CAPITULO 18 LA DECISION DE HELGA I
UN DELITO AL CORAZON
Cuando el corazón y el alma son dañados de una manera dolorosa, no quedan palabras que puedan llenar el hueco del alma, ni tampoco abrazos que puedan ayudar al acongojado corazón desangrado que lleva en su ser un doloroso dolor.
Tampoco quedan los suficientes amores para poder olvidar tan terrible y desafortunado incidente, entonces ¿Qué pasa cuando no hay palabras ni acciones que puedan ayudar?
Simplemente nada…
La nada es la mejor compañía en ese momento doloroso del alma.
H.G.P
Helga miraba su cena intentando ocultar su felicidad y pensamientos, era raro…estar todos cenando juntos, claro que sus padres parecían incluso diferentes, pero sabía que solo era un momento, un momento como muchos otros cuando estaba Olga, después todo se iría al carajo
Pero esta vez no dejaría su felicidad.
-Helga
La rubia se sobresaltó al escuchar a su padre.
-Vaya hasta que recuerdas mi nombre, Bob
-No me hables así, que soy tu padre
-Buen momento para recordarlo aunque un poco tarde…
-Helga… -Olga intento intervenir pero la rubia le miro molesta
-Solo quiero decirte que espero que ya no estés con ese niño porque…
-No, ya termine hoy con el
-Ya veremos
Bob la miro con sospecha antes de salir hacia la sala para ver su partido.
-Espero que no sea mentira, tu padre…
-Ya hice lo que dijeron –Miro a Alex –Podemos retirarnos
Miriam la miro igual con sospecha pero no la detuvo, asintió con la cabeza para que la rubia pudiera retirarse con él bebe.
Olga sentía un fuerte retortijón esa noche…esa misma noche…más tarde seguramente provocaría una tragedia
Arnold miraba su cama sonrojado recordando como tuvo a Helga entre sus brazos, pensaba en cómo hacer algo especial para su primera vez…
Seguramente sería mejor rentar una habitación en alguna suite del mejor hotel de Hillwood, o quizás debería esperar al viaje de graduación para poder hacerlo en un lugar más romántico.
Tenía tanto que hacer para la rubia.
Esperaba no decepcionarla cuando pasara
-Arnold –Su madre toco la puerta sacándolo de su letargo
-Si –Dijo sonrojado saliendo de sus recuerdos y fantasías
-Esta lista la cena.
-Voy en un momento madre.
Sacudió su cabeza e intento relajarse para poder bajar a cenar con su familia.
Seguramente terminaría tomando una ducha fría, lo necesitaba demasiado aparentemente.
Helga jugaba con el pequeño Alex a quien intentaba bañar pero el pequeño no se dejaba estaba mas que inquieto, pero era divertido poder estar de esa forma con su sobrino, lo amaba y mucho.
Olga miraba desde la puerta sin querer interrumpir, sus padres se preparaban para salir de la casa por su sugerencia, quería gritar, quería que ellos la escucharan que entendieran y sobretodo que no se fueran.
Pero era tarde….
Demasiado tarde pensaba ella.
Miriam se acercó –Bueno hija nos vemos en un rato –Le dio un pequeño beso –Por favor no le abran a nadie
-Que Helga y el niño se duerman temprano, aunque mañana no hay escuela me gustaría que aprovecháramos para realizar algunos cambios en casa
Olga solo asintió
-Buenas noches Helga –Dijo su padre asomándose por la puerta
-¿A dónde van?
-A bailar –Miro a Olga –Idea de tu hermana pero…ustedes ya duérmanse
-Si papa en cuanto este bebe me deje terminar –Dijo sonriéndole a Alex
-Bien
Olga intentaba decir algo pero era como si su garganta se hubiera quedado en ese momento sin cuerdas.
Era extraño
Era desesperante
Miro una vez a Helga y su hijo, ambos felices y tranquilos ¿Por qué tenia que arrebatarle esa tranquilidad a su hermana? Solo por sus errores, al final quien decidió irse con aquella persona fue ella…solamente ella.
Nadie la obligo
Nadie la corrió
Nadie le advirtió tampoco que el mundo afuera era demasiado cruel
Sintió coraje
Ella debería de estar tranquila, Helga era una niña demasiado malcriada para no darse cuenta de que suerte tenia al tener a sus padres ahí
De que intentaran estar mas al pendiente de ella, que no esperaran siempre lo máximo de ella.
Que no se sintiera presionada y….sola.
Porque era una genio y debía ir y aprovechar sus oportunidades cuando solo quiso ser como todas las demás adolescentes
Ella no lo apreciaba.
Debería sentir lo de ella ¿no?
Claro que sí, debería.
Helga terminaba de darle su leche a Alex, ya eran casi las 11 de la noche había sido un triunfo que el pequeño se calmara, no entendía porque estaba tan inquieto era la primera vez, pero seguramente fue porque no había estado con ella, seguramente si
Olga se acercó –Helga si quieres dámelo y duérmete ya hermanita
-No quiero tu ayuda gracias
Olga la miro con tristeza
-Solo….
-No quiero Olga, y por favor vete que puedes espantar al bebe
Olga solo suspiro –Bueno –Dejo un vaso de leche con chocolate en la mesita de noche de la rubia –Al menos acéptame esto
Helga la miro, pude ver su mirada cristalina –Demonios –Mascullo por lo bajo –De acuerdo pero luego no digas que no soy buena contigo
Olga sonrió dulcemente –Gracias –Se salió de la alcoba de su hermana
Helga miro al pequeño de sus brazos, estaba ya dormido, lentamente se puso de pie para llevarlo a su cuna.
-Bueno Alex hora de dormir tranquilo cariño, sueña mi vida, sueña en ese mundo donde estarás tranquilo y feliz
Dio media vuelta y vio el vaso de leche
-Olga –Susurro mientras tomaba el vaso para darle una probada
Sabia delicioso, por lo que lo termino sin ningún problema
-Bueno creo que ahora debo cambiarme
En ese momento le entro una llamada
-Arnold –Susurro mientras respondía –Hola mi amor
-Hola princesa, me gusta ver que estas de buen humor
-¿Cómo no estarlo? Te tengo a ti y….lo de la tarde yo…bueno…no he podido dejar de….pensar
-Ni yo hermosa
Helga suspiro
-Arnold te amo
-Yo más mi princesa ¿Ya te dormirás?
-Sí, apenas mi cabeza de balón
-Bien hermosa entonces te dejo
-Nos vemos mañana en el entrenamiento ¿Verdad?
-Claro que si amor, descansa
-Descansa Arnold
Cuando estaba por colgar empezó a sentir algo….su cabeza comenzó a dar muchas vueltas y el corazón parecía que se le iba a salir del pecho.
-Ar….Arnold
Susurro esperando que le escuchara pero dejó caer el celular después de eso.
Alguien entro a su alcoba pensó que era Olga pero no…no era ella o eso creía porque alguien la tomo de la cintura y la aventó en la cama
-No… -Susurro débilmente
-Helga serás mía preciosa
Estaba intentando mantenerse ahí pero sus ojos, su conciencia y su ser estaban por irse a la oscuridad, miro un segundo a su atacante, no lo reconoció bien pero por la voz….
-¿Rich…Richard?
Se perdió en las sombras.
El hombre rio antes de comenzar a besar su cuello y tocar sin reparo alguno el cuerpo de la joven, esta se retorció en sus brazos, pero ya no miraba, sus ojos estaban cerrados, ya no hablaba, al menos no con coherencia.
-Richard por favor
-Cállate Olga –Toco los senos de la rubia para después tragarse uno de ellos al desgarrar la blusa.
-Por favor –Intento quitarlo
-¿Por qué no te vas?
-Por favor
-Llévate al niño ahora voy
Olga sollozo antes de tomar al niño para salir.
-Esto les encantara a ti y a tu novio, Helga –Rio mientras ponía la grabadora, para después desgarrar los pantalones de la rubia, para seguir besándole sin ningún reparo.
Olga sollozaba mientras cargaba a su pequeño bebe, cuando unos minutos después salió Richard de la habitación abrochándose los pantalones.
-¿Por qué….?
-Cállate Olga –Dijo molesto, tomando al bebe para dejarlo en la el sofá –Ven acá
-No….no
-Creí que eso querías
-No… -Lo empujo cuando este comenzó a quererla besar.
-Vamos Olga hace meses que no te toco, deberías estar feliz –La aventó al suelo –Vamos preciosa ¿Qué no ves que estoy ardiendo de calor por ti?
-¡No!
Olga sintió como desgarraba sus bragas y como su miembro duro intentaba ingresar en su vagina.
-¡Por favor no!
Pero Richard no se detuvo hasta estar dentro de ella, comenzó un pequeño vaivén gozándolo mientras lentamente besaba los senos de la rubia quien se había quedado inmóvil llorando en silencio
-Sigues igual de hermosa que cuando te desvirgue ¿Recuerdas?
Olga lloro
Richard solamente rio y siguió con su trabajo hasta venirse en su interior.
Olga solamente quedo inmóvil en el suelo cuando el hombre se puso de pie.
-Gracias cariño
Olga lloro.
-Nos vemos luego, con esto –Tomo la video cámara –Y con las otras tomas que hice, podre manipular a ti y a tu hermana con tanta facilidad, espero que a su novio le encante mi regalo
Rio
-Bye Olga, pronto recibirás tu recompensa
Olga no dijo nada solo siguió llorando
Helga despertaba con un gran dolor de cabeza y de cuerpo, sintió frio.
Cuando pudo abrir sus ojos vio que….estaba desnuda, trago en seco.
-¿Qué…?
En ese momento recibió un mensaje con un video
-No….no –Sus ojos se cristalizaron
-No puede ser –Dijo yendo inmediatamente al baño para vomitar
¿Cómo pudo haber pasado aquello?
La única respuesta en su mente era….Violación.
