.

.

.

.

Hola queridos lectores

lamento mucho la demora pero aquí sigoles dejo un nuevo capítulo espero que les guste

muchas gracias por sus hermosos Reviews y paciencia que son los que me alientan a seguir escribiendo

.

.

.

.

.

CAPITULO 15 RUMORES = REALIDAD

.

.

.

.

¿Por qué negarse al amor cuando el amor está en la puerta esperándote? ¿Por qué soportar el martirio de ver a la persona amada tan cerca pero a la vez tan lejos? ¿Por qué alejarse? ¿Por qué temer? Cuando se ama no se debe temer y para amar hay que confiar en la persona amada porque ¿Sin confianza como hay amor?

El amor se siente o no y con ello se siente o no la seguridad cuando estas con la persona, el amor es increíblemente hermoso que logra llenar toda tu vida y con ella cubrirte con un manto de dulzura para apagar las inseguridades que tienes porque lo único que deseas es estar con la persona amada.

Aquella persona que logra latir tu corazón a mil por hora.

H.G.P

.

.

.

.

.

Arnold miraba el mensaje que acababa de recibir de su amada rubia, su novia…

Era tan hermoso ese pensamiento que tenía en la mente, porque por fin podría decir que era suya solamente suya.

El día anterior habían tenido una larga pero entretenida conversación en la cita.

Él había nuevamente confesado sus sentimientos y por extraordinario que parecía para su amigo, Helga había confesado que también lo amaba, aun sentía su corazón latir a mil por hora cuando la rubia por fin dejo salir sus sentimientos.

FLASH BACK

Helga miraba al rubio quien le tomaba la mano mientras estaban en aquel hermoso restaurante donde alguna vez cenaron "Chez Paris", él había insistido en ir a cenar ahí después del cine para poder platicar y Helga accedió complacida

-Helga sé que en estas semanas hemos tenido varios problemas en la escuela, que de verdad lamento mucho haberte puesto en problemas por mis celos incontrolables pero realmente no quiero que creas que yo…

-¿Eres un animal salvaje? –Pregunto burlona la rubia

-Sé que me he visto muy mal pero tú me conoces sabes que…no soy así, solo…cuando se trata de…ti

-¿De mí? –Pregunto la rubia mirándolo como queriendo encontrar la verdad

-Si Helga y sabes ¿Por qué?

La rubia negó pero sintió su corazón latir

-Ya te lo había dicho y sé que en su momento cuando tú me lo dijiste yo también me negué a creerlo, pero ahora estoy aquí intentando reparar el daño amor….también te amo y te amo demasiado que ya no sé cómo sostener este infinito amor que tengo para darte

Helga se sonrojo fuertemente

-Sé que comenzamos mal pero realmente sabes que yo quería tener una relación contigo seria

-Lo sé –Dijo la rubia mirándolo con culpa

-Sé que tenías miedo preciosa pero realmente… -Acaricio su mejilla –No tienes por qué dudar de lo que te digo

-¿Tu no dudas? –Pregunto la rubia mirándolo mientras tomaba la mano que el rubio había posado en su mejilla

Arnold sonrió dulcemente –Por supuesto que no

-De acuerdo –Susurro ella mirándolo diferente mientras cerraba el espacio y plantaba un beso lleno de dulzura y amor al rubio

Como si Arnold fuera lo más sagrado para ella

-Gracias por eso pero –Dijo el rubio mirándola una vez separados –Quiero saber si…¿Aun me amas?

Helga rio un poco tomando la mano del rubio –Arnold… -Lo miro con amor infinito –Nunca he dejado de amarte

Arnold sintió que volaba

-No ha habido ni un momento de mi vida que no te haya amado Arnold –Susurro la rubia acariciando la mejilla de Arnold –Había esperado tanto este momento, esperando algo que quizás nunca llegaría pero… -Lo beso dulcemente –Ahora no sé qué haría si…

-Nunca pasara –Puso un dedo en los labios de la rubia

Helga lo miro con amor –Prometo amarte por siempre

Arnold sintió la intensidad con lo que dijo esas palabras sintió nervios, ¿Y si él no podía corresponder a ese amor? La amaba no había duda de eso porque ¿No es amar a una persona en la que piensas día y noche, deseas verla bien y feliz, cuando sonríe es lo más maravilloso de la vida, cuando ella respira tu respiras por el simple hecho de ver la tranquilidad en ella misma en cada suspiro? Si eso no es amor, entonces no sabía que era.

-Yo también te amare por siempre –Susurro mirándola en su mar inmenso de sus ojos sintiéndose seguro

Y en paz, esa paz que ella podía darle y arrebatarle cuando lo deseara.

También estaba asustado como ella, no quería sufrir pero ¿quién dijo que el amor no duele?

Helga lo rodeo de su cuello feliz, dejándose ser por fin.

Arnold sintió los labios de la rubia sedientos entre los suyos, era como si necesitara su aliento para poder vivir.

Era demasiado pero el también tenía mucho que darle.

La tomo de la nuca para acercarla más y no se separaran.

Cuando les falto el aire y se separaron

Arnold la miro enamorado –Entonces ¿La gran Helga G. Pataki acepta andar con este humilde mortal?

Helga rio –Por supuesto Arnold

Arnold sonrió –Genial –Saco un pequeño anillo de su chaqueta, un regalo de sus padre, Helga se sonrojo al ver como lo colocaba en su mano

-Arnold

-En la tribu de los ojos verdes….es una costumbre…cuando se encuentra a la indicada –Dijo mirándola con intensidad

Ella simplemente se sonrojo aún más pero dejo brotar una sonrisa en sus labios

-Te acompaño a casa, mi amor –Dijo mirando la cuenta que el mesero acababa de dejarles en la mesa

Pero Helga estaba perdida en el anillo y su mente –Acepto

-¿Helga?

-Acepto estar el resto de mis días contigo, seré la mujer más feliz de estar con mi ángel de cabellos dorados que tanto amo, iremos juntos de viaje y construiremos una hermosa y sólida familia, nuestros hijos….

-¿Helga? –Arnold la miro sonriendo pero tratando de despertarla de su letargo

-¿Si amor?

-Es hora de irnos princesa, antes de que tu padre llame a la policía

Helga entonces despertó

-¡¿Qué hora es?!

-Tranquila es aun temprano

-Oh…Arnold yo…

-Vamos princesa –La tomo con fuerza de la mano para guiarla a la salida del restaurante

-Si –Dijo la rubia un poco sonrojada

-Y Helga

-¿Si?

Arnold se detuvo enfrente de ella cuando estaban afuera del Chez Paris.

-También quiero casarme contigo

La rubia se sonrojo fuertemente pero antes de poder protestar Arnold la beso, posterior caminaron juntos hacia un nuevo comienzo a como lo veían, esperando superar algunos obstáculos como lo era el padre de la rubia.

END FLASH BACK

Mientras tanto Helga estaba en su cuarto tratando de dormir a Alex, quien parecía no querer descansar, pero se imaginaba ¿Cómo sería tener un hijo con….?

Se sonrojo fuertemente

-Helga deja de pensar en eso

Sintió mucha vergüenza al haber dejado salir lo que pensaba frente al rubio

Alex llego hasta ella gateando

-Tu tía está loca pequeño

Él bebe le sonrió

Helga solamente se dejó derretir ante la mirada dulce del pequeño

-Eres un amor

-Ma…ma

Sintió su corazón volcarse al escuchar la tierna voz de su pequeño sobrino y además decirle…

-Dijiste…

-Ma…

Helga sonrió dulcemente mientras lo tomaba en brazos –Vamos cariño es hora de dormir.

El pequeño bebe se acurruco tomándose el dedo pulgar entre sus labios.

-Hora de soñar mi amor

-¿Helga?

Helga la ignoro

Aun no la perdonaba y sobretodo no estaba de acuerdo de que estuviera en casa sin ningún problema, y sobretodo sin tomarse enserio su rol de madre, aunque una madre no hace lo que ella hizo, al menos Helga así lo veía por lo que no dejaba que tuviera a Alex cerca, si podía evitarlo lo hacía. No lo merecía

Olga solo la observo un momento al no recibir una respuesta se fue caminando hacia su alcoba.

Tomo su celular y observo de nuevo la fotografía

Para después mirar el mensaje

"Haz algo para que Helga no este con ese muchacho o al menos para que mantenga sus piernas cerradas, primor, porque si este negocio no me sale entonces quien pagara las consecuencias serás tú y tu hijo."

¿Qué podía hacer?

Ni siquiera creía que Helga pudiera creerle lo que tenía que decirle al final no era la mejor hermana del mundo, menos la mejor madre.

Dejo de lado el teléfono para tirarse sobre su cama para pensar y dejar salir las lágrimas que ya no tenía.

-Helga

Helga bajaba del auto de Arnold con cierta inseguridad por lo que los demás vieran pero segura a la vez porque el amor de su vida estaba con ella.

-¿Lista?

Pregunto el rubio mirándola

-Si –Susurro –Estaré bien

-Claro que si princesa, eres una guerrera

Helga sonrió mientras tomaba la mano –Solo si tu estas

-Vamos amor

Helga camino a su lado tranquila mientras ambos ingresaban a los pasillos de la preparatoria

Algunos miraban con normalidad aquella escena, otros los miraban con sonrisas sintiéndose alegres de que por fin estuvieran juntos.

Pero otros mas con bastante rabia.

Entre ellos estaba Alan por supuesto

Arnold solamente se enfocaba en ella, le dio un pequeño beso antes de dejarla en su casillero.

-Voy por un cuaderno amor y regreso

La rubia sonrió y solo asintió con la cabeza

Arnold fue rápidamente a su casillero que estaba a un poco distancia de su novia.

Alan aprovecho y se acerco

-Veo que ya están bien ¿No?

Helga lo ignoro

-¿Es tu novio ya?

Helga siguió sin decir nada

-¿Me ignoraras por siempre?

La rubia cerró su casillero y volteo hacia el lado contrario sin darle la cara al castaño

-Vamos Helga yo te amo y…

-Ella es mi novia Alan –Dijo el rubio acercándose para tomar de la mano a la rubia quien lo esperaba con una dulce sonrisa –Te pediré que no la molestes mas

Alan lo miro con rabia –Veremos cuanto tiempo dura eso

-Por siempre por lo que mejor toma asiento hermano –Dijo la rubia mirándolo por fin con molestia -¿Vamos Arnold?

-Si princesa

Helga rodo un poco los ojos con ese apodo pero le encantaba que Arnold fuera así

Alan los vio partir con mucho dolor y coraje pero no fue el único.

Nadine los miraba con odio infinito, sin esperar más tiempo fue hacia donde tenía que ir hace mucho tiempo.

Camino hacia donde estaban los alumnos que no entraban a la escuela por comprar un poco de éxtasis, ahí encontraría a la persona que necesitaba.

-Wolfang

El rubio la miro con cierta curiosidad -¿Por fin decides venir al lado oscuro mi querida Nadine?

-No…no como tú crees, pero necesito un favor

-Favor con favor primor

-Por supuesto

-Bien ¿De qué se trata?

-De un cabeza de balón que tanto detestabas pero no es con él, sino con cierta rubia.

-¿Hablas de la novedosa pareja Arnold y Helga no?

Nadine asintió

-¿Qué deseas?

-Quitar del camino a Helga

Wolfang la miro con una sonrisa maliciosa creciendo en su rostro –Cuenta conmigo