Al final del capítulo estaré respondiendo a sus review.


Ronald Weasley estaba feliz, no tenía otra palabra para lo que sintió durante todo ese día. Estaba realmente feliz de saber que podría estar nuevamente a solas con Draco. Era cierto que se acercó al rubio para obtener información, para saber de una vez por todas lo que todos a su alrededor querían ocultarle. Pero eso había cambiado hacía mucho tiempo, no sabía cuándo había sucedido, pero para Ron ya no importaba saber la verdad, solo importaba pasar un buen tiempo con Draco, compartiendo anécdotas y risas durante unas pocas horas dos noches a la semana. Era por esto que saber que tendría una noche extra para estar a su lado lo hacía realmente feliz. No le importaba que Harry estuviera de mal humor, cosa que ya era habitual en su amigo. Las emociones de Harry fluctuaban cual montaña rusa, nadie podía controlarlas ni mucho menos anticiparlas. Pero parecía que el buen humor de Ron lo estresaba más que cualquier otra cosa.

Sin importarle saber que Harry armaría un escándalo al volver de su recorrido nocturno, Ron escapó hasta la celda de Draco como si de un ladrón se tratara, aunque se comparaba más con un niño huyendo de sus padres sabiendo que luego iba a ser regañado por no hacer caso. Llegó hasta la muy conocida reja, pero esta se encontraba abierta de par en par dejando ver una celda totalmente vacía. El corazón de Ron dio un vuelco vertiginoso al imaginar al rubio huyendo de prisión en medio de la noche.

El pelirrojo no estuvo seguro de qué debía hacer durante mucho tiempo, sopesaba los pros y los contras de la situación. Lo indicado era decirle a Harry que faltaba un prisionero, pero en el fondo él se encontraba deseando la libertad de Draco, que pudiera salir de prisión y fuera capaz de volver a vivir una vida normal; el problema era que Ron no estaba seguro de poder formar parte de esa nueva vida.

¿Y si Draco no quisiera tener nada que ver con él luego de salir de prisión? Ron no podía permitir aquello.

Decidió no avisar a Harry y buscar al rubio por sí solo, una vez que lo encontrara hablaría con él y juntos pensarían qué hacer. Era lo mejor.

No estaba seguro de por dónde debía comenzar a buscar, la prisión era muy grande y Draco solía ser muy escurridizo en sus años de colegio, dudaba mucho que hubiera cambiado en ese tiempo. El hombre realizó un hechizo rastreador, pero este solo rastreaba la actividad mágica reciente, y en la celda de Draco no se había utilizado magia. Esto alertó a pelirrojo, ¿cómo pudo escapar Draco sin ayuda mágica? ¿De verdad había escapado?

La situación pintaba cada vez peor, algo malo había sucedido con Draco Malfoy esa noche, y Ron iba a averiguar qué había sido, costara lo que costara.

La noche avanzaba y Ron se sentía cada vez más desesperado, tenía mucho miedo de que algo pudiera haberle ocurrido al rubio, después de todo, hasta él sabía que sus compañeros solían pasarse con los castigos que le infringían, no importaba lo mucho que él se esforzara en detenerlos. Solo esperaba que Harry no fuera uno de los que trataban tan terrible a Draco, él no tenía ningún motivo para hacerlo hasta donde Ron sabía.

Cuando apenas habían pasado diez minutos, que el pelirrojo sintió como si hubieran sido horas enteras, un sonido llamó su atención; un llanto bajo y desgarrador se escuchaba a la distancia. Se dejó llevar por el sonido hasta que distinguió la voz de Draco.

—Por favor, detente —gimoteaba entre llantos la voz del rubio—. Es doloroso, por favor, por favor… Para de una vez…

La desesperación en la voz de Malfoy lo paralizó, seguramente lo estaban haciendo sufrir al extremo o él no estaría chillando de esa manera. Ron tuvo mucho miedo de lo que encontraría al terminar de llegar hasta el lugar de donde provenía la voz, tuvo miedo de lo que sería capaz de hacerle a quien dañara al rubio, de volverse en alguien totalmente desconocido para sí mismo; pero sabía que no importaba, lo único que importaba era proteger a Draco, liberarlo de cualquiera que fuera el dolor que le estaban causando.

Sin embargo, nada lo preparó para lo que le esperaba en el pequeño cuarto oculto de las miradas ajenas; un cuarto que lo único que provocó en el pelirrojo fue sentimientos nauseabundos. A su alrededor había una serie de instrumentos de tortura: látigos, fustas y otros muchos cuyos nombres desconocía; grilletes, cadenas y sogas pendían de las paredes llenas de sangre; el olor a sangre y sexo le revolvió el estómago.

¿Qué le hacían allí a Draco? No quería saberlo, pero la respuesta lo golpeó al instante: Harry Potter, nada menos que su mejor amigo y salvador del mundo mágico, se encontraba teniendo sexo con Draco Malfoy. "Sexo" repitió para sí mismo "llámalo por lo que es: lo está violando".

La terrible verdad le causó arcadas, no podía creer que fuera precisamente Harry quien le estuviera haciendo aquello al rubio; sabía que no le agradaba, claro que lo sabía, pero no pensaba que fuera tanto como para atreverse a violarlo.

Harry se movía rítmicamente dentro de Draco, quien no paraba de suplicar porque se detuviera, manteniendo los ojos cerrados en aparente concentración, sin escuchar una palabra de lo que Draco decía. Ron no quería pensarlo, pero Harry parecía estar realmente disfrutando de lo que hacía, sus gestos y su cuerpo lo decían con claridad. ¿Acaso Harry…?

No, era totalmente imposible, Harry no podía estar realmente disfrutando lo que le hacía a Draco, no podía estar así de excitado mientras lo violaba y ultrajaba. Ron tragó saliva con fuerza, mientras la confusión dio rápidamente paso al enojo, la ira y el odio, no podía permitir que su amigo siguiera haciendo aquello, no podía permitir que Draco siguiera soportando esa tortura. Tomó su varita con fuerza, repitiéndose a sí mismo que matar a Harry no era una opción, aunque fuera lo único que gritaba cada célula de su cuerpo.

—¡Desmaius! —gritó Ron sintiendo la bilis subir por su garganta.

El ruido sordo que hizo el cuerpo de Harry al impactar contra el piso lo hizo reaccionar; dirigió su vista a Draco quien lo observaba con los ojos llenos de horror, el pobre rubio temblaba de miedo, y ocultaba su cuerpo de la vista del pelirrojo lo mejor que sus manos le permitían. Ron no supo cómo interpretar la acción del hombre frente a él, pero sí sabía que Harry pronto se despertaría y no sería nada bueno encontrarse en el lugar cuando eso sucediera. Tomó la mano de Draco con fuerza e intentó hacerlo correr junto con él, pero las piernas del rubio cedieron al instante, mientras gotas de sangre resbalaban por sus piernas. El corazón de Ron se encogió de tristeza y su mente enloqueció de ira; volteó hacia el cuerpo inconsciente de Harry, el pensamiento de que su mejor amigo y hermano merecía morir invadió su mente, pero la presión de la mano de Draco en la suya lo hizo reaccionar a tiempo.

Se sentía terrible al pensar en matar a Harry, pero estaba seguro de que no conocía a ese hombre, nunca lo conoció realmente; porque el Harry que conocía se había perdido luego de la guerra y él no terminaba de entender por qué, porque todos a su alrededor lo justificaban diciendo que tenía sus motivos, pero nadie le decía ninguno de esos motivos.

Como pudo se acercó a Draco y lo cargó sin mucho esfuerzo; Draco enrojeció al instante e intentó liberarse.

—Estoy sucio —murmuró desesperado mientras negaba con la cabeza, Ron lo apretó con fuerza en su pecho.

—No lo estás, Draco —afirmó el pelirrojo con seguridad, lo que causó que el rubio rompiera en llantos.

—Lo siento, lo siento, lo siento… —La voz de Draco apenas podía oírse debido a que su rostro estaba pegado al pecho de Ron. Lo que causó que se empapara cada vez más con la lagrimas del hombre.

El corazón de Ron se rompía un poco más con cada paso que daba hacia la celda del rubio, pues escucharlo pedir perdón por algo que no era su culpa, además de tener la piel empapada con sus lágrimas, no hacía más que destruir su alma poco a poco, deseaba poder llevarlo a otro lugar, pero no sabía cuál, estaba seguro que Harry los buscaría si huían, lo mejor era pensar en una forma de escapar de prisión y asegurarse de que Harry no los encontrara jamás; incluso escapar del ministerio era mucho más sencillo que hacerlo de su amigo.

Al llegar a la pequeña celda recostó a Draco en la cama, pasó sus dedos por sus mejillas para limpiar las lagrimas que continuaban saliendo de sus ojos, y se obligó a sí mismo a no llorar también.

—No es tu culpa, así que deja de disculparte, por favor —pidió Ron con voz apretada, podía sentir la rabia y la impotencia subir desde su estómago hasta su pecho y apretarle el corazón, su mente estaba a punto de nublarse debido a la ira infinita que lo poseía.

—Sabes que me lo merezco…

—¡No vuelvas a decir semejante mierda otra vez! —bramó Ron perdiendo lo estribos.

—Perdóname, perdóname… —Draco se encogió de miedo ante su reacción, por lo que Ron fue hasta él para tranquilizarlo.

—Lo siento, Draco… Perdón por ser tan bruto… Pero entiende que no es tu culpa, tú eres la victima y la victima jamás tiene la culpa.

—¿No es mi culpa? —inquirió el rubio, y su llanto aumentó cuando Ron respondió que no lo era, porque hasta ahora todos decían que era su culpa, que se lo había buscado, que se lo merecía. Nadie le había asegurado de manera tan sincera que no era así, que él no merecía todo lo que le hacían, que él era una víctima. Quizá Ron no se iría de su lado después de todo.

Ron lo abrazó con fuerzas hasta que Draco se tranquilizó y su cuerpo dejó de temblar; se separó del rubio segundos después muy lentamente y acercó sus labios a los suyos en un acto totalmente inconsciente. Draco quedó estático, ¿qué demonios estaba pasando? ¿Por qué Ron también lo besaba? ¿Debía corresponderle o no?

Ron por su parte solo se acercó al rubio sin pensar, pero una vez que sintió al hombre tensarse ante su gesto se alejó con rapidez. Le dirigió una mirada llena de terror y confusión, para finalmente salir corriendo de la celda. No estaba seguro de por qué había besado a Draco, posiblemente las emociones de la noche habían podido con él, quien nunca había podido manejarlas correctamente, o quizá por fin se había decidido a hacer lo que desde hace mucho tiempo rondaba su mente inquieta, solo desearía haberlo besado bajo otra situación y no una en la que Draco estuviera tan vulnerable y traumatizado.

Pero entonces, ¿qué debía hacer ahora? ¿Y si Draco no quería volver a verlo? Él definitivamente no soportaría que eso sucediera.


Fin del capítulo!

Este capítulo fue uno de los primeros que pensé para el fic, y la razón principal del por qué necesitaba vivo a Ron! espero que lo estén disfrurando tanto como yo!

El capítulo necesita edición, pero he tenido problemas con el internet y es subirlo ahora o nunca.

Les doy las gracias por los review, me inspiran a seguir!

Pattri: lamento que hayas buscado entre mis historias un Ronco con final feliz y te hayas topado con todo lo contrario. intenta leer el primer capitulo de Always Brave o engaños, recuerdos y dudas. Incluso tragos amargos, este no es BL, pero Ron y Draco tienen una muy buena interacción.

Shesire: Me alegra que te agrade y poder dejarte con ganas de más!

Nessie: Creo que logré mi cometido con el final del capítulo, reflejar los sentimientos de Draco. Espero que este capítulo no te haga llorar mucho.

Cristine Malfoy: cierto, cada vez Harry es peor. Pero sé que puede volver a ser el de antes si acepta que necesita ayuda... Ya veremos.

Kaoruglommy: otra vez quejándose del largo de los capítulos, señorita Di? Jajajaja... Sabes que igual te adoro.