Los personajes de Ranma 1/2 son propiedad de Rumiko Takahashi. Fanfic traducido sin fines de lucro.


Capítulo 6

Tomó algo de tiempo, en parte y debido a las bromas de los hermanos Saotome, pero eventualmente Akane superó su mortificación. Deseaba que dejaran de burlarse de ella por lo del libro, mas sabía que no lo estaban haciendo por maldad sino porque estaban cómodos con ella, lo cual en realidad la hizo sentir mejor.

Después del incidente con Shampoo, el trío pasó el rato en la cafetería hasta que Akane y Ranko tuvieron que ir a su clase. Ranma eligió quedarse ahí en lugar de ir a la lección, odiaba asistir a las propias mucho más a las de otra persona. Después de la clase, la cual Ranko encontró interesante no obstante aburrida, regresaron a la cafetería para pasar por Ranma y se dirigieron todos juntos al área de comida principal.

—Si decides quedarte en los dormitorios el próximo año, el precio del alojamiento incluye un paquete de comidas. Cada dormitorio tiene su propia cafetería, pero puedes ir a cualquiera de las que hay en el campus si es que alguna te queda más cerca de tu clase. Los puntos se añaden a tu tarjeta de identificación, la cual se deslizará con cada comida. Las cafeterías están organizadas en estilo buffet, donde puedes ordenar cualquier cosa y comer todo lo que quieras.

—Eso está bien para ella —Ranma dijo señalando a su hermana—, porque come como un cerdo.

—Ah sí, mira quien habla —replicó dándole un codazo en el estómago—. Tanto a papá y a ti los han corrido de los buffets.

Akane soltó una risita ante eso.

—Ahora, si no quieres comer en las cafeterías, tienes la opción de comer en el área de comida de aquí. Hay algunas cadenas de restaurantes de comida rápida y también un par de restaurantes proporcionados por la universidad. Las comidas cuestan más, pero aún puedes pagar con tus puntos para comida.

—Eso es bastante bueno, mi escuela solo te permite comer en la cafetería de la residencia con el plan de comida. Tenemos una pequeña área de comida, pero hay que pagarla por nuestra cuenta —Ranma dijo, impresionado con el sistema que tenían ahí.

— ¿Y qué pasa si se me agotan los puntos? —Ranko preguntó.

—Entonces tienes que depositar más dinero a la tarjeta o pagar tu misma por la comida, pero yo no me preocuparía demasiado por eso. Nunca agoté mis puntos mientras vivía en el campus. El plan de comidas fue creado para estudiantes que viven aquí de tiempo completo por lo que incluye los desayunos, almuerzos y cenas para toda la semana. Y ya que vives cerca, probablemente irás algunos fines de semana a casa a comer y saldrás con tus amigos algunas noches.

Entonces llegaron a la cafetería y Ranma dijo:

—El almuerzo de hoy va por mi cuenta.

Sus padres le habían pedido específicamente invitar a almorzar a Akane para retribuirle por su amabilidad, pero él lo habría hecho de todos modos.

—No tienes que hacerlo —la peliazul replicó.

—Insisto.

—Bueno, si insistes —dijo con una sonrisa.

Caminaron hacia el área de comida y dieron un vistazo a las diferentes opciones.

—Y bien, ¿qué se les antoja? —el joven de la trenza preguntó.

—Esas hamburguesas tienen muy buena pinta —Ranko dijo observando una mesa cercana a ellos—. ¿Y qué hay de ustedes, chicos?

—Pollo frito. —Llegaron dos respuestas simultáneas.

Ranma y Akane se miraron por un momento antes de que el primero hablara.

— ¿Qué tal si vamos por tu hamburguesa y después venimos por el pollo frito?

—Eso sería perder mucho tiempo. Nos reuniremos aquí después de que consigamos nuestras comidas.

— ¿Estás segura de que no quieres que vaya contigo?

—No, creo que me las puedo arreglar —dijo volteando los ojos—. ¡Eres peor que mamá! Creo que me las puedo arreglar para comprar comida yo sola sin ser agredida. Pero si la bandeja se vuelve demasiado pesada, me aseguraré de pedirle a algún chico amable y fuerte que me ayude. Tal vez debería pedirle que también me ayude con la compra de la comida. No sé si me pequeño cerebro femenino, será capaz de realizar todas esas complicadas cuentas —dijo sarcástica mientras se marchaba.

Ranma alzó una ceja ante ello.

—Me pregunto qué fue todo eso —murmuró para sí más que nada.

— ¿En verdad, no tienes idea? —Akane preguntó con escepticismo.

—No.

Akane pensó por un momento, tratando de decidir la mejor manera de decirle.

—No tengo mucho de conocer a Ranko, pero ella es bastante independiente, ¿cierto?

Ranma asintió, en señal de confirmación.

—Bueno, que te ofrezcas a ayudarla con algo tan simple como comprar de almorzar probablemente la hizo sentir como que la estabas tratando como a una niña.

— ¿Qué? Esa no fue mi intención.

—Lo sé, pero míralo desde su punto de vista. Esta mañana tus padres no la dejaban venir a menos de que la acompañaras; y con tu ofrecimiento de ayuda, probablemente la hizo sentir que la ves como una indefensa.

—Pero no lo hago. Sé que es capaz de cuidarse. Es solo que… —se interrumpió, sin saber cómo explicar.

—Cuando la miras, no puedes evitar más que ver a tu hermanita, no a una mujer adulta. La proteges.

—Sí, exacto —dijo aliviado de que entendiera.

—Es normal. Pero por experiencia, sé lo difícil que es ser la menor. Todos siempre queriendo tratarte como a un "bebé" cuando estás tratando de crecer. Ella es prácticamente una adulta y solo quiere sentir que tu familia la ve como tal, especialmente tú.

— ¿Por qué yo?

—Porque ella te admira y te respeta.

— Entonces, ¿qué hago?

—Nada.

— ¿Nada?

—Exacto, nada. Solo estar ahí para ella. Darle espacio para fallar y estar ahí para aconsejarla cuando lo necesite.

No sabía si le gustaba como eso sonaba.

—No sé si me gusta cómo suena eso, pero lo puedo intentar.

Akane le sonrió. La familia significaba mucho para ella y solo elevó su opinión sobre él que estuviera preocupado por su relación con su hermana.

—Eres un buen hermano, no cualquiera se tomaría un día entero de su agenda para venir aquí con su hermana.

Ranma sonrió ante el comentario, sintiéndose mejor al respecto. Tal vez era porque hasta ahora ella tenía una muy mala imagen de él, pero su genuino elogio lo hizo sentir bien.

— ¿Qué les puedo servir? —preguntó la cajera cuando llegaron al frente de la fila.

—El número tres, por favor —Akane dijo.

— ¿Pueden ser dos de esos? —Ranma añadió.

—Claro, ¿qué van a querer de guarnición?

—Pure de papa y granos de elote —llegaron simultáneamente las respuestas.

— ¿Y de beber?

—Dr. Pepper —ambos respondieron lentamente mientras se miraban. Los labios de Ranma se curvaron en una pequeña sonrisa.

—En total son 1611 yens.

Ranma pagó la comida, tomó la charola y fueron en busca de su hermana. No tardaron mucho tiempo, ya que su cabello rojo la hacía fácil de distinguir entre la multitud. Se estaba dirigiendo hacia ellos, pero frunció el ceño cuando distinguió que junto a ella caminaba un chico bastante alto y de aspecto fresa.* El susodicho llevaba una camiseta blanca con cuello, un chaleco de suéter, pantalones y zapatos de vestir y resultaba estar llevando una charola cargada con una hamburguesa, papas fritas y una bebida mientras que su hermana no llevaba nada. Gruñó para sí cuando se dio cuenta de que ella había decido tener un punto y estaba usando a ese pobre idiota para hacerlo. Se sorprendió, no obstante, cuando Akane fue quien emitió el improperio.

—Mierda.

La miró extrañado mientras llegaban a una mesa desocupada y ponía la charola en ella.

— ¿Qué sucede?

Solo negó con la cabeza y dijo:

—Ya lo verás.

Ranko se acercó a la mesa y dijo:

—Tenías razón, sí necesité ayuda. La charola estaba taaaaan pesada. Eso sí, por fortuna, encontré a alguien que me ayudara.

Batió las pestañas al desconocido mientras dejaba sobre la mesa la comida. Sin embargo, él no se dio cuenta ya que sus ojos parecían estar fijos en Akane.

— ¡Debe ser el destino! Mi repentino deseo de ayudar a esta hermosa damisela en apuros me ha traído hasta el verdadero deseo de mi corazón. Hermosa, Akane Tendo, cuanto le he extrañado —dijo dando una pequeña reverencia. Luego, sorprendiendo a los hermanos Saotome, se acercó y le dio un beso en el dorso de la mano.

—Hola, Tatewaki —la peliazul dijo con cansancio cuando le devolvió la mano, resistiendo el impulso de limpiarse el dorso de la mano contra los pantalones.

— ¿Se conocen? —Ranma preguntó arqueando la ceja.

Por su respuesta al ver al kendoista, por el saludo indiferente de la mujer que normalmente era amistosa y la forma en que se contenía, obviamente se trataba de alguien que no quería ver. Y por la manera en que Kuno la había saludado, parecía que Akane también tenía un acosador.

—¡Oye, tú!

— ¿Qué? —Ranma replicó cuando el otro hombre apuntó a su rostro.

— ¡Estás siendo demasiado familiar con Akane! ¿Quién eres?

—Dile, 'Kane —Ranma dijo, dándole la oportunidad de usar su "relación" como una forma de deshacerse del cada vez más fastidioso hombre.

— ¿Decirle qué? —preguntó confundida.

— ¿Quién eres, bruto? ¡Ah!, ¡pero es la costumbre dar el nombre propio primero! Bien entonces te daré el mío primero.

—Si quieres…

—Me llamo Tatewaki Kuno, Campeón Nacional de Kendo, 22 años.

—Uhh... —Ranma dijo sin saber qué hacer con la presentación del hombre—. Soy Ranma Saotome, el novio de Akane. —El chico de la trenza decidió tomar cartas en el asunto. Rodeó con su brazo la cintura de la peliazul y la acercó hasta él, una vez más dándole un beso al costado de la cabeza.

— ¡Qué! —Kuno chilló y agarró su pecho—. Tú, canalla, acosando a Akane, ¿eh? Yo, Tatewaki Kuno, te haré pagar.

— ¿Quién está acosando a quién?

—¡Silencio!

—Ranma es mi novio, no me está acosando. —Akane intervino, subiendo las manos e interrumpiendo al par cuando finalmente entendió lo que el hombre de la trenza estaba insinuando. Estaba agradecida por su ayuda y se alegró de qué pensará en seguir con su farsa para ayudarla a deshacerse de Kuno.

— ¡No! No aceptaré que estés saliendo con tal canalla. Nada de lo que digas me hará creerlo. Lo prohíbo.

—Entonces bien —Akane dijo y volteó para encarar a Ranma. Alzó la mirada hacia él y notó que su cara estaba llena de molestia. Su rostro se suavizó un poco cuando la miró interrogativamente.

—Perdón por esto —dijo suavemente para que solo él pudiera escuchar.

Antes de que pudiera preguntar a qué se refería, ella levantó los brazos y agarró sus mejillas con ambas manos, bajó su rostro y presionó su boca firmemente contra la suya. Sus ojos se abrieron de par en par sorprendidos, pero le tomó menos de un segundo darse cuenta de lo qué estaba sucediendo antes de cerrar los ojos. Sabía que se sentía atraído hacia ella, pero se sorprendió de la chispa que le recorrió. Sus labios eran tan suaves y cálidos contra los suyos que no pudo evitar acercarla más.

Cuando iba a alejarse, Akane sintió que un brazo fuerte envolvía su cintura y que una mano repentinamente le presionaba la nuca mientras Ranma la atraía hacia él. Su boca se movía contra la suya de forma suave, poco exigente, pero ella no pudo evitar responderle. Cuando su lengua recorrió lentamente sobre su labio inferior, se rindió ante él al instante, abriéndose a él como una invitación. Cuando su húmedo órgano tocó el suyo, se estremeció y tarareó un poco en su garganta. Él marcó un ritmo lento y sensual, atrayéndola hasta que su mente se nubló.

Ranma únicamente había querido probarla —había pensado que esta posiblemente era su única oportunidad de besarla— así que se sorprendió que ella fuera tan receptiva a él. Su lengua bailó con la suya, lentamente, embriagadoramente, y se encontró a sí mismo perdido en ella. Su sabor, la sensación de ella apretada contra él. Quería recorrer con sus manos todo su menudo, pero curvilíneo cuerpo, mas se conformó con pasar las manos por su suave cabello.

No quería detenerse ya que sus sentidos estaban muy llenos de ella, pero en el fondo de su mente, sabía que tenía que hacerlo. Se separó y le dio un último beso suave en los labios, ahora rosados e hinchados por la actividad. Sonrió con un poco de suficiencia por la apariencia aturdida en su rostro.

Akane permaneció aturdida y parpadeó mientras trataba de procesar... cualquier cosa. Miró a su alrededor y se dio cuenta vagamente de que habían llamado bastante la atención; su cara empezó a abochornarse al ver que varias personas les aplaudían. Incluyendo a una valerosa pelirroja.

Con una ceja arqueada, Ranko miraba a su hermano y a su nueva amiga con interés. Sabía que entre ellos había algún tipo de química, incluso cuando no se llevaban bien había una chispa cuando interactuaban que era difícil de ignorar. Sería interesante ver como esto cambiaba su dinámica.

—Sí, están saliendo y obviamente se gustan mucho. —Intervino señalando a la pareja—. ¿Cierto, Akane?

—¿Eh? —Negó con la cabeza mientras trataba de hacer que su cerebro funcionara, el cual se sentía derretido en el mejor de los sentidos—. Cierto. Novio —dijo, asintiendo cuando descubrió lo que estaba pasando. Su mente parecía aún no querer emitir palabras reales.

Kuno finalmente se quebró, su boca se cerró. ¿Cómo podía su dulce Akane besar a ese degenerado? ¿Cómo podía dejar que los labios de otro hombre tocaran los suyos cuando ella se los había negado tantas veces? ¿Este cretino era su novio? Era impensable.

Tuvo sentido, que ella se hubiera negado a él porque había sido embrujada por ese repugnante hechicero. Si no ¿por qué otra razón le habría dicho que no a alguien tan grandioso como Tatewaki Kuno? En el fondo, ella debía de estar luchando contra el hechizo al que estaba sometida; pues no había mencionado antes al novio. Ella debía querer en secreto que él no perdiera la esperanza. Así que la dejaría lidiar con ello. Por ahora.

—Aunque mi corazón me dice que esto no puede ser posible, mis ojos pueden ver la verdad. Debo despedirme de ti, mi amor. Aunque solo temporalmente. —Suspiró dramáticamente llevando sus manos sobre sus ojos. En un repentino cambio de humor, bajo las manos y le sonrió alegremente a la pelirroja.

—Mi dulce chica de la trenza, por favor, sal conmigo.

— ¿Qué? —Ranma gruñó enojado. ¿En serio ese cretino estaba tratando a su hermana como premio de consolación.

Junto a él, Ranko se tocó el cabello, «trenza, pero si tengo el cabello suelto», pensó confundida.

Ignorando a Ranma, Kuno dijo:

—Eres tan adorable con ese fiero cabello rojo, tan hermoso como un amanecer en otoño. ¿Cenarás conmigo?

Solo pudo parpadear ante la audacia de ligar con ella justo después de que se le declarara a su amiga. ¡Qué imbécil!

—No puedo ir.

— ¿Por qué no?

«Porque no quiero », pensó.

—Porque él no me dejará ir —dijo en cambio, señalando a su hermano.

—¿Y qué influencia tiene él sobre ti?

—Es mi hermano.

—Ya veo. También tengo una hermana menor, solo desearía que aceptara mi voluntad como tú haces con el tuyo.

—Bueno. Él, probablemente, dirá que no. ¿Cierto, Ranma? ¿Ranma? —preguntó otra vez, cuando no obtuvo respuesta.

Él se inclinó y le susurró al oído:

— ¿Así que ahora quieres que actúe como el hermano sobreprotector?

—No finjas que no te mueres por venir al rescate. ¿Preferirías que saliera con él? —susurró de vuelta.

—Te daría una lección sobre el hablar con tipos extraños.

—Entonces bien, tendré una cita con él. Si todo sale bien, podrías llamarle cuñado. Piensa en todas las cenas familiares por las que esperar ansiosamente para entonces. Te deberé una, ¿de acuerdo?

Ranma le puso los ojos en blanco y se irguió.

—No tiene permiso de salir contigo —declaró de forma firme, cruzando los brazos sobre el pecho.

—¿Y por qué no?

—No me caes bien —respondió sin rodeos.

—Lo siento —Ranko dijo encogiendo los hombros—, tengo que hacer lo que sea que diga.

—¿Me puedes firmar eso? —Ranma preguntó lo suficientemente alto para que ella lo oyera.

—No tientes a tu suerte —dijo en voz baja con los labios sin moverse, aún con una sonrisa rígida.

Tatewaki parpadeó ante el evidente rechazo, pero no había nada que pudiera decir al respecto. En el fondo, era tradicional y respetaba la decisión del pariente masculino más cercano.

—Maldigo al destino, para que un hombre esté unido en cuerpo —dijo señalando a Ranko—, y alma —dijo señalando a Akane—, a dos adorables mujeres. ¡Pero no me rendiré! ¡Mi corazón mantendrá la esperanza para ambas! —declaró, sus brazos gesticulando ampliamente mientras hablaba—. ¡Me despido de mis amores! —gritó antes de marcharse dramáticamente.

—¿Ex novio tuyo? —Ranma preguntó curioso.

—Muérdete la lengua —Akane siseó y se estremeció ante la idea—. Nuestros padres me arreglaron una cita con él y como tenía "el permiso de mi padre" pensó que únicamente me estaba haciendo la difícil. No captó la indirecta de que no estaba interesada.

—Parece un día para los acosadores. Ustedes dos no tienen ningún otro por el que nos debamos preocupar, ¿cierto? —la pelirroja le preguntó a ambos.

—No —Ranma dijo y Akane se limitó a negar con la cabeza.

No obstante, Ranko sonrió con suficiencia cuando ambos dieron un vistazo como para asegurarse de que efectivamente no hubiera nadie más acechando desde un rincón.

—¿Qué les parece si comemos? Estoy hambrienta —la pelirroja dijo sonriendo.

—Seguro. —Ranma estaba apunto de sentarse a comer cuando se dio cuenta de que no tenían cubiertos—. Vuelvo enseguida. Olvidaron darnos cubiertos.

Cuando se alejó, Ranko se dirigió a Akane con una sonrisa de superioridad en el rostro, la cual la peliazul rápidamente aprendió que significaba problemas.

—Primero le entregas a Ranma el Kama Sutra y luego lo besas. Si no te conociera mejor, diría que estás interesada en él. Eso o que eres una provocadora.

—¡Te dije que tomé el libro por accidente!

—¿Y el beso? Ese definitivamente no fue accidental.

—Yo, eh, ummm, estaba tratando de probar un punto.

—Oh, sí, probaste uno.

—Solo… solo come tu hamburguesa —dijo incapaz de defenderse, su cara sonrojándose avergonzada.


—¿Lo besaste? ¿Al sujeto que te llevó a la peor cita que hayas tenido?

—Sí.

—Hmm. —Ukyo gruñó mientras procesaba la sorpresiva información. Sin embargo, tenía que admitir que entendía el atractivo. Ranma era un chico bastante apuesto. Una sonrisa burlona se extendió sobre su rostro cuando se dio cuenta de que había un detalle importante que no había obtenido de la historia—. ¿Cómo estuvo?

—¿Eh?

—El beso, ¿estuvo bien?

—Hmm, fue agradable.

—¿En serio? ¿Solo agradable?

—Sip.

—Entonces, ¿por qué tu rostro está tan rojo?

—¡Bien, bien! Fue el beso más ardiente que he tenido, ¿de acuerdo? Él me dejó boquiabierta —Akane exclamó con un gemido mientras enterraba su cara en la almohada sobre su regazo.

Las amigas de la infancia estaban en el pequeño departamento de Ukyo arriba del restaurante donde trabajaba medio turno. Había pasado un par de días desde el incidente y el par se había reunido para su sesión semanal de charla. Como ambas asistían a escuelas diferentes (Ukyo iba a un instituto culinario) y sus otras actividades las mantenían ocupadas, reservaban los miércoles de cada semana para ponerse al día.

—Entonces, ¿ahora qué?

—Naaaha. —La voz sofocada de Akane salió de entre la almohada.

Ukyo le quitó la almohada de un tirón.

—¿Por qué?

—Somos amigos, Ukyo, solo eso. Nada más.

—Repito, ¿por qué, cariño? Parece que tienen bastante química.

—Él dejó bastante claro cómo se sentía respecto a mí en la primera cita. No le gusto de esa forma. Simplemente lo hizo para ayudarme a deshacerme de Tatewaki, lo cual agradezco, pero fue todo.

Akane suspiró mientras se pasaba una mano sobre rostro. Se trataba de su mejor amiga, si no podía ser honesta con ella, no podría serlo con nadie.

—No creo que él sintiera la misma chispa que yo. El beso no pareció inmutarle en lo absoluto. Y yo estaba ahí toda aturdida, sin ni siquiera pensar con claridad, y él únicamente estaba parado ahí como si nada. Después de que almorzamos, pasamos la siguiente hora recorriendo los dormitorios y actuaba como si besar chicas de esa forma fuera un acontecimiento diario para él. ¿Qué? ¿Por qué esa cara?

—No sé si deba decirte.

—Vamos.

Ukyo estaba indecisa. Nunca había visto a su amiga tan aturdida o atraída por un chico antes, y quería que su amiga lo siguiera. En su mente, Akane necesitaba algo de pasión en su vida. Pero al mismo tiempo, no quería ver que su amiga saliera herida. Finalmente, decidió decirle lo que había averiguado.

—Después del incidente en el club, hablé con Ryoga sobre Ranma y obtuve algo de información interesante. Parece que no es muy del tipo de los que sientan cabeza.

—¿Estás insinuando que es de los que se acuesta con cualquiera seguido?

— … Para ser honesta. No lo sé. Ryoga no me contó mucho, pero me dio la impresión de que sale mucho con chicas, mas las relaciones nunca llegan a ser serias.

—Oh, ya veo… Okay, entonces es algo bueno…

—Pero al mismo tiempo —Ukyo agregó rápidamente interrumpiendo a su amiga cuando frunció el ceño—, Ryoga me dijo que es muy buen tipo y dijiste que es muy cercano a su familia, así que tal vez no sea tan malo. —La chef no quería que su amiga se diera por vencida por completo con Ranma, el primer hombre en mucho tiempo que despertaba su interés.

—No importa. Solo no creo que sea buena idea. Somos amigos y eso es todo. Eso es todo lo que vamos a ser —dijo con determinación, ignorando la ligera sensación de decepción que sintió en el pecho—. Ahora, en cosas más importantes, ¿cómo va todo con Ryoga?

—Bien. A veces es un poco torpe, pero es bastante dulce. Me sigue trayendo cualquier bocadillo que cree que me gustará. No tiene nada de sentido de la orientación, así que siempre llega tarde. El otro día estaba aquí buscando el baño y juro que salió por la puerta principal por error —dijo con una risa cariñosa.

Akane sonrió y echó un vistazo al pequeño departamento de una pieza. De ninguna manera nadie se perdería aquí, estaba segura que su amiga estaba embelleciendo el relato, pero era agradable verla tan feliz. No había estado tan emocionada por un chico desde que terminó con su novio Tsubasa, quien resultó ser un cross-dresser, con lo cual Ukyo no tuvo problemas. También resultó ser bisexual, algo que la chef habría podido aceptar si no lo hubiera descubierto besando a otro sujeto. Todo el incidente había sido un duro golpe para su autoestima.

— ¿Ustedes ya se han acostado?

—Sí —dijo en voz bastante soñadora.

— ¿Y?

—Fue increíble. Deberías ver su cuerpo, está tan definido que parece estar tallado en piedra. Sus abdominales son demenciales e incluso tiene un cinturón de Adonis —habló con entusiasmo, mientras movía los dedos en el aire como si estuviera tocándole.

Agarrando un tazón de palomitas de maíz, Akane se puso cómoda.

—Quiero escucharlo todo y no te atrevas a omitir ningún detalle.


Ranma dio puñetazos, golpeó, y después mandó una patada voladora hasta Ryoga, quien bloqueó los movimientos exitosamente. Luego el hombre del colmillo fue al ataque con un barrido de pierna y un gancho al mentón. El hombre de la trenza evitó ambas maniobras dando volteretas hacia atrás dos veces.

La lucha estaba demasiado reñida para el gusto de Ranma, sabía que necesitaba algo para distraer a su amigo si quería ganar.

—¿Conoces a Akane la amiga de Ukyo? —dijo de improviso mientras luchaban el uno contra el otro.

—Sí —gruñó Ryoga—. Con la que fracasaste a lo grande.

El hombre del colmillo entonces dirigió una patada giratoria a la cabeza de su oponente, quien se agachó rápidamente antes de agarrar la extendida pierna lanzando a su oponente por encima del hombro hasta el suelo. Se levantó rápidamente, antes de verse cara a cara mientras se preparaban para su próximo ataque.

—La besé.

—¿Q-qué? —Ryoga tartamudeó sorprendido.

Usando el momento de confusión a su favor, el hombre de la trenza puso las bases de la manos juntas, rápidamente creando una bola de energía ki y se la envió volando hacia su oponente, dándole de lleno en el pecho. Ranma levantó las manos en el aire celebrando la victoria del partido.

Entre sus apretados dientes, Ryoga gruñó.

—¡Me distrajiste a propósito!

—Sí, pero una victoria es una victoria, ¿cierto? —Ranma dijo con una sonrisa.

El hombre del colmillo lanzó su control inalámbrico PS3 sobre la mesita de sala y tomó un trago de su cerveza. Los dos estaban jugando el más reciente juego de Street Fighter y Ranma, como siempre, había elegido a Ryu como su personaje mientras que Ryoga había elegido a Ken.

—¿Así que de verdad la besaste o solo me estabas tomando el pelo?

—La besé —el chico de la tenza dijo cuando se levantó para traer otras dos cervezas. Los dos estaban pasando el rato en el departamento de una sola pieza de Ranma ya que Ryoga aún vivía con sus padres. Regresó de la pequeña cocina, entregando la cerveza a su amigo y se sentó antes de comenzar su relato.

—Solo tú puedes ser tan patán durante una cita y aún así terminar besando a la chica —Ryoga dijo después de escuchar todos los detalles.

—No fue así.

—¿Qué, tan malo fue? Como besar a un pez muerto.

—No, al contrario.

Lo que él diría es que fue explosivo. Había besado a muchas mujeres, pero nunca había estado con una con la que quisiera dejarse llevar tan desesperadamente. Lo habría hecho, si no hubieran estado en un área tan pública mucho menos con su hermana alrededor. Así que se obligó a retroceder cuando todos sus instintos le decían que siguiera adelante.

—Entonces, ¿cuál es el problema?

Ranma había pensado mucho sobre el beso después del incidente, y en ese momento pensó que el beso la había puesto nerviosa, pero después durante el almuerzo y el recorrido por los dormitorios ella actuó como si dicho beso nunca hubiera ocurrido. No respondió a ninguno de sus sutiles coqueteos. Si hubiera estado interesada, ¿no habría intentado devolver el coqueteo? Finalmente, se conformó con la idea de que toda su reacción había sido un acto para vender la historia. Después de todo, era estudiante de actuación. Solo que no tenia idea de que fuera tan buena actriz.

—Ella solo lo hizo para deshacerse de ese raro. —Ya que no quería hablar más de ello o admitir que estaba decepcionado de no tener ninguna oportunidad, decidió cambiar de tema—. ¿Y qué hay de ti? ¿Cómo van las cosas entre tú y …? Maldición. —Seguía sin poder recordar su nombre.

—¿Ukyo? ¿Bien? —el hombre del colmillo dijo con la sonrisa más bobalicona en el rostro.

—¿Así que ya te la tiraste?

Ryoga se habría ofendido si alguien más hubiera preguntado eso sobre la chef de esa forma, pero conocía lo suficientemente bien a Ranma para saber que no pretendía ser un imbécil, solo que no podía evitar que su lengua fuera más rápida que su cerebro.

—Sí, nos acostamos.

—¿Y?

—Estuvo bien. Muy muy bien.

Ranma se limitó a asentir como respuesta. Se alegraba de ver a su amigo feliz. Ryoga no había sido el mismo desde que terminó con su novia de preparatoria, Akari, cuando ella regresó a la granja de su familia justo después de graduarse de la preparatoria. Ryoga había pasado muchas semanas completamente desconsolado, pero por mucho que la amara, no podía dejar pasar la oportunidad de ir a la universidad para seguirla e ir a trabajar a su granja con ella. El hombre del colmillo amaba viajar y esperaba un día ser un escritor de viajes, no podía imaginar pasar el resto de su vida atado a la granja.

— ¿Quieres jugar de nuevo o estás harto de perder? —preguntó el hombre de la trenza.

—Te voy a patear el culo —Ryoga dijo mientras levantaba el control remoto.

El par pasó el resto de la noche jugando mientras Ranma trataba de mantener su mente alejada de cierta belleza peliazul. Pero por más que lo intentara, no podía olvidar la forma en que su cuerpo se sentía presionado contra él o el sabor de sus labios sobre los suyos.

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Fresa: En México una persona fresa es alguien que se comporta, habla y viste como una persona de clase socioeconómica alta, aunque no siempre lo sea. Me parece que en España el equivalente es pijo y en Venezuela, sifrino. Ignoró el término que se utiliza en otros países de Latinoamérica, me parece que también es fresa, pero no estoy muy segura.


N/A: Apuesto a qué no pensaron que el primer beso sería así, ¿eh? Pero me gusta sorprenderlos. Sé que en Japón las demostraciones de afecto en público son desaprobadas, pero solo síganme la corriente aquí, ¿sí? Veremos cómo esto de ser amigos funciona para ellos.

Kuno delira ligeramente menos en este UA, pero sigue siendo un misógino.

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N/T: ¡Hola a todos! Espero que se encuentren bien donde quieran que estén.

Ya tuvimos el primer acercamiento entre nuestros protagonistas, con la "flamente" aparición de Tatewaki Kuno incluida. No serían Ranma y Akane si no hubieran malos entendidos y conclusiones precipitadas de la opinión del otro sobre ellos, aunque con esos primeros encuentros lo raro sería que fuera diferente.

Como siempre agradezco a aquellas personas que leen la historia. Agradecimiento extra a los que le han dado fav/follow al fic, a Batido de Chocolate (Ay, sí, la relación de ese par me encanta, también en su primeros encuentros las shippeaba.Muchas gracias por el review, espero te haya agradado este capítulo), BaybyFace (Hahaha, Akane's subconscious played her, I don't care what she says. Thanks for your review, I'm glad you're liking the fic, I hope you enjoyed this new chapter), AkaneMx (Muchas gracias por tus palabras amables. Me alegra que le hayas dado una oportunidad a la historia y que te esté agradando. Soy muy fan de la dinámica de Ranko y Akane, al igual que tú disfruté mucho del desquite de esta última. Y, qué puedo decir para gusto, colores, jajaja. Gracias por los reviews y espero que te siga gustando la historia), Ferchis-chan (Muchas gracias a ti por leer y comentar la historia. Qué bueno que te haya gustado, ojalá este nuevo capítulo también haya sido de tu agrado), Bealtr (Muchas gracias por leer la historia apesar de ya haber leído el fic en su idioma original, espero que igual disfrutes de esta versión traducida), Lucitachan (Gracias por la corrección, esa fue ida de olla mía, jajaja. Muchas gracias por seguir el fic, trataré de seguir constante con las actualizaciones), guest (Gracias por el review, aquí está el siguiente capítulo, el cual espero te haya gustado) y a la página de Facebook Mundo Fanfics InuYasha y Ranma por la mención.

Si todo va bien, el capítulo 7 estará listo para las próximas semanas.

¡Gracias por leer!

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