"Hermione Granger
Considerada la más grande bruja de su generación. Fue famosa por ser la mejor amiga de Harry Potter y, junto con Ronald Weasley, ayudarlo en su búsqueda y destrucción de los horrocruxes, para finalmente lograr la derrota de Lord Voldemort.
Durante la Batalla de Hogwarts, ocurrida el 2 de mayo de 1998, fue secuestrada por el mortífago Rodolphus Lestrange, quien posteriormente le daría muerte.
Lo organización Plataforma Élfica de Defensa de los Derechos Obreros, fue fundada por Harry Potter en su honor."
Ya había memorizado el pequeño texto durante la noche, la pequeña Hermione incluso se puso a dormir recostada en su pequeño cuadro de oro. Había olvidado mucho de Hermione, el color de su cabello era más claro de lo que recordaba y sus ojos eran más grandes; le parecía increíble que la pequeña figura sonriera en su dirección con tanta calma, mientras en sus sueños se encontraba tan desesperada.
—¿Tú me perdonarías? —inquirió hacia la fotografía que continuaba dormida—. ¿Tú hubieras entendido mi error? Tú amabas a Weasley, ¿crees que pueda confiar en él?
Sabía que la fotografía no le respondería nunca, pero hablarle lo hacía sentir menos solo. No supo en qué momento se quedó dormido, pero la voz de Longbottom lo despertó a primera hora; se levantó de prisa, guardando en el proceso el cromo de Hermione bajo su pequeña almohada, sabía que se metería en problemas si alguien se enteraba que lo tenía en su poder, precisamente el de Hermione. Aprovechando que Neville y Goldstein tenían guardia en la mañana, y ninguno de los dos estaba particularmente interesado en molestar a Draco, el rubio se arriesgó a robar una pequeña cuchara de las cocinas; él tenía sus trucos y conocidos, quienes podían ayudarlo con la fácil tarea. Por lo que cuando volvió a su habitación, venía acompañado del pequeño cubierto de madera. Con todos los sentidos totalmente alerta, comenzó a buscar un punto débil en las muchas rocas que constituían las paredes de su celda. La tarea era tediosa, pero no difícil, después de todo las celdas de Azkaban prácticamente se caían a pedazos; lo primordial era lograr retirar una piedra, sin causar que las de su alrededor cedieran ante su falta.
Finalmente, tras lo que le parecieron horas, una de las piedras cedió, por lo que Draco sonrió gustoso, estaba cada vez más cerca de lograr su objetivo, solo debía esforzarse un poco más y lo conseguiría al fin; luego de unos pocos minutos estaba listo, un pequeño escondite entre las rocas de la pared, con suficiente espacio para la pequeña caja de la rana de chocolate regalada por Weasley y el pequeño cromo de Hermione. Debía esconderlos cuidadosa y celosamente, pues sabía que si alguien lo descubría, estaría en graves problemas, y lo último que necesitaba era precisamente sumar otro problema a su larga lista.
Metió los objetos con sumo cuidado, para luego colocar nuevamente la piedra, nadie que no supiera podría notar la diferencia; esos eran sus tesoros secretos en la prisión, una tontería en el mundo real, pero ahí adentro tenían un significado muy profundo para Draco: la primera vez que alguien lo trataba con amabilidad desde que se convirtió en mortífago; además, la pequeña fotografía de Granger también era bien recibida, verla tan alegre y serena le hacía bien, le aliviaba un poco el dolor de sus constantes pesadillas. Esos dos objetos eran su ancla, ellos le impedirían caer irremediablemente en la locura.
—Es hora, Malfoy —dijo la voz seria de Harry desde el pasillo. Fue entonces que entendió que Harry tenía turno nocturno ese día; de verdad había sido tan tonto como para creer que la paz le duraría un par de días al menos, pero ahí estaba él nuevamente frente a su celda, esperando pacientemente por aplicar un nuevo castigo en el hombre.
Draco palideció en segundos, sus pies no se movían del lugar aunque sabía que no moverse solo haría enfadar a Harry, pero de verdad no podía hacer que su cuerpo reaccionara en lo más mínimo, lo cual solo consiguió aterrarlo más, comenzaba a desesperarse por no poder salir antes de que fuera demasiado tarde. Miró la pared, justo donde, horas antes, guardó su pequeño tesoro, buscando armarse de un valor que no poseía, que jamás poseyó, era esa la razón principal de todas sus desdichas. ¿Y si hubiera sido más valiente desde el inicio? Seguramente ya estaría muerto, ¿quién podía saberlo?
—¡Malfoy! —rugió Harry, exigiendo que saliera de una vez. Algo en su tono de voz lo hizo salir de inmediato, temblando con cada paso. Harry volvió a conducirlo por el ya conocido camino y, mientras más se acercaban a su destino, Draco más temeroso se encontraba. Unió sus manos y las apretó con fuerza para evitar que temblaran aún más fuerte, mientras Potter caminaba en silencio tras él.
Por primera vez notó que Harry nunca decía nada mientras caminaban hacia la sala de torturas, siempre caminaba despacio, sin emitir sonido y con la mirada perdida, cualquiera pensaría que era presa de un maleficio imperius. El rubio estuvo tentado a voltear y hacerle frente, verlo a los ojos y comprobar que hacía lo que hacía por voluntad propia. Pero eso no serviría de nada, no podía arriesgarse a molestarlo, era lo que siempre se repetía a sí mismo.
Ese día Potter combinó los golpes con la violación de su cuerpo entero, durante todo el proceso no dijo nada, nada en absoluto salió de su boca; solo su mirada de odio total, desprecio e ira, decía todo por él. No hacía falta ofenderlo cuando podía verlo de esa manera tan cruel, tan perdida, tan desesperadamente macabra. Draco se quejó, como siempre, implorándole perdón a cada segundo, llorando cada tanto al no poder soportar el dolor, no solo físico, sino mental; su cerebro le repetía una y otra vez que estaba bien, que se lo merecía, que si no fuera por él la verdadera Hermione sonreiría al igual que el pequeño cromo oculto en su habitación, estaría seguramente casada con Weasley tendrían unos pequeños mocosos corriendo como idiotas todo el día; Potter no sería ese ser atormentado, sumido en tan profunda oscuridad.
Potter se adentró en él desde atrás con la acostumbrada dureza, con el mismo dolor constante y punzante que comenzaba en su pelvis, reptaba por la base de su columna y finalmente desembocaba en su nuca, causando que su cerebro se llenara de terror y los más oscuros pensamientos, "lo mereces" repetía una voz en su cabeza; "estás sucio, vacío, herido, dañado y destrozado, porque te lo mereces". No podía luchar contra esa gran verdad, no podía gritar que no lo merecía, que él merecía que lo trataran como un ser humano y no como un saco de boxeo con el que liberar toda la mierda que todos cargaban encima; simplemente no podía hacerlo. El recuerdo de la sonrisa de Ron al darle la rana de chocolate invadió su mente por un breve instante. "Tú solo cometiste un error adolescente", resonó la voz de Weasley en sus oídos; "no voy a juzgarte por eso", y eso fue lo último que escuchó antes de perder el conocimiento como siempre.
No supo cuánto tiempo estuvo inconsciente, pero Harry ya parecía haberlo curado, incluso esta vez ni siquiera continuaba sintiendo dolor. Siguió con los ojos cerrados, temiendo que Harry volviera a dañarlo al verlo despierto. Fue entonces cuando lo escuchó, primero muy bajo, subiendo lentamente en fuerza e intensidad: un jadeo, seguido de un quejido, para finalmente romper en un llanto desesperado. Abrió uno de sus ojos lo suficiente para echar un corto vistazo y lo que vio le sobrecogió el corazón.
Potter se sentó en el suelo, de espaldas a él, tenía sujetas sus rodillas con sus manos mientras lloraba amargamente. Temblaba como un niño pequeño totalmente asustado y perdido, Draco se atrevió a abrir sus ojos para mirarlo mejor. El moreno enterró su cara entre sus piernas cuando no pudo controlar el llanto que brotaba desde lo más profundo de su ser, el sonido lastimero atravesó el pecho de Draco con fuerza, casi obligándolo a llorar con él, sin embargo la visión lo tenía tan impresionado que no podía hacer otra cosa que mirar atentamente al hombre destruido frente a él. No podía despegar sus ojos de esa espalda indefensa, de ese momento en el que toda la ira abandonaba a Harry y solo quedaba la aflicción del arrepentimiento, estuvo casi tentado a levantarse y abrazar a su ahora herido atacante,
—¿Qué es lo que estoy haciendo? —se dijo Harry así mismo en voz alta, la suplica desesperante estaba llena de pesar, el moreno comenzó a balancearse muy levemente de atrás hacia adelante—. Por favor, por favor... Que alguien me ayude, necesito que alguien me ayude... Odio al monstruo en el que me estoy convirtiendo... Odio todo esto...
Harry continuó llorando con cada vez más fuerza, rogando desesperadamente por una ayuda que no llegaba, por un perdón que no estaba dispuesto a pedir ni aceptar. Y Draco solo pudo quedarse quieto tras él, sin saber qué hacer o qué decir. Ese hombre que se convertía en demonio frente a él casi todas las noches, que le hacía y lo obligaba a hacer las cosas más atroces; solo era la consecuencia directa de sus actos. Potter le mostraba exactamente lo que había hecho debido a sus errores, era devastador ver cómo Harry caía hacia el infierno sin posibilidad de salvarse, solo porque Draco no fue capaz de ser osado por una vez. Ese chico frente a él, que estaba asustado, que no quería continuar perdiéndose, perdiendo su esencia misma, que no quería ser el monstruo aterrador en el que se estaba convirtiendo, era obra directa del rubio. Y eso era terrible de ver.
Era angustiante saber el peso que sus acciones tuvieron sobre otros, era desgarrador no saber cómo arreglar todo lo que había roto. ¿Cómo podía evitar que Harry sucumbiera aún más a esa terrible oscuridad que amenazaba por devorar su alma?
Sí, la tortura a la que Draco era sometido cada noche era cada vez peor.
Fin del capitulo! Este es un capitulo que sabía cómo terminar, pero no cómo comenzar, pero poco a poco se fue dando, y por eso tardé en terminarlo un par de días. Intenté que la parte final de Harry fuera lo más desgarradora posible, espero haberlo logrado y que el resultado final les oprima el corazoncito. Quiero que Draco comience a ver a Harry, no solo como su torturador, sino como una victima también y así empatice con él un poquito.
También agradecerles por sus reviews!
Kaoruglommy: No me recuerdes a Banana fish porque mi corazón se rompe automáticamente! Leí el fic que me recomendaste y me encantó! La pareja de Ron y Draco la he leído muy poco, y la verdad es que me gusta mucho, creo que ellos quedan muy bien juntos; yo tengo un fic de esta pareja pero no terminó de convencerme el desarrollo que tuvo porque a mitad del camino el Romione hizo escena y se descontroló. Pero ahí anda.
Pattri: Gracias por leer, me encanta que lo disfrutes!
danielabenitezv: No te preocupes, es un Drarry y así se quedará! Gracias por leer.
Milenrrama: Qué bueno que te esté gustando y gracias por tus comentarios! Se que lees de poquito en poquito, y aun así la disfrutas!
Gracias a todos, me hacen muy feliz!
