El collar y la canción


Después de ese abrazo que le dio Tigresa. Po se sintió más vivo que nunca, tanto que sintió que el festejado era de él y no Tigresa o eso creía. Por otro lado Tigresa nunca había sido tan feliz en su vida, ese sin duda había sido el mejor cumpleaños que había tenido en su vida. Cada vez me sorprendes más panda pensó Tigresa, estuvieron un rato en silencio subiendo las escaleras para llegar al palacio, no era un silencio incómodo sino agradable. Ambos por más que trataban no podían quitar esas sonrisas de sus bocas, ese era de sin duda el día más feliz para ambos. Después de unos minutos llegaron hasta arriba, en eso Po recordó la sorpresa, que Tigresa por suerte había olvidado por completo.

Antes de que Tigresa siguiera su camino Po la tomó de la muñeca indicándole que se detuviera.

-Espera… Tigresa

-¿Qué sucede Po? –preguntó la felina

-Bueno, quiero que me acompañes a algo… por favor –dijo nervioso

Tigresa se súper emocionó por eso. No puedo creerlo ¿aún hay más sorpresas? pensó ella. Estaba tan feliz que apenas podía ocultarlo de Po, pero él no era tonto y lo notaba fácilmente pero le parecía tierno viniendo de ella.

-Este… claro Po… lo que tú digas,… vamos

Ella se trató de adelantar por medio de nervios, pero se detuvo al no saber a dónde ir; mientras Po se estaba riendo de ella en su mente por su tierno nerviosismo. Tigresa dio media vuelta quedando viendo a Po y sonrió nerviosa.

-Ja, mm… ¿a dónde vamos?

Po emitió una pequeña carcajada por la pregunta de Tigresa, para él se veía como una niña pequeña emocionada por ir a comprar dulces, la felina miró la carcajada del panda y se ruborizo de vergüenza absoluta. Po iba ahora a burlarse del sonrojo de Tigresa, pero pensó que le daría un puñetazo en la cara o que se desmayaría de tanta vergüenza, así que solo se limitó a sonreírle tiernamente.

-Ven yo te guío

-Gracias –dijo Tigresa

-Ah… -dijo Po poniéndose enfrente de Tigresa para lograr detenerla –pero antes de ir necesito que te pongas esto –dijo sacando una venda negra del bolsillo de su pantalón

-Wow… Wow… Wow, espera ¿para qué quieres vendarme los ojos? –dijo desconfiada y algo alterada

-Tranquila, es una sorpresa y no quiero que lo arruines –dijo Po en tono de burla –vamos, confía en mi

Tigresa lo observó unos segundos dudosos. Confiar, apenas confió en mi propia sombra pensó ella. Pero al parecer Po era una excepción, el nunca haría nada para lastimarla o la traicionaría. Le dio una sonrisa al panda y cerró los ojos, Po lentamente le puso la venda en los ojos y no pudo evitar sentir su suave pelaje de Tigresa. Por un momento agradeció que Tigresa tuviera los ojos tapados para que no viera su sonrojo.

Po trataba de guiar a Tigresa hacia la cocina de forma segura pero ella era algo testaruda y desconfiada, se tardaron unos minutos en llegar a la cocina pero después de tantos rodeos por parte de ambos al fin legaron. Al llegar Po detuvo a Tigresa de los hombros esperando a que todos se fueran a sus posiciones, ya estando todos en sus lugares Po le indicó a Tigresa que se quitara la venda. Ella obedeció y al quitársela se maravilló.

-¡Feliz cumpleaños Tigresa! –dijeron todos al unisonido y con gran alegría

Tigresa quedó muy sorprendida. En la mesa había muchos pasteles de luna que por su olor sabía que estaban deliciosos. Todos estaban presentes allí. El Maestro Shifu, Víbora su mejor amiga, sus compañero Grulla, Mono y Mantis y por supuesto Po. Tigresa no podía articular palabra alguna, nunca pensó que alguna persona la quisiera tanto como para hacerle algo como eso.

-Wow… es… es…, maravilloso chicos –dijo tratando de mantener su postura radical

-¿Te gusta? –preguntó Víbora

-Por supuesto, pero… ¿Por qué pasteles de luna? –Preguntó la felina -¿no se supone que sólo se comen en el festival?

-Sí, pero Víbora nos dijo que te encantaban y decidimos hacer unos –dijo Mantis

-Y todo fue idea del Guerrero Dragón –dijo Shifu

Tigresa miró nuevamente al panda que estaba detrás de ella sonriéndole algo nervioso, nunca pensó que hubiera alguien en el mundo que la pudiera hacer tan feliz. Tenía tantas ganas de abrazarlo… pero tuvo que contenerse ya que no sabía que pensarían los demás. Tal vez lo haya abrazado en la cárcel de la ciudad de Gogmen, pero esto era diferente. El de seguro no necesitaba un abrazo en ese momento o eso creía ella. Lo único que pudo hacer fue darle una de las mejores sonrisas que podía hacer lo cual le costó mucho ya que no era su costumbre.

-Muchas gracias Po, todo es maravilloso –dijo controlándose

-Es bueno saber que te gustó –dijo con una ancha sonrisa

-Bueno –dijo Víbora agarrando su muñeca para acercarla a los pasteles de luna que había amontonados dentro de una pequeña olla. En la punta, había una vela clavada en uno de los pequeños pasteles de luna –es hora de que la cumpleañera pida su deseo

¿Qué podría pedir? Tenía casi todo lo que había deseado. Ser una gran maestra del kung fu y… y… creo que eso fue todo. Nunca había conocido a su verdadera familia preguntándose ¿Por qué la abandonaron? ¿Acaso no la querían? , su maestro que la adopto y que fue su figura paterna desde los 5 años nunca le había mostrado una señal de cariño tanto que hacía dudar a Tigresa ¿por qué la adoptó si parecía que no la quería? Solo una vez le dijo "estoy orgulloso de ti" y eso fue lo único, y luego cuando pensó que iba a tener el título de Guerrero Dragón para que su maestro estuviera feliz y que al fin le dijera un simple TE-QUIERO. Pero no, un panda se había puesto en su camino. Al principio lo odiaba con todo su ser pero con el tiempo se volvieron mejores amigos y después de hoy nunca olvidaría a ese panda que le cambió la vida. Desde que Po había llegado era distinta, de repente se sentía como la pequeña niñita que solía ser antes. "Deseo… encontrar a mi familia, saber quién soy y que mi maestro me dé lo que nunca me dio. Cariño."

Sopló las velas apagándolas con su aire, todos los presentes aplaudieron felizmente. De pronto de los pasteles sale una pequeña pandita con ojos color violeta sosteniendo la figura de acción de Tigresa.

-¡Feliz cumpleaños, bebé con rayas! –dijo Lei Lei alzando sus bracitos

Tigresa casi suelta un enorme "Sopló las velas apagándolas con su aire, todos los presentes aplaudieron felizmente. De pronto de los pasteles sale una pequeña pandita con ojos color violeta sosteniendo la figura de acción de Tigresa.

-¡Feliz cumpleaños, bebé con rayas! –dijo Lei Lei alzando sus bracitos

Tigresa casi suelta un enorme "Owww" de la ternura. Si no estuviera enfrente de sus compañeros y maestro lo habría hecho. Lei Lei era una adorable pandita que había conocido al llegar a la aldea de los pandas. Cuando llegó toda adolorida a la aldea por la batalla que había tenido contra Kai, Po la cargó para lograr ponerla de pie sin embargo tuvo que sostenerse del brazo del panda para evitar caerse, hasta que llegó Lei Lei corriendo hacia ella para recibirla con abrazo tan fuerte que hiso que se quejara y casi se cae hacia atrás si no hubiera sido por Po que sostuvo más fuerte. El tiempo que estuvo allí hiso que se empezara a encariñar cada vez más de la pequeña panda. Cuando Kai fue derrotado decidió llevarse a Lei Lei al Palacio de Jade, al principio temía lo que pensaran los demás pero al finar todos terminaron aceptándolo de la mejor forma. Tigresa tomó a Lei Lei de los brazos para darle un gran abrazo.

-Gracias Lei Lei –dijo la felina

-Bueno, ¡hora de comer pastel de luna! –gritó la pequeña pandita

-¡SI! –gritaron todos menos Tigresa

Al sentarse escucharon que alguien tocaba la puerta. Shifu fue abrir la puerta diciéndoles que ellos continuaran, pero nadie pudo evitar y se quedaron callados para escuchar quien era.

-¿Maestro Shifu? ¿Qué está haciendo aquí? –preguntó Zeng

-Ah… Zeng, nada… nada importante –dijo Shifu

¿Acaso ella no era importante? ¿Por qué lo decía como si estuviera tratando de ocultarlo? No tenía sentido común, era su hija adoptiva. Cómo puede darle vergüenza decir "es el cumpleaños de Tigresa" Eso sí que la hiso enojar.

-Bueno ¿podría darle esto? –dijo Zeng

-¿Qué es esto? ¿Quién lo envía?

-Lo envían del orfanato de Bao Gu, tal vez era algo que le dejaron a ser pequeña

Que extraño, pensó tigresa. Nunca le habían enviado algo el orfanato. De hecho nunca le habían dado algo dese que estuvo ahí, sobre todo cuando se fue. Algo le decía que apenas se habían enterado que el monstruo de Bao Gu no era nada más que la misma Maestra Tigresa.

-Ah… ah… si… yo se la daré… gracias Zeng –dijo tartamudo y con miedo en su voz

-¿Está usted bien Maestro Shifu? –preguntó el ganso

-Si estoy bien –dijo serrando la puerta lentamente

Al volver pensaban que el maestro Shifu traería consigo algo, pero solo tenía las manos atrás. Tenía una cara de preocupación, se veía como el día que se enteró de que Tai Lung había escapado de prisión.

-¿Pasa algo maestro? –preguntó Víbora

-Sí, si si…. Si estoy bien –dijo nervioso –bueno sigamos con la fiesta

-Espere, escuché que Zeng dijo que tenía algo para mí –dijo Tigresa

-No, claro que no –mintió Shifu –solo dijo que mañana tendrán una misión es todo

-Maestro lo escuchamos –dijo Grulla

-Zeng dijo que el orfanato envió algo, ¿podría dejar de mentirnos y dármelo? –dijo un poco molesta la felina

-No les estoy mintiendo, saben que ya es muy tarde iré a descansar y espero que no se queden mucho tiempo –dijo el panda rojo dándose la vuelta para irse

Al darse la vuelta Tigresa logró ver algo color oro que parecía ser una caja. Sabía que su maestro les estaba ocultando algo y que no le daría la caja, asía que Tigresa se acercó rápido a él, para de un movimiento rápido quitarle la caja.

-¡TIGRESA, DEVUÉLVEME ESO! –gritó algo asustado

Tigresa lo miró con algo de miedo. Nunca le había gritado de esa forma, sólo cuando era adolescente (me refiero al corto secrets of the scrolls) pero tenía que saber que era. Al bajar la mirada a sus manos pudo ver que era una pequeña caja de música o eso parecía, estaba hecha de oro toda la caja y en parte de arriba tenía un nombre gravado "Tigresa." ¿Acaso era algo que su familia le había dado antes de dejarla? ¿Eso significaba que tal vez si la querían? Pero… si de verdad la querían ¿Por qué la habían abandonado? se preguntaba la felina.

-¿Por qué quería esconderme esto? –preguntó Tigresa incrédula

-Bueno… pensé que sería lo mejor…

-¿Por qué sería malo darme algo que me dejó mi verdadera familia? –dijo interrumpiéndolo

-No me refiero a eso Tigresa, yo…

-¿Por qué no quería dármelo? ¿Está ocultándome algo maestro? –Dijo molesta -¿Tiene algo que decirme?

El panda rojo estaba completamente indeciso en decirle si debía decirle la verdad o seguir con la culpa guardándosela para protegerla. No tuvo más remedio, simplemente levanto la cabeza y dijo:

-No

Tigresa estaba sumamente molesta que su padre adoptivo y maestro no quisiera contarle lo que pasaba. Sabía que estaba ocultando algo sobre su pasado que ella no debía de saber, quería exigirle que le dijera lo que estaba ocultando pero estaba muy molesta como para hacerlo.

-Bien, si me disculpan voy a retirarme

-¿Pero no vas a terminarte tu pastel? –dijo Mantis

-Estuvimos haciéndolos toda la tarde –dijo Grulla

-No gracias chicos, ya no tengo hambre –dijo neutra –además, ya es tarde y debo llevar a Lei Lei a dormir

La pequeña panda no comprendía bien lo que pasaba, sólo se limitó a tomar la mano de Tigresa y seguirla hasta su habitación. Mientras, había un panda que estaba casi igual de confuso que la felina, tenía que hablar con ella, tenía que saber que pasaba. Él sabía que ella estaba muy confundida y con muchas preguntas. Necesitaba compañía. No esperó más y se fue para seguir a Tigresa y Lei Lei. No tardó nada en encontrarlas.

Para cuando llegó las vio caminar rumbo a la habitación de Lei Lei que estaba junto a la de Tigresa. La pequeña panda que ahora estaba siendo cargada por Tigresa abrió los ojos como plato cuando vio a Po acercarse ellas.

-¡Po! –gritó de alegría

Tigresa se giró de inmediato a hacia el panda viéndolo confundida

-¿Qué haces aquí Po? Pensé que te quedarías con los demás –preguntó la felina

-¿Puedes ayudarle a bebé con rayas arroparme? –preguntó la pequeña

-Por supuesto, pero sólo si bebé con rayas nos acompaña –dijo el panda con una sonrisa tierna

Tigresa estaba en ese momento enojada con todo el mundo, pero sabía que el panda no tenía la culpa de todo eso y no lo trataría mal sólo porque sí. Asintió con la cabeza indicándole que estaba deacuerdo, además si fuera por ella no se separaría por Lei Lei, no es que no confiara en Po, es tan sólo que cuando estaba cerca de la pequeña panda le producía cierta felicidad… al igual que con Po. Ambos maestros llevaron a la pequeña panda a su cuarto, Po no dejó que Tigresa lo hiciera. Ya estando bien tapada la pequeña, ambos se dispusieron a irse pero la voz de la pandita hiso que ambos se detuvieran

-¡Esperen! –dijo la pequeña

-¿Pasa algo? –preguntó Po atento

-¿Te sabes alguna canción de cuna bebé con rayas?

Po se quedó mirando a la felina esperando su respuesta. Para su suerte Tigresa se sabía una simple canción que siempre había permanecido en su cabeza desde que tenía memoria, la verdad no sabía si era para dormir la canción pero siempre que la cantaba le daba sueño.

-Bueno me sé una, pero no estoy segura si sea para dormir

-No importa tu sólo cántala

-Está bien, pero si quieres tú ya te puedes ir a dormir Po

-No gracias, me gustaría escucharte cantar –dijo con una sonrisa algo burlona

-Pero…

-¡Siiiiii! –dijo Lei Lei

Sabía bien que razonar con ambos pandas sería imposible, no quedándole otra que cantar en frente de Po. Se acercó a la cama para poder sentarse, aclaró un poco su garganta antes de empezar ya que estaba algo nerviosa. Respiró profundo, cerró sus ojos y se dispuso a cantar la melodía (la canción se llama Flares –The script (cover) es de una chica con cabello rubio.)

Traducción:

¿Has perdido lo que no volverá?

¿Has amado pero nunca has aprendido?

El fuego está apagado, pero sigue quemando

Y a nadie le importa, no hay nadie aquí

(Po empezaba a mirar con tristeza a Tigresa)

¿Te ha resultado difícil respirar?

¿Has llorado tanto que apenas podías ver?

Estás en la oscuridad, completamente solo

Y a nadie le importa, no hay nadie aquí

Pero, ¿has visto los destellos en el cielo?

¿Estabas cegado por la luz?

¿Has sentido el humo en tus ojos?

¿Lo hiciste?, ¿lo hiciste?

¿Has visto las chispas llenas de esperanza? No estás solo

Porque hay alguien ahí fuera, enviando destellos

¿Te has roto pero nunca te arreglaste?

¿Te dolió tanto que pensaste que era el final?

¿Has perdido el corazón, pero no sabes cuándo?

Y a nadie le importa, no hay nadie aquí

Pero, ¿has visto los destellos en el cielo?

¿Estabas cegado por la luz?

¿Has sentido el humo en tus ojos?

¿Lo hiciste?, ¿lo hiciste?

¿Has visto las chispas llenas de esperanza? No estás solo

Porque hay alguien ahí fuera, enviando destellos

Hay alguien ahí fuera, enviando destellos

¿Has perdido lo que no volverá?

¿Has amado pero nunca has aprendido?

(Lei Lei empezaba a bostezar demasiado tanto que empezó acurrucarse más)

Pero, ¿has visto los destellos en el cielo?

¿Estabas cegado por la luz?

¿Has sentido el humo en tus ojos?

¿Lo hiciste?, ¿lo hiciste?

¿Has visto las chispas llenas de esperanza? No estás solo

Porque hay alguien ahí fuera, enviando destellos

En cuanto Tigresa dejó de cantar abrió los ojos para ver a la pequeña pandita que al parecer se había dormido con su canción, después de todo debía admitir que hasta a ella le empezaba a dar sueño. Se levantó de la cama para irse pero cuando volteó a la puerta vio a Po con la boca abierta, en sus ojos se podía ver por completo que estaba sumamente sorprendido.

-¡Wow! Eso… es… ¡BÁRBARO! –dijo algo fuerte para no despertar a Lei Lei

-¿Qué cosa?

-Pues… tu, no tenía idea de que cantabas –dijo maravillado –tienes una voz muy linda

-No es para exagerar Po –dijo algo sonrojada por el comentario del panda

-Claro que sí, la maestra más bárbara de toda china tiene una voz maravillosa

-Okay, basta es hora de ir a dormir –dijo retirándose a su cuarto

-Está bien, descansa –dijo para irse a dormir. Pero se detuvo al ver a la felina parada enfrente de la puerta – ¿pasa algo Tigresa?

-Bueno…

-Bueno… -dijo el panda tratando de animarla a decirle

-Es que… no sé qué hacer con esta caja

-¿Por qué lo dices? Es nada más una caja de música

-Bueno si, pero puede contener algo de mi pasado. Tal vez una foto de mi familia… o algo más, no lo sé

-¿Te gustaría que la abriéramos juntos? –dijo el panda

-¿Qué? –dijo algo apenada y sorprendida

-Bueno, si sucede algo malo estaré contigo –dijo con una tierna mirada

-No lo sé, Po…

-Vamos, confía en mí

-Este… -suspiró –está bien puedes ver

-¡BÁRBARO! –gritó

-¡Shhhhh!

-Lo siento –dijo en un tono más bajo –bárbaro

Entraron a la habitación de Tigresa en completo silencio. La cama estaba junto a la pared cerca de una ventana, junto a ella se encontraba un buró con un solo cajón donde había un pequeño árbol en una maseta. Del otro lado del cuarto había un armario un tanto pequeño. Po nunca había entrado a la habitación de Tigresa y no se le hacía raro que todo estuviera en completo orden, conociendo a la felina le era de lo más normal. Po se quedó en la puerta donde veía todo el cuarto de Tigresa. Ella de inmediato pasó a sentarse a su cama esperando a Po, pero al notar que sólo se quedó recargado en el marco de la puerta se dispuso a hablarle.

-Ven, siéntate –dijo indicándole con una pequeña sonrisa

-¿Eh? Oh si claro… gracias –dijo reaccionando

Estaba tan nervioso que no midió su fuerza y al momento de sentarse en la cama la hundió, haciendo que Tigresa quedara casi arriba de él.

-Am… lo siento –dijo el panda avergonzado

- Descuida Po, está bien. –Dijo la felina algo avergonzada también –mm… ¡ya se!

Se quitó rápido de encima de Po para dar pararse en la cama, dando un gran salto haciendo que Po quedara un poco parejo dejando de hundirla por completo.

-Listo –dijo satisfecha

Volvió a sentarse al lado de Po sujetando la pequeña caja de oro con su nombre grabado. Cuando Tigresa intentó abrirla no pudo hacerlo, la caja parecía imposible de abrir y a Tigresa empezaba a desesperarla.

-¿Qué diablos le sucede a esta caja que no se abre? –decía desesperada de no poder abrirla

- Espera, dámela un segundo –dijo Po notando algo que tenía la caja.

Sabía que lo más seguro sería que tendría que necesitar una llave o algo por el estilo… y al parecer no se equivocó. Debajo de donde estaba grabado el nombre de la felina se encontraba un pequeño hoyo donde se suponía que debía de ir la llave.

-Mira, parece que necesita una llave para poder abrirla -dijo algo desanimado ya que Tigresa no podría ver lo que contenía, no por ahora –tal vez Shifu logró esconderla. Cuando esté dormido iremos a su cuarto a esculcar entres sus cosas tal vez esté ahí, o si no...

-No creo que haga falta eso Po –dijo la felina interrumpiéndolo

-¿Por qué lo dices?

-Bueno pues… creo que tengo lo que necesita

Tigresa acercó sus manos a su cuello rebelando que tenía puesto un collar de oro, con un esmeralda color aqua preciosa.

-Llevo esto desde que tengo memoria –explicó la felina –nunca en mi vida me lo he quitado, ni siquiera para pelear o entrenar. Es como mi amuleto de la suerte o eso creo

-Es lindo –dijo Po

-Gracias, creo que ahora se para que sirve en realidad

Se quitó el collar para poner la esmeralda en el pequeño hoyo que había en la caja. Al ponerlo tanto Po como ella se sorprendieron al ver lo que revelaba la caja. Al instante de encajar el collar en el lugar correcto la caja se abrió lentamente haciendo que un brillo dorado saliera de adentro.

-¿Alguna vez habías visto algo como esto? –preguntó la felina sorprendida

-No, ¿y tú? –dijo viéndola negar incrédula

De pronto de la luz dorada se empezó hacer unas figuras en ella, cambiando los colores por completo como un holograma dejando ver cada vez la figura de unos… unos… TIGRES.

-Esa… esa es… -tartamudeaba el panda tratando de decir una palabra

-… Mi familia –completó la felina


HOLA MIL DISCULPAS POR NO ACTUALIZAR EN UN TIEMPO. LOS QUE EN ALGÚN MOMENTO VIERON QUE PUBLIQUE EL "CAPITULO 4" BUENO FUE UN ERROR YA QUE ES MI PRIMERA VEZ ESCRIBIENDO EN FANFICTION Y APENAS ME ESTOY ADAPTANDO PERO ESPERO QUE SALGA BIEN. TRATARÉ DE SUBIR EL SIGUIENTE LO MÁS PRONTO POSIBLE, TAL VEZ EN LAS VACACIONES PUEDA. NO OLVIDEN DEJARME SUS COMENTARIOS Y SI QUIEREN DENME SUGERENCIAS. LES MANDO UN FUERTE ABRAZO Y LES DESEO A TODO UNA MUY FELIZ NAVIDAD. -Miley Wilde: fuera :) xD

BYEEEEEEEEEEEE