Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Star Wars pertenece a George Lucas (y a Disney)

Harén de Harry.

HP: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil y Susan Bones.

SW: Aayla Secura, Ahsoka Tano y Maris Blood.

Star Wars: Clone Wars

¡Ahsoka Tano capturada!

Mientras huye para probar su inocencia, la Padawan Ahsoka Tano busca pruebas, sobre el Jedi traidor, que la incriminó.

El Consejo Jedi, envía a Anakin Skywalker, al maestro Plo Koon y a Harry Potter, para encontrar a Ahsoka y llevarla de vuelta al templo.

Ahora, capturada y presa, Ahsoka será castigada por un crimen que no cometió.

169: La Jedi Equivocada.

Ante los miembros del Consejo Jedi, se encontraba el almirante Tarkin, en una forma holográfica. —El Senado pide, que Ahsoka Tano sea enjuiciada por traición, contra la República.

El maestro Yoda habló: —Un juicio justo, la Padawan Tano tendrá. Como la tradición Jedi dicta.

—Ah sí. La tradición Jedi —decía Tarkin, con un tono de burla en su voz. —Temo maestro Yoda, que varios Senadores piensan, que un juicio interno, podría no ser muy... imparcial. Por lo tanto: El Consejo quiere, que se expulse a Ahsoka Tano de la Orden Jedi, para que se presente, ante un tribunal militar de la República, donde recibirá un juicio... mucho menos parcial.

—Y dígame: ¿Quién representará a Ahsoka, en este tribunal, almirante? —preguntó Obi-Wan.

—Como lo manda el artículo 548 de la Constitución Republicana, este Consejo, debe de tomar esa decisión, general Kenobi. —contestó Tarkin. —Aunque yo recomendaría, que fuera alguien... ajeno a la Orden Jedi.

—Por supuesto —dijo Obi-Wan.

—El Consejo... hará lo que sea prudente —dijo Mace Windu.

—Ahsoka es una Jedi, debemos apoyarla —dijo Obi-Wan.

-/-/-/Al mismo tiempo. En uno de los niveles inferiores de Coruscant/-/-/-

Harry Potter, Padma Patil y Hermione Granger, se encontraban ante una nave, que recordaba a un automóvil Ferrari, que contaba con muchos propulsores en la parte trasera y con R2-J1, como copiloto de la nave.

—Chicas. Explicaremos el Veritaserum y exigiremos, que nos permitan usarlo en el juicio de Ahsoka —dijo Harry, mientras tocaba el metal de su creación. —Por ello, tomarán esta nave, que les llevará a la tierra, y deben de mantener el anillo impulsor, para llegar aún más rápido.

— ¿Crees que sea seguro, Harry? —Preguntó Hermione, viendo la forma aerodinámica de la nave, que ella casi y podría compararla, con un cohete o con una aguja. —Harry, si avanzamos muy rápido...

—Descuida, sé lo que piensas. —Dijo Harry, asintiendo. —R2-J1, activará los escudos, para que la nave no resulte destrozada, cuando tengan el primer estallido sónico y superen la velocidad de la luz, a la ida y venida. —El Droide dio un pitido afirmativo. Ambas se subieron a la nave, y despegaron lentamente. Harry se giró y volvió sobre sus pasos. —Dense prisa, chicas. Por favor. —Pensó el pelinegro de ojos verdes.

-/-/Sala del Consejo Jedi/-/-

—Pero hay pruebas que dicen, que ella fue la culpable, maestro Kenobi —dijo el maestro Ki-Adi-Mundi.

El maestro Saeese Tiin, tomó la palabra. —Fue encontrada en posesión de Nanodroides explosivos. Solo eso basta, para condenarla.

Mace Windu agachó la mirada. —Entiendo que quieras apoyarla Obi-Wan. Pero si lo hacemos, podría verse como un acto de oposición hacía el Senado Galáctico. Temo, que no tenemos opción.

Yoda cerró los ojos. —En nuestra decisión, que la Fuerza nos guie. —Obi-Wan suspiró, y se llevó las manos al mentón, tratando de pensar.

-/-/-/-

Harry volvió, al mismo lugar del despegue, luego de tres horas, que pasaron en Coruscant. Saltó de la nave, mientras que esta se deshacía, por un fuego verde. —Justo a tiempo. —Se dijo a sí mismo, con el vial con el Veritaserum en la mano. Y en el bolsillo, tenía cientos de ingredientes de pociones, todos ellos metidos en un baúl, que compró de pasada.

Usando el hechizo Agilitatem y otro de resistencia, así como La Fuerza misma, corrió hacía los niveles más altos de Coruscant. Hacía el edificio Senatorial.

-/-/-/-

—Padawan Tano, serios cargos se presentan en tu contra —dijo Yoda. — ¿Cómo te declaras?

—Inocente, maestro Yoda —dijo Ahsoka. —Yo jamás tomaría la vida, de ninguna persona. Los valores de los Jedi, son sagrados para mí.

—Estabas sola con Leta, cuando ella murió —dijo el maestro Ki-Adi-Mundi.

—Maestros, alguien usó la Fuerza en ella. Intenté detener a su atacante, pero sin saber dónde estaba, no tenía forma de salvarla. —Dijo Ahsoka.

—Fuiste encontrada, rodeada de Nanodroides. —Dijo el maestro Windu.

—Seguí una pista, desde un nivel muy bajo en Coruscant, que me llevó hasta esa fábrica. —Explicó Ahsoka. —En ese lugar, fui atacada por una usuaria de Jar'kai, quien llevaba dos sables rojos. Creo que es la misma persona, que asesinó a Leta, intentando encubrir sus huellas.

—Y ya tomaron su decisión, ¿verdad? —dijo Anakin rencoroso. — ¡Esta reunión, no es más que un formalismo!

Las puertas se abrieron. —No podría haberlo dicho mejor... querido hermano —era Harry, quien jadeaba, mientras que el cabello se le pegaba en la frente y la nuca. Y arrojaba el frasco, hasta la mano del maestro Yoda. —Poción... de la verdad... —Se sentó en el suelo. —Pero creo... que no.… servirá... de nada... probar la inocencia, de una inocente... cuando el jurado... ya ha tomado... su... decisión.

—Se le condena por sedición, Padawan Ahsoka Tano —dijo el maestro Windu.

— ¡No pueden hacer esto! —gruñó Anakin, avanzando. Dos guardias avanzaron y encendieron sus Picas de Luz, pero Anakin desarmó a los dos, con La Fuerza, y les apuntó con sus propias picas.

—Buen movimiento, Anakin —dijo Harry de espaldas a su amigo, mientras levantaba la mano, y ambos guardias flotaban, en el rango perfecto, para que: cuando Harry los dejara caer, se empalaran. —Los condeno a todos, por traición hacía los principios de la Orden Jedi. —Nadie dijo nada, ni tampoco se movieron, mientras lo veían empuñar una de sus Katanas de Luz y su varita mágica. —Todo esto, no es más que un teatro, para arrebatarle a Ahsoka, su rango y que sea enjuiciada nuevamente, ante los Senadores Republicanos.

—Potter... —comenzó el maestro Windu.

—Expúlseme a mí también, si quiere hacerlo, maestro Windu. No me importa —dijo él. Ahsoka lo miró agradecida, pero preocupada, por lo próximo que haría Harry. —No soy un Jedi, ni soy un Sith. —Esa declaración, los confundió a todos. —Soy un Je'daii. Les guste o no les guste.

-/-/-/-

No culparon a Harry, ni tampoco los guardias. Solo estaba defendiendo a su amiga.

El propio Harry demostró de qué lado estaba, cuando llevó a Ahsoka, él mismo, a su celda.

Allí, Harry se encargó de llevarle comida de verdad.

La comida favorita de Ahsoka, en lugar de servirle ese puré verde asqueroso, que servían en la prisión.

Anakin y Padme, también se presentaron allí.

—Maestro, la única persona de quien dudo, es de Ventress. Solo ella, tiene sables curvos y escarlata —dijo Ahsoka.

—Comenzaremos a buscar pistas —dijo Anakin, mientras salía de allí, seguido por Harry.

—Anakin y Harry, buscarán pistas, sobre la persona que te pudo haber inculpado —dijo Padme. —Mientras tanto, trabajemos en tu defensa.

Ahsoka suspiró. —Perdóname, si no tengo muchas esperanzas. Creía... creía que era parte de la Orden. Y ahora, todos, excepto el maestro Plo, el maestro Skywalker y Harry, me han abandonado.

-/-/Niveles Bajos de Coruscant/-/-

Asajj Ventress, estaba en una misión, encargada por la maestra Shaak Ti. Estaba actuando, de la misma forma en la que solían hacerlo las Sombras Jedi, en los tiempos de la Antigua República. Eran Investigadores Jedi, cuyo deber era buscar y destruir cualquier signo del lado oscuro de la Fuerza, siendo espías y saboteadores al mismo tiempo.

Si los Guardianes Jedi (como Anakin, Harry o Aayla) eran los protectores de la Orden, entonces las Sombras eran la policía secreta.

Asajj comenzó a buscar pruebas, en el lugar donde Ahsoka Tano fue encontrada. Estando allí, encontró lo que ya todos sabían: los Nanodroides, que mataron al hombre aquel y que hicieron explotar el templo.

Cerró sus ojos y se concentró.

Sintió una marca en la Fuerza, detrás suyo.

Desenfundó sus nuevos sables de luz y los cruzó por detrás de su cabeza, accionándolos y bloqueando el ataque de dos sables escarlata, contra sus sables amarillos.

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Ahsoka fue llevada, hasta la Corte, con el Canciller Palpatine, actuando como el Juez. —Padawan Ahsoka Tano: se te acusa de un atentado y de traición, contra la Orden Jedi. Fiscalía.

Tarkin caminó, hasta llegar a otra plataforma, a la altura de Ahsoka. —Ex – Padawan Tano, yo probaré, que usted fue la culpable del atentado, contra el Templo Jedi. Y cuando tus cómplices ejecutaron tus ordenes, los eliminaste uno por uno. Cuando se te declare culpable, pediré al tribunal, que se te aplique todo el rigor de la ley, incluyendo... la pena de muerte.

-/-/-/-

Al reconocer a Asajj, Anakin corrió y empujó al atacante.

Asajj fue alguna vez, una Acolita del Lado Oscuro, ahora era una Jedi y era el deber de Anakin, auxiliar a sus aliados Jedi, sin importar su pasado.

— ¡Skywalker! —dijo Asajj sorprendida de verlo.

—Ventress —dijo Anakin, antes de lanzarse contra la persona.

Asajj también atacó, pero su oponente era bueno, incluso teniendo en cuenta, que estaba luchando contra dos Jedi. El Jar'Kai de esta persona, era mejor que el de Anakin y Ventress, si es que lograba enfrentarlos a ambos, al mismo tiempo.

Anakin usó la Fuerza, para empujar hacia abajo, a la persona con la que luchaban Ventress y él. La Dathomiriana auxilió a Anakin, logrando entre ambos, emplear la Fuerza, para someter a la persona, y Asajj la dejó inconsciente.

—Mira esto, Skywalker —dijo Asajj, agarrando el comunicador de la persona, y activándolo y retrocediendo en las llamadas, encontrando que esta persona, se comunicó con Ahsoka y le habló, del lugar donde la Togruta fue encontrada. Reconocieron la voz, y supieron con seguridad, con quien hablaba Ahsoka, porque la Padawan de Anakin, pronunció su nombre.

Le quitaron su máscara, pero ya sabían de quien se trataba.

Barriss Offee, la Padawan de Luminara Unduli.

-/-/-/-

—Miembros del Jurado, les pido que analicen los hechos: Leta llamó a la Padawan Ahsoka Tano a su celda. —Decía Padme Amidala. —Le comunicó que era un Jedi quien le propició los medios para el ataque contra el Templo, y antes de poder revelar su nombre, fue estrangulada. La Padawan Ahsoka Tano, está siendo inculpada, por un crimen que no cometió.

Tarkin aplaudió. —Bien dicho, senadora Amidala. Sin embargo, si es inocente: ¿Por qué parecía conspirar, con la terrorista Separatista, Asajj Ventress?

—Asajj Ventress, lleva mucho tiempo, como una Jedi —dijo Shaak Ti. —Es MI Padawan y nos entregó toda la información, que tenía, luego de ser traicionada por su antiguo maestro: el Conde Dooku. Si se pregunta por la posición actual de Asajj, se encuentra en una misión encubierta, que convenientemente, no prueba...

La puerta se abrió. Eran Anakin y Asajj, quienes venían acompañados por varios Guardias del Templo Jedi, y tenían esposada a Barriss Offee.

Anakin dio un paso al frente. —Canciller Palpatine, miembros del Jurado y miembros del Consejo Jedi. Durante una investigación privada y personal, me crucé con la Sombra Jedi: Asajj Ventress, quien encontraría información y una pista, que nos llevó hasta la auténtica traidora Jedi. Misma persona, quien convencería a Letta de sacrificar a su propio esposo, y causar la explosión en el templo. Persona que ejecutó y traicionó a Letta, para que no revelara su nombre, inculpando a Ahsoka Tano. —Anakin se hizo a un lado, y junto a varios Guardias Jedi y Asajj Ventress, traían esposada a una Mirialana, conocida por los Jedi. —Barriss Offee, miembro de la Orden Jedi y traidora.

—Barriss —Ahsoka avanzó, con un hilo de voz. — ¿Es cierto?

Barriss avanzó. —Lo hice. Porque desde hace mucho me he dado cuenta de lo que se han dado cuenta muchos en la República, que los Jedi son responsables de esta guerra. Que nos hemos desviado tanto que ahora somos villanos en este conflicto, que nosotros deberíamos ser enjuiciados, ¡todos nosotros! Y mi ataque contra el Templo fue un ataque contra lo que ahora representan los Jedi: un ejército que pelea por el lado oscuro, apartados de la luz que tanto valorábamos. ¡Esta República se está desmoronando! Sólo es cuestión de tiempo.

—Por traición contra los Jedi, quienes han aceptado defender a la República, por traición contra la República, por causar la muerte de dos civiles inocentes, por ensuciar el nombre de un compañero Jedi... Barriss Offee, te sentencio, a cadena perpetua. —Ordenó el Canciller Palpatine, usando su máscara Paternal, y todos lo creyeron. Pues todos sabían, que Anakin era cercano al Canciller y que este lo veía como un padre y el anciano, veía al Elegido, como un hijo. — ¡Que sea encerrada en la misma celda, donde estuvo la Padawan Ahsoka Tano, y jamás tenga la posibilidad de volver a ver la luz del día!

-/-/Templo Jedi/-/-

—Ahsoka, lo lamento tanto —dijo Anakin, cuando Ahsoka, él y los maestros Jedi, estaban allí reunidos. —Por lo que pasó.

—Te ofrecemos una disculpa, Ahsoka —dijo el maestro Plo.

—Has demostrado mucha fuerza —dijo el maestro Saeese Tiin. —En tu lucha, por probar tu inocencia.

—Y esa es la esencia, de un verdadero Jedi —dijo el maestro Ki-Adi-Mundi.

—No te rendiste, Padawan Tano. Ni tampoco lo hizo Skywalker. Ambos se han convertido, en Jedis aún más dignos —dijo Windu.

—A la Orden tú, puedes volver —dijo el maestro Yoda.

—No me abandonaste. —dijo Ahsoka, a Anakin. —Tampoco Harry, ni Padme. Te lo agradezco mucho.

—Te piden que vuelvas —dijo Anakin, ofreciéndole su trenza.

—No puedo hacerlo. —Dijo Ahsoka, dándose media vuelta, lentamente y alejándose. —Gracias. Gracias por ser un padre, para mí.

Anakin la siguió, Harry también lo hizo.

— ¡Ahsoka, espera! —llamó Anakin, a las afueras del Templo Jedi. — ¡Ahsoka, tengo que hablar contigo! —Ella se detuvo y se giró. — ¿Por qué...? —le preguntó sin aliento. — ¿Por qué estás haciendo esto?

La Togruta se quedó en silencio. —El Consejo... El Consejo no confió en mí. ¿Cómo puedo confiar, en mí misma? —Desvió la mirada, y abrazó sus brazos.

—Ahsoka, la Orden es tu vida. ¡No puedes tirarlo, todo por la borda! —pero no lo dijo Anakin, lo dijo Harry. Ella le dio una sonrisa, él se acercó más a ella. — ¿No me has visto a mí?, ¿no ves, como he llegado a actuar, en el límite de la Orden? Y nunca me dicen nada.

Ella les dio sonrisas a ambos, y los abrazó. Anakin devolvió el abrazo. —Entiendo... entiendo el motivo, por el cual deseas tomar distancia de la Orden.

—Lo sé —contestó ella, mientras se giraba nuevamente, y seguía su camino, lejos del Templo.