El año 1966 fue emocionante para los muggles amantes del balompié. Y aunque Ted no era del todo muggle, si era definitivamente un amante del football, ese deporte que parece que vuelve aún mas tontos a los muggles.
!966 fue el año del mundial del futbol, actividad deportiva que se da cada cuatro años y solo participan las selecciones más importantes del mundo y ese año , el mundial sería en Inglaterra. Y no solo Ted sino toda la familia Tonks estaba emocionada.
Ted contaba los últimos días de clases para volver a casa, las cartas con su familia y en especial con su padre iban y venian, preparando lo que sería ese verano
Ted no logro que sus compañeros tuvieran la misma emoción que él. No se preocupo ya lo entenderían. Cuando llegará el mundial de quidditch.
Ted además y aunque se hizo un gran fan del quidditch, era sobretodo y por tradición familiar un hincha acérrimo del fulham, su abuelo, su padre y ahora él , lo seguían. Aunque ese año el Fulham le fue mal en el campeonato, termino como colero. Sin embargo George Cohen fue llamado a la selección y eso era mas que suficiente para ser feliz.
Al terminar el año académico Ted Tonks se sintió feliz, fue el primer y único año que le sucedió, los dos primeros años estuvo con la emoción de saberlo todo y seguir descubriendo el mundo mágico y los otros cuatro años entre romances, amigos y descubrimientos mágicos, ir a su casa no era su primera opción, aunque siempre le daba gusto y ganas disfrutar de sus seres queridos., era solo la emoción de estar en el mundo mágico y siempre estar descubriendo cosas nuevas e intrigantes.
Luego de acabada las clases, quedaba un mes para el mundial, su padre consiguió entradas para los 4 integrantes de la familia para el partido de Inglaterra contra Francia y uno mas para los cuartos de final, esa vez solo asistieron su padre y él
Increíblemente Inglaterra llego a la final, aunque era lo que todos los magos querían, no era lo esperado.
Encontrar un boleto para la final fue imposible.
Los Tonks se reunieron esa tarde inimaginable en la casa de una familia amiga, donde otros muggles también estuvieron, nadie quería perderse el partido.
Y fue un partido épico, el partido de sus vidas con un 4 - 2 por parte de Inglaterra impresionante y las celebraciones no cesaron.
De vuelta a Hogwarts, sus compañeros no terminaban de entender esa emoción desbordada por el hecho de que 22 tipos pateen sin ton ni son una pelota.
