Día 06: Roto
Los tres estaban en medio de la oscuridad.
Pero cada uno estaba sufriendo por una oscuridad diferente.
Uno no podía encontrar a nadie que escuchara su voz, ni que tomara su mano, ni que le sonriera y ayudase, estando ahí, flotando en una oscuridad que solo él podía escuchar y ver, solo sintiendo frio y soledad…
Otro solo podía apreciar en horror como sus queridos amigos y compañeros estaban entremezclados por el virus solitario, formando una asquerosa y repugnante masa morada que los mantenía unidos y sufriendo en vida. Escucharlos pedir auxilio sin que él supiera como ayudarlos, mientras ve a esa criatura que una vez fueron sus amigos revolcarse en el piso oscuro, gritando, gruñendo, gimiendo, llorando…
Y el tercero solo podía presenciar y ver a los incontables digimon que murieron y fueron eliminados por la guerra que él disfrutó, al pensar que solo era un juego. Sus cadáveres sin ojos, fijos en él, mientras clamaban en voz baja una y otra vez su nombre, el asesino de todos ellos, mientras sentía el cadáver de su amigo en sus brazos, murmurándole y recordándole de su horrible pecado, una y otra vez…
… La voluntad de aquellos tres niños estaba por romperse al presenciar sus mayores miedos…
… Soledad…
… Fallarle a sus amigos…
… Recordar las muertes que él provocó…
Y dentro de esa infinita oscuridad, nadie iba a poder sacarlos y salvarlos de esas horribles pesadillas…
