Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Star Wars pertenece a George Lucas (y a Disney)

Harén de Harry.

HP: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil y Susan Bones.

SW: Aayla Secura, Ahsoka Tano y Maris Blood.

Star Wars: Clone Wars

163: Una clase de historia.

—Milenios antes del nacimiento de la República Galáctica, el planeta fue la capital del antiguo Imperio Infinito de los Rakata. —Comenzó a explicar Athric, mientras el grupo se movía rápidamente, por la selva. Buscaban alejarse de los Sith y de los Droides Separatistas. —Eran una civilización muy avanzada, a través de sus conocimientos para esclavizar y sojuzgar otras especies. Ellos fueron los responsables de la creación de varias maravillas tecnológicas tales como parcialmente sensible Forja Estelar, la cual producía en masa droides de combate y naves espaciales. Construyeron grandes ciudades en su mundo natal, la cuales se convirtieron más tarde en ruinas derrumbadas reclamadas por la jungla.

— ¿Y qué es ese Imperio Infinito? —preguntó Gascon, mientras el grupo no se detenía, e intentaban no pisarlo a él.

—El Imperio Infinito, en su máximo esplendor contaba con 500 planetas, diez mil millones de Rakata y varios billones de esclavos, terminó con una salvaje guerra civil. Durante los últimos días del Imperio, los Rakata se vieron obligados a retirarse a su planeta debido a las extendidas insurrecciones de los esclavos y a la devastación que sufrieron por una epidemia mortal, pero en la superficie su guerra continuó. —Dijo Athric. —Los Rakata supervivientes, extinguidos más allá de su propio mundo y privados de la capacidad, mediante la Fuerza, de usar su propia tecnología, cayeron en la barbarie. Las batallas de los Señores de la guerra dañaron muy severamente la superficie de Rakata Prime por medio de armas de destrucción masiva que arrasó continentes enteros y la fragmentó en islas. La mayor parte de la especie tuvo que huir al subsuelo debido a que su mundo había quedado inhabitable.

—Con la destrucción de la Forja Estelar, las antiguas defensas del mundo cayeron. Finalmente, siendo el planeta accesible a la Galaxia, Lehon fue incorporado a la República Galáctica. —Dijo Harry, haciendo sentirse orgulloso, a su maestro. No era información, que alguien del rango de Harry, debería de tener, incluso si él mismo, ya no reconocía como un Lord Sith. —Sin embargo, su verdadera naturaleza, y el cómo volvió a tener fauna y flora, es un misterio, hasta la actualidad. Su verdadera naturaleza, fue mantenida en secreto para evitar el pánico o alentar a los oportunistas a usar los secretos de los Rakata. Mucha de su población emigró del planeta y el acervo genético disminuyó, los Rakata se extinguieron poco a poco, dejando a Lehon desprovisto de vida inteligente.

—El mismísimo Darth Bane, visitó Lehon para acceder al Holocrón de Darth Revan. —Dijo Athric, asombrando a Gascon, quien conocía la historia de Bane y claro, el nombre Revan le sonaba, pero no sabía de qué o dónde. —Por aquel entonces, el planeta (si no su naturaleza) parecía ser razonablemente bien conocida. En la batalla con el Lord Sith Kas'im, Bane destruyó gran parte del Templo de los Antiguos.

— ¿Cuánto más podremos avanzar, antes de que nos alcancen, maestro? —preguntó Harry. En ningún momento, habían dejado de caminar, escapando a los usuarios del lado oscuro, que los perseguían.

—No lo sé, Harry —admitió Athric, haciendo que Harry y Gascon suspiraran. —Pero lo que sí sé, es que la información de aquella arma Separatista, tiene que llegar al Templo Jedi y al templo Sith de Groth XI.

—Los malditos Droides, son lo peor —gruñó Harry, antes de bajar la voz. — "Usemos la Fuerza y desarmémoslos, o acabarán rastreándonos" —Gascon y Athric asintieron, cada uno de ellos, tras un árbol, mientras que los usualmente inútiles robots B1, y los de mayor blindaje B2, se acercaban a la zona dónde estaban.

Salieron de su escondite, solo cuando las tropas enemigas, siguieron su camino, lejos de ellos y aprovecharon a tomarlos por la espalda, desarmándolos a todos, antes de comprimir las partes de los droides, volviéndolos autentica chatarra inservible.

Por desgracia, los usuarios de la Fuerza Oscura, que iban tras ellos, eran cuatro y no parecían dispuestos a tener misericordia con ellos. Al frente de los cuatro, se encontraba ante un alienígena muy alto, el cual contaba con cuatro brazos, cabello negro, ojos negros y una nariz larga, levantó sus brazos, el cual hizo explotar un enorme número de árboles, volviéndolos aserrín, en un instante, y dejando a los tres usuarios del Imperio de Maleval, frente a ellos.

Gascon, empuñó y desenfundó su sable de luz verde.

Harry empuñó y desenfundó sus sables de luz: uno negro y otro anaranjado.

Athric empuñó su sable escarlata.

El Sith Myneyrsh, desenfundó cuatro sables de luz escarlata.

Un Sith Phindiano, también desenfundó un sable de luz carmesí.

Un Sith Kallerano, empuñó una pica de luz escarlata, y fue el primero en avanzar, con la forma IV: Ataru, dando un salto y girando verticalmente en el aire, cayendo con fuerza, sobre su enemigo.

Pero Harry entrecruzó sus sables, deteniendo el avance del ataque del Sith Kallerano, quien pudo empujarlo al suelo, pero con sus sables, empujó la pica hacía arriba, evitando que lo asesinara. Harry empujó hacia arriba con sus sables, recorriendo el largo de la pica de luz, hasta llegar a los brazos del Sith Kallerano, cortándole los brazos, haciéndolo gritar, antes de atravesarle el pecho, matando al alíen reptiliano.

El Sith Myneyrsh y el Phindiano, corrieron en zigzag, uno corriendo ante el otro, y luego intercambiaron de lugar, logrando confundir a sus enemigos.

El Sith Myneyrsh, atacó de frente con una estocada, a Athric quien era un experto en el estilo VII: Juyo. Con ella, logró desviar la hoja del sable del Myneyrsh, al tiempo que colocaba su mano, en forma de ahorcamiento de la Fuerza, logrando quitarle el aire de los pulmones, a su enemigo, antes de mandarlo a volar, con un empuje de la Fuerza.

La Forma VII, era el resultado de integrar, todas las demás Formas de Esgrima, a uno solo y siendo el estilo más violento, así como el único en concordancia total, con el Lado Oscuro, por adoptar un enfoque agresivo y pragmático.

Pero el Myneyrsh, volvió contra Athric, al tiempo que este, detenía el sable de luz del Usuario Oscuro Phindiano, mientras veía al Myneyrsh acercarse a él. Con toda la calma, que solo puede ser otorgada, por un extenso conocimiento en el campo de batalla, Athric giró sobre sí mismo, y extendió su sable de luz, generando algo, que solo podría ser comparado, con peligrosas cuchillas, que giraban en un ventilador, impidiendo así, que sus enemigos se acercaran a él.

El Sith Phindiano, tuvo que desviar su Sable de Luz, para detener en el aire, el sable de Gascon, quien llegó, para apoyar a Athric.

Gascon fue veloz, incluso si la forma IV, no era su forma principal de esgrima, pudo mantener la calma y permitió que la Fuerza lo guiara, en cada ataque y embestida, contra su enemigo.

El Myneyrsh, se cansó de esa situación y lanzó un ataque con la Fuerza, mandando a volar a Athric, quien saltó en el aire y lanzó un ataque descendente. Al mismo tiempo, que su enemigo, tiraba un corte ascendente, chocando sus sables.

Pero Athric tenía la ventaja de la gravedad, y tiró al suelo al Myneyrsh, logrando cortarle el hombro y un brazo, haciéndolo gritar, antes de decapitarlo.

Con los tres Usuarios del Lado Oscuro, muertos y los droides destruidos, los Usuarios de la Fuerza, tomaron una nave Separatista, y volvieron a Coruscant, entregando los planos del arma Separatista, y contaron todo lo ocurrido.

—El lado oscuro, ciegos nos ha dejado. —Sentenció Yoda. —Y una nueva amenaza, surgiendo está. Con cuidado, tendremos que movernos. —Cerró sus ojos.

Plo Koon tomó la palabra. —Si el lado oscuro, nos ha dejado tan ciegos, podríamos emplear la meditación, pero contando con el auxilio de Athric, Harry y sus amigas, que tienen un manejo del Lado Oscuro de la Fuerza.

El Consejo Jedi, tomó una decisión y comenzaron a realizar una serie de llamadas, a varios Caballeros Jedi en la galaxia.

Harry y Athric, se comunicaron con lady Revan, lady Faett y lord Vadrix, tantearon las palabras de ambos, y aceptaron el trato. Su misión era una.

Exar Kun... Kunar había dicho la verdad, al llamarlos: "Tristes monjes. Jedis, que pretenden usar el lado oscuro y nada más", en aquella ocasión, cuando abandonaron Korriban y fueron exiliados, hacía Groth XI.