El siguiente capitulo puede herir susceptibilidades, se recomienda que si eres una persona sensible hacia aptos de tortura, violación o lenguaje ofensivo, te abstengas de leerlo. Queda de más decir que es una obra de ficción y no estoy de acuerdo ni comparto dichas acciones relatadas en el fic. Es primera vez que escribo algo así, espero poder llevarlo a cabo de la mejor manera posible, se agradece discreción ...


Los días en los que Harry no estaba en la prisión pasaban rápidamente para Draco, en cambio los otros días eran una tortura de principio a fin. Se torturaba a sí mismo pensando en la hora que el hombre iría a buscarlo, se torturaba al imaginar los golpes que le daría, los gritos que le obligaría a proferir luego de dejarlo tendido como una masa uniforme de carne, para luego tirarlo en su celda nuevamente como si nada hubiera pasado. Ver a Weasley tampoco era precisamente algo bueno, no tenía ni idea de lo que sucedía con el pelirrojo; era cierto que no lo trataba bien, pero tampoco parecía particularmente interesado en él. Para Ronald Weasley él parecía ser un convicto más, uno del montón. Mientras que sus demás compañeros lo miraban con un odio intenso, en sus rostros se podía notar las ganas que tenían de matar al rubio de la manera más cruel que pudieran imaginar. Y fue el mismo Ron quien le informó por casualidad que no le hacían nada por orden de Potter.

—No sé qué les hiciste. —Había dicho el pelirrojo un día en que Thomas se "tropezó" con él, lo que ocasionó una fractura en el cráneo del rubio—. Pero Harry tuvo que decirles que no tenían permitido hacerte daño. A veces Harry parece un jefe de la mafia en lugar del héroe que venció a Voldemort.

Draco no pudo responder, estaba demasiado confundido luego del golpe, como para hacer algo además de cerrar los ojos con fuerza.

Esa noche Potter lo llevaba nuevamente a esa habitación oscura, convertida en una sala de tortura por el mismo moreno. Malfoy caminaba de espacio y con la cabeza baja; había estado esforzándose por aceptar su destino, por solo dejarse hacer por el hombre, aunque no estaba seguro de haber logrado convencerse en lo absoluto. Al menos Harry lo curaba al terminar con su trabajo, claro que se aseguraba de que continuara sintiendo el dolor, pero sabía que podía ser mucho peor si lo dejaba sangrando y con miles de heridas abiertas, o incluso con huesos rotos. Era la única "amabilidad" que le brindaba el hombre, y estaba seguro que lo hacía solo para protegerse a él mismo. ¿Qué diría todo el mundo si viera lo que él le hacía? Al menos unas cuantas miradas de asombro hacia él, eso era claro.

Llegaron a la ya conocida estancia más rápido de lo que al rubio le hubiera gustado. Harry, apenas entrar, le esposó las manos tras su espalda.

—De rodillas —ordenó.

—¿Qué ... Qué vas a hacerme esta vez? —inquirió el rubio espantado, mientras su voz se volvía trémula.

—Es una sorpresa, Malfoy, ya verás —replicó con la sonrisa más siniestra que Draco había visto hasta ese momento, y él sabía de cosas siniestras—. ¿Tengo que repetir la orden?

Draco sabía que era mejor no contradecirlo, si las torturas ya eran lo suficientemente horribles sin que Harry perdiera la paciencia, no quería saber lo que le haría al estar furioso. Se arrodilló como Harry se lo había ordenado, sintiendo el frío de la piedra impactar contra sus piernas. Potter se colocó frente a él, Draco subió la vista cual cachorro asustado, sin saber qué esperar a continuación, pero nada lo pudo preparar para lo que tenía pensado el moreno. Harry aflojó su propio cinturón, desabrochó su pantalón y le acercó su pene erecto a la cara.

—Chúpalo —ordenó con hostilidad.

—Pero... Yo no... —balbuceó Draco totalmente confundido, ¿qué demonios estaba pasando?

—Creo haberte dado una orden —insistió Harry sin inmutarse, lo que le indicó a Malfoy que todo estaba pasando según sus planes, ¿qué era lo que tenía pensado hacer si Draco se resistía? El rubio sopesó sus opciones en cuestiones de segundos. Podía hacer lo que Harry pedía y esperar que, por esa noche, fuera lo único que le hiciera; o podía negarse y soportar una nueva tortura. Antes de poder decidir, el hombre lo tomó con fuerza del cabello y le metió la erección en su boca, empujándola hasta su garganta—. Te atreves a morderme y me aseguraré de dejarte sin dientes. —Tenía su pene tan adentro que Draco apenas y podía luchar por respirar—. Muévete como la puta barata que eres; si lo haces bien puede que te de un premio.

El sabor salado inundó su boca, la dureza del miembro, que atravesaba su garganta tan profundamente, le causaba arcadas grotescas. Era la primera vez que Draco tenía un pene en su boca, y definitivamente quería que fuera la última, la sensación inenarrable mandaba señales a su cerebro para que cerrara su mandíbula en torno a la carne de Harry, pero temía lo que él podría hacer si se atrevía a morderlo. El rubio lo miró aterrado, suplicando con la mirada que lo dejara en paz por esa vez, pero Harry ya había pasado el límite del no retorno; enredando su mano con el cabello dorado de Malfoy, movió su cabeza de atrás hacia adelante, sin apenas hacer caso de los quejidos que soltaba el rubio cada vez que entraba profundamente en su boca. Su erección le estaba lastimando la faringe, y le hacía imposible poder respirar con normalidad.

Harry en cambio soltaba gemidos de placer, lanzó una mirada a los ojos horrorizados e inundados en lágrimas del rubio, y estalló en éxtasis. Las estocadas se volvieron más fuertes y penetrantes, por lo que Draco estuvo a punto de vomitar. No sabía si era peor los golpes que él le había proferido los días anteriores, o esta nueva forma de tortura tan denigrante. Lo peor fue cuando un sabor mitad amargo, mitad salado bajó por su garganta al momento en que el moreno acabó en su boca. Harry lo tiró al suelo, donde Draco cayó luchando por no ahogarse con el semen del hombre; o con su propio vómito, contra el que luchaba por mantener adentro.

—Espero que la próxima vez lo hagas mejor, maldito imbécil —dijo totalmente molesto el hombre, luego sonrió con sorna y continuó—: ¿Verdad que te gustó que me cogiera tu boca como si se de una vagina barata se tratara?

Draco en cambio no podía responder, continuaba tirado en el suelo tosiendo de manera descontrolada a la vez que luchaba porque llegara algo de aire a sus pulmones. Sin dejarlo recuperarse, Harry lo levantó y lo estampó contra el montículo de piedra que se hallaba en el centro de la sala. Tomó su cabeza con fuerza, estrellándola contra la dura superficie; su visión se nubló debido al fuerte golpe, y la roca se cubrió de la sangre que brotó de su mejilla izquierda, cuando se le abrió una desagradable herida en ella. Estuvo a punto de perder el conocimiento debido al shock repentino, sin embargo, con un gran esfuerzo, continuó lo más despierto que pudo. Pero nada lo pudo preparar para lo que su agresor hizo después. No supo en qué momento Harry lo despojó de sus pantalones, pero lo que sí supo fue el momento exacto en el que adentró su pene en su trasero con violencia.

Sintió cómo se desgarraba por dentro, mientras el dolor punzante invadía su cuerpo. La sensación era totalmente terrible, por lo que chilló con fuerza perdiendo totalmente el poco aliento que tenía, sus ojos se deshicieron en lágrimas amargas al tiempo en que su cerebro luchaba por desconectarse de lo que le sucedía. Lo sentía entrar y salir de su cuerpo avivando el tormento al que lo tenía sometido.

—¡Para! —gritó Draco desesperado—, ¡Para, por favor!

—Así me gusta —rió el hombre con perversidad, entrando y saliendo de él lo más intenso posible, el rubio sintió que se estaba partiendo en dos, quería que parara de una vez por todas, quería que Harry entrara en razón y lo dejara, o lo matara, lo que sucediera primero—, chilla como el cerdo malnacido que eres. Llora, suplica, humíllate ante mí. ¿Sabes el infierno que fue mi vida gracias a ti? —Él estaba descargando toda su ira en Malfoy, quién seguía gritando de dolor—. No tienes ni la más puta idea de todo lo que destruiste, maldito bastardo, no sabes lo que fue para mí soportar todo lo que tuve que vivir.

—Lo siento, lo siento...

—Voy a encargarme que tu miserable vida sea un infierno, desearás estar muerto cada puto segundo de vida que te queda.

Harry salió finalmente de su entrada, dejándolo caer debilitado, sus piernas no le respondían y su pelvis continuaba doliendo a pesar de que el hombre lo hubiera soltado. Un líquido caliente y viscoso se deslizó por entre sus muslos, lo que causó que el ambiente se bañara de un olor a sangre mezclándose con el del semen. Draco no podía procesar lo que acaba de pasar, se sintió sucio, destruido, incapaz de sentir algo diferente del dolor y la mutilación de su ser. Imposibilitado para continuar, dejó a su mente arrastrarlo hasta el dulce olvido de la inconsciencia, pero por primera vez en sus muchas pesadillas, Hermione no apareció, sino una terrible sombra que lo sometía y lo violaba. Potter comenzó a visitarlo en sueños.


Di: Espero que estés disfrutando de la historia! Sabes que te adoro!

Pattri: espero que el fic te siga gustando a pensar de la temática, que ya se va viendo en este capitulo. Gracias por leer y por los comentarios.

Bueno, como dije, es la primera vez que escribo algo así ... Espero no haber sido muy ruda ni muy explicita, pero era la idea principal del fic. Supongo que a futuro Draco desarrollará un sindrome de Estocolmo hacia Harry, aún no lo sé ... Pero la cosa va comenzando apenas.

Lo gracioso de todo es que no tenía ni idea del dialogo de Harry, de verdad soy terrible para denigrar a los demás. No creo haberlo hecho tan fuerte como quería, pero supongo que está bien no exagerar!

Les mando miles de besos!