Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Star Wars pertenece a George Lucas (y a Disney)

Harén de Harry.

HP: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil y Susan Bones.

SW: Aayla Secura, Ahsoka Tano y Maris Blood.

Star Wars: Clone Wars

159: ¿Guardianes de la Paz?

Harry se encontraba, en un planeta pequeño, lleno de campos de maíz. Estaba recostado en el prado, mirando hacia el cielo despejado. Pronto, sintió varias presencias en La Fuerza, llegar al planeta, y una sonrisa triste y traicionera, apareció en sus labios. Suspiró, al tiempo que afinaba sus sentidos, con magia, logrando escucharlo todo. Extrajo su varita mágica y agitandola por encima de su cabeza, creó varios colchones y almohadas. Giró su cabeza, viendo llegar, a Hermione, Padma, Susan, Daphne, Aayla, Ahsoka y Maris.

—Viniste a un planetoide muy apartado, Harry —finalmente dijo Hermione.

— ¿Xadra está bien? —preguntó el pelinegro.

Daphne fue la primera, en sentarse junto a él, acariciando su mejilla. —Con Sheda y Athric. No hay problema. —Él asintió.

—Entonces, amor —Maris se recostó a su lado, y una sonrisa de triunfo apareció en su rostro, cuando él, la abrazó. — ¿Nos contarás, que es lo que te tiene así?

—Hay que destruir... A uno de nuestros dos enemigos, a como dé lugar. —Sentenció Harry, sin ningún brillo en sus ojos. —O a los Sith de Korriban... O a los Separatistas. Sea cual sea el enemigo elegido al final, tenemos que darnos prisa en golpearlos, para evitar la expansión de la guerra, a un ritmo tan frenético, como el que se está llevando ahora mismo.

Las chicas se miraron entre ellas, y en de importancia, y de cariño hacía Harry, las humanas suspiraron, pues reconocieron (a regañadientes) que solo Aayla y Maris, tenían el derecho de consolarlo.

Sería la Twi'lek quien lo haría, intentando reconfortarlo, al tiempo que él suspiraba, mientras el pelinegro de ojos verdes, acariciaba el brazo de la chica de piel azul. — "Harry... sabemos cuán difícil puede resultar ser a veces la guerra y el deber de un Jedi" —A pesar de que ella estaba susurrando, todas escuchaban a la perfección. — "Nací en Ryloth... con mi madre, quien practicaba la alquimia del lado oscuro" —Todas, abrieron los ojos con incredulidad. — "Ella logró tener éxito en su cometido primario: Logró que mi cuerpo fuera poseído, con el alma de una Twi'lek de la primera generación de los Je'daii Caídos" —Todas estaban incrédulas, ante las palabras de la chica. — "Kixia, la Oscura" —Todas se dieron cuenta, de que Hermione y Padma se removieron de temor, al escuchar el nombre de la usuaria del lado oscuro, y justo cuando Hermione estaba a punto, de comenzar a dar información sobre quien fue Kixia, todas la silenciaron con una mirada. —Quinlan Vos, me tomó como su aprendiz no oficial, y... —tragó saliva. —Cuando... cuando inició mi entrenamiento más... temprano, Quinlan ya había sido seducido por el lado oscuro, y me entrenó en los caminos de la Fuerza neutral, así como enseñarme una variante de la forma V, llamada Kanius, una especie de... de Juyo. —Todas entendieron, la comparación a la perfección. Existía el Juyo, que era la forma VII, usada por los Sith, pero el maestro Jedi Mace Windu, era el creador del Vaapad. Era lo mismo, entre el Kanius y el Shien (oficial Jedi) —Sintió a Harry, acariciar uno de los tentáculos de su cabeza, cosa que le hizo cosquillas, y logró sacarle una sonrisa.

—Jamás lograremos nada —intervino Hermione, todas incluso Harry, prestaron atención. —Si no atacamos a los Separatistas y a los Sith, donde realmente les duela.

Padma miró a su amiga castaña. Una extraña sonrisa se formó Ravenclaw, se formó en los labios de ambas chicas. —Hermione podrá ser mi contacto, en la biblioteca Jedi.

— ¿Qué quieres que haga? —preguntó Hermione, a Padma. La sonrisa de la hindú era como si dijera "sabes perfectamente, lo que estoy planificando"

—Usaré la biblioteca de Groth. —Dijo Padma finalmente. En sus ojos se podía ver, como un plan era trazado a gran velocidad, teniendo su cerebro trabajando a toda máquina. Y aunque era un plan más improvisado, que otra cosa, no dejaba de ser un plan, al fin y al cabo. —Mientras tanto, necesito que consigas toda la información posible, respecto a los planetas Separatistas, que parezcan vacíos o con poca actividad civil.

— ¿Por qué buscar esa clase de planetas? —preguntaron todos, sin entender mucho.

—Un planeta Separatista que no llame la atención, será perfecto para las Fabricas de Droides. Especialmente, para las Fabricas más grandes. —Dijo Padma. —Destruimos a los Droides, incluso antes de que abandonen el planeta y engrosen las filas de Droides ya en funcionamiento, y entonces, podremos tomar a los Separatistas, con los pantalones abajo.

Padma, Daphne y Harry, partirían a recolectar información en Groth y buscarían planetas, donde hubiera presencia de los Separatistas, o planetas donde hubiera mucha materia prima, para la creación a gran escala de los Droides y armas.

Harry comentó a su maestra, y ella al Consejo Jedi sobre su plan, ellos estuvieron de acuerdo.

Casi siempre, los Jedi y clones, respondían a ataques Separatistas, pero era hora de contraatacar, intentando que no hubiera bajas civiles.

Los Separatistas y la Federación de Comercio, trabajaban en la constante construcción de droides y armas para estos, y esa era su brazo de guerra, pero si las fábricas de Droides y las fábricas de armas y naves Separatistas, eran eliminadas, entonces la guerra terminaría más rápidamente, con el triunfo de los Jedi y la República Galáctica.

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Cuando los ataques a las fábricas de Droides, armas y naves, comenzaron a tener un efecto sobre el brazo armado de los Separatistas, esto empezó a hacer que el humor de Darth Sidious fuera muy impredecible.

Yoda era el más antiguo y sabio de los maestros Jedi, y comenzaba a sospechar.

¿Por qué el Canciller, se veía tan nervioso, preocupado e incluso enfadado?

Intentó meditar, pero comprobó lo que ya sabía, desde hace muchos años: El lado oscuro de la Fuerza, había hecho estragos en la capacidad de la meditación de los Jedi. —Las respuestas que necesito, aquí yo no las encontraré. —Reflexionó. —Con oscuridad, la oscuridad combatida deberá de ser. —Salió de la Sala del Consejo, y rápidamente, llegó a la habitación que compartían Sheda y Athric, llamó a la puerta, y esperó.

— ¡Maestro Yoda! —dijo una sorprendida Sheda, antes de arrodillarse ante el sabio y longevo maestro Jedi. — ¿En qué, puedo ayudarle?

—A tu esposo me llevaré, para un viaje de descubrimientos en el lado oscuro, lograr. —Informó el maestro Yoda calmado, al tiempo que Sheda daba un gemido de asombro, mientras que comenzaba a sudar frio y a transpirar. —Solo las amigas de tu hijo adoptivo, Athric, Mace Windu, Harry y yo, esto lo sabremos. Pero miedo, no debes tener.

—El miedo... es el primer paso, hacia el lado oscuro. —Recordó Sheda, cerrando sus ojos un segundo, antes de levantarse.

Detrás de ella, apareció un despelucado y a medio vestir, Athric. Pero Yoda no los reprendió, solo les regaló una sonrisa e indicó al ex-Sith, que le siguiera. —Un camino distinto y nuevo, lleno de aventuras y sorpresas, recorriendo estás. Una buena decisión fue, que a Vadrix, Faett y Revan, seguir decidieras y no el camino, que a su muerte llevaría finalmente a Exar Kun, ante Maleval.

160: Respuestas en la Oscuridad.