Título: El Príncipe de Aratani.

Emparejamientos: Ninguno.

Género: Fantacía / Aventura / Familia / Amistad.

Resumen.

UA: Sawada Tsunayoshi, un niño triste y solitario, que dentro suyo poseía misteriosos poderes. Él fue abandonado por sus padres, quienes lo despreciaban por no ser igual de bueno que superfecto y encantador hijo menor, quien se pensaba, había heredado la línea de sangre de los Vongola. Nadie se esperaba que Tsuna fuera adoptado por una poderosa familia real de un reino extraño, pasando así a ser un joven príncipe que ahora tenía una nueva amorosa familia, grandes amigos, y gente que lo quiere y con el poder para defender a su príncipe del Vongola, quienes lo quieren de vuelta al saber que el menor de los gemelos no posee llamas del cielo al contrario del mayor.

¡Tsuna fuerte e inteligente! Bashing Sawada.

Respondiendo Review.

roxi100: ¡Gracias por tu review!, claro que continuaré. Amo mucho esta historia como para dejarla XD

Saludos.

Fenix en Llamas: ¡Jajajaja, como no amar a esos cuatro!, además ya tenía ganas de mostrar a escena a el resto de los guardianes jeje

Ja, no sabes como se las va a ver Vongola. Sufrirán, eso ni lo dudes.

¡Gracias por tu apoyo a la historia!, saludos.

Más seguidores y más favs a la historia. ¡Soy feliz!

¡Gracias a todos!

Disclaimer: Los personajes de Katekyo Hitman Reborn! Y de otros animes usados en esta historia no me pertenecen. Todos ellos son de sus respectivos creadores.

KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR!

Capítulo 6 Especial: El Cielo y el Primer Guardián.

KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR!

Mukuro Rokudo aprendió a ser un niño fríbolo hacia los demás y lleno de resentimiento por la horrible vida que había tenido hasta ahora. Su vida familiar no había sido la mejor, ser usado como conejillo de indias por su propia familia desde muy temprana edad lo había obligado a forjarse un fuerte escudo alrededor de su corazón, escudo que solo esa persona logró romper poco a poco...

La primera vez que se encontró con su cielo fue un año luego de que su tortura diaria a manos de su encantadora familia (nótese el sarcasmo) empezara con sus horribles experimentos haciendo uso de sus propios hijos.

Él estaba disfrutando de la calma que le brindaba su mundo ilusorio el cual había diseñado para verse como un hermoso campo de flores con un hermoso cielo azul, hasta que sobresaltado, escuchó como pequeños pasos venían a lo lejos, justo hacia donde él se encontraba recostado sobre el mullido pasto.

Sin perder tiempo, se puso de pie y pudo ver que a unos metros delante de él se encontraba un pequeño niño de ojos color ámbar y cabello rubio vestido elegantemente y que lo miraba con inocente curiosidad.

"¿Oya?, ¿quién eres tú y cómo llegaste aquí?", le pregunté finjiendo estar relajado, aunque por dentro me sentía enojado por la presencia de este pequeño intruso en mi espacio ilusorio.

"Hola, es un gusto conocerte. Mi nombre es Kazuhiko y para responder a tu pregunta, no se como llegué a este lugar. Lo último que recuerdo es que me fui a dormir y de pronto aparecí aquí". El niño me respondió.

Ante su respuesta, fruncí el ceño levemente, ¿cómo era eso posible?, básicamente este niño me acababa de decir que entró a mi mundo ilusorio como si nada, cosa que era imposible. Lo miré por unos segundos para verificar que no me estuviese mintiendo y tras unos minutos de mirarlo fijamente a los ojos, pude confirmar que me decía la verdad.

Resignado, decidí ignorar su presencia, cosa que me fue imposible cuando él comenzó a charlar de forma unilateral conmigo, pues yo intentaba no hacerle caso, pero eso parecía no persuadirlo en lo absoluto para que me dejara en paz, todo lo contrario.

Para mi alivio creo que el niño despertó, pues desapareció de mi mundo ilusorio, sin embargo para gran consternación mía, esa no fue la última vez que el extraño suceso se repitió, pues algunas veces el pequeño rubio volvía a aparecer en mi mundo ilusorio sonriéndo brillantemente cada vez que me veía nuevamente, hecho que no me dejaba de desconcertar, dado que yo no era muy amigable con él.

Al pasar el tiempo, sin darme cuenta, me fui encariñando con el pequeño ambarino a tal grado que le fui contando mi terrible vida con el Estraneo, cosa que nunca pensé que haría, pero Kazuhiko me transmitía confiansa. Sentía que podía contar con él y que no me arrepentiría de otorgársela. Él también me había contado muchas cosas sobre su vida y como amaba a su familia los cuales le habían dado tanto sin pedir nada a cambio, pues me había confesado que él era adoptado y que sus padres biológicos lo habían abandonado. Eso me había molestado mucho, Kazuhiko era un niño bueno y gentil que no se merecía tal cosa. Pero bueno, ahora el rubio tenía una familia que por lo que éste decía, lo quería muchísimo. Se alegraba por él. Lo merecía por la maravillosa persona que era.

Un día, en el cual mi condición tanto física y mental no eran las mejores, pues el Estraneo me mantuvo bajo prueba tras prueba, Kazuhiko se preocupó mucho al verme en tal deplorable estado y por poco estuvo apunto de llorar pero pude notar que se contuvo y me miró fijamente a los ojos (puedo jurar que estos cambiaron a un bonito color naranja) y me dijo con gran determinación.

"Te encontraré Mukuro, cueste lo que me cueste te encontraré y te traeré a casa conmigo. Eso te lo prometo".

Yo no pude evitar confiar en él y aferrarme con todas mis fuerzas a esa promesa añorando el día en que se volviese realidad.

KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR!

Sentía que cada fibra de mi ser dolía terriblemente. Podía escuchar a mi alrededor a los malditos científicos del Estraneo celebrando por haber logrado finalizar con éxito el experimento de los seis caminos de la resurrección conmigo.

Sin previo aviso, esas celebraciones fueron remplazadas por gritos de horror, disparos y sonidos de pies corriendo de un lado para el otro intentando escapar de quien sabe que.

Yo nunca lo admitiría, pero en ese momento, el miedo se apoderó de mí, estaba en mi estado más vulnerable, no podía mover ni un músculo para defenderme en caso de ser atacado. Cuando la desesperación que me invadía estaba en su punto máximo, lo sentí. esa calidez que me daba paz y tranquilidad, que me envolvía y me hacía sentir seguro. ésta se acercaba rápidamente en mi dirección.

Solo había una persona que podía hacerme sentir tales emociones y ese era..., pero el hilo de mis pensamientos fue cortado cuando esa persona llegó donde yo me encontraba y se encaminó en mi dirección.

"Mukuro, mi querido amigo, te he encontrado". Escuché que éste decía con voz suave justo alado mío.

Reuniendo cada onza de energía que me quedaba, intenté abrir mis ojos. mi visión fue algo borrosa al principio, pero poco a poco se fue aclarando, dejándome contemplar, la llorosa y linda sonrisa que el joven príncipe me estaba dando.

"K-Kazuhiko..., estás aquí". Dije con dificultad.

"SHH, tranquilo Mukuro. Ahora estás a salvo. Vendrás a casa conmigo tal y como te lo prometí cuando te dije que te sacaría de este horrible lugar costase lo que costase". Dijo el ambarino mientras destruía con mucho cuidado las cadenas que me tenían sujeto en la desagradable cama metálica cubierta de sangre, sin importarle que su ropa y manos se estuvieran manchando de aquel líquido carmesí.

"¡Listo!", escuché que exclamaba el rubio, cuando me quitó la última cadena que me apresaba. Ahora si podemos irnos, por cierto Mukuro, no te preocupes por tus otros compañeros, ellos ya están siendo atendidos por los médicos que vinieron conmigo. Puedes descansar. Me aseguraré que ustedes estén a salvo y en buenas manos". Me dijo el joven ambarino mirándome cálidamente.

"Muy bien, confiaré en ti nuevamente". Y así me quedé profundamente dormido reconfortado con la presencia de Kazuhiko a mi lado.

KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR!

La próxima vez que desperté, me encontraba recostado en la cama más suave que había sentido en toda mi vida.

Observé tenso lo que me rodeaba y pude notar que era una especie de enfermería. A mi izquierda habían dos camas en las que dormían mis compañeros Ken y Chikusa. Al tratar de ponerme de pie para ir a ver como estaban, sentí que algo, no, más bien alguien se encontraba sujetando firmemente mi mano derecha y al posar mi vista hacia dicha persona, no pude reprimir la pequeña sonrisa que se posó en mis labios.

Era Kazuhiko, quien dormía tranquilamente a mi lado. El que él estuviese allí, me hacía sentir más relajado. Le debía tanto a este niño, él me había prometido sacarme del Estraneo y lo había cumplido, también me había dicho que estaría a salvo y hasta el momento así era. Sin embargo, no podía quedarme allí, no quería darle más problemas a Kazuhiko. Tenía planeado pasar algún tiempo en el reino para recuperarme completamente y después marcharme con mis dos compañeros para ya no causarle más molestias al niño a mi lado.

Aunque sin poder evitarlo por más que intenté,, yo me encariñé más de lo que podía aceptar con Kazuhiko y el resto de la gente del reino del joven príncipe. Así los días se convirtieron en semanas, luego en meses hasta que esos meses se volvieron todo un año en el que mis planes de irme de Aratani se extinguieron por completo quedándome con Kazuhiko tomando la posición como su primer guardián, para mi orgullo, cosa que nunca admitiría en voz alta y sin saberlo, completa felicidad del joven monarca que desde el principio ya me había elegido a mí como su guardián de la niebla.

KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR! 27 KHR!

Fin del Capítulo.

¿Review?