Un reencuentro de lo más inusual
Mientras que en el Palacio de Jade se la pasaban entrenando como un día cualquiera, cierta felina caminaba tranquilamente adentrándose en el bosque de bambú. Lo único en lo que estaba pensando era en todo lo ocurrido la noche anterior ¿Cómo era posible lo del musgo y las flores? ¿Por qué el maestro Shifu no quería que ella viere la caja? ¿Acaso sabría lo que contenía? Eran demasiadas dudas para Tigresa. Estaba tan concentrada en sus pensamientos que no se dio cuenta cuando la flor que tenía en la cabeza se la calló a causa del viento dejándola volar en el aire libremente lejos de la felina. Sin darse cuenta ella seguí caminando sin inmutarse de que su flor que al parecer la protegía había desaparecido, continuó así hasta llegar a una parte del bosque donde estaba libre de árboles de bambú y una vista de frente al valle de la paz; en otras palabras, era el lugar perfecto para entrenar, meditar o simplemente relajarse en paz.
-Ahh… -suspiró la felina –es bueno volver… no ha cambiado nada –dijo la felina acercándose a la orilla para ver más de cerca el paisaje que tenía enfrente suyo desde el acantilado
Se sentó un momento recargando su espalda en una piedra que estaba un poco más alejada de la orilla. De un momento a otro empezó a relajarse demasiado, tanto que empezaba a quedarse casi dormida; tenía los ojos cerrados pero aún seguía despierta. Estaba tan tranquila que ni se dio cuenta que alguien estaba viéndola desde otro extremo del bosque. Quería acercarse pero temía que no reaccionara muy bien la felina, así que siguió su camino tratando de ignorarla aunque no pudiera, pero de un momento a otro vio una figura pasar entre las sombras, no pudo ni siquiera ver de qué animal se trataba pero eso no era lo que le preocupaba sino que tenía otra idea en mente y no se escuchaba muy favorable.
-Tigresa –fue lo único que dijo antes de girarse e ir en busca de la sombra
Mientras tanto, Tigresa seguía relajándose recargada en la piedra disfrutando del cálido aire que se sentía desde ahí. Pero no por mucho, la felina empezó a sentir una sensación extraña haciéndola abrir los ojos; podía sentir que el movimiento provenía de abajo del risco lo cual hiso alarmar un poco a la felina. Se acercó con lentitud y un poco tambaleante a causa de estar algo adormilada, al posarse en la orilla no pudo ver mucho ya que tenía la vista un tanto borrosa haciéndola creer que no había nadie… o es lo que ella creía. Antes de que pudiera moverse un poco el suelo en donde se encontraba parada empezó a moverse hacia abajo haciendo creer a la felina que se trataba de un terremoto aunque no fuera así.
-¡Ahh! –grito la felina cayendo al suelo
Antes de que pudiera enderezarse, nuevamente el suelo se movió haciéndola caer al vacío. En ese momento ella creía que caería pero para su suerte había una especie de segundo risco (no sé cómo explicarlo pero si quieren, una forma más fácil de describirlo es como en la serie en el capítulo "reacción en cadena" cuando Po trata de que Tigresa no se caiga, solo que está estaba unida al risco que se caía) calló de cabeza golpeándose fuertemente la cabeza quedando aturdida por el golpe.
-Agh…. –se quejaba la felina -¿Qué… esta… pasando?
Trataba de no moverse demasiado pues sabía que estaba cerca de la orilla y que podría caer debido a la torpeza que le provocaba su vista borrosa, y para que fuera todavía peor para la felina, unas rocas de tierra y la misma en donde se había recargado Tigresa anteriormente se le vinieron abajo. Si no fuera porque la felina se dio cuenta y se cubrió la cabeza lo más rápido posible habría quedado inconsciente de tantos golpes en su cabeza pero no lo suficiente ya que la mayoría había golpeado sus piernas y demás partes de su cuerpo haciéndola quedar indefensa y sin poder moverse. Quería tan siquiera pararse pero por más que tratara le costaba bastante trabajo.
-Tengo que... levantarme –decía haciendo esfuerzos por conseguirlo
Se detuvo en seco al escuchar el crujir de unas raíces romperse, era más que obvio que cuando al fin lograra levantarse no le daría tiempo y caería al precipicio. Empezó a levantarse con la máxima delicadeza que pudo, unos segundos al fin logró ponerse de pie con algo de trabajo sujetándose de la pared con mucho cuidado de no caer. Pero no duró ni 10 segundos cuando el segundo risco se calló al vacío como si hubiera sido por arte de magia, la felina no pudo evitar soltar un chillido un tanto agudo y cerrando los ojos para finalmente esperar el impacto de la caída, pero por alguna extraña razón nunca llegó el dicho impacto que ella esperaba.
Al abrir sus ojos pudo ver que estaba colgando casi justo a la altura de donde estaba antes de que se rompiera el suelo donde se encontraba, no tenía idea de que o quien era lo que la sujetaba pero sin duda, le había salvado la vida. Alzó la mirada y se dio cuenta que era un brazo cubierto por una capucha negra el cual sostenía a la maestra del brazo, trató de enfocar su vista en el sujeto que la había salvado pero lo único que lograba divisar era una figura negra grande y algo robusta. Po, fue su primera opción. Aunque no estaba muy segura del todo, ya que no había lógica del porqué Po vestiría de esa forma. Sentía que ya había visto esa figura antes, pero ¿Dónde?
-¡Tranquila, voy a subirte! –dijo el extraño, su voz sonaba algo heroica y con cierto orgullo en ella
Definitivamente no sonaba como Po. El extraño empezó a subirla despacio y con sumo cuidado de que no se lastimara más, pero de un momento a otro la capucha que cubría el brazo de su salvador empezó a caerse revelando unas mancas que pertenecían a un leopardo. Pero al ver un zarpazo en aquella mano se dio cuenta de quién era.
Flashback de la batalla del puente de la esperanza en kung fu panda 1
Tigresa trataba de patear a Tai Lung cuando este tomó su pierna zarandeándola para finalmente aventarla al vacío, pero la felina pudo reaccionar a tiempo encajando sus garras en la mano del leopardo.
-¡Agh! –gritó el leopardo de dolor
Fin del flashback
-No puede ser –susurró Tigresa
La mano que la sostenía la seguía subiendo con algo de dificultad, dejando a la felina impactada por reconocer de inmediato aquel extraño. Cuando estuvieron frente a frente, él la tomó de la cintura con ambos brazos levantándola con delicadeza porque sabía bien que estaba lastimada, y aunque ella no lo supiera él no quería lastimarla. Por último la acunó en sus brazos con la misma delicadeza, ella solo lo veía aun algo asombrada de la impresión de verlo vivo.
-¿Tai…Lung? –dijo la felina atónita
Él, simplemente se dedicó a asentir con delicadeza y darle una sonrisa algo ¿tierna? Eso sí era inusual. Lentamente levantó su mano para tocar son sumo cuidado el lugar donde se había golpeado en la cabeza Tigresa, al momento de tocar a la felina no pudo evitar quejarse del dolor que sentía.
-Si hubiera llegado antes, no estarías así –dijo el leopardo con tono amargo
-¿Qué? Eso significa que ¿sabías donde estaba? –Dijo incrédula -¿sabías que esto pasaría?
-No, pero supuse que estabas en peligro –dijo en un tono ¿amable?
-Pero ¿Cómo? –preguntó Tigresa
-Descuida te lo diré más tarde –dijo Tai Lung –primero debo llevarte al palacio, estés muy lastimada
-No. Estoy bien
Tai Lung tan solo rodó los ojos, "siempre tan necia y con un orgullo enorme" pensó el leopardo. Sin pleno aviso, pasó un brazo por debajo de las rodillas de Tigresa y el otro por debajo de sus hombros, para luego alzarla y acunarla contra su pecho. La felina trató de zafarse del leopardo pero terminó rendida debido a estar demasiado débil como para apartarlo de ella.
-Bueno lo mejor será llevarte al Palacio de Jade –dijo Tai Lung –ahí estarás segura y podrás…
-¡¿Qué?! –Interrumpió la felina –no, no, eso es una mala idea
-No veo por qué no
-Bueno ¿dime que dirán todos en el Valle? –Reclamó Tigresa –Ver al leopardo que dañó gran parte de sus hogares, cargando a una maestra de kung fu lastimada ¿Qué te haría pensar a ti en su lugar?
-…. De acuerdo puede que tengas algo de razón, pero no puedo dejarte aquí –dijo el leopardo –aunque… ahora que lo recuerdo, se dé un atajo para llegar sin cruzar por el valle
-Excelente, espera… ¿Cómo puedo confiar en ti? -dijo con desconfianza –después de lo que le hiciste a mis compañeros, a la gente del valle, a Shifu, a…
-¿A ti? –Interrumpió, ella simplemente bajo la cabeza con algo de melancolía –escucha, sé que quieres respuestas y no te culpo, pero este no es el momento ni lugar para hablar de eso ¿comprendes?
Ella solo se limitó a asentir sin siquiera verlo a los ojos. Seguido de eso, Tai Lung caminó con paso apresurado al Palacio de Jade directo por su atajo. Minutos después, en el Palacio de Jade era un momento como cualquier otro. En el salón de entrenamiento ya hacían los demás furiosos y el guerrero dragón supervisando el entrenamiento ya como maestro oficial. Al principio tuvo problemas para poder enseñar, pero con ayuda del maestro Shifu y con el tiempo empezó a mejorar. Pero esta vez su atención no estaba completamente en el entrenamiento de sus amigos, sino en cierta felina que se había ido al bosque de bambú desde la mañana y no había vuelto desde entonces. Esto sin duda traía a cierto panda muy inquieto y nervioso por no saber nada de su amada desde hace tiempo. "¿Y si le sucedió algo? No, es Tigresa ella sabe cuidarse sola seguro estará bien, pero… ¿entonces por qué no ha regresado? "se preguntaba Po mentalmente.
-¿Estás bien amigo? –dijo mono preocupado
Se sobresaltó al escuchar a su amigo que le hablaba que únicamente había dejado de entrenar para saber que traía tan mal a su amigo.
-¿Qué? No dada mono –dijo evadiéndolo –estoy bien solo pensaba
-¿En qué pensabas?
-En nada importante…
-O creo que la pregunta sería… ¿en quién pensabas? –dijo con una sonrisa coqueta
Al escuchar la pregunta de su amigo, Po no pudo evitar ponerse nervioso. Lo cual provocó que empezara a tartamudear cosas que ni él mismo lograba entender. Completamente rendido, Po bajó su cabeza y se decidió a decirle.
-Bueno estoy algo preocupado por tigresa ¿sí?
-¿Qué, acaso la extrañas?
-¡¿Qué?! ¡Claro que no! –Dijo ocultando mejor sus nervios –estoy preocupado porque se fue desde la mañana y no ha regresado, y temo que le haya pasado algo malo
-Po, estamos hablando de Tigresa, es la más fuerte de los cinco –dijo convencido –sabe cuidarse sola
-Bueno supongo que tienes razón Mono –dijo un poco más calmado
-Exacto Po, además ¿Qué es lo peor que podría pasar? –Dice mono –que ¿Tai Lung apareciera, peleara con ella y la trajera herida hasta acá?
En ese momento ambos voltearon a la puerta al escuchar pasos provenientes de afuera subiendo los poco escalones para legar a la puerta. Estas al ser abiertas no pudieron hacerles dar un respingón a los presentes dentro del salón.
-Ta… Tai… ¿Lung? –titubeo Po
Tai Lung se encontraba parado enfrente de ellos con una cara algo ¿asustada? Ese entonces no era Tai Lung pensó Po. Su miedo fue inmediatamente remplazado por algo enojo o rabia. Pues el leopardo llevaba consigo cargando en sus brazos a Tigresa que se veía en muy mal estado, tenía moretones, el pelaje completamente despeinado y parecía estar inconsciente.
¿Tai Lung apareciera, peleara con ella y la trajera herida hasta acá?-Había dicho mono
Esa frase se repetía en el panda constantemente mientras se empezaba a imaginar en su mente lo que pudo haberle pasado a la felina, en ese momento sentía una gran ira hacia el leopardo. Por otro lado, Tai Lung solo esperaba que en algún momento los maestros se lanzaran en batalla contra él. Sinceramente se defendería como cualquiera pero al recordar que Tigresa se encontraba en sus brazos bastante herida le provocaba cierta sensación de seguir teniéndola en sus brazos, sin que le hicieran daño; además de que si llegaba a despertar y lo veía golpeando a sus compañeros, seguro que lo odiaría. Po se aventó contra él velozmente con intención de quitar a Tigresa de sus garras pero Tai fue rápido y logró esquivarlo sin causarle el menor rasguño.
-¡Panda espera! –gritó desesperado
-¡¿ESPERA?! ¡Acabas de atacarla! y ahora solo porque te sentiste culpable de haberle hecho eso, ¿la traes ante nosotros diciendo que vienes en son de paz?
-Okay, sé que esto se ve mal pero enserio que yo no lo hice
-No quiero escuchar más de tus mentiras –dijo Po avanzando hacia él de forma decidida –ahora quiero que la sueltes
-Pero…
-Hazlo –dijo intimidante
Por alguna extraña razón no deseaba pelear con aquel panda, lo más seguro era debido a que llevaba a su hermana en brazos herida y su amigo estaba asustado de que la hubiera lastimado, sin más que decir se limitó a suspirar y entregarle a Tigresa en brazos con mucho cuidado de no despertarla para evitar llamar su atención, Po de inmediato volteó a verla con gran preocupación. Tenía un par de moretones y estaba bastante sucia, pero logró calmarse un poco al verla moverse un poco; tanto que no pudo evitar sonreír ante aquella acción que dio inconscientemente su amada.
-Tranquilo, ella está bien –dijo Tai Lung –solo algo herida
-… Y ¿Cómo puedo saber que me estás diciendo la verdad, y no la heriste tú de verdad?
-¿Acaso no confías en mí?
¡¿Es enserio?! Pensó Po. En cierto punto Po tenía mucha razón, después de todo lo ocurrido con el leopardo le costaba demasiado poder confiar en él.
-De acuerdo eres muy listo, pero es enserio panda
-¿Por qué debería confiar en ti?
-Porque yo… confío en él
Po no pudo evitar sobresaltarse al escuchar ese susurro. Estando en sus brazos, Tigresa logró recuperar fuerzas suficientes para decirlo lo más alto posible para que Po pudiera oírla. Ni ella misma tenía idea de porque diablos dijo eso ¿Por qué ella, que ni siquiera confía en el cartero que ha estado entregando cartas en el Palacio de Jade durante varios años atrás, confiaría en quien estuvo hace años apunto de matar a su padre adoptivo y destruir todo su hogar? Quizás era por la relación que tuvieron hace años, cuando era una niñita y el leopardo era su más grande compañía, y que a pesar de todo lo que había hecho, ella aún le tenía algo de afecto.
-…! ¿QUE?! –Gritó el panda atrayendo más la atención de los presentes -¿dime que es broma Tigresa?
-Po, él me salvó la vida
-¿Enserio? –dijo incrédulo. Miró de reojo a Tai Lung para mirarla nuevamente con su cara de sorprendido -¿Estás segura? –preguntó de nuevo, la felina no pudo evitar poner una de sus típicas caras serias e intimidante que ella solo sabía hacer para confirmarle que era real –bueno, yo sólo decía
-Agh, escucha Po. Si confías en mí, sabrás que lo que te estoy diciendo no es mentira y necesito que confíes en él,… por mí –dijo Tigresa a lo cual Po solo se limitó a suspirar derrotado y decir no muy fuerte "de acuerdo"
-Gracias amigo –dijo el leopardo
-Bueno, ahora solo nos queda un problema –dijo Grulla
-¿Cuál? –preguntó Mono
-Todos nosotros confiamos en él, pero el que seguro que no estará nada feliz será el Maestro Shifu
-…Ups –dijeron todos menos Tai Lung
Podría ser cierto que todos ellos confiaran tan siquiera un poco en el leopardo, pero alguien que sin duda nunca podría perdonarlo sería el Maestro Shifu. Si lograba ver a Tai Lung seguro que todo se pondría de cabeza.
-Oh vamos chicos, estamos hablando de Shifu –dijo Po quitando el ambiente tenso –cuando le contemos lo que le sucedió a Tigresa será razonable y lo entenderá
-Puede que tengas razón Po –dijo Víbora
-O puede que haga todo lo contrario –dijo Mantis
Nadie pudo responder ese comentario, porque podría ser cierto lo que decía el insecto… eso y una aparición nada esperada. Todos quedaron completamente en shock al ver a cierto maestro abrir las puertas de salón de entrenamientos, se veía relajado y algo confundido por ver los rostros de los demás. En otras palabras era obvio que aún no se daba cuenta de la presencia del leopardo.
-¿Por qué tienen esas ca...? –se interrumpió el mismo al lograr divisar al leopardo de las nieves parado a unos metros de él. Y no solo eso, también empezó a imaginar que había sucedido algo realmente malo al ver a su hija adoptiva en brazos de Po, se veía sumamente mal, lo cual solo no ponía mucho peor –Tu…. La…
-Shifu no es lo que crees… –trató de hablar Tai antes de ser interrumpido por el panda rojo
-¡¿Cómo te atreviste a venir aquí y a ver lastimado a la que una vez fue tu hermana?! –gritó furioso
-Yo…
-¡No quiero escucharte, ahora las pagarás!
El panda rojo se abalanzó velozmente hacia al leopardo al que consideraba antes su hijo. Justo en ese momento Tigresa volvía aclarar su vista para ver nada más a su padre adoptivo estar a punto de atacar a su hermano que le había salvado la vida más de una vez, con mucho esfuerzo logró reunir las fuerzas suficientes para gritar o más bien rugir lo suficientemente fuerte para ser escuchado por todos.
-¡NO! –rugió con todas sus fuerzas Tigresa
Gracias a ese potente rugido suyo logró parar a Shifu que estaba a punto de darle una patada en la cara a Tai Lung mientras que él simplemente se limitaba a quedarse quieto para recibir el golpe, él sabía muy bien que se merecía eso y mucho más por todo lo que hizo en el pasado. Todos miraban sorprendidos a la felina que respiraba con mucha dificultad, Tai y Shifu se acercaron a ella para asegurarse de que estuviera bien y escuchar lo que al parecer ella quería decirles.
-No voy… a dejar… que lo lastimes –dijo con cansancio –me… salvo la vida hoy… y más de una vez… y lo sabe bien maestro
Shifu no podía articular palabra alguna, estaba completamente confundido que simplemente pudo decir un par de palabras.
-Debemos llevarte a que te curen esas heridas –dijo Shifu –ahí aclararemos todo –dijo dándose la vuelta para quedar viendo hacia donde estaban lo demás –ustedes también vengan, creo que es momento de contarles algo.
HOLA CHICOS Y CHICAS, MIL DISCULPAS POR NO SUBIR EN 3 MESES NADA PERO TUVE MUCHOS PROYECTOS EN LA ESCUELA, EXÁMENES Y MI INSPIRACIÓN ESTABA MUERTA, DE HECHO ESTABA IGUAL DE DE PÉSIMA CON MI HISTORIA DE WATTPAD PERO EN FIN. NO OLVIDEN DEJAR SUS COMENTARIOS QUE ME ENCANTAN (AUNQUE SOLO SEAN 11) PERO ESO ES LO DE MENOS, SI LES GUSTÓ NO OLVIDEN RECOMENDARLA A SUS AMIGOS PARA QUE TAMBIÉN LA VEAN SI ES QUE LES ES DE SU AGRADA. Y PARA LOS QUE TENGAN WATTPAD PUEDEN BUSCAR MI HISTORIA QUE SE LLAMA "El gran secreto"
YO ME DESPIDO Y ESPERO TENER TODO LO NECESARIO PARA PODER SUBIR EL SIGUIENTE CAP LO MÁS PRONTO POSIBLE .-Miley Wilde
BYEEEEEE ;D
