Recuerdos del pasado y la llegada

En el holograma se podía ver la imagen de una familia de tigres. El más grande llevaba unos pantalones azul marino y una capa roja; tenía ojos cafés que se veían intimidantes, pero en ese momento se veía feliz abrazando a la tigresa junto a él que probablemente sea su esposa. Ella llevaba un kimono rojo con una flor de loto dorada, el kimono le llegaba hasta los pies; tenía ojos color ámbar preciosos y una muy linda sonrisa. Debajo de ellos se encontraban 3 pequeños Tigres abrazándose entre ellos. . El mayor parecía tener 13 o 14 años, llevaba puesto unos pantalones negros y un chaleco color verde militar; tenía unos ojos color verde aqua y un pequeño rasguño en la cara. El tigre a su lado parecía tener unos 10 u 11 años por lo mucho, llevaba unos pantalones color café claro y un chaleco color beige; tenía unos enormes ojos cafés como el tigre adulto, solo que los de él irradiaban felicidad e inocencia. El tigre sostenía en sus brazos a una pequeña tigresa muy inquieta que al parecer quería darle un gran abrazo al tigre que la cargaba. Llevaba puesto unos pantaloncitos negros, un chaleco amarillo con una flor de loto en el pecho, y una banda blanco con negro en la cintura y una flor blanca en su orejita. La familia de tigres se veía sumamente felices, compartían risas y tiernas miradas. Tigresa estaba asombrada con lo que estaba viendo, nunca pensó en como era su familia. Siempre creyó que tal vez tenían problemas económicos o que simplemente no fue deseada, pero ahora no había rastro de duda de que la amaban. Era tanta la emoción que sentía que dejó una solo lágrima salir de su ojo.

Po de inmediato notó eso y la miró con ternura.

-No puedo creerlo –dijo Tigresa con una sonrisa en su rostro y los ojos llorosos

Po no tenía idea de que decirle, esto era un poco más complicado que su pasado, sin embargo el la entendía. Sabía bien que estaba confundida y con muchas dudas acerca de su pasado pero con el tiempo todo saldría a la luz, aunque tenía en mente que Tigresa no sería paciente, no con esto.

-Después de tantos años, al fin se algo de mi fa… fa… familia –dice sin quitar la mirada del holograma

-¿Estás bien? –dijo Po

-Eso creo, son muchas cosas que asimilar –dijo confundida

-Descuida te entiendo, cuando me enteré de que era adoptado no sabía bien como asimilar las cosas –dice el panda –quería tener respuestas lo más antes posible

-Pero ¿enserio me querían? –Decía la felina –es que parece que de verdad me amaban pero… si es así ¿Por qué me abandonaron?

-No sé qué decirte, pero tal vez haya otras imágenes

-Puede que si

Tigresa quería ver si había otra imagen de ella y su familia pero no sabía qué hacer, volvió a ver la imagen y a ver al tigre que tenía un rasguño en la cara se le hiso familiar su rasguño. ¿Acaso se lo hiso ella? O ¿sabía que le había pasado? Sin darse cuenta se estaba acercando cada vez más al holograma. Po lo único que hacía era verla confundido por lo que hacía. La pupila de los ojos de la felina se empezaba hacer grande medida a que se iba acercando al holograma, Po empezaba a preocuparse por la actitud de la felina.

-¿Tigresa? –dijo preocupado

Ella no respondía, lo único que hiso fue levantar su mano lentamente hacia el holograma, parecía que quería tocar el rasguño del tigre.

-¿Tigresa? –dijo asustándose de que no respondiera

Lo siguiente todavía asustó más a Po. La mano se Tigresa atravesó el holograma, de pronto la mano de Tigresa se empezó a llenar de unas… ¿flores? Parecían flores blancas, rosas y un poco de musgo.

Mientras tanto, en la mente de la felina se veía como el holograma había cambiado de imagen. Ahora se veía a los 3 pequeños tigres jugando a las escondidas. El mayor era el que lo tenía que buscar,

-Tyson… ¿Dónde estás hermanito? –decía el tigre

-No estoy en el tronco del árbol –dijo la voz del tigre que parecía llamarse Tyson

El tigre mayor fue corriendo en dirección al agujero que había en el árbol, se asomó lo más deprisa que pudo para poder atrapar a su hermano pero al asomarse notó que no había nadie dentro del tronco.

-¡EMBOSCADA! –gritó Tyson en la rama del árbol

Antes de que el tigre reaccionara Tyson se lanzó arriba de su hermano derribándolo por completo.

-Creo que gané –dijo arriba de su hermano

-No te hagas ilusiones tramposo

-Lo que digas Percy

-Además nos falta encontrar a Tigresa –dijo Percy

-¡Demonios! –se quejó Tyson

-Tigresa… ¡Tigresa!

En cuanto Percy se dio vuelta, Tyson pudo ver a una pequeña felina colgada en la espalda de su hermano.

-Ahhhhh... –dijo Tyson apunto de gritar

Tigresa le hiso una señal con su dedito de que se guardara silencio, el negó con la cabeza pero su hermana puso una cara de cachorrito que no pudo ignorar.

-¿Qué? ¿Por qué gritaste así? ¿La encontraste? – dijo esperanzado

-Ahhhhh… ¡ACHU! … Lo siento, tengo alergia

Percy lo ignoró y siguió buscando, cuando se dio vuelta para irse, Tigresa le dirigió una tierna sonrisa y para terminar le envió un beso lo cual le dio mucha ternura. En cuanto terminó, Tigresa sintió un empujón algo brusco lo cual la tiró de la cama, pero cuando reaccionó por completo se dio cuenta de que estaba arriba de Po. El, la estaba abrazando como si no quisiera que se golpeara o que se lastimara. La veía con preocupación ya que sus ojos aún estaban con la pupila enorme, pero después de unos segundos se empezó hacer normal dejando ver de nuevo sus ojos ámbar.

-¿Estás bien? –dijo un poco más tranquilo

-Sí, pero ¿Por qué hiciste eso? –Dijo extrañada –solo estaba viendo a mis hermanos

-¿Hermanos? Tigresa tus pupilas se empezaron hacer enormes, te gritaba y no reaccionabas –dijo preocupado

-¿Qué? No te equivocas –dijo convencida -¿Acaso no lo recuerdas? Estábamos viendo a mis hermanos y a mí

-Tal vez era algo que solo tú podías ver, porque eso que te digo es lo que yo vi

-Puede que tengas razón Po –dijo dándole la razón –bueno ya es tarde y es mejor que nos vayamos a dormir ahora

-De acuerdo, pero ¿Qué harás con lo tu brazo?

¿Qué mi brazo qué? Dijo en su mente. Al bajar la mirada, Tigresa vio que su brazo estaba lleno de musgo y flores rosas y blancas. Al verlo, se sobre saltó dejando a Po confundido. ¿Cómo diablos no lo había visto antes? Se preguntaba el panda. Aunque estuviera muy sorprendida, confundida y asombrada, Po veía la escena encantado.

-¿Cuánto tiempo lleva eso en mi brazo? –dijo asombrada

-Bueno, ¿Cuánto tiempo estuviste viendo la otra escena de tú y tus hermanos?

-¿Todo ese tiempo? –dijo la felina preocupada

-Pero descuida lo arreglaremos –dijo tranquilizándola –mañana le diremos a Shifu lo que pasó y encontrará una manera de ayudarte. Ya verás que todo va a salir bien

-Eso espero –dijo Tigresa no tan convencida –pero no quiero llamar la atención con esta cosa en mi brazo –dijo señalando las flores

-Déjamelo a mí

Po tomó algo de musgo del brazo de Tigresa y empezó a quitarlo todo. Quitó las flores una por una hasta dejar su brazo como estaba antes. Po entendió algo en cuanto vio el musgo y las flores acercarse lentamente en dirección hacia Tigresa. Es como si tratara de protegerla, tal vez si le dejo una flor esté bien y esto… lo que quiera que sea entienda que no le pasará nada mientras tenga una solo flor pensó Po. Tomó una flor blanca que estaba junto a las demás y se la puso a Tigresa en la oreja derecha. Los esfuerzos de Po dieron frutos, al poner la flor en la oreja de la felina el musgo y las demás flores dejaron de moverse por completo.

-Po ¿Qué fue eso? –dijo confundida

-Te lo contaré mañana, por ahora necesitas descansar así que mejor me voy –dijo con confianza en sus palabras –y descuida puedes dormir tranquila con eso, no va a molestarte de hecho… creo que será todo lo contrario

-¿De que estas hablando? ¿Sabes que hace esto?

-Bueno, no exactamente –dijo indeciso –pero mejor prefiero aclararlo con Shifu mañana

-De acuerdo, gracias Po

-¿Por qué?

-Por… no dejarme sola y ayudarme siempre sin importar lo que pase, y sobre todo por el gran día que me hiciste pasar

-Bueno para eso están los amigos

-Gracias, descansa Po –dijo con una sonrisa sincera

-Descansa tú también Tigresa –dijo para cerrar la puerta e irse

En cuanto cerró la puerta dio un suspiro de amor.

-Ahhhhh…. –dijo el panda enamorado, para luego irse con una sonrisa de bobo a dormir pensando en su amada Tigresa

A la mañana siguiente, como era costumbre de todos los días; al sonar el gong los furiosos salieron de sus habitaciones para saludar a su maestro.

-Buen día maestro -dijeron todos al unisonido

-Vamos chicos, ya les dije que me digan Po, me siento extraño escuchando a mis amigos llamándome maestro

-Lo siento Po –dice mono

-Lo sentimos Po –dicen Víbora y Grulla

-Disculpe maestro… ¡digo Po! –dice mantis

-Está bien –dijo Po –bueno ya hice el desayuno así que andando

-Esperen, ¿y Tigresa? –pregunta víbora

Todos se miraron entre si notando apenas que Tigresa no había salido de su habitación, lo cual no era normal en ella ya que solía siempre ser puntual. Mientras todos se preguntaban dónde estaba la felina, a Po le estaba dando un ataque de nervios de solo pensar que algo malo le hubiese pasado.

-Yo veré que pasa –dice algo nervioso –si quieren vayan a desayunar no vaya a ser que se les enfríe

-¿Estás seguro amigo? –dijo mono

-Descuiden, ustedes vayan –dice con una sonrisa

Como dijo Po, todos se fueron a desayunar. En cuanto se fueron, la sonrisa del panda cambió a un semblante preocupado por saber el estado de la felina, lentamente se acercó a la puerta para tocar con mucho cuidado para no despertar a la maestra.

-¿Tigresa? -dijo esperando la respuesta que no recibió -¿Tigresa, puedo pasar?

Al no escuchar respuesta alguna Po se decidió a entrar. Al abrir la puerta observó a la felina dormir tranquilamente dándole la espalda al panda, se acercó un poco hacia a ella para saber si se encontraba bien. Al acercase la vio dormir tranquilamente con una sonrisa en su rostro mientras llevaba una sonrisa cansada en sus labios, en sus manos pudo ver que sostenía aferradamente la caja que le dio el orfanato. Tal parecía que había estado viendo algunos otros recuerdos de su pasado y se había quedado dormida, a Po solo verla así le daba algo de ternura, de hecho era el único que podía ver a Tigresa con ternura. Se acercó un poco más a Tigresa, lentamente se acercó su mano hacia su hombro con la intención de despertarla pero al momento de rosar un poco con su hombro Tigresa empezó a moverse haciendo retroceder al panda por medio de nervios. Unos segundos después Tigresa volvió acomodarse como estaba para seguir durmiendo tranquilamente.

-Genial –susurró el panda

Estiró su brazo con algo de miedo en dirección al hombro de la felina nuevamente, quedándose a una distancia algo alejada de ella; al momento de tocar su hombro, Tigresa medio abrió los ojos dando una vuelta en su cama estando a punto de caer.

-Agh... –dijo la felina enfocando su vista -¿eh?

Al abrir por completo los ojos pudo ver que estaba casi callándose al suelo pero algo estaba sosteniéndola, al pasar su vista hacia donde sentía que algo le estaba sujetando abrió los ojos como plato y casi gritó del susto al ver EL MUSGO SON LAS FLORES SOSTENIÉNDOLA. Antes de que pudiera decir algo las cosas se pusieron todavía más extrañas. El musgo empezó a moverla con mucho cuidado de no tirarla para finalmente dejarla parada en el suelo, pero aun sujetándola de los brazos. Tenía los ojos abiertos como platos mientras que Po tenía la boca completamente abierta de la pura impresión.

-Eso… fue… ¡BARBARO! –gritó Po

-De hecho fue demasiado extraño –dijo aun impresionada

-Si también eso

-¿Qué haces aquí Po? –dijo cambiando de tema

-Oh, bueno es que te quedaste dormida y vine a despertarte

-Espera… ¿me quedé dormida? –dijo impresionada

-Sí, lo hiciste estuviste viendo más recuerdos ¿no es así?

-Claro que no yo… -se detuvo al ver a Po mirándola con una cara que decía que lo sabía bien –está bien, si me quedé un rato viendo algunos recuerdos pero…

-No podías, dormir penando en eso –completó Po

-Agh –suspiró –si

-Descuida, está bien –dijo en un tono amable –yo también lo haría siendo tu

-Gracias Po –dijo con una sonrisa –oye Po, me preguntaba si… podría salir un rato. Me gustaría estar sola un rato ¿si no hay problema?

-Claro que no lo hay –dijo amable –tu vete tranquila

-Gracias… Po –dijo para hacer una reverencia y salir de su cuarto rumbo al bosque de bambú.

Mientras tanto, en una parte de las afueras del valle de la paz. Un ser extraño con una capucha negra corría muy velozmente por el bosque de bambú, dejando una ráfaga de polvo por donde pasaba. Se detuvo de un jalón al empezar a ver a lo lejos una montaña donde se encontraba reconstruido después de la PELEA CONTRA Kai el Palacio de Jade.

-Por fin –dijo el encapuchado –cuanto había extrañado mi bello hogar

HOLA CHICOS, AL FIN DESPUÉS DE TANTO TIEMPO HE ACTUALIZADO ESTE GRAN FIC QUE TANTO LES GUSTA. ESPERO QUE HALLA VALIDO LA PENA LA ESPERA QUE FUE BASTANTE LARGA DEBO ADMITIR... NO OLVIDEN DEJAR SUS COMENTARIOS QUE ME HACEN SENTIR SUPER BIEN, RECUERDEN QUE SI LES GUSTA NO OLVIDEN RECOMENDARLA Y PARA LOS QUE TENGAN WATTPAD PUEDEN PASARSE POR MI HISTORIA LLAMADA "El gran secreto" BUENO SIN MÁS QUE DECIR YO ME DESPIDO .- Miley Wilde

BYEEEEEEEEEEE !