Hola a todos, aquí les traigo una nueva historia~ Espero que os guste, los personajes de Happy Tree Friends no me pertenecen, pero si la historia que cree con ellos. Aviso que los personajes están en versión humana con rasgos de animales. También informo que le he añadido omegaverse. Se agradecen comentarios y/o sugerencias.

Muchas gracias y que lo disfruten.

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CAPITULO 8 Salvando una vida.

Al ver como el mapache caía inconsciente, un sentimiento de culpa mezclado con preocupación invadió por completo todo su ser. Nunca antes se había preocupado tanto por alguien, ni si quiera le importo si trataba bien a alguien o si le trataba como a un retrasado. Pero Shifty era diferente. Comenzó a examinarle más de cerca aquel horrible corte en su pierna, ignorando al superhéroe y lo que decía, también le daba igual lo que hiciera ese estúpido alce. Su cabeza no paro de pensar hasta que dio con la respuesta, solo existía una enfermedad que tenía todos esos síntomas y podía estar relacionada con esa herida: Septicemia. Debian tratar con urgencia al peliverde o sino podría sufrir algún shock en sus órganos, pues esa enfermedad era causada por alguna bacteria infecciona, la cual terminaba envenenando la sangre. Era seguro que con ese corte dicha bacteria se introdujera en el torrente sanguíneo de su ayudante. Sin embargo, salió de sus pensamientos de golpe cuando Splendid le alzo, impidiéndole tener los pies en el suelo por unos breves segundos. Esa acción le hizo fruncir el ceño, sobre todo cuando su cerebro proceso aquella información que había estado ignorando con anterioridad. Estaba loco si pensaba que permitiría que se lo llevaran al hospital. No iba a cometer más errores que pudieran perjudicar al muchacho.

Nunca pensó ver a uno de los mapaches en un estado tan lamentable. No podía negar que muchas veces pensó como seria su vida si estos desaparecían. ¡Pero nunca quiso que algo así ocurriera! ¡Una vida a cambio de tener paz, no era lo que deseaba! Por primera vez su cuerpo se quedó congelado, le costó unos segundos reaccionar mientras decía de forma automática que debían de llevar a Shifty al hospital. Más cuando escucho esa disculpa. Estaba sorprendido. ¡Nunca antes uno de los ladrones dijo algo así!¡Aun había bondad en él! Y ahora creía más que si ayudo a Sniffles a parar la máquina que provoco tanto caos y llovizna. Su cuerpo por sí solo reacciono y aparto al científico para así cargar en brazos al ladrón. Notando lo frio que estaba el cuerpo del ladrón y como su respiración estaba agitada haciendo un gran esfuerzo en ello. Además, escuchaba con su super oído, aquel corazón que latía con rapidez, intentando sobrevivir ante tal situación. No se iba a quedar para pedir permiso, tenía claro el llevárselo si o si, pasara lo que pasara.

− ¡Tenemos que llevarle al hospital! −Dijo Splendid por última vez, teniendo intención de alzar el vuelo.

− No pue…−Intento hablar Lumpy antes de ser interrumpido.

− ¡NI SE TE OCURRA! −Grito Sniffles soltando incluso hormonas de alga para dejar clara su autoridad. ¡Era SU ayudante y no iba a dejar que nadie lo tocara!

Pudo detectar ese aroma de alfa, pero eso no le intimido en absoluto, pues al igual que el científico, él también era un alfa. − ¡HAY QYE LLEVARLO! ¡¿ACASO NO VES COMO ESTA?! ¡SI SIGUE ASI SE VA A MORIR! –

− ¿Y tú quieres que ese inútil que lo metió aquí lo atienda?!¡Por que este ignorante tiene más trabajos que una puñetera muñeca barbe! – Contesto Sniffles completamente enojado y notando la mirada llena de rabia de Lumpy.

El alce no dijo nada más, se marchó de allí totalmente enojado. Ni pensaba atender a ese desgraciado, estaban mejor sin él.

Ante el silencio de su héroe favorito, se puso más firme y serio, había ganado esa "pelea" de alfas. – Lo llevaremos a mi casa. Pienso tratarle yo mismo. Y antes de que te quejes, cuento con la carrera de medicina y mi laboratorio tengo todo lo necesario para curarlo. Así que ni se te ocurra abrir la boca para quejarte. – Hablo Sniffles con autoridad.

Muy pocas veces había perdido una batalla y mucho menos contra otro alfa. Siempre la fuerza estuvo a su favor, además de la fama que le precedía por ser un superhéroe. Sin embargo, no pudo hacer nada contra esa lógica aplastante. Busco a Lumpy con la mirada para que le apoyara, pero en algún momento este se había largado, lavándose las manos ante ese problema. Ahora debía de hacer caso a lo que Sniffles dijo pues no quedaban más opciones. Quitándose su capa roja para envolver en esta al mapache. E iba a cargarle en brazos, pero el científico de nuevo se interpuso. Nunca antes le había visto actuar así. Sin duda, se tomaba muy en serio eso de que Shifty fuera su ayudante y por tanto su responsabilidad. Pero no era momento de hacer comentario alguno, debían de pensar en el bienestar del peliverde y brindarle primeros auxilios lo antes posible. Como si fuera una simple pluma, cargo con ambos sin dificultad ni esfuerzo. Ah, … tal vez sería mejor idea salir por la puerta principal y no dañar la estructura del edificio, abriendo una "puerta" nueva. Sus pies nunca llegaban a tocar el suelo, siempre sobrevolaba a escasos milímetros de este. Por esa razón nunca nadie le escuchaba llegar. Y aprovechándose de ese método, uso su super velocidad para salir de la comisaria, sin llamar mucho la atención de los agentes de la ley. No le importo que los policías que lograron verles se les quedaran mirando, ni si quiera pensó en la posibilidad de que podrían mal interpretar sus acciones. Ahora mismo lo único que le preocupaba, aunque le costara admitirlo, era el ladrón. Nada más sentir la brisa meciendo los mechones azules de su cabello, junto con la cinta que sobraba de su rojo antifaz, dejo de limitarse. Al igual que una nave espacial, despego rápidamente, poniendo rumbo a la casa del científico. No podía parar de escuchar al gemelo mayor de los mapaches, cada segundo que estuviera sin tratamiento estaría más cerca de la muerte y eso le hacía estar atento a ese latir que luchaba por sobrevivir.

"Pum...Pum...Pum…"

Su super oído seguía monitoreando los débiles latidos del muchacho junto con aquella irregular respiración. Empezaba a entender que era eso de que el tiempo se volviera eterno… ¡¿Cuándo iban a llegar a la casa del científico?! ¿Y por qué se estaba preocupando por su enemigo? ¡Era un vulgar ladrón! Su cola de ardilla dejaba una estala azulada en el cielo mientras volaban a gran velocidad. Durante un par de segundos desvió la mirada al mapache, viendo sus orejas caídas sobresaliendo un poco por debajo del sombrero. Su tez pálida hacia sobresaltar aquel sonrojo producido por la alta fiebre, si no fuera por el corte y la gravedad de la situación habría pensado que Shifty estaba en celo. Incluso a su nariz le llegaba un tenue olor dulce, pero podría ser de la repostería de Petunia, o alguna otro omega en celo. Pronto salió de sus pensamientos, los cuales duraron solo breves segundos, cuando por fin llegaron a la casa del científico.

En cuanto sintió los pies en el suelo, agradeció a todos los dioses existentes en la historia por hacerles llegar de una pieza. No era que cuestionase los métodos de su héroe favorito, ni muchísimo menos, pero… a pesar de ser una urgencia, volar muy rápido podía ser peligroso. Toda la ciudad sabia del incidente que tuvo con Giggles y como acabo gravemente herida.
Era odiosa aquella maldición que recaía en la ciudad, ¡¿Por qué no afectaba a los que morían por enfermedad?! Era uno de los misterios de aquel lugar. Sin embargo, ahora tenía que centrarse. Entrando en la casa tan rápido como le fue posible ignorando el charco de agua que se había formado al colarse por la puerta. Sin darse cuenta le había empezado a susurrar palabras de ánimo a Shifty, con la esperanza de que este pudiera aguantar mejor su estado de salud. Cualquiera que le escuchara podría interpretarlo como si estuviera rezando, pero todo aquel que le conociera, sabía que no era nada religioso, aunque a veces si lo pareciese, mas era todo meras y simples expresiones. Recostando con delicadeza al peliverde sobre la camilla de su laboratorio. No solía usarla, salvo para echarse unas merecidas siestas. No obstante, a pesar de no haber dado la luz, sabía dónde estaba todo exactamente en su laboratorio. Aun así, Splendid no tardo en encenderla, lo que agilizo mucho más las cosas. Fue a su estantería con vidrieras de cristal para comenzar a sacar varias cosas, entre ellas lo que parecía un viejo botiquín. Fue colocando todo sobre una mesita auxiliar con ruedas, tras tirar todos los documentos que había encima. No le importaba si quedaba todo desordenado o si eran cosas importantes, ahora solo había una cosa que le importaba en ese momento. Sin embargo, algo dentro de él reacciono al ver a Splendid acercándose a SU ayudante… ¿Por qué se sentía así? La lógica estaba abandonándole y el deseo de apartar a la ardilla de Shifty no hacía más que crecer. Intento ignorarlo, aplicando una lógica razonable. Pero todo fue en vano, algo se le apodero al ver como el peliazul iba a quitarle las botas de agua y los calcetines, al contrario.

− ¡Splendid! – Dijo Sniffles con voz autoritaria, más bajo las orejas al darse cuenta de su actitud. Tosiendo un poco mientras se acercaba a ellos. − ¿Podrías ir al cuarto principal y tomar un pijama? Sera mejor que cambiemos la ropa de Shifty por una más cómoda. −

Alzo una ceja al oír su nombre y ver el comportamiento del oso hormiguero. – Oh, sí. Me parece buena idea. Podría terminar con hipotermia si sigue con la ropa mojada. – Sonriendo, aunque se notaba preocupado. – Iré entonces al cuarto de Shifty y buscare su pija… −

− Es mi cuarto. Dormimos juntos. – Interrumpió Sniffles mientras atendía al peliverde poniéndole un paño húmedo en la frente, combatiendo así la fiebre. – Es arriba, tercera puerta. Dejo el pijama que uso encima de la cama. –

Su boca se quedó boquiabierta con levedad ante eso, su cerebro tardo un poco en reaccionar llenándose de miles de preguntas. Aun así, se marchó sin poder mediar ni una palabra. ¿Desde cuándo se conocían esos dos para tener tanta confianza como para dormir juntos? ¿Sniffles también se habría percatado de ese tenue olor dulce que emitía Shifty? Pero… si mal no recordaba el peliverde era un simple beta, o eso era lo que debía su ficha de arresto, tras hacerle las pruebas para saber a qué parte de la prisión mandarlo. Aunque no pudieron tomar sus huellas otra vez, o mejor dicho…ese trozo del documento desapareció sin dejar rastro. Levitaba mientras subía las escaleras, aquella enorme casa, estaba muy bien decorada, le sorprendía que cierto ladrón no se hubiera tomado la molestia de robar algo. Sin timarle mucho tiempo termino llegando al cuarto principal y como si fuera un niño pequeño curioseo un poco. Por suerte, no había nada fuera de lo normal, pues quiso asegurarse de que el peliazul como alfa no hubiera abusado del mapache hasta someterlo. Tomando el pijama que parecía haber sido usado por Shifty para así llevárselo cuanto antes y quitarle esa ropa mojada. Ahora que lo pensaba… ¿Y Lifty? ¿Dónde estaba? Ese par de gemelos nunca se separaban a no ser que hubieran peleado y aun así de normal, no solían estar por mucho tiempo separados. Pero ahora que Shifty estaba gravemente enfermo… ¡ESTABA DECIDIDO! ¡Buscaría a Lifty y no pararía hasta dar con él! Es un héroe después de todo. Nuevamente su rostro mostraba una sonrisa de lado a lado, pero pronto se desvaneció al entrar en el laboratorio y ver a ese científico loco cosiendo la herida. El olor a pus era más que evidente, seguramente le habría drenado la herida, aunque no parecía un corte que llevara mucho tiempo. Ahora que se fijaba… ¡SHIFTY ESTABA DESNUDO! De sus labios escapo un pequeño murmuro en donde insultaba al contrario, por cometer semejante acto. Ignorando que las orejas del oso hormiguero se movieron dejando claro que le escucho perfectamente.

Su concentración era máxima en ese momento y no podía atender a ese insulto dicho por su superhéroe favorito. ¡No era un pervertido! Tuvo que desnudar a Shifty para evitar bacterias y que la enfermedad fuera a peor. Era obvio que le llamo así porque lo desnudo, ¿Acaso pensaba que se lo iba a dejar a él? Moviendo la aguja quirúrgica con maestría dando el último punto al mapache. Prosiguiendo a ponerle Betadine junto con la venda y las gasas, tendría que curarle la herida todos los días, pero todo fuera para el contrario mejorase. Se lo debía. Suspirando cansado, había sido un día muy largo, mas ahora todo parecía ir mejorando. Tomando el pijama que trajo el peliazul, para así vestir a su ayudante, teniendo mucho cuidado de que Splendid no viera nada. No quería problemas, menos aun con su héroe favorito y si le oía decir al mapache que le vio desnudo cuando se pelearan, sabía que este nunca se lo perdonaría. Además, tampoco quería que nadie más viese al peliverde y pudiera apreciar esa tez pálida, su afeminada cintura… ¡No quería que nadie más le viene! … ¿Pero por qué?... Pudo escuchar a Shifty quejándose por estar siendo movido cuando solo intentaba descansar todo cuanto le era posible. No dudo en taparle mejor con la sabana tras ponerle solo la parte de arriba del pijama que le serviría casi como un camisón. Se negaba a dejarle en el laboratorio, no era ningún "conejillo de indias" con él cual experimentar y… se lamentaba por haberle amenazado con eso. Viendo como Splendid seguía ahí mirándolos, ¿Cuántas veces iba a tener a su ídolo en su casa? ¡Debía de aprovechar la oportunidad!

− Le voy a llevar al cuarto, estará más cómodo que en una camilla. Si puedes llevar el colgador con el suero te lo agradecería, Splendid. – Hablando en un tono calmado.

Alzo una ceja al escucharle, ¿Dónde estaba toda la agresividad de antes? – Esta bien, pero luego tendré que irme. Debemos de informar a Lifty y dudo que sea fácil localizarlo. –

− Cierto, debemos de avisar a la familia. – Se le olvido ese pequeño procedimiento. – Shifty dejo su móvil en el cuarto, alguien le amenazo y le obligue a apagarlo. – Contesto Sniffles mientras avanzaba con el peliverde en brazos.

− ¿Quién le amenazo? – Pregunto la ardilla curiosa, aunque se imaginaba que sería algún deudor o alguien con quien no debió meterse.

Suspiro pesadamente ante esa pregunta, ya se lo había dicho a Lumpy, pero al parecer no dejo constancia. – Sospecho que el mismo canalla que manipulo mi máquina. Él ha sido el responsable de esta tormenta y que se inundaran las calles. –

− ¿Qué?... ¡¿Hay alguien detrás de este infierno que hemos pasado?! ¿Y por qué amenazo a Shifty? – No entendía porque amenazarlo, ¿Acaso le pidió ayuda? Dejando que Sniffles acomodara al peliverde en la cama y lo arropara.

Asegurándose de que su ayudante estuviera cómodo para luego tomar el suero, poniéndolo en la vía. El mapache debía de estar hidratado para que su cuerpo no colapsara. – Al parecer está buscando a un tal "King of criminals" y lo amenazo con el fin de sacarle esa información. O esa es mi teoría. –

Ese nombre le sonaba, le resultaba terriblemente familiar. – "King of criminals" … − Susurro Splendid quedándose pensativo con una mano en sus labios.

− ¿Lo conoces? – Pregunto Sniffles al apreciar como el héroe se quedaba pensando, se notaba que reconocía ese nombre, aunque solo fuera de oídas.

− No lo conozco en persona. Pero si he escuchado de él de otros delincuentes. – Informo el peliazul. – Al parecer ese apodo, lo obtiene el mejor de los criminales del mundo. De normal suele ser alguien sanguinario, meticuloso, inteligente, como un jefe de la mafia. Pero hace menos de una década el apodo no se lo gano nadie y su anterior propietario…−

− Ngh…−

Sniffles se giró al escuchar a Shifty quejarse, pero todo parecía en orden. Yendo a echar un poco la cortina y que no le molestara la luz de la calle. Mientras su cerebro pensaba en esa nueva información. – Vayamos al salón, debemos dejar que descanse, ahora que su fiebre está remitiendo. –

− Esta bien. – Dijo Splendid mirando al ladrón con preocupación, pero se le veía un poco mejor.

Con suerte iba a poder avanzar más en la investigación y saber quién era ese desgraciado que toco su preciado invento sin permiso. Si llegaba a encontrar a ese "King of criminals" le haría pasar por miles de experimentos antes de entregarlo a las autoridades. Volvió a humedecer el paño con un compuesto que invento para que estuviera frio durante una hora. Colocándola en la frente de su ayudante esperando que se encontrara mejor. Tuvo la osadía de besarlo en la cabeza al colocarle el paño, deseándole dulces sueños en un pequeño murmuro. Saliendo del cuarto tras tomar el celular que guardo, notando como Splendid estaba observándolos sin perder detalle. Ignorando esa mirada pues a saber en qué demonios estaba pensando en esa ocasión. No obstante, mientras bajaba por las escaleras le cedió el celular desbloqueado para que pudiera verlo, así le creería por completo. Fue algo más difícil saber la contraseña, pero nada superaba su intelecto y pudo desbloquearlo. Al llegar al salón no dudo en sacar del minibar una botella de vino de primera calidad. Sirviéndole una copa al peliazul para ofrecérsela, sentándose poco después en su sillón estando agotado. Iba a ser una noche larga, pero estaba acostumbrado a trabajar tanto, aunque ahora estaba preocupado por el mapache. Dándole un pequeño sorbo al vino intentando relajarse unos segundos antes de buscar más información.

Nada más tener el móvil en su poder se puso a buscar ese mensaje, no pensaba mirar nada más, aunque pudiese sacarle mucho partido. Entre ellos el atrapar a criminales al dar con su contacto. No se percató de lo que le estaba sirviendo Sniffles al estar leyendo aquel mensaje. Eso confirmaba que nuevamente había un criminal que superaba con creces a todos los demás por su gran astucia e inteligencia. Y debía de ser alguien intocable, que a pesar de sospechar que fue él, no hubiera pruebas para detenerlo. Es decir, estaban hablando de una perfecta mente criminal, pero también era alguien que siempre tendría una diana en su espalda. Sentándose en forma de indio dejando de mirar la pantalla del teléfono para así dar un pequeño trago a la bebida. En unos milésimos de segundo pudo sentir el alcohol bajando por su garganta con un sabor afrutado, pero su rostro de asco decía todo. Odiaba el alcohol, no le gustaba beber en horas de trabajo porque podía descontrolarse aún más. Comenzando a toser al poco con levedad, intentando así quitarse esa horrible sensación de calor en su garganta. Aun no entendía como había jóvenes que les gustaba beber esas cosas, con lo asqueroso que sabia. Aparto el vaso sobre la mesita del salón respirando profundamente para dejar de toser.

− Disculpa, Sniffles, no soy de beber estas cosas. −Disculpándose pues no quería ser descortés tras haber aceptado el vaso.

− Oh, perdona, Splendid… no te pregunte. Si quieres te traigo agua o zumo. – No estaba acostumbrado a tener visitas y mucho menos a ser un anfitrión.

Negando con las manos mientras sonreía amablemente. – No hace falta, gracias. Imagino que estas preocupado por tu "ayudante". ¿Desde cuándo Shifty trabaja contigo? No es por meterme, pero siento curiosidad, yo le ofrecí infinidad de veces que fuera por el camino del bien y nunca lo logré. –

− Desde que se coló en mi casa y me ayudo a activar los fusibles, a cambio de poder quedarse hasta apaciguarse la tormenta. Luego se metió en mi laboratorio y descubrió el problema que tenía la máquina – Contesto Sniffles con simpleza. −A cambio de ayudarme tiene alojamiento, comida y bebida gratis. Además de ropa. Pero eso es lo de menos, ahora dime… ¿Puedes contarme más sobre ese "King of criminals"? –

Ni si quiera le pagaba un sueldo, pobre mapache, sin duda había tenido que caer en algún tipo de engaño o amenaza por parte del científico. – Pues no hay mucho que contar ya, tras la muerte del último "King of criminals" no ha habido otro hasta ahora. Lo cual es curioso porque ese apodo se da como por logros. Pero también cuando alguien necesita "x" cosa, piensan en él como en la primera opción. Y en la actualidad todos hacen lo que quieren con sus propios medios. –

Escuchando atentamente al peliazul. – Entiendo, entonces… si preguntamos a alguien que sea un delincuente, nos dirá quien es ¿No? – Concluyo Sniffles, pero vio como su héroe negaba con la cabeza.

−No. Todos, temen traicionarlo y antes de que alguien lo lleve a cabo le suelen cortar la lengua. Ten en cuenta que si necesitan ayuda recurren a él y si alguien quiere quitarle el puesto debe superarlo tanto en intelecto como en habilidad. Si le pega un tiro al parecer la muerte es algo benevolente, se rumorea que algunos saben cómo dar una muerte eterna. Pero esa gente es tan selecta que nadie sabe quiénes son. Y créeme que hay casos de maleantes que han desaparecido para siempre y no hay rastro alguno de sus cuerpos. – Explico Splendid como si estuviera contando una historia de terror. – Todos salen beneficiados con "King of criminals" y perder esos beneficios, sobre todo si son muy buenos, no es algo que muchos dejan pasar, así como así. –

Nunca pensó que detrás de los delitos de la ciudad hubiera una red del mal tan elaborada. – Entiendo, es como una red de negocios, pero con las peores artimañas que el mundo ha conocido… ¿Crees que Shifty sepa algo al respecto? – Le preocupaba que por esa razón amenazaran a al peliverde y no solo por un simple robo que no cometió… ¡¿Y si fue el mismo "King of criminals" quien le amenazo?!

− ¿Shifty? – Pregunto riéndose mientras negaba con una mano. – Imposible. La mayoría de sus robos no salen bien, es un ladrón de bajo nivel, aunque si es muy reconocido, pero seguramente por sus fracasos. –

Debía de admitir que eso era verdad, el mapache no era un gran ladrón precisamente. Cada vez la idea de que le amenazara el mismo dueño del apodo tomaba más fuerza, pero… ¿entonces había alguien retándole? Dudaba mucho que el robo de las joyas del faraón, y la de su máquina fueran delitos aislados... Algo más faltaba en ese rompecabezas que no lograba descifrar.

Viendo como el científico se quedó en su mundo pensativo y murmurando cosas inentendibles. – Si quieres saber quién es, debes buscar a los de alto rango. Pero no te aconsejo ir a los barrios bajos. Es muy peligroso. – Advirtió Splendid con seriedad.

− Tal y como esta Shifty, prefiero quedarme en casa por el momento. Solo él tiene alguna respuesta a todo esto…− Concluyo Sniffles.

− Esta bien. – El superhéroe comenzó a levitar. – Toma mi número, Sniffles. Si Shifty empeora, házmelo saber para poder comunicárselo a su hermano en cuanto le encuentre. – Sacando su celular para mostrarle su número.

Muy pocas veces se quedaba parado sin saber que hacer como le estaba pasando en ese preciso momento. Splendid…él… ¡¿De verdad estaba dándole su número de contacto?! Intentaba mantener la compostura mostrándose serio y pensativo, pero por dentro sentía que iba a gritar de la emoción en cualquier segundo como si fuera una fan viendo a su actor favorito. Le tomo un poco de tiempo el sacar su celular, evitando que los nervios de la emoción le fueran a traicionar de alguna forma. El sonido de que los datos de ambos se habían intercambiado y guardado le hicieron sonreír ampliamente, de estar en otras circunstancias seguramente se habría desmayado. ¡Era un sueño hecho realidad! ¡GUARDARIA ESE NUMERO EN SU MENTE POR LA ETERNIDAD! Y fue esa misma emoción la que le hizo no percatarse de que el héroe se estaba despidiendo para ir a buscar al otro mapache. Haber dejado que Shifty se quedara y fuera su ayudante, sin duda alguna era la mejor decisión que había tomado en su vida. En cuanto el mapache se despertará se lo agradecería con creces. No creía en la suerte, pero vaya que desde que estaba con él todo había ido a mejor. Oh…ahora recordaba que el pacto era hasta que se pasara la tormenta. Tendría que buscar otro trato para que se quedara con él, porque además…no quería que el muchacho se fuera…no sabía el porqué, tal vez porque tenían un coeficiente intelectual muy parecido y finalmente tenia con quien hablar, debatir teorías y cálculos, hacer inventos…un compañero a su altura. O tal vez era por otra razón que aun no lograba comprender, porque esa preocupación y ese sentimiento cálido que nacían en su corazón cuando estaba con el peliverde debía de significar algo más que solamente gratitud.

Ya sentía como de nuevo el científico le ignoraba, pero en esta ocasión su rostro le decía todo. Le recordaba a sus fans cuando se hacia una foto con ellos. Mostrando una dulce sonrisa decidiendo irse para buscar al otro mapache, lo cual no iba a ser precisamente fácil. Aun las calles sufrían los estragos de la tormenta y si no había muerto, podría estar atrapado en cualquier lugar.
El aire acariciaba su rostro, moviendo también el final de la cinta que usaba como antifaz, tras alzar el vuelo al salir de esa enorme casa. A medida que se alejaba su nariz parecía centrarse en seguir oliendo el tenue dulce aroma que desprendía Shifty. Aunque también podía oler la medicación y solo esperaba que el contrario mejorase. Sin embargo, tuvo que salir de sus pensamientos al ser deslumbrado por el foco de un helicóptero de la prensa. Era obvio que se iban a enterar de que saco al ladrón de la cárcel, así que debería de explicar porque lo hizo. Aun así… ¡¿Por qué demonios tenían que cegarlo con aquella luz?! ¡¿No se daban cuenta del peligro que corrían si hacían eso?! Y parecía que estaba gafado de mala suerte, porque el sonido del metal abollándose no tardo en hacerse presente, seguido del sonido de un motor en mal funcionamiento…Se había chocado contra la hélice y de no tener la piel con super resistencia seguramente habría acabado cortado en miles de pedazos. Suspirando pesadamente antes de ir a socorrerlos, su idea era volver a estirar las hélices, pero recordó unas palabras que le dijo el mapache con sombrero cuando intento atraparlos en una ocasión; "¡IDIOTA!¡¿QUÉ NO TE DAS CUENTA QUE SI HACES ESO NOS VAS MATAR?!" Terminando por sujetar el helicóptero y dejarlo con cuidado sobre el suelo mostrándoles una sonrisa a los periodistas. No respondió a ninguna pregunta por la seguridad del peliverde, no mencionaría nada de "King of criminals". Yéndose tan rápido como pudo tras alzar el vuelo, debía encontrar a Lifty. Luego respondería a todas las preguntas tras hablarlo con Sniffles para estar todos de acuerdo en que decir, pero ya se imaginaba que Splendon't le regañaría severamente.

Aprovechando aun la confusión y el caos que se origino gracias a su manipulación en el invento de ese loco científico. Una sombra se adentro en el banco de la ciudad, aprovechando también que la electricidad e incluso las alarmas debían de estar apagadas para evitar cortocircuitos. Todos los criminales de la ciudad estarían aprovechando el momento y ahora estaba cada vez más cerca de lograr que ese pacotilla de Shifty fuera eliminado. Pronto comenzaría el juego, en donde se declararía como vencedor y seria reconocido por todo el mundo como el mejor de los criminales.

− El juego a comenzado, "King of criminals".

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Notas de Shifty Braginski (Autor):

¿Qué harán nuestros protagonistas a continuación? ¿Splendid lograra dar con Lifty? ¿Qué nuevo trato le ofrecerá Sniffles a Shifty? ¿Quién será el nuevo "King of criminals"? Estas preguntas y muchas más se irán respondiendo a lo largo de la historia. ~

Como he mencionado con anterioridad, no me pertenecen los personajes de Happy Tree Friends, pero si la historia que cree con ellos.
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