Día 07: Devorar

Satisfactorio…

No, más que eso.

Una delicia.

Las pesadillas humanas eran un manjar para aquella figura, pero por alguna razón los malos sueños provocados por los pequeños eran aun más suculentos y deliciosos, ya que albergaban un sinfín de temores que sus inocentes mentes provocaban.

Los datos que conectaban a todos los niños durmientes de la ciudad iban a parar a la criatura encapuchada. Los datos se almacenaban dentro de la esfera de cristal en su huesuda mano, permitiendo que se transfiera a su boca abierta todas las pesadillas que experimentaban esos niños.

Era un sinfín de emociones oscuras.

Miedo, terror, pánico, arrepentimiento, dolor…

Podía sentir como tras cada bocado venía a su mente el rostro deformado del niño de su respectiva pesadilla, llorando, gritando, suplicando ayuda…

Una noche tranquila y satisfactoria para aquella criatura que se alimentaba de esas dulces pesadillas.