Los personajes de Ranma 1/2 son propiedad de Rumiko Takahashi. Fanfic traducido sin fines de lucro.


Capítulo 10

Para almorzar, el grupo decidió recorrer el malecón y comprar comida de los diversos puestos ambulantes en lugar de ir a sentarse en un restaurante. Akane y Ukyo acababan de recibir sus órdenes de tokoyaki y estaban apoyadas en la barandilla del muelle mientras miraban el océano. Pensando que era buen momento como cualquier otro, la cocinera decidió por fin preguntarle por sus evidentes sentimientos hacia el chico de la trenza.

—Y bien, ¿qué hay entre tú y Ranma?

Acababa de dar una mordida por lo que Akane casi se ahoga ante la repentina pregunta. La chef le dio unos golpecitos en la espalda un par de veces y ella masticó rápidamente antes de tragar la comida.

—Somos amigos.

—Sí, sí… pero te gusta, ¿cierto?

—Umm…

—Venga, si no me puedes decir la verdad, ¿entonces a quién?

—Sabes que no importa como me siento —Akane respondió evasivamente.

—¡Por supuesto que importa!

—No cuando él no se siente atraído hacia mi. —Alzó una mano para evitar que su amiga interrumpiera—. E incluso si lo estuviera, sería raro. Ranko me agrada mucho, es mi amiga y no quiero complicar las cosas saliendo con su hermano.

—Oh, por mi no te detengas —llegó una voz familiar en la parte de atrás.

Akane saltó sorprendida mandando el palito del tokoyaki a volar por el aire. Trató de sujetarlo, alcanzó a agarrarlo brevemente antes de tomarlo con torpeza y tirar el bocadillo al agua. Hizo un mohin y se puso la mano en el corazón aún latiendo con fuerza. ¿Sus amigas estaban tratando de provocarle un ataque cardíaco?

—Ranko, ¿cuánto tiempo llevas ahí parada?

—Lo suficiente.

—Oh, así que oíste…

—Sip. Mira, aprecio que te preocupes por mis sentimientos, pero no quiero que ello te detenga de salir con mi hermano si te gusta.

—¿Pero no sería incómodo para ti?

—No. No en realidad. No nos hemos conocido desde hace mucho y desde que nos conocimos, como que me he acostumbrado a pensar en ustedes como pareja. Creo que los dos estarían bien juntos. Tú no aguantarias sus tonterías y lo harías actuar como adulto y él harí… —la pelirroja se interrumpió y se rascó la cabeza pensando antes de encogerse de hombros—. Francamente, en realidad no sé qué ves en él —dijo con una sonrisa.

—En verdad no estás ayudando con nuestra causa con comentarios así —dijo Ukyo secamente.

—Mmm, creo que tienes razón

—dijo Ranko con seriedad. Dio unos golpecitos a su mentón de forma contemplativa y enroscó la cara como si estuviera pensando mucho antes de suspirar y encogerse de hombros—. Sí, lo siento, pero aún no hay nada.

Akane y Ukyo se rieron de su broma. La chica peliazul estaba feliz de ver que sus dos amigas se estuvieran llevando tan bien.

—Gracias, pero tu hermano no está interesado en mi de esa forma. Lo dejó muy claro cuando salimos por primera vez.

—Cariño, eso fue entonces. Quiero decir, no lo conozco muy bien, pero parece bastante obvio que le gustas.

—Yo sí lo conozco bastante bien y él definitivamente está interesado en ti. Mira si lo de ustedes no funciona, aún seremos amigas. Y en caso de que sí, podríamos ser hermanas —Ranko añadió emocionada—. Solo eso debería ser razón suficiente para darle otra oportunidad— la pelirroja añadió con un guiño.

Akane sonrió ante su entusiasmo. La chica peliazul mordió su labio mientras procesaba la información. Fue agradable saber las opiniones de sus amigas de que no era la única que sentía esa atracción, pero aún no estaba convencida.

Sabiendo que Akane aún necesitaba algo de tiempo para pensarlo, Ukyo dijo:

—¿Por qué no solo lo piensas bien, cariño?

—Está bien. ¿Alguien quiere otro takoyaki?Se me ha caído el mío —dijo la menor de los Tendo avergonzada.

Caminaron unos cuantos pasos cuando Ranko volvió a hablar.

—Solo prométeme una cosa —la pelirroja añadió con tono serio.

Akane se detuvo y miró a su amiga un poco preocupada.

—Por su puesto, ¿qué cosa?

—No quiero oír sobre nada de las cosas pervertidas que dejarás que mi hermano te haga, ¿correcto? —dijo con una sonrisa antes de comenzar carcajearse.

Ukyo, quién había escuchado la historia antes, entendió la referencia inmediatamente y rio. El volumen de sus risas aumentaron cuando las dos vieron a la peliazul sonrojarse avergonzada.

—¡Cuántas veces tengo que decirles que tomé ese libro por accidente!


Al final del muelle, Ryoga respiró profundamente y suspiró. Era tan buen momento como cualquiera para hablar con Ranma. Ukyo había sugerido, de forma muy firme, que abordara el tema con su amigo. Y él solo lo hacía porque casualmente estaba de acuerdo con ella. Ranma y Akane harían buena pareja. Y definitivamente no lo estaba haciendo porque su novia le daba un poco de miedo cuando se enojaba.

Y definitivamente no lo estaba haciendo porque fuera un mandilón* como Ranma decía.

Porque no lo era. El chico del colmillo sonrió mientras imaginaba una forma de hacer feliz a Ukyo y también de desquitarse un poco de su amigo. Pero lo primero era lo primero, necesitaba asegurarse de que Ranma estuviera interesado en Akane por algo más que su cuerpo.

—Y bien, ¿cuándo por fin vas a invitar a Akane a salir?

—Hurh —respondió Ranma con la boca llena yakitori de pollo—. ¿De qué estás hablando? —dijo después de tragar la comida.

—Tú y Akane. Te agrada.

Ranma se encogió de hombros de forma casual.

—Sí, creo que es bastante agradable.

Ryoga suspiró. Sabía que no iba a ser fácil. Hacer que Ranma hablara de sus "sentimientos" era como sacar dientes.

—Me refiero a que te gusta.

—Somos amigos, es todo.

—Déjame decirte algo, los amigos no se miran de la forma en que lo haces con ella.

—Sí, tal vez me fijo un poco en ella. Pero venga, tienes que admitir que está jodidamente buena. ¿Quién no la miraría?

—¿Un poco? Si la observaras más, podría pedir una orden de restricción contra tu culo acosador.

Ranma volteó los ojos ante su comentario.

—Solo quiero saber si solo estás interesado en su apariencia.

—¿De qué estás hablando?

Frustrado, Ryoga dijo sin rodeos:

—Estoy tratando de averiguar si estás realmente interesado en ella o solo te la quieres coger.

—¿Y qué se supone que significa eso?

—Que eres una golfa. No lo niegues porque ambos sabemos que es verdad. —Cuando Ranma se limitó a cruzar los brazos sobre su pecho y sin objetar, Ryoga continuó—: Akane no es como otras chicas, no es del tipo de chica con la que te acuestas y la botas de camino a casa.

—Oye, puede que ande cogiendo por ahí, pero no trató así a las chicas y lo sabes —el chico de la trenza dijo a la defensiva.

—Pero mi punto sigue siendo el mismo. Akane es dulce y lista. Es amiga de Ranko y la mejor amiga de Ukyo. No puedes cogértela y hacer como si nada.

—No soy idiota. ¿Crees que no lo sé? —Cuando se dio cuenta de que Ryoga no iba a dejar de lado el asunto hasta que obtuviera una respuesta, finalmente admitió lo que sentía—. Me gusta, ¿sí? Ella es… diferente. Especial. ¿Ya estás contento?

De hecho, lo estaba. Ryoga asintió con la cabeza en lo que parecía ser comprensión.

—Lo entiendo.

—¿Entender qué?

—Porque no darás el paso. —Ahora sonriendo ampliamente, añadió despreocupadamente—: Aunque no te culpo por estar aterrado a invitarla a salir, después de como te rechazó en su primera cita.

—Ya te expliqué la razón de eso —Ranma dijo con firmeza.

El chico del colmillo continuó como si no hubiera oído el comentario.

—Quiero decir, tenía que pasar. Finalmente conociste a una mujer lo suficientemente lista para saber que eres un mal partido. Tu racha con las mujeres tenía que terminar en alguna parte. No dejes que te desanime.

—De todas formas, ¿por qué demonios estás repentinamente tan interesado con quien salgo? —Ranma dijo con rabia.

Ryoga dejó escapar una risa divertida.

—No lo estoy. Solo que lo encuentro divertido. Aquí estoy con una novia lista, divertida y que está buenísima, teniendo el mejor sexo de mi vida y tú estás… pues… estar soltero no es tan malo —dijo condescendiente.

Levantándose, Ryoga se estiró mientras miraba a Ranma, quien estaba como si hubiera chupado un limón. Le dio una palmadita en la espalda a su mejor amigo.

—Ya te acostumbraras. Por lo menos, sabes que tu mano derecha te tratará bien

Poniendo las manos en sus bolsillos, estaba a punto de marcharse cuando decidió que le tenía que dar a su amigo un consejo real.

—Sabes, si no la invitas a salir pronto, te vas a encontrar atrapado en una zona que no te va a gustar —Ryoga dijo seriamente.

—Sí, ¿y cuál es?

—La friendzone.

Ranma se estremeció al pensarlo y Ryoga se marchó con una amplia sonrisa en el rostro, sabiendo que su trabajo estaba hecho.


El grupo regresaba a su lugar cuando Ukyo y Akane se distrajeron por un juego de voleibol de playa de dos contra dos. Ambas se acercaron para poder ver el partido.

—¿Qué sucede? —Ryoga preguntó cuando se acercaba a ambas con los hermanos Saotome acompañando.

—Oh, solo estamos viendo el partido —Ukyo respondió distraída.

—¿Están viendo el partido o los chicos? Porque ¡diablos! —Ranko dijo mientras miraba a los cuatro chicos espectacularmente en forma frente a ellos.

—El juego. Está bastante bueno —Akane dijo con los ojos clavados a la acción en la cancha.

Ranma se acercó hasta situarse junto a ella. Recordó lo que Ryoga dijo, su ya magullado ego se irritó ante la idea de que la peliazul estuviera fijándose en otros chicos.

¿Estaba ya atrapado en la friendzone?

¿Era esto lo que el futuro le deparaba? Estar de pie al lado de la chica que deseaba mientras ella se fijaba en otros.

¿Qué seguiría? ¿Iba a comenzar a decirle cuál era el que pensaba que estaba más bueno?

¿Y después qué? ¿Lloraría sobre su hombro por un chico todo mientras le decía lo buen "amigo" que era, diciéndole como deseaba encontrar a alguien tan amable como él, mientras lo trataba como un eunuco?

A la mierda con eso.

—Bah, no son tan buenos —Ranma dijo despreocupadamente mientras veía a los chicos jugar.

—Sí, no se ven tan fuertes —Ryoga añadió bruscamente, celoso de que su novia le prestara más atención a ellos que a él.

—Oh, ¿ustedes juegan voleibol? —Akane preguntó curiosa.

—No, pero no es un deporte difícil —el hombre del colmillo dijo despectivamente—. Estoy seguro que si trataramos, podríamos destruir a esos chicos por completo.

—Bueno, eso suena divertido —dijo Ukyo dulcemente—. ¿Qué tal si jugamos un partido?

—Seguro, ¿por qué no? —Ryoga dijo encogiéndo los hombros. Ranma solo asintió con la cabeza para mostrar que estaba de acuerdo.

—¿Te apuntas, Akane? —Ukyo preguntó.

—¡Seguro!, suena divertido. ¿Cómo vamos a dividir al equipo? ¿Chicos contra chicas?

—Bueno, eso no me parece muy justo —Ranma dijo.

—Tienes razón, nosotras somos tres y ustedes solo son dos. Ranko, ¿te molestaría quedarte en el banquillo?

—Hmmm. La pelirroja dijo mientras aún observaba a los cuatro hombres sudorosos—. No, no me importa, solo miraré.

—OK. Genial —Akane dijo con una sonrisa.

—¿Pero eso no sería injusto para las dos? ¿No preferirían un equipo mixto? —Ranma preguntó ya que Akane había por completo malinterpretado su anterior comentario.

—No, cariño, estaremos bien —dijo Ukyo interrumpiéndoles—. Hagámoslo interesante, el equipo perdedor tendrá que comprarle al ganador y a Ranko postres.

—Oh, postre gratis —la pelirroja dijo entusiasmada ahora que iba a tener un postre gratis sin importar quién ganara.

—Está bien, pero para hacerlo justo, les daremos tres puntos de ventaja, ¿de acuerdo? —Ryoga preguntó.

—Seguro, ahora tenemos que encontrar un balón —Akane dijo.

Ya había tres redes y canchas colocadas una al lado de otra. El partido actual estaba siendo jugado en la cancha más cercana a ellos y las otras dos estaban libres, pero nadie en el grupo trajo un balón.

—Oh, déjamelo a mi —Ranko dijo con una sonrisa.

Ella peinó con los dedos su cabello para darle más cuerpo y caminó hacia el otro grupo con un exagerado contoneo de caderas. Si las cosas salían como lo planeaba, ella podría tomar prestado su balón extra y también podría coquetear con algunos chicos lindos.


—¿Qué les parece si dejamos que ustedes saquen primero? —dijo Ranma pasando el balón a Akane cuando llegaron a la cancha.

—Ahhhh, qué caballeros —dijo Akane batiendo las pestañas.

La peliazul tomó el balón y caminó hacia su lado de la cancha. Ella y Ukyo hicieron ligeros estiramientos mientras se agrupaban. Cuando terminaron Akane recogió el balón y caminó hasta la esquina de la cancha.

Los chicos sonrieron e intercambiaron una mirada divertida mientras las observaban; ambos chicos pensaron que era lindo que las chicas necesitaran un plan para discutir su estrategia y se molestaran en hacer estiramientos.

—Cero-cero —Ukyo dijo antes de arrojar el balón al aire después saltar y golpearlo con la mano derecha mientras seguía en el aire. El balón se elevó encima de la red y golpeó la arena antes de que los dos hombres pudieran cerrar sus muy abiertas bocas.

—Buen saque —Akane exclamó antes de chocar los cinco con su compañera de equipo.

Los hombres se dieron la vuelta para mirarse interrogativamente, sorprendidos de que ella pudiera hacer ese saque después de implicar que nunca antes había jugado voleibol. Ryoga fue a recoger el balón y lo deslizó bajo la red hacia Ukyo, quién lo recogió con destreza.

—Ah, ¿les mencioné que jugué en la selección de voleibol los tres años de preparatoria? —la chef dijo con una sonrisa, el balón descansando en su cadera en una pose engreída.

Hizo el saque de nuevo, pero esta vez los chicos estaban preparados y Ranma logró alcanzar el balón antes que llegara a la arena. Su salvada fue algo descuidada no obstante y el balón se fue muy a la izquierda. Ryoga corrió y alcanzó a golpear la pelota con su puño izquierdo mandándola por encima de la red.

Akane estaba en posición y dio un golpe suave al balón hacia la red, dónde Ukyo ya estaba parada, usando ambas manos para colocar la pelota perfectamente. La peliazul dio dos largos pasos hacia el medio de la red y saltó clavando el balón por encima de la red, el cual aterrizó en medio de los dos hombres que habían chocado el uno con el otro en sus intentos de golpearlo.

—¡Qué demonios! Te dijo que iba yo —gritaron al mismo tiempo, una vez que se levantaron del suelo.

Los hombres se fulminaron con la mirada y Ryoga recogió el balón de nuevo. Dio la vuelta para ver qué Ukyo estaba de pie con el brazo colgando del hombro de Akane mientras que la peliazul tenía el brazo alrededor de la cintura de la chef

—Ah, ¿y Akane? Fue la capitana del equipo en los últimos dos años, donde fuimos campeonas de la división. Ella fue elegida como la jugadora más valiosa ambos años —la chef dijo con una sonrisa.

Ambos hombres gruñeron cuando se dieron cuenta de que les, habían engañado.


Lo que siguió fue el juego más unilateral y brutal que Ranko haya visto. Las chicas destrozaron por completo a los chicos, sin mostrarles piedad alguna.

La pelirroja estaba sonriendo de oreja a oreja.

Eso le enseñaría a esos tontos sobre subestimar a sus rivales solo porque fueran mujeres.

Ahora tenía que esperar ansiosamente a un delicioso postre, una historia con la cual molestar sin compasión a su hermano, y tenía el número de uno de los lindos chicos que estaban jugando voleibol hace rato. De hecho, Sato y sus amigos estaban impresionados con Ukyo y Akane que cuando el cuarteto terminó el partido se sentaron con Ranko y vieron la masacre. Después que las chicas ganaran, los cuatro varones las invitaron a jugar un partido contra ellos.

Ranko estaba en ese momento sentada entre un Ranma enfurruñado y Ryoga mientras miraban el partido mixto de tres contra tres.


—¡Gracias por el sundae! —Akane dijo con una sonrisa.

—No hay problema, te lo mereces —Ranma dijo mientras colocaba uno frente a ella—. ¿Tú? No tanto —dijo a su hermana mientras ponía otro sundae frente a ella.

—Gracias, hermano —dijo ella demasiado feliz con su postre como para pensar en su comentario.

—Vaya, eres bastante buena.

—Gracias —Akane dijo con un sonrojo.

Solo se sentía un poco culpable por engañarlos, pero sus comentarios sobre el voleibol siendo un deporte muy fácil le cayeron mal. Estaba contenta de que no estuvieran siendo malos perdedores al respecto. Sabía que algunos hombres eran particularmente quisquillosos cuando perdían contra las chicas.

Ranma se enfurruñó un poco por perder contra las chicas, pero ya que sabía que fueron claramente superiores, lo superó rápidamente.

En realidad, pasó más tiempo taciturno por la idea de ser siempre únicamente el amigo de Akane. El pensamiento le dejó con un sabor amargo en la boca y una mala sensación en el estómago. Trató lo mejor que pudo quitarse de encima su repentino estado de ánimo, no quería desquitarse con la peliazul, quien, a pesar de ser la fuente de su atípica inseguridad, no había hecho nada para merecer su ira.

Además, sabía que no ayudaría a aumentar su oportunidad con ella si actuaba como un llorón sobre algo tan casual como un partido de voleibol. Asimismo, se había impresionado de lo bien que las dos trabajaron juntas, tanto dentro y fuera de la capaces de coordinar su estrategia de forma rápida y fácil. Tenía que recordarse de andarse de puntitas con ellas dos.

Tomando su propio postre Ranma se unió a la mesa de ambas mientras que Ryoga y Ukyo daban un corto paseo con el suyo.

—Y bien, ¿qué otros deportes practicas? Quiero asegurarme de que no me hagan la inocentada de nuevo —preguntó con una sonrisa.


El resto de la tarde se pasó rápido cuando el grupo regresó al agua para nadar, ahí Ranko enseñó a Akane sobre el boogie boarding antes de que el grupo decidiera construir un castillo de arena. Lo que le faltaba en belleza y gracia al castillo seguro que lo compensaba en tamaño. Para cenar, el grupo decidió sentarse en uno de los restaurantes más informales. Después, el grupo se puso ropa más abrigadora y se sentaron de nuevo en la playa para ver la puesta de sol. El horizonte era una hermosa llamarada de tonos rojos, naranjas y amarillos.

Akane tuvo mucho tiempo para pensar en los comentarios de sus amigas mientras el sol se ponía. Quería creer que Ranma estaba interesado en ella, pero sabía que siempre era terrible juzgando esas cosas. A menos que un chico estuviera coqueteando de forma obvia con ella, como cuando iban a un club, nunca era capaz de captar las sutiles insinuaciones de los chicos que demostraban que les gustaba. Siempre le sorprendía que un "amigo" la invitara a salir de repente. Pero cuando analizaba la situación a posteriori, le parecía algo obvio. No era la primera vez que deseaba ser mejor en estas cosas. Especialmente ahora, cuando importaba.

Por primera vez, en mucho tiempo, alguien le gustaba de verdad. A pesar de que era descarado, ruidoso y un poco sexista, ella realmente disfrutaba de su compañía. Tal vez era porque sabía que él utilizaba esos rasgos para ocultar la buena persona que era en su interior.

Le estaría eternamente agradecida por haberle enseñado a nadar hoy. Sabía que si le expresaba esos sentimientos, él se desentendería del acto diciendo que "no era para tanto", pero para ella sí lo era. Había tenido miedo del agua desde que tenía uso de razón y él, de alguna manera, no sólo la había hecho superar el miedo, sino que había conseguido que disfrutara de estar en el mar. Era algo que nunca olvidaría.

O tal vez fuera porque él se sentía muy cómodo con quien era, algo que ella realmente admiraba en una persona. Su rostro apuesto y su increíble cuerpo tampoco estaban de más. No se consideraba una persona superficial, pero era difícil no fijarse en alguien tan guapo. Ya se había fijado en hombres antes, pero era raro que encontrara a un hombre que le atrajera tanto físicamente.

Sólo deseaba saber qué hacer al respecto. Podría invitarlo a salir ella misma, pero no estaba acostumbrada a hacer las cosas así y la idea la hacía sudar un poco. Además, si él decía que no, los pondría en una posición incómoda. Sus mejores amigos estaban saliendo, lo que significaba que ahora saldrían en grupo más a menudo. Sus padres eran mejores amigos y a menudo decidían hacer cosas "familiares" juntos. Sin mencionar que ella era amiga de Ranko y tomaba clases de cocina con su madre, lo que significaba que estaría en la casa de los Saotome muchas veces. Estaban conectados de múltiples maneras. Si él la rechazaba, se sentiría incómoda cada vez que lo viera.

Finalmente, decidió que si él estaba interesado en ella, tenía que ser él quien diera el paso. Pensó que en su primera cita, fue él quien se había asegurado de que ella no se interesara en él, así que debería ser él quien se acercara a ella si sus sentimientos cambiaban. Y si la invitaba a salir, no había duda de que le diría que sí.

Ranma tenía mucho que pensar mientras se sentaba junto a la chica peliazul y observaba la puesta de sol. Por mucho que odiara admitirlo, Ryoga había tenido razón, tenía miedo de invitar a Akane a salir. Hacía tanto tiempo que no iba en serio con una chica por lo que temía que ella lo rechazara, sobre todo teniendo en cuenta su historia.

Claro que habían llegado a conocerse mejor, pero ¿eso había cambiado lo suficiente su opinión sobre él como para que estuviera dispuesta a darle otra oportunidad? ¿O seguía pensando en él como el imbécil que conoció al principio?

Él no estaba seguro de lo que ella sentía, así que no había hecho ningún movimiento, esperando ganar más tiempo para que ella primero lo conociera mejor. Pero eso era sólo una táctica dilatoria. Nunca lo sabría si no lo intentaba.

También existía la posibilidad de que otra persona la invitara a salir antes que él. Era una mujer muy atractiva, inteligente y divertida. Le sorprendió que no estuviera ya en una relación y se lo atribuyó a que era muy exigente con quien estaba. Probablemente no era el único interesado en ella, estaba seguro de que tenía su cuota de admiradores. Era una posibilidad clara de que alguien llegara y captara su interés antes de que él hiciera su jugada.

Si no lo intentaba pronto, se quedaría solo como su amigo y eso era algo con lo que no podría vivir.

Huh. Ryoga teniendo razón dos veces en un día. Los milagros pueden ocurrir. Pero razonó, si un reloj descompuesto puede dar la hora correcta dos veces al día, supuso que el denso de su amigo también podría.


De camino de vuelta al coche, Ukyo, Ryoga y Ranko se adelantaron dejando que la pareja los siguiera a cierta distancia.

Mientras caminaban uno al lado del otro bajo el crepúsculo, Ranma se aclaró la garganta.

—¿Te has divertido hoy?

—Sí, ha sido genial. Estoy muy contenta de haber decidido venir y no haber ido a la escuela.

—Que bueno.

Dios, ¿por qué estaba tan nervioso?

—Así que me preguntaba, ¿estás ocupada el sábado?

—Mañana, pues...

—No, lo siento, me refiero al próximo sábado.

Ella pensó en su calendario mental por un momento.

—Ese día estoy libre.

—Entonces, ¿quieres ir a cenar?

—Sí, suena divertido.

El alivio le inundó, ¡ella dijo que sí!

—¿Quién más viene?

Cancela eso. Ella pensó que era otra cosa grupal.

—Bueno, sólo tú y yo.

Ella vaciló en su siguiente paso. ¿Realmente la estaba invitando a salir?

—¿Sólo tú y yo? ¿Como una cita? —preguntó esperanzada.

—Sip, una cita. —Dudó un momento antes de añadir—: Sé que metí la pata en la primera y que no la merezco, pero ¿crees que quieres darme una segunda oportunidad?

—Sí. Creo que sí.

.

.

.

*Mandilón: En México, se le dice de manera despectiva a los hombres que de forma sumisa hacen todo lo que su mujer les dice.


N/T: Hola a todos. Ya está a la mitad de la historia traducida, vaya que ha sido una trabajo muy divertido e interesante. Nuestros protas por fin se decidieron a dar el siguiente paso, veremos qué tal le va en esa cita...

Además, ya estamos en épocas navideñas, a unos días de finalizar el año, y vaya añito... Espero que se encuentren bien y estas fechas, si lss celebran, las disfruten mucho en compañía de sus seres queridos. Les deseo un bonito 2022.

Como siempre agradezco a todos aquellos que le han dado fav/follow a mi o al fic. Así mismo a Benani0125 (muchas gracias por el apoyo, te agradezco mucho tus review y tus palabras. Espero te haya gustado el capítulo) y Mundo Fanfics InuYasha y Ranma (les agradezco mucho el apoyo al fic).

Muchas gracias por leer.