentemente muerto.

Al girarse, se las vieron con cinco usuarios del lado oscuro, vestidos con túnicas negras. Todos extrajeron sables de luz, que se encendieron con una luz roja carmesí, lanzándose contra ellos.

Ambos usaron sus conocimientos de la Forma III, para repeler los sables de luz, de sus enemigos.

El combate fue brutal, y aunque fueron apoyados por los piratas Weequay, sus disparos eran fácilmente repelidos, por los enemigos.

Hasta que Harry logró crear una abertura, en la guardia un enemigo, golpeándolo con su varita mágica, o, mejor dicho: con un Desmaius.

Cuando todos se detuvieron, el pelinegro usó una Bombarda, seguida de un Expulso y acabó con una segunda Bombarda, logrando diezmar a las fuerzas del Lado Oscuro. Los tres supervivientes, hicieron que el suelo temblara, permitiéndoles su escape.

-/-/-/-

Ohnaka les enseñó una nave. —Claramente, ustedes vinieron por estos cristales. Nosotros dejaremos de minar esta luna, y volveremos a nuestras actividades, que si bien, son... molestas para la Republica y los Jedi, ustedes aún pueden desviar la mirada. —Ambos Jedi asintieron, se dieron la mano con Ohnaka y abandonaron el planeta.

Habiendo visto, cuan peligrosa se seguía volviendo la guerra, Harry decidió ya nunca más, volver a dudar. Si tenía que asesinar a un enemigo, lo haría.