Hola a todos, aquí les traigo una nueva historia ~ Espero que os guste, los personajes de Happy Tree Friends no me pertenecen, pero si la historia que cree con ellos. Aviso que los personajes están en versión humana con rasgos de animales. También informo que le he añadido omegaverse. Se agradecen comentarios y / o sugerencias.

Muchas gracias y que lo disfruten.

...

CAPITULO 2 Los fantasmas del sótano.

Le pillado, aunque tenia la pequeña esperanza de que ese científico le confundiera con su hermano gemelo, Lifty, mas dudaba mucho de que tal cosa fuera a pasar. El peliazul no tenia ni un pelo de tonto, no como ese policía Lumpy que era fácil de engañar. La luz de ese cuarto era tan luminosa, tan blanca que su sombrero ni podía darle sombra en la zona de los ojos y su vista sufrió un poco por ese cambio de iluminación. Solo veía una luz blanca que le cegaba hasta que pudo enfocar de nuevo e irse adaptando, empezando así a ver todos los objetos ya ese sujeto. Intento ocultar esa debilidad, pero su de manera inconsciente le traiciono al parpadear un poco de más. No tardo en darse cuenta que todos los artilugios que había en esa habitación eran aparatos y objetos científicos de alta calidad, incluso juraría que… ¡¿Eso era una gelatina rosa viva comportándose como un perro ?! ¡¿Pero qué clase de científico era ese sujeto ?! Ahora entendía porque no solían acercarse a él y estaba seguro que los rumores que había sobre sus ayudantes eran reales… ¿Esa gelatina seria uno de ellos? Debía salir de esa casa cuanto antes, pero pronto con el sonido estruendoso de un trueno que hizo que los cristales de la ventana vibraran, le recordó la tormenta que estaba ocurriendo ahí afuera. Mirase como se mirase estaba atrapado en la casa de ese loco y cuando volvió a mirarle noto como este tenía una ceja levantada. ¿Se habría percatado que odiaba los ruidos fuertes? Respirando profundamente, desviando su mirada al suelo, era obvio que fue lo que rompió por accidente y carecía de sentido malgastar saliva en contestar a tal pregunta.

Aquel trueno fue algo inesperado, pero era obvio que se siguieran escuchando si tenían en cuenta que esa tormenta aún no había cesado y no parecía tener tal intención. Sospechaba que no se detendría hasta que lograra reparar su invento, pero para ello debería de encontrar primero la razón por la cual fallo en primer lugar. Su enfado comenzó a hacerse presente en su rostro, odiaba que no le contestaran cuando realizaba una pregunta tan sencilla. Pero al notar como se tensaba por la tormenta, eso le avivo un poco la curiosidad, también se había percatado de ese parpadeo excesivo, no debería de ver muy bien, pero… ¿Entonces porque no había robado unas gafas o lentillas? Desecho esas preguntas para centrarse en saber que era lo que ese inútil le había roto, porque no iba a ser tan benevolente y llamar a la policía. Además, estaba seguro que Lumpy terminaría chocando el coche patrulla en algún lado o lo metería en alguna calle inundada, quedándose atrapado y sin ir a su casa a detener al mapache. Apretando los puños mientras se acercaba, si el peliverde no hablaba le haría hablar. Mas el sonido del cristal quebrándose bajo su pie le hizo quedarse quieto, viendo como el contrario miraba al suelo y hacer lo mismo palideció por unos segundos… ¡Ese inútil… ese maldito ladrón!

- ¡Mi probeta! ¡¿Pero que clase de criminal eres tú que vas rompiendo todo a tu paso ?! −Grito Sniffles notándose en su voz que estaba bastante molesto y miraba enojado a Shifty. - ¡Recógelo ahora mismo! -

Cruzándose de brazos pasando de aquellos gritos, solo era una simple probeta, no entendía porque tanto revuelo por ello. Eso sin mencionar que el muy demente le estaba insultando. −Qué lo recoja tu madre. -

- ¿Perdona? ¿Qué es lo que has dicho? −Con una ceja alzada teniendo un pequeño tic en esta. - ¡Recupera eso inmediatamente, Shifty! ¡O te juro que dejare tu cuerpo tan destrozado que ni clonándote de tus células te repondrías! ¡Y que sepas que no te vas a largar de aquí hasta que pagues lo que has roto! -

Estaba dispuesto a luchar, pero al oír su nombre y esa amenaza, todo su instinto le comenzó a decir que huyera, que no le llevara la contraria porque iba muy en serio,… No conocía mucho a Sniffles, solo lo que escucho en la calle y alguna vez lo que dijeron en las noticias. Por esa razón al verle tan intimidante, tan amenazante, tan decidido, decidió no arriesgarse, quien sabia si ese sujeto era peor que el mismísimo Fliqpy, quien te mataba sin piedad alguna e incluso si estaba aburrido podía llegar a torturarte. Pero le sorprendió ver como el contrario se marchaba del laboratorio y cerraba la puerta de un tremendo portazo que fue acompañado por los sonidos de la tormenta. Suspirando pesadamente mientras se acercaba a la ventana para poder asomarse, teniendo pensado largarse de allí en ese preciso instante. Sin embargo, a pesar de las gotas que continuamente chocaban contra el cristal impidiendo ver junto con ese aguacero la calle principal, pudo apreciar con tenuidad como el suelo se comenzaba a encharcar. Su instinto y su cerebro le decían que el camino de vuelta a casa iba a estar mucho peor que el jardín del científico. La tormenta no daba tregua ni un misero segundo y caía con tanta intensidad que era difícil ver incluso el seto que hacia de valla, eso sin mencionar que las nubes estaban tan negras que dudaba mucho que fuera a ser mas suave mas adelante. Y todo eso sin mencionar que estaban esos odiosos que lograron asustarle, ¿Estarían asustados por la tormenta? ¿Se terminarían ahogando? Esperaba que así fuera, porque si no hubiesen ladrado y asustado, posiblemente ese loco no le había descubierto, ni estaría metido en ese enorme problema. No le iba a quedar otra que recoger esa maldita probeta rota, pero no pensaba pagársela y mucho menos quedarse ahí encerrado. En cuanto la lluvia se disipará, en cuanto viera alguna ventana abierta y no notase la mirada de Sniffles encima suyo, no dudaría en irse, largándose tan rápido como se lo permitieran sus piernas. Se termino agachando para empezar a tomar entre sus dedos cada trozo de cristal visible, acomodándolos bien sobe la palma de su otra mano. Sin estar mucho tiempo solo en ese laboratorio, cuando escucho de nuevo abrirse la puerta, su ceño automáticamente se frunció ante la espera de alguna burla o comentario molesto que le hiciera morderse la lengua. en cuanto viera alguna abierta y no notase la ventana de Sniffles encima suyo, no dudaría en irse, largándose tan rápido como se lo permitieran sus piernas. Se termino agachando para empezar a tomar entre sus dedos cada trozo de cristal visible, acomodándolos bien sobe la palma de su otra mano. Sin estar mucho tiempo solo en ese laboratorio, cuando escucho de nuevo abrirse la puerta, su ceño automáticamente se frunció ante la espera de alguna burla o comentario molesto que le hiciera morderse la lengua. en cuanto viera alguna abierta y no notase la ventana de Sniffles encima suyo, no dudaría en irse, largándose tan rápido como se lo permitieran sus piernas. Se termino agachando para empezar a tomar entre sus dedos cada trozo de cristal visible, acomodándolos bien sobe la palma de su otra mano. Sin estar mucho tiempo solo en ese laboratorio, cuando escucho de nuevo abrirse la puerta, su ceño automáticamente se frunció ante la espera de alguna burla o comentario molesto que le hiciera morderse la lengua.

Al entrar de nuevo a su laboratorio llevaba consigo una escoba y un recogedor para que ese desagradecido mal hablado pudiera limpiar los cristales del suelo. No estaba siendo amable, simplemente no quería que se lastimara y lo pusiera como excusa barata para no trabajar. En un principio se asusto al no verle, ¿Se abría escapado? No tardo en bajar la mirada, encontrándose a ese mapache con las orejas hacia atrás y con una mirada molesta en su rostro. Dudaba mucho que fuera a poder aguantar a ese intruso si sintió que le faltaba el respeto y le amenazaba incluso con la mirada. Le costo entender que hacia agachado hasta que vio aquella mano llena de abría los cristales. Sus orejas de oso hormiguero se tensaron mientras sus parpados se abrían por completo, no por la sorpresa de que estaba haciéndole caso, sino porque… ¡¿A quien demonios se le ocurría semejante insensatez ?! ¡¿Qué probeta había roto ?! Mirando de nuevo a la mesa en donde estaban sus probetas dándose cuenta que el peliverde había tenido más suerte de lo que pudo imaginar. Aun así, esa pequeña preocupación que llego a sentir le hizo fruncir el ceño en cuestión de segundos y mirarle de nuevo con seriedad.

- ¡¿Pero tú te entrenas para ser idiota o naciste sin cerebro ?! - Medio grito Sniffles mientras dejaba a un lado la escoba y el recogedor.

Mirándole enojado por aquellos insultos, pero se mantuvo todo lo sereno posible. - Vaya, no sabía que había otro bipolar en la ciudad. Pensé que querías que recogiera los malditos cristales de tu amada probeta. - Contestándole calmado mas en su mirada se notaba ese insulto oculto entre sus palabras.

No dudo en tirarle de la punta de la oreja de mapache antes de tomarle la muñeca y hacer que lo tirase todo. - ¡Diez más respeto a tus mayores! ¡Y no tomes tan a la ligera los objetos de un laboratorio! ¿Y si la probeta tenia acido, espabilado? Si te jodes las manos no podrás trabajar para pagarme lo que has roto. -

- La probeta estaba vacía, Sherlock. - Dijo Shifty mientras se frotaba la oreja de mapache con la mano.

- ¿Y tú qué sabes? - Pregunto Sniffles aun enfadado yendo a tomar los utensilios de limpieza.

Resoplando pesadamente ante esa situación, odiaba que le tratasen como tonto y más aun si le insultaban, pero era mejor no tentar a la suerte y quedarse callado.

Al no recibir ninguna respuesta del peliverde le dio de golpe la escoba y el recogedor. −Límpialo con esto. −Ordenó el científico.

No le quedo más remedio que tomar esas cosas para limpiar los cristales de la probeta ¡Otra vez! Porque cierta persona en lugar de hacérselo tirar al recogedor directamente, o tiro al suelo. Pero prefería morderse la lengua y dejar que ambos se calmasen, no acabar quería en la calle con ese diluvio o peor, acabar siendo un sujeto de pruebas para que el peliazul le pudiese hacer todos los experimentos que quisiera. Debía salir ileso de allí para poder volver a ver a su gemelo… ¿Estaría bien? Siempre le había estado cuidando desde las sombras y ahora no iba a poder estar ahí si se metía en algún problema. Pasando los pelos de la escoba de un lado a otro al estar barriendo, reunía los fragmentos de cristal en un solo punto, sin embargo, la preocupación por su hermano incrementaba. Le había enseñado todo lo que pudo para que sobreviviera en caso de que algo pasara, pero obviamente nunca llego a pensar que estaría "secuestrado" en la casa del científico loco, sin poder salir, no por la tormenta sino… ¡Por una maldita probeta ! Estaba convencido que cuando se lo contara a Lifty este no le iba a creer, después seguramente se reiría durante días a su costa. Salió de todos esos pensamientos al notar la fría mirada de Sniffles clavada en su persona, estaba seguro que si las miradas matasen ya habría muerto unas cuantas veces. Terminando de limpiar aquellos cristales para luego mirar al científico, no hicieron falta mas palabras porque con la mirada parecieron decirse todo. Yendo a tirar lo del recogedor a una papelera que había cerca de la mesa, y la cual se abría con un pulsador de pie que había en la base.

En cuanto el ladrón tomo las cosas para limpiar el estropicio que había dejado al colarse en su casa, su mente termino desconectando de ese asunto, para así poder centrarse en otras cosas como, por ejemplo; ¿Dónde iba a dormir ese polizón? Porque no pensaba dejar que durmiera en el suelo como un animal, además si se iba a quedar con él seria mejor darle un cuarto. Por suerte la casa era grande y tenia habitaciones de invitados de sobra. Mirándole fijamente oliendo un poco el ambiente, parecía ser que el muchacho solo era un mapache beta simple, pero tenia un comportamiento digno de un alfa orgulloso, ¿Acaso…? Al parecer iba a tener que estudiarle porque cuanto más tiempo pasaba más sentía curiosidad. Pero primero debía centrarse en esa estúpida maquina y en todos los cálculos que hizo. Centrándose todo lo posible en ello hasta que Shifty le miro y le indico donde podía tirar lo del recogedor. Termino apoyándose en la pared con una mano en su barbilla, no podía dejar de pensar en donde se había equivocado, en toda esa situación que ahora afrontaba la ciudad. Si la lluvia no Centrándose se disipaba por si misma, la ciudad seria la nueva Venecia del mundo y con un clima pésimo. Tenia que hallar la solution, sin darse cuenta que había comenzado a evadirse de la realidad y con ello a ignorar a su nuevo inquilino, marchándose hasta las pizarras de la pared que contenían infinidad de cálculos matemáticos e incluso había cosas básicas de programación para que la maquina funcionara correctamente. ¿Dónde estaba el error? Revisando una y otra vez aquellos cálculos que su cabeza realizaba sin ningún tipo de dificultad, siendo para él un simple juego de niños. No pensaba desviar su atención de esos problemas matemáticos y los repasaría todas las veces que fueron necesarias, mientras escuchaba de fondo la tormenta incesante que no hacia más que empeorar con cada minuto que pasaba.

El peliverde se mantuvo en silencio esperando que el científico le dijera algo, pero solo obtuvo silencio durante horas, era como si ese sujeto solo estaba centrado en el escrito con rotulador de la pizarra. Con curiosidad miro esas ecuaciones, bajando lentamente para no perderse detalle alguno. Intento llamar a Sniffles un par de veces, teniendo solo respuesta a la tercera vez y fue únicamente un gesto con la mano que entendió como si le estaba dando vía libre para hacer lo que quisiera. Sin quedarse allí más tiempo salió por la puerta para irse a investigar por completo aquella casa. A pesar de la tenue iluminación que había por culpa de ese clima catastrófico que había afuera pudo apreciar que la decoración era simple, pero se notaba que todos los muebles eran de la más alta calidad, incluso los cuadros que, a pesar de tratar de cosas científicas, se podía notar a simple vista que eran valiosas, muy valiosas. Iba a fichar esa casa de lujo para cuando pudiese ir con Lifty, robar todas las cosas interesantes. Ando por los pasillos, memorizando cada cuarto y las cosas que estos plantean a modo de decoración. Cuando acabo en la primera planta quedo frente a las escaleras, no se demoro mucho en ir subiendo en completo sigilo no fuera a ser que el dueño de la casa se terminara de enojar. Al llegar a la segunda planta se sorprendió un poco que los cuartos de invitados eran tan simples, pero mas aun el cuarto principal en donde debían dormir el contrario, ese lugar incluso era más modesto, no parecía encajar con los demás decoración de la casa . Pero lo que si no espero es que tuvieran una amplia biblioteca, había infinidad de estanterías y aquellos enormes ventanales que llegaban casi hasta el techo y tenían como vistas el frondoso bosque junto con la montaña, que ahora tristemente casi ni se podía apreciar. En algún momento entro en aquel lugar, estando hechizado e ignorando los truenos y rayos que seguían cayendo como si el mismo Zeus estaba anunciando el fin del mundo. Llego hasta la primera estantería, en la cual leía por encima de los títulos de los libros que reposaban en sus estantes. No solo trataban de temas científicos y de estudios, también había novelas de diferentes categorías, pero solo en uno se detuvo para sacarlo con cuidado de su sitio. Acariciando la tapa como si fuera la joya mas valiosa del mundo, mientras su mirada leía con detenimiento el titulo que el libro poseía. Trataba sobre el villano ficticio más famoso del mundo, Moriarty, su ídolo e inspiración. Desde que leyó la saga de Sherlock Holmes, se propuso superar al mismo Moriarty, ser más astuto e inteligente que él. Y ahora en sus manos estaba aquel manuscrito, era como un regalo caído del cielo después de estar mordiéndose la lengua. Yéndose a un sillón que había pegado a la pared junto con uno de esos enormes ventanales. Acomodando sus piernas encima de un posa brazos dejándolas colgadas desde la rodilla hacia abajo, poniendo así su espalda en el otro posa brazos para así comenzar a leer. Abriendo con delicadeza el libro e ir pasando las paginas con suavidad a medida que las palabras escritas iban siendo leídas, llevándole a esa Inglaterra donde vivió su ídolo. ser más astuto e inteligente que él. Y ahora en sus manos estaba aquel manuscrito, era como un regalo caído del cielo después de estar mordiéndose la lengua. Yéndose a un sillón que había pegado a la pared junto con uno de esos enormes ventanales. Acomodando sus piernas encima de un posa brazos dejándolas colgadas desde la rodilla hacia abajo, poniendo así su espalda en el otro posa brazos para así comenzar a leer. Abriendo con delicadeza el libro e ir pasando las paginas con suavidad a medida que las palabras escritas iban siendo leídas, llevándole a esa Inglaterra donde vivió su ídolo. ser más astuto e inteligente que él. Y ahora en sus manos estaba aquel manuscrito, era como un regalo caído del cielo después de estar mordiéndose la lengua. Yéndose a un sillón que había pegado a la pared junto con uno de esos enormes ventanales. Acomodando sus piernas encima de un posa brazos dejándolas colgadas desde la rodilla hacia abajo, poniendo así su espalda en el otro posa brazos para así comenzar a leer. Abriendo con delicadeza el libro e ir pasando las paginas con suavidad a medida que las palabras escritas iban siendo leídas, llevándole a esa Inglaterra donde vivió su ídolo. Acomodando sus piernas encima de un posa brazos dejándolas colgadas desde la rodilla hacia abajo, poniendo así su espalda en el otro posa brazos para así comenzar a leer. Abriendo con delicadeza el libro e ir pasando las paginas con suavidad a medida que las palabras escritas iban siendo leídas, llevándole a esa Inglaterra donde vivió su ídolo. Acomodando sus piernas encima de un posa brazos dejándolas colgadas desde la rodilla hacia abajo, poniendo así su espalda en el otro posa brazos para así comenzar a leer. Abriendo con delicadeza el libro e ir pasando las paginas con suavidad a medida que las palabras escritas iban siendo leídas, llevándole a esa Inglaterra donde vivió su ídolo.

El tiempo fue pasando, los minutos se convirtieron en horas y las horas en días, hasta que al tercer día el peliazul finalmente salió del laboratorio con un dolor de cabeza. Iba a tener que ir de propio a ver la maquina y eso significaba salir de su amada casa e ir a la azotea del ayuntamiento con la que estaba cayendo aún. Odiaba relacionarse con otros y no porque fuera un alfa, simplemente le irritaba estar con gente que no le llegaba a entendre, eso sin mencionar que solían mirarle algo raro cuando hablaba de cosas científicas. La tormenta había empeorado durante su confinamiento, daba gracias que sus dóbermans tuvieran las mejores instalaciones del mundo y la perrera contara con desagües de última generación, pero si el clima seguía así iba a tener que meterlos en casa. Cuando llego al salón pudo ver al peliverde sentado en el sofá con los pies subidos, por suerte suya se quito los zapatos porque sino le habría dado una colleja por machar el cuero. Pero admitía que en esos días no se acordó de que el ladrón estaba en su casa con el fin de pagarle la probeta, ni si quería le había dado una habitación y ya se preguntaba en donde durmió o si habría comido algo decente. Pero no pudo evitar reír con levedad cuando por un trueno junto con un rayo hicieron parpadear la luz, logrando también que el joven se sobresaltara y el pelaje de su cola rayada se erizara con levedad. El muchacho se había quedado abrazando algo que no logro distinguir por la tenue luz que había quedado. Mirándole divertido pareciéndole cada vez mas una buena idea el haber hecho que el contrario se quedara.

- Tienes el oído fino ¿Verdad? −Acercándose a Shifty mientras veía esas orejas aun agachadas a pesar del sombrero.

- ¿Y qué? −Contesto molesto el peliverde esperando que se riera de él.

−Y te dan miedo las tormentas por el ruido fuerte. - Concluyo el científico antes de que se quedara todo a oscuras. - Genial… - Alzando la mirada a las lámparas que finalmente se apagaron.

Todo el pelaje de su cola de mapache se termino por erizar ante esa repentina caída de luz. - Ya tardaba en irse… Se han caído algunos árboles en la calle cuando tu estabas en el laboratorio. - Aclarándole aprovechando así para quitar algo de tensión al ambiente.

- Ven conmigo, tenemos que bajar al sótano. - Dijo Sniffles esperando que el contrario le siguiera.

- ¿Por qué debo acompañarte? ¿Acaso tienes miedo de tu propio sótano? - Preguntando curioso y desconfiado.

Suspirando un poco ante esas preguntas, girando la cabeza para poder mirarle. - Soy un oso hormiguero y tu un mapache, tu tienes mejor vista nocturna que yo, Shifty. Así que ven conmigo y ayúdame, no quiero acabar rodando por las escaleras. -

Tras escucharle sonrió de lado con un toque malicioso. - ¿Esto descontara parte de la dichosa probeta? -

Riendo a carcajada limpia ante esa pregunta, ya debió imaginarse que el ladrón seria así e intentaría aprovechar la mínima oportunidad. - Si, Shifty, todo lo que hagas para ayudarme contara para pagarlo. -

Al ver que finalmente el ojiverde se levantaba y se calzaba mostro una sonrisa agradecida, le agradaba que le hicieran caso, aunque no debía bajar la guardia, conocía a Shifty y cuan habilidoso podía ser. Dejo que fuera el primero para poder guiarse por la oscuridad que de vez en cuando era sustituida unos segundos con la luz procedente de aquella tormenta. Iba indicando el camino que debían de tomar, algo que no fue difícil pues al llegar al pasillo solo tuvieron que ir a la puerta que estaba al lado de las escaleras. Sin embargo, no perdía detalle alguno de como ese sujeto se tensaba cada vez que sonaba un trueno. ¿En esos tres días estuvo así todo el tiempo? Esperaba que no le hubiera roto nada más. Mas no pudo evitar imaginarlo asustado como si en lugar de un mapache fuera un temeroso conejo. Sin embargo, aquello le hizo pensar en todas esas personas que sufrían por las tormentas y se maldijo así mismo por haber creado esa tediosa máquina. Bajando por las escaleras que resonaban ante sus pisadas, era curioso como eso no parecía asustar al menor a pesar de que aquel sitio era el típico de una escena de terror. Esa curiosidad comenzó a transformarse en pequeñas ideas que podrían ser catalogadas como mezquinas, pero todo fuera por la ciencia ya que tenía como único fin el saciar sus dudas y saber hasta que punto el ladrón tenía los miedos cambiados a diferencia de una persona normal. Un simple experimento que le daría las respuestas que necesita. En primer lugar, se tropezó un poco para apoyar la mano en el hombro del contrario, pero ante eso no pareció tener ninguna reacción ¿Por qué? ... ¡Era cierto! Ahora recordaba que Shifty siempre robaba con su hermano, ¿Cómo se llamaba? Bah, daba igual, eso era irrelevante en su experimento que ya le dio las primeras conclusiones como, por ejemplo: Que el otro solía tropezarse o andar demasiado cerca de Shifty cuando robaban. Estaba descubriendo muchas cosas de su nuevo inquilino y sabia que aun quedaba mucho por descubrir.

Cuando el científico le dijo lo de la vista nocturna pensaba que no decía lo del todo en serio, pero tras ese golpe le quedo mas claro ¡Sniffles no veía ni un pimiento y eso que llevaba gafas! ¡Eso sin mencionar que para colmo le recordaba a Lifty cuando tropezaba! Por suerte sabia que su hermano estaba bien, tras lograr contactar con él en el segundo día que estuvo en esa casa. Sin embargo, comenzó a notar algo raro, mas bien era su instinto avisándole de que tuviera cuidado porque había un peligro cerca, una amenaza. Sus pasos se volvieron más lentos, era difícil de explicar ese sentir, pero sus sentidos estaban engañándole al ver siluetas en la oscuridad que reinaba en el sótano. La gente de los bajos barrios solía llamarlos "los fantasmas de la noche" y cuando podías verlos debías tener cuidado de no cruzar las miradas, o sino tu alma estaría condenada. Siempre había mantenido la mirada baja cuando los notaba, no eran simples supersticiones, él mismo convivio entre esos "fantasmas de la noche" cuando era pequeño y estuvo encerrado contra su voluntad por su propia progenitora. Termino parándose al bajar el ultimo escalón y dejo que Sniffles fuera hasta la caja de fusibles y pudiera dar la luz. Orientándole para que fuera recto y no se chocara contra nada, aunque era el sótano mas vacío que vio en su vida de ladrón. Termino parándose al bajar el ultimo escalón y dejo que Sniffles fuera hasta la caja de fusibles y pudiera dar la luz. Orientándole para que fuera recto y no se chocara contra nada, aunque era el sótano mas vacío que vio en su vida de ladrón. Termino parándose al bajar el ultimo escalón y dejo que Sniffles fuera hasta la caja de fusibles y pudiera dar la luz. Orientándole para que fuera recto y no se chocara contra nada, aunque era el sótano mas vacío que vio en su vida de ladrón.

- Bien, Shifty, ahora dame cinco minu… ¡O por dios! ¡¿Qué es eso ?! −Dijo el peliazul alarmado y asustado.

No sabia a que se refería el contrario, ¿Acaso pudo ver por primera vez a esas siluetas que merodeaban en la oscuridad? Pero cuando giro la cabeza pudo ver porque el científico se puso así. A un lado, cerca de ellos había la silueta de una mujer con el cabello largo, ocultándole el rostro. Un sonoro grito le arranco de sus pulmones el aire que contenían. Un grito escalofriante, lleno de pavor que le retroceder hasta la pared. Recordando al mismo tiempo su horrible pasado y su mayor miedo. El silencio se hizo presente de manera abismal en aquel oscuro sótano, en donde ninguno de los dos habló, esperando lo peor.

...

Notas de Shifty Braginski (Autor):

Buenos días a todos ~ Espero que les haya gustado el capítulo, ¿Quién es la extraña mujer que ha aparecido en el sótano? ¿Qué ocurrirá a continuación? ¿Podrán llevarse bien esos dos?

Estas preguntas y muchas más se irán respondiendo a lo largo de la historia. Muchas gracias a todos aquellos que la leen. Los personajes de esta historia no me pertenecen, pero si la historia que cree con ellos.